Joan Manuel Serrat recuerda a Miguel Hernández en Madrid en el centenario del nacimiento del poeta
El cantautor Joan Manuel Serrat, que ha vuelto a poner música a las poesías de Miguel Hernández en su último disco, 'Hijo de la luz y de la sombra', homenajeará al artista alicantino en el Teatro de la Zarzuela de Madrid en el primer centenario del nacimiento del poeta.
13 de septiembre de 2010
MADRID, 13 (EUROPA PRESS)
El cantautor Joan Manuel Serrat, que ha vuelto a poner música a las poesías de Miguel Hernández en su último disco, 'Hijo de la luz y de la sombra', homenajeará al artista alicantino en el Teatro de la Zarzuela de Madrid en el primer centenario del nacimiento del poeta.
El artista, que tocará en Madrid entre el 16 y el 19 de septiembre y entre el 22 y el 26 de este mes, ha adaptado trece nuevos poemas del autor oriolano, como ya hiciera en 1972 al convertir en clásicos de la canción poesías como 'Para la libertad' y 'Las nanas de la cebolla'.
La gira, coproducida por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) y el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la música (INAEM), contará con la colaboración de cineastas como David Trueba o Bigas Luna, quienes vestirán de imágenes los temas de Serrat.
El cantautor, que ha publicado casi medio centenar de discos durante su carrera, actuará en su tierra a finales de septiembre y a principios de octubre, para continuar su gira por Navarra y Canarias antes de su última parada en Orihuela, la cuna de Miguel Hernández.
LA SOMBRA DEL POETA La gira madrileña se enmarca dentro del programa de actividades diseñado por la SECC para recordar al autor oriolano y que incluye, entre otras propuestas, la exposición 'La sombra vencida', que se inaugurará el próximo 30 de septiembre en la Biblioteca Nacional.
La muestra irá acompañada por un ciclo de conferencias en el que participarán durante el mes de octubre poetas de la talla de Raul Zurita, Guillermo Carnero, Juan Carlos Mestre, José Luis Ferris, Enrique Cerdán Tato y Luis García Montero, entre otros artistas.
Asimismo, el Festival de Música Contemporánea de Alicante acogerá el próximo 18 de septiembre el estreno de 'Evocación de Miguel Hernández', del compositor Jesús Torres, que llegará al la Universidad Carlos III de Madrid y a los Teatros del Canal a finales de este mes.
Serrat: 'La educación viene de la escuela, la familia y el entorno'
Continental Septiembre 9 de 2010
El cantautor, compositor, intérprete, poeta y músico español, Joan Manuel Serrat, estará presente en el Congreso Iberoamericano de Educación que se llevará a cabo entre el 13 y el 15 de este mes.
"Mi participación es por separado de los ministros y los jefes de Estado, ellos no intervienen en el recital y yo no intervengo en sus discursos", explicó.
"La educación de una persona es un taburete de tres patas donde por un lado está la escuela, luego está la casa y también por otro lado la calle, el entorno", indicó.
De visita en Bravo.Continental, Serrat reiteró su apoyo al juez Baltasar Garzón, procesado por querer investigar los crímenes del franquismo.
Remarcó que "lo mejor es recuperar el pasado y aclarar responsabilidades, sin esconder la basura debajo de la alfombra". indicó que, según la Amnistía Internacional, hubo 100 mil desaparecidos en España durante la dictadura de Franco.
"Y a los que dicen que los temas prioritarios son otros, les advirtió que la búsqueda de la verdad y la lucha contra el desempleo NO son reivindicaciones antagónicas", afirmó.
El campeonato del mundo que ganó España: "Estaba cada partido en un lugar diferente, porque estaba trabajando de un lado a otro”.
“Pude ver todos los partidos, pude seguir todo el proceso y el progreso de la selección. Son fantásticos y consiguieron un premio muy importante que será difícil volver a repetir”, manifestó.
“Me alegro por la selección Argentina, dentro del resultado pésimo que es para España haber perdido aquí, pero más porque recuperaron la actitud que habían perdido contra Alemania”.
“Amo todo la fantasía que transmite Messi", concluyó.
Serrat: 'De la libertad se habla con ligereza, pero se defiende con dificultad'
El cantante presenta su homenaje a Miguel Hernández en la capital Nacho Ruiz Madrid Actualizado domingo 12/09/2010
Joan Manuel Serrat entra acompañado de varias personas en uno de los salones de la sede de su sello discográfico, decorado con maderas nobles, una barra de bar y un piano de pared marrón. Alguien comenta: "Esto parece un pub inglés". Se ríe y hace un gesto afirmativo con la cabeza. "Quizá haya que tomarse un gin-tonic", comenta.
Son las siete de la tarde del pasado viernes, así que no es mala proposición, pero al final es el agua -servida en vaso de tubo, eso sí- la única bebida consumida.
Serrat luce buen aspecto, podría pasar por alguien con menos de los 66 años que posee y parece absolutamente recuperado del nódulo pulmonar y el cáncer de vejiga que ha sufrido en los últimos tiempos. Lleva chaqueta gris, pantalones vaqueros y un híbrido entre zapatillas de deporte sin cordones y zapato de sport en los pies.
Su imagen es tan icónica que su presencia resulta natural, como si fuera un amigo de toda la vida, exquisitamente educado ("Hola, soy Joan Manuel, encantado", se presenta) y de rostro risueño.
La excusa para la conversación es la residencia que el barcelonés inicia esta semana en el Teatro de la Zarzuela. Serán nueve noches en las que se representará el espectáculo 'Hijo de la luz y la luna', en el que rinde homenaje a Miguel Hernández, coincidiendo con el centenario del nacimiento del poeta.
Se trata de un show en el que sólo interpreta las canciones recogidas en 'Miguel Hernández' (1972) e 'Hijo de la luz y la luna' (2010). Hecho que se avisa, por cierto. "Así evito frustraciones", explica. Le acompaña un sexteto formado por Ricardo Miralles (piano y dirección musical), Josep Mas Kitflus (teclado y programación), Vicente Climent (batería), Israel Sandoval (guitarra), Olvido Lanza (viola) y Víctor Melo (contrabajo, bajo).
Además de la parte musical, formada por casi una veintena de canciones, destaca la audiovisual, con piezas 'ad hoc' sobre Hernández realizadas por directores como Bigas Lunas, Montxo Armendáriz, Isabel Coixet, José Luis Cuerda, Imanol Uribe o Jaime Chávarri.
¿Cómo se siente ante la perspectiva de nueve conciertos casi consecutivos en Madrid?
Madrid tiene un público que conmigo ha sido siempre muy generoso, me hace sentir muy cómodo y tranquilo. A lo largo de largos años me ha dado mucho apoyo y hemos compartido miles de horas. Así que, sí, vengo calmado por la gente y también por el espectáculo, que está muy consolidado. Es bonito ocupar tantos días un teatro tan especial como el de la Zarzuela. Sólo queda esperar que los accidentes no aparezcan.
¿Es cierto entonces que el público de cada lugar tiene una personalidad propia?
Madrid tiene la grandísima suerte del mestizaje. Por consiguiente, es sumamente rica. La mezcla siempre enriquece a la comunidad con los condimentos y alicientes de las particularidades.
¿Nota la ciudad cambiada cuando viene?
No. Bueno, la noto cambiada con respecto al Madrid de los años 60 que conocí. Pero no al del mes pasado.
¿Se suele mover siempre por los mismos sitios?
Pues como la mayor parte de los ciudadanos. Voy de mi casa [cerca del Palacio Real] a la de los amigos y de ésta a la mía. El pulso de los lugares se mide en las calles, pero eso ya depende de lo callejero que sea uno. En mi caso, va por épocas.
Foto: Luis de las Alas
¿Y su Barcelona natal? Algunos dicen que ha sido devorada por los turistas
Tanto no (risas). Pero sí que es cierto que ha aumentado muchísimo la afluencia de visitantes en los últimos tiempos. De cualquier manera, ellos tienen un recorrido claro por la Sagrada Familia, la Diagonal, Paseo de Gracia, Las Ramblas... en realidad, Barcelona es una ciudad de barrios, cada uno con su propio funcionamiento interno.
Al Poble Sec, en cambio, sólo llegan turistas despistados. Como mucho, alguno que duerma allí...
Sí, ha cambiado mucho desde que yo nací allí. Cuando era pequeño, era un barrio de emigrantes. Ahora lo sigue siendo, pero no de Andalucía y Extremadura, sino de allende los mares. Antes era también una zona de actores y artistas, por su proximidad al Paralelo, que era el núcleo nocturno de la ciudad. En todo caso, es un barrio vivo que está asumiendo muy bien esta segunda fase migratoria.
Allí hay una placa que conmemora la casa donde nació. ¿Cómo le hacen sentir estas cosas?
Fui de los primeros de mi calle en nacer en una clínica, pero en apenas unos días estaba ya en el barrio. Primero, por muy poquito tiempo, en la calle Vinardó. Mis padres migraban con urgencia por sus propias necesidades. Luego ya fue el 95 de la calle Poeta Cabanyes, que es mi casa.
¿Los homenajes y premios sirven para certificar que uno ha triunfado en la vida?
El éxito lo marcan los afectos del interesado. Mi triunfo en la vida está más cerca de la satisfacción de la familia en la que me crié y la que he logrado formar que de cualquier otra cosa. Está en los amigos que tengo y en lo que he sido capaz de aprender según las posibilidades que me ha dado la vida. Ese es mi gran triunfo. Sentirme satisfecho con mi oficio, también. Pero eso se lo debo a los demás.
El oficio de cantador y escribidor, como dijo una vez…
Sí, exacto. Más cantor que cantador. Yo soy escribidor de canciones, desde luego. Es lo que sé hacer mejor.
¿Se llega a encontrar un método de escritura?
Nadie nace aprendido en nada y menos a escribir. Uno aprende durante toda la vida, no llega un momento en el que dice: "Bueno, yo ya aprendí a componer". También se nos van pegando manías y dudas, como lapas al barco, que hace que todo sea más farragoso. En definitiva, nunca se llega a encontrar la fórmula ideal de escritura o composición. La vida es una búsqueda y un aprendizaje constante.
En ese sentido, ¿es capaz de dilucidar cuáles son esos vicios adquiridos?
Sí, pero cuando los descubro, trato de eliminarnos.
¿Cómo se empieza una canción?
Siempre se parte de una frase o de una idea. A partir de ahí, se va tirando del ovillo y se va deshaciendo la madeja. A veces, la idea cambia completamente y la canción aparece contando otra cosa. Llega un momento, además, en el que ésta pasa a ser compartida con la gente y eso la dota de una nueva dimensión. En todo caso, soy partidario de la modificación permanente. Si hay una frase que no me gusta, la cambio, por qué no. Luego, la gente se cree que te has equivocado al cantarla y te llaman la atención, cuando no tiene nada que ver (sonríe).
¿Analiza su propia obra, la sufre?
Lo que está hecho, está hecho. Luego, si lo tengo que cantar en directo, se puede volver a cambiar. Pero escucho poco mi obra, si lo hago es forzado por el olvido. Ahí es donde se produce el descubrimiento y la satisfacción de lo ya realizado.
¿Podría cantar cualquier canción de su repertorio?
Nunca utilizo ningún medio para recordarlas, pero hay algunas que, de buenas a primeras, tendría problemas para recordarlas y hasta para comentarlas.
Una curiosidad: Mediterráneo debe ser una de las canciones más difíciles que hay para tocarla con la guitarra…
Pues un fracaso de canción, entonces. Pretendía ser fácil de escuchar y de tocar (ríe).
¿Está en contacto con la música que se hace ahora?
Sólo en la medida que me brindan los medios de comunicación y lo que escucho por parte de mis vástagos.
Este año es una fecha redonda porque se conmemora el centenario del nacimiento de Miguel Hernández pero, ¿cómo le surgió la necesidad de volver a musicar sus poemas? ¿Tenía la sensación de obra inacabada con el primer volumen de 1972?
Con independencia de que tenía una segunda parte y e igual una tercera, me metí en este proyecto porque, cuando planteé los conciertos de 2010, pensé que probablemente existiría un ambiente en la sociedad y en los medios de comunicación de celebración de Hernández. Primero, consideré tocar un puñado de canciones suyas, hacer un apartado dentro del concierto. Luego, pensé en refrescarlas haciendo un par de nuevas. Al sumergirme en la poesía de nuevo, empecé a hacer maquetas de algunas cosas, tomé apuntes… Fui acumulando material con la intención de escoger. Acabé por bucear a mucha profundidad y metiéndome a cuatro patas a grabar el disco. Una vez terminado, me planteé cómo llevar a cabo el espectáculo.
¿Por qué interpretar sólo las canciones de Miguel Hernández?
Tiene sentido así. Si metiera mis canciones más conocidas como bis, se diluiría el concepto de concierto que ha ocurrido antes. No me he roto el culo trabajando en este espectáculo, sólido y de un buen pasar, para que esto quede oscurecido por unos grandes éxitos. Como se puede comprender, no tengo intención de desairar a nadie. Pero, salvando las distancias, es como si uno va a ver Tosca y, al terminar, se le pide al tenor que cante un aria de Rigoletto. Creo que la gente mayoritariamente lo entiende. No he recibido quejas ni reclamaciones.
Es obvio que cantar Para la libertad no es igual hacerlo ahora que en 1972…
Esperemos que no tengamos que volver a hacerlo con el mismo sentido. De todas maneras, de la libertad se habla con ligereza, pero se defiende con dificultad.
¿Es ahora la poesía menos esencial de lo que era antes?
Nunca ha estado valorada socialmente como algo de lo que se pudiera vivir. Los poetas hacían poesía, pero vivían escribiendo artículos o trabajando en una empresa de publicidad. Su eternidad, por otro lado, es innegable. Está presente desde el primer momento del hombre y lo estará hasta el final. Otra cosa es que, a veces, ni siquiera nos damos cuenta de que está. Hay poesía en cualquier cosa y no necesariamente se expresa a través de la palabra escrita. Se acaba utilizando para decirle a otra persona que la ama o tiene que expresar una emoción.
Sí, concretamente en la seducción siempre se recurre a ella.
Tiene buena prensa en ese aspecto, sí (ríe).
¿Cómo ha vivido Serrat la crisis?
¿Acaso ha terminado como para hablar en pasado (ríe)? Nos ha afectado a todos y de ella saldremos juntos o no saldremos.
De lo que no tendrá queja es del Barça…
Sólo cuenta el presente, lo que ocurre en el momento. El pasado ya es pasado y ni siquiera importa mucho lo que vaya a ocurrir.
Bueno, pero seis copas son muchas, hasta de gin-tonics…
Sí, de alcohol sí lo son. Decía Buñuel que los dry martinis eran como los pechos de las mujeres: "Como mucho, dos". Aunque bueno, había una peli (Desafío total) en la que una mujer tenía tres...
Gira Serrat comenzó la gira 'Hijo de la luz y la luna' el pasado mes de marzo en Elche (Alicante) y, tras un descanso durante el mes de agosto, regresa con nueve conciertos en Madrid. El repertorio se forma por los dos discos que el cantautor ha dedicado a Miguel Hernández.
Del jueves 16 al domingo 19 y del miércoles 22 al domingo 26, a las 20 horas, en el Teatro de la Zarzuela (Jovellanos, 4). 35-65 euros. Web: http://www.jmserrat.com/
Serrat: «A mis canciones no les gusta que hable de ellas en público»
«Hijo de la luz y de la sombra», nueve días de poesía en el Teatro de la Zarzuela
FERNANDA MUSLERA / madrid Día 10/09/2010 ABC.
Joan Manuel Serrat Hace 38 años, Joan Manuel Serrat convirtió los poemas de Miguel Hernández en los himnos de una generación. «Las nanas de la cebolla» y «Para la libertad» actualizaron el dolor y la valentía del poeta de Orihuela en las gargantas de aquellos «árboles talados» que retoñaban en el ocaso franquista. Ahora el cantautor vuelve a homenajear al poeta en el centenario de su nacimiento con la gira «Hijo de la luz y de la sombra», del disco que pone música a 13 composiciones de Hernández, que se presenta en Madrid del 16 a 26 de septiembre en el Teatro de la Zarzuela.
«La gira está siendo fantástica –señala Serrat–, pero a cualquiera que le haga esa pregunta le va a contestar eso. No le va a quedar más remedio que venir y comprobar lo bien que me lo paso», contesta pícaro. Tras más de 40 años de carrera («45 –replica–. No me quite años»), siente que ha aprendido menos de lo que debiera, aunque el camino lo haya andado «con los ojos abiertos y los sentidos a punto». «Siempre supe que esto de vivir es un aprendizaje», subraya, y añade que lo peor que nos puede traer la crisis es pasar por ella sin sacar provecho de sus enseñanzas.
El jugo de la poesía De aprender Serrat sabe mucho, pues en los últimos tiempos ha combatido un cáncer de vejiga y un nódulo pulmonar. «La he pasado por duplicado. Tengo una relación con la enfermedad, no amistosa, pero que me hace darle gracias a la vida por seguir haciendo lo que me gusta. Si no tuviera buena salud, no tendría las más mínimas ganas de hablar con usted y no sabe lo interesado que estoy», comenta Serrat, a sus 66 años, con esa mirada chispeante del «niño de Poble Sec».
«Mis canciones son muy sensibles y no les gusta que hable de ellas en público ni que las compare», añade juguetón. La misma delicadeza tiene hacia los versos de Hernández: «No hay que forzar nunca un poema sino que éste debe dejar escapar como una fruta el jugo». Así se escapa la charla, que se hace corta. ¿Más entrevistas por hoy? «No, me voy a cenar con Galeano».
Joan Manuel Serrat
Teatro de la Zarzuela. Jovellanos, 4. Precio: De 30 a 63 euros. Fechas: Del 16 al 19 y del 22 al 26 septiembre.
Para mi generación, para los que tenemos algo más o algo menos que 55 años, Joan Manuel Serrat fue una suerte de hermano que nos fue abriendo los ojos al amor y al combate. Fue como ese amigo que sabe más que nosotros y vá unos pasos adelante anunciando los peligros y los milagros que se vienen. Fue como un susurro al oído de aquella piba del colegio primario que apoyaba su cuerpito en el mío por primera vez mientras le cantaba que su nombre me sabe a hierba. De la que nace en el valle, por supuesto.
Recuerdo eso y todavía me tiemblan las piernas por las primeras emociones eróticas, los ojitos pícaros seduciendo nuestra inocencia y convencidos de que se equivocó la paloma, se equivocaba. Por ir al norte fue al sur. Todo eso nacía de la fantasía del primer wincofon que tuve en mi vida y del primer long play que, por supuesto, era de Serrat. Después fuimos creciendo a la militancia y a la política y Joan Manuel se convirtió en nuestro norte sin paloma confundida.
En la encarnación de la resistencia cultural, en el cantor popular que mucho mas adelante nos iba a recordar que el Sur también existe de la mano de Mario Benedetti, que en la paz de su Montevideo descanse. Serrat se fue transformando en una bandera que nos dio letra para todo. Nos ayudó a parir como generación, nos ayudó a levantarnos minas que como dice el Negro Dolina es la máxima utopía. Nos ayudó a levantarnos utopías que, podríamos decir, es la máxima mina.
El Nano se convirtió en sinónimo de libertad y por ella sangró, luchó y pervivió. Por aquí enarbolábamos pancartas por las calles que hablaban de la patria liberada y de la sangre derramaba. Y por allá sus canciones eran mitines donde la vida y la democracia le peleaban cuerpo a cuerpo a la noche de Francisco Franco y su tragedia. Eran tiempos en que a Serrat lo prohibían acá y allá.
Y sin embargo no podían. Eran tiempos de amar a España, de sentir orgullo por Rafael Alberti y por García Lorca, de tomar partido en la guerra civil española aunque ya era un poco tarde. Eran tiempos de saber de memoria todas las canciones de Serrat y de gastarlas en los fogones playeros de Valeria del Mar o en las peñas del comedor universitario de Córdoba donde la política era una canción como si por esos días los pueblos fueran libres, como quería León Felipe.
Después vino la muerte por miles a esta tierra y Serrat se convirtió en una contraseña. Era tanto el silencio y el miedo a que te secuestraran que hasta escuchar a Serrat era todo un desafío. Y si algún conductor de radio se atrevía y lo pasaba o si algún compañero de trabajo se atrevía y lo escuchaba sabíamos que había algo secreto que nos unía frente a la locura asesina. Era una contraseña y una trinchera. Era una luz en las tinieblas. Por eso Serrat se quedó a vivir entre nosotros aunque se volviera físicamente a España. Se convirtió como el mismo dice en la banda sonora de los mejores momentos de nuestras vidas.
Hoy mucha gente repite que nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. O caminante no hay camino, se hace camino al andar. O ese con quien sueña su hija, ese ladrón que os desvalija.., Y es como si se repitiera un padre nuestro. Gardel será uruguayo pero es argentino. Serrat será español pero es argentino. Dime Serrat con quien andas y te diré quién eres. Andas reinvindicando diversidades y bellezas con los sueños de Miguel Hernández y Antonio Machado al hombro. Utilizas la risa y la verdad de barricada con Daniel Rabinovich y Marcos Cytrynblum y porque no hay asado en el que no hagas cosas de negros, con tus negros amigotes como Víctor Heredia, Caloi, Dolina y el canalla de Fontanarrosa que no está pero nos sigue dibujando el alma.
Gracias por todo Joan Manuel, no solo por el honor de tu visita. Me gustaría regalarte la vuelta olímpica del Barsa y el talento de Messi para que ningún niño se deje ya de joder con la pelota. O una España donde nunca más corra la sangre por las calles y ya nadie utilice el tiro en la nuca con los que piensan distinto. O el secreto de tu seducción que todavía hace mojar bombachitas. Y finalmente me gustaría condenarte a regresar un rato y cuando quieras a tu barrio de Poble Sec a preguntarle a Angeles, tu vieja, cual era su patria. Para que ella te conteste, profunda y duradera, yo soy de donde comen mis hijos. Gracias por todo Joan Manuel, no solo por tu visita a este programa. Gracias por ser nuestro hermano y por estar siempre cuando te necesitamos.
…aunque sea darse la vuelta y salir por donde se entró. Mientras pienso seriamente en comprar un artículo que sea algo más que un complemento rico en fósforo —bah! directamente una avalancha de fósforo—, he de agradecer a José Manuel que me llamase para darme una sorpresa, y a fe que me la dio, y a fe que supo ser certero en sumo grado. Él pensaba que yo intuía algo, o quizás que la sorpresa no fuera tal, pero como yo tengo la cabeza como un puchero (como él sabe), enfrascado en estas batallitas con un Ministro de Educación (que lo fue en tiempos de la ucedé; por cierto, don Juan Antonio Ortega Díaz–Ambrona, ¿por qué le pone una tilde a “cuántas” (véase la línea número once del cuarto párrafo de su escrito, segunda página, justo en vertical con la “Y” que antecede a “SPAND ABOGADOS”, primera línea del segundo párrafo de la referida página, que por cierto y dicho sea, no es “SPAND”, sino ”ESPAND” ABOGADOS, con “E” de “ESTÚPIDO”)?; decía que José Manuel se imaginaba que yo me imaginaba algo, pero no.
Me imagino que habrán tomado nota de la “chulería” anterior. Es justo lo contrario de “matar moscas a cañonazos”. Es el cabezazo de una mosca contra un cañón.
'Mediterráneo' de Joan Manuel Serrat, una extraordinaria oda de un poeta a su mar (y III)
Supongo que está de más decirlo, pero no me sé resistir: aconsejo encarecidamente la lectura del post anterior para contemplarlo como un todo junto a esta nueva entrega. Como ya anuncié en el artículo precedente, éste lo dedicaré al análisis interno de la canción, o poema, como se quiera. Al final del texto vuelvo a transcribir los versos para facilitaros la consulta. Comienzo pues:
En la primera parte de la canción, el poeta se presenta como un hijo del Mar, donde nació, pasó su infancia y adolescencia, donde se formó como hombre y se convirtió en portador de la esencia del Mediterráneo. Un mar, como vemos seguidamente, que funciona como elemento unificador de los pueblos a los que baña, de las diferentes culturas que han florecido a su alrededor.
Aquí nos encontramos con un verso especialmente bueno: de Algeciras a Estambul. Este octosílabo nos proyecta una imagen: ‘de Algeciras a Estambul’ = ‘de una punta a otra del Mediterráneo’. Bien, pues si nos fijamos en su acentuación, la sinalefa inicial le roba protagonismo al acento natural (que recaería en ‘ci’), por lo que en realidad es cantado así: ‘de Algeciras a Estambul‘, es decir, los acentos fuertes recaen en las primera y última sílabas; dicha acentuación refuerza la imagen, la forma ahonda en el contenido: de una punta del verso a la otra, de una punta del Mediterráneo a la otra.
Este bloque se cierra con un pareado que nos habla del alma del Mare Nostrum, el mar que más imperios ha visto crecer y desmoronarse, el mar que fue una herramienta de comercio (no sólo de bienes materiales) y también un campo de batalla. Después llegamos al primer grupo de tercetillos, que acompañan el cambio musical; el primero de ellos es, sencillamente, una genialidad:
"A tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos como el recodo al camino. "
En mi humilde opinión, tres de los mejores versos que se han escrito nunca en lengua castellana, un símil cuya belleza es totalmente insuperable, un verdadero prodigio que me pone los vellos de punta cada vez que lo oigo. Es tan potente la figura que el poeta se ve obligado a no retocar el primer verso, endecasílabo, para que mida igual que los demás, sino que lo arregla comenzándolo con rapidez y prácticamente en anacrusa musical, por lo que podríamos decir que más que un verso de nueve sílabas es un 1+8.
A continuación, el siguiente tercetillo, el poeta deja de hablarnos del mar y se describe a sí mismo: cantor, embustero, con alma de marinero: un hijo del Mediterráneo. Y acaba esta primera parte con una pregunta al aire muy significativa, con la que declara que no podría ser de otra manera, no podría ser otra cosa que un mediterráneo.
En el siguiente bloque el poeta cambia de nuevo su voz, deja de dirigirse al Mediterráneo y nos habla directamente a nosotros. Nos pide que, cuando muera, lo enterremos cerca del Mar. Para ello utiliza una figura mitológica, la ‘parca’. En la mitología romana, las parcae eran las personificaciones del fatum o destino, al que estaban sujetos hasta los mismísimos dioses. La Nona (Cloto en la mitología griega) hilaba el hilo de la vida, la Décima (Láquesis) lo medía y la Morta (Átropos) lo cortaba, eligiendo el momento y la manera de morir de cada uno. A esta última recurre Serrat para hablar de su muerte.
Toda la segunda parte de la canción gira alrededor de la muerte del poeta y sus ulteriores deseos. Se personifica en una barca de la que el propio mar se encargará de romper sus velas (‘dejad que el temporal / desguace sus alas blancas’). De este modo, su muerte no será su final, sino un vehículo para volver a su origen, el Mar, con el que quiere fundirse. Y es que no sólo quiere ser enterrado en un lugar alto para tener buenas vistas, sino que pretende formar parte del ciclo de la vida convirtiéndose en alimento de los pinos y la genista.
En conclusión y volviendo a lo que reza en el título de esta serie, el poeta le canta una oda a su mar. El Mediterráneo es su musa, su amada y su amante; la materia prima de su ser, un símbolo de la infancia perdida y el camposanto donde quiere descansar eternamente. ‘Mediterráneo’ es una canción popular, sin duda alguna, pero no por ello deja de ser un poema bellísimo, con una estructura interna muy trabajada, una unión que engrandece a Joan Manuel Serrat hasta hacerse merecedor del título de Poeta del Pueblo.
'Mediterráneo' de Joan Manuel Serrat
Quizá porque mi niñez (-)
sigue jugando en tu playa, (a)
y escondido tras las cañas (a) duerme mi primer amor, (b) llevo tu luz y tu olor (b) por donde quiera que vaya, (a)
y amontonado en tu arena (c) guardo amor, juegos y penas. (c)
Yo, (-)
que en la piel tengo el sabor (-) amargo del llanto eterno, (d),
que han vertido en ti cien pueblos de Algeciras a Estambul, (e) para que pintes de azul (e) sus largas noches de invierno. (d)
A fuerza de desventuras, (f) tu alma es profunda y oscura. (f)
A tus atardeceres rojos (g) se acostumbraron mis ojos (g) como el recodo al camino. (h)
Soy cantor, soy embustero, (i) me gusta el juego y el vino, (h) tengo alma de marinero. (i)
¿Qué le voy a hacer, si yo (-) nací en el Mediterráneo? (-)
Y te acercas y te vas (-)
después de besar mi aldea. (j)
Jugando con la marea (j) te vas, pensando en volver. (k) Eres como una mujer (k) perfumadita de brea, (j)
que se añora y que se quiere, (l) que se conoce y se teme. (l)
Ay… (-)
Si un día para mi mal (m) viene a buscarme la parca, (n)
empujad al mar mi barca (n) con un levante otoñal (m) y dejad que el temporal (m) desguace sus alas blancas. (n)
Y a mí enterradme sin duelo (ñ) entre la playa y el cielo… (ñ)
En la ladera de un monte (o) más alto que el horizonte, (o) quiero tener buena vista. (p)
Mi cuerpo será camino, (q) le daré verde a los pinos (q) y amarillo a la genista… (p)
Cerca del mar, porque yo (-) nací en el Mediterráneo… (-)
En Papel en Blanco ‘Mediterráneo’ de Joan Manuel Serrat, una extraordinaria oda de un poeta a su mar (I) ‘Mediterráneo’ de Joan Manuel Serrat, una extraordinaria oda de un poeta a su mar (II) Foto prakhar Vídeo Youtube
'Mediterráneo' de Joan Manuel Serrat, una extraordinaria oda de un poeta a su mar (II)
Joan Manuel Serrat escribe canciones que son poemas acompañados de música. Mayoritariamente crea sus composiciones atendiendo a unas normas en relación a la rima, la métrica y la prosodia, algo cada día menos habitual en el mundo de la música. Podría decirse que le queda pequeña la etiqueta de cantautor; sería más acertado pensar en él, con un velo contemporáneo, como rapsoda.
Mediterráneo está compuesto por 12 estrofas de tres sílabas que podríamos llamar, siendo un poco elásticos, tercetillos, y 6 pareados, repitiendo cuatro veces la estructura 3-3-2. La versificación es isosilábica con la excepción del imparisílabo ‘A tus atardeceres rojos’, que tiene una sílaba más que el resto, octosílabos todos ellos. Para que resulte más sencillo entender mi análisis he redistribuido los versos de modo diferente(podéis ver el original en el primer post):
'Mediterráneo' de Joan Manuel Serrat
Quizá porque mi niñez (-)
sigue jugando en tu playa, (a)
y escondido tras las cañas (a) duerme mi primer amor, (b) llevo tu luz y tu olor (b) por donde quiera que vaya, (a)
y amontonado en tu arena (c) guardo amor, juegos y penas. (c)
Yo, (-)
que en la piel tengo el sabor (-) amargo del llanto eterno, (d),
que han vertido en ti cien pueblos de Algeciras a Estambul, (e) para que pintes de azul (e) sus largas noches de invierno. (d)
A fuerza de desventuras, (f) tu alma es profunda y oscura. (f)
A tus atardeceres rojos (g) se acostumbraron mis ojos (g) como el recodo al camino. (h)
Soy cantor, soy embustero, (i) me gusta el juego y el vino, (h) tengo alma de marinero. (i)
¿Qué le voy a hacer, si yo (-) nací en el Mediterráneo? (-)
Y te acercas y te vas (-)
después de besar mi aldea. (j)
Jugando con la marea (j) te vas, pensando en volver. (k) Eres como una mujer (k) perfumadita de brea, (j)
que se añora y que se quiere, (l) que se conoce y se teme. (l)
Ay… (-)
Si un día para mi mal (m) viene a buscarme la parca, (n)
empujad al mar mi barca (n) con un levante otoñal (m) y dejad que el temporal (m) desguace sus alas blancas. (n)
Y a mí enterradme sin duelo (ñ) entre la playa y el cielo… (ñ)
En la ladera de un monte (o) más alto que el horizonte, (o) quiero tener buena vista. (p)
Mi cuerpo será camino, (q) le daré verde a los pinos (q) y amarillo a la genista… (p)
Cerca del mar, porque yo (-) nací en el Mediterráneo… (-)
Cambio la versificación original por una estructura 2-4-2, 2-4-2, 3-3-2, que se repite una segunda vez. Escojo esta estructura atendiendo al ritmo que impone la música, provocando que, entre el segundo y el tercer verso, el poeta haga una pausa versal que aísla al tercer verso y lo une, en encabalgamiento abrupto, al siguiente tercetillo. Ésto se repite tres veces más a lo largo de la canción, pero mantengo dos grupos de tercetillos que Serrat canta seguidos respondiendo al cambio rítmico de la música.
Así pues hablamos de que el poema se forma por dos grupos de “pareado-redondilla-pareado”, con los pareados de rima libre, asonante o consonante según el caso, y las redondillas de rima más bien asonante, y dos tercetillos, de rima consonante, que acaban con dos versos que pueden considerarse lo más parecido que hay en la canción a un estribillo: “(...) nací en el Mediterráneo”.
Repárese en que no sólo la música apoya esta distribución, sino que existen otros marcadores, como la rima, que en los tercetillos que mantengo es consonante, frente a la asonancia de las redondillas y la libertad de los pareados. También los dos versos sueltos, “Yo” y “Ay”, que aparecen conectados con los siguientes y situados en anacrusa musical, están situados justo entre las dos parejas de estructuras 2-4-2. Y esos pareados que entendemos como pseudo-estribillos cierran cada uno de los dos grupos.
Pero lo que me ha empujado empujado definitivamente a esta reorganización ha sido la prosodia. En medio de la autopsia que le hice a la canción me encontré con algo que no se ve desde fuera, una pauta que aparece y desaparece de un modo quizá inconsciente hasta para el compositor, pero que sin duda alguna responde a la propia música interna que tiene el poema. En las estructuras que me ha dado por llamar 2-4-2 nos encontramos con muchas 5ª sílabas átonas que reciben una mayor acentuación (subrayadas en el texto), algunas veces por encima de las tónicas naturales. Esto es: pronombres átonos, preposiciones, sinalefas varias, etc… que reciben una acentuación que no merecerían en una lectura a capella, pero que sí reciben al cantar la canción.
No en vano, en el único verso que se repite, ‘nací en el Mediterráneo’, también la 5ª sílaba (‘di’) es acentuada siendo átona. Sería estéril tratar de discernir por qué razón se da esta curiosidad: como ya dije, tiene que ver con la música interna del poema pero también tiene mucho que ver el propio estilo de Joan Manuel como cantante, algo que a buen seguro tendrá muy en cuenta su Yo-Poeta durante la creación.
Tras estas primeras consideraciones formales, en el siguiente post trataré de su contenido, sumergiéndonos en el significado de sus versos para empaparnos con su inmensa belleza.
En Papel en Blanco ‘Mediterráneo’ de Joan Manuel Serrat, una extraordinaria oda de un poeta a su mar (I)
Resumen: Joan Manuel Serrat escribe canciones que son poemas acompañados de música. Mayoritariamente crea sus composiciones atendiendo a unas normas en relación a la rima, la métrica y la prosodia, algo cada día menos habitual en el mundo de la música. Podría decirse que le queda pequeña la etiqueta de cantautor; sería más acertado pensar en él, con un velo contemporáneo, como rapsoda.
Miguel Ortiz
Excelente disección del poema, que es la letra, de esta maravillosa canción.
'Mediterráneo' de Joan Manuel Serrat, una extraordinaria oda de un poeta a su mar (I) Joan Manuel Serrat es un poeta, en el más amplio sentido de la palabra. Primero porque sus letras tienen una calidad y una profundidad digna de cualquier autor estudiado en Literatura Contemporánea. Segundo porque no sólo escribe, sino que compone música para sus letras, como los antiguos aedos grecorromanos o los trovadores medievales, con los que está emparentado directamente al compartir con ellos el primigenio sentido de la poesía, cuando la lírica no se concebía sin música, sino como la perfecta simbiosis entre ésta y la palabra.
Y por último porque los genios siempre se reconocen entre ellos y Serrat ha musicado y cantado composiciones de gente como Antonio Machado, Miguel Hernández, Rafael Alberti, León Felipe, Luis Cernuda, Joan Salvat-Papasseit, Josep Carner, Pere Quart, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Luis García Montero...
Muchas veces solemos caer en minusvalorar a los artistas populares, aquellos reconocidos de manera (casi) unánime por el vulgo, mientras que lo verdaderamente extraordinario se mueve por rincones oscuros, lejos de la luz de los focos. Una gran mentira creada por los elitistas y secundada por los snobs. En España, el País de la Envidia, no es nada nuevo; recordemos, por ejemplo, como Góngora siempre anheló tener el reconocimiento popular del que disfrutaba Lope de Vega mientras éste ansiaba el prestigio académico de aquél.
Sea por lo que fuere, los artistas rara vez logran reunir acólitos a los dos lados de esa absurda frontera. Joan Manuel Serrat es uno de ellos, tan admirado por sus colegas (poetas, cantantes, escritores…) como reconocido por la crítica. Y lo que es más importante: honrado por el pueblo que, al cantar sus canciones, ha introducido la obra del de Poble-sec dentro de la cultura popular común.
De entre toda su obra original mi canción preferida no es otra que Mediterráneo, escogida en 2004 como la mejor canción popular española y perteneciente al disco homónimo publicado en 1971.
El álbum ‘Mediterráneo’ es, en palabras de su autor, “un puñado de canciones que se escribieron entre agosto y noviembre de 1971 en Calella de Palafrugell (Girona), Fuenterrabía (Guipúzcoa) y Cala d’Or (Mallorca). Siempre junto al mar”. La primera pista, que da nombre al disco, tuvo un primer título que era ‘Amo al mar’ y un segundo titulo provisional que fue ‘Hijo del Mediterráneo’. A continuación transcribo la letra de dicha canción acompañada con un vídeo y os convoco para el siguiente post, donde entraré a analizar la canción como el gran poema que es.
‘Mediterráneo’, de Joan Manuel Serrat
"Quizá porque mi niñez
sigue jugando en tu playa,
y escondido tras las cañas
duerme mi primer amor,
llevo tu luz y tu olor
por donde quiera que vaya,
y amontonado en tu arena
guardo amor, juegos y penas.
Yo,
que en la piel tengo el sabor
amargo del llanto eterno,
que han vertido en ti cien pueblos,
de Algeciras a Estambul,
para que pintes de azul
sus largas noches de invierno.
A fuerza de desventuras,
tu alma es profunda y oscura.
A tus atardeceres rojos
se acostumbraron mis ojos
como el recodo al camino.
Soy cantor, soy embustero,
me gusta el juego y el vino,
tengo alma de marinero.
¿Qué le voy a hacer, si yo
nací en el Mediterráneo?
Y te acercas y te vas
después de besar mi aldea.
Jugando con la marea
te vas, pensando en volver.
Eres como una mujer
perfumadita de brea,
que se añora y que se quiere,
que se conoce y se teme.
Ay…
Si un día para mi mal
viene a buscarme la parca,
empujad al mar mi barca
con un levante otoñal
y dejad que el temporal
desguace sus alas blancas.
Y a mí enterradme sin duelo
entre la playa y el cielo.
En la ladera de un monte
más alto que el horizonte,
quiero tener buena vista.
Mi cuerpo será camino,
le daré verde a los pinos
y amarillo a la genista…
Cerca del mar, porque yo
nací en el Mediterráneo"
Serrat homenajeará a Miguel Hernández en Las Palmas
El cantautor catalán Joan Manuel Serrat homenajeará el próximo martes, 19 de octubre al poeta Miguel Hernández en la Sala Sinfónica del Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canarias con su gira 'Hijo de la luz y de la sombra', cita que sirve de tributo con motivo del centenario del nacimiento del poeta de la generación del 36, informó la organización en comunicado.
EUROPA PRESS. 03.09.2010
El cantautor catalán Joan Manuel Serrat homenajeará el próximo martes, 19 de octubre al poeta Miguel Hernández en la Sala Sinfónica del Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canarias con su gira 'Hijo de la luz y de la sombra', cita que sirve de tributo con motivo del centenario del nacimiento del poeta de la generación del 36, informó la organización en comunicado.
De esta manera, el supone algo distinto, una relectura atenta, que amplía y enriquece considerablemente la primera. Mucho ha cambiado entre tanto la percepción del poeta. Cuando murió, en 1942, su obra impresa no llegaba a las 500 páginas. De ellas, el franquismo sólo permitió la libre circulación de unas 200. Y hubo que esperar a 1960 para que la edición argentina de Losada alcanzase el millar. Sobre ese corpus se asentaba aquel álbum, que tantos caminos abrió.
Las 'Obras completas' aparecidas en 1992 acrecentaron al escritor hasta las 2.500 páginas. Ese es el Hernández espigado para culminar 'Hijo de la luz y de la sombra', donde el cantautor no ha dudado en arriesgarse, yendo a buscar los versos hasta los rincones más escondidos. Y si ya en 1972 se habían rehuido tantas obviedades, ahora se ha ido todavía más lejos, ensanchando todos los registros: poemas de adolescencia, formación y tanteo; de tránsito, experimentación y plenitud; de repliegue, depuración y balance.
Durante el proceso de producción del disco, Serrat contactó con directores de cine y les encargó una pieza que reflejara el alma de cada una de las canciones. Todos quisieron colaborar de manera desinteresada en este homenaje a Miguel Hernández.
Los 19 pequeños vídeos que integran el DVD que acompaña al disco y que forman parte de la escenografía de los conciertos de esta gira, han sido realizados por José Luis Garci, Imanol Uribe, Manuel Gutiérrez Aragón, Jaime Chávarri, Manuel Gómez Pereira, Javier Mariscal, José Luis Cuerda, Manuel Huerga, Sergio Cabrera, Montxo Armendáriz, Pedro Olea, Bigas Luna, Pere Portabella, David Trueba, Isabel Coixet, Rogelio Caballero, Ana Marquesán, Agustín Sánchez Vidal y Santiago Garrido.
Vista de Calella de Palafrugell, donde nació la canción «Mediterráneo» de Joan Manuel Serrat.
40 años menos uno
Mediterráneo, un aniversario discutible
Este mes de agosto muchos medios de comunicación se han apresurado a celebrar el 40 aniversario de una de las más emblemáticas canciones de Joan Manuel Serrat, Mediterráneo. Nuestro amigo y colaborador Luis García Gil, que está preparando para los próximos meses una edición especial de su libro Serrat, canción a canción, le quita un año a una canción que ya no tiene edad.
03/09/2010
A Carles Gámez por su complicidad musical.
Algunos medios celebran que la canción Mediterráneo de Joan Manuel Serrat cumple 40 años. Lo oportuno, lo lógico, sería celebrar los 40 años de Mediterráneo el año que viene ya que fue a finales de 1971 cuando se publica el álbum Mediterráneo y es a partir de entonces cuando la canción homónima se hace inmensamente popular. Quizá el equívoco pueda partir de un documental de TVE dedicado a la canción y que formaba parte de las entregas de un programa titulado La mitad invisible. En dicho documental —excelente pese al excesivo afán protagonista del conductor Juan Carlos Ortega— Serrat dice haber empezado a concebir Mediterráneo en el verano de 1970.
Esta información contrasta con otras declaraciones del cantautor en las que apuntaba que Mediterráneo nace como disco en el verano de 1971. Puede admitirse que ya en 1970 empezara a trabajar en dichas canciones ya que el cantautor solía trabajar en varios proyectos a la vez. De todos modos 1970 es el año del imponente Disco blanco (Fiesta, Señora, Cuando me vaya, etc) y el primer semestre de 1971 no hay noticias de canciones nuevas en castellano fuera de las que ya ofreciera en aquel disco. Lo razonable, por tanto, es considerar que el álbum Mediterráneo como tal se perfila definitivamente en el verano de 1971 y luego en el otoño de ese año cuando estas canciones míticas son definitivamente arregladas y orquestadas en un disco que rompía con el sonido Miralles presente en la mayoría de las producciones del cantautor hasta la fecha.
El disco Mediterráneo aparece en el mercado discográfico español a finales de 1971. El periodista Ángel Casas anunciaba en la revista Fotogramas (septiembre de 1971) que Serrat estaba trabajando en nuevas canciones para un inminente nuevo álbum en castellano. Se habla también de una posible versión musical del cantautor de Tres sombreros de copa de Miguel Mihura. El cantautor llega a adelantarle al dramaturgo 50.000 pesetas en concepto de derechos y pese a tener avanzado el trabajo de adaptación desestima finalmente su deseo de realizar este musical que hubiera constituido toda una curiosidad en su obra. Por esas mismas fechas tenemos a Serrat vinculado a una cantante- flautista canadiense llamada Arta con la que se dice que prepara un álbum del que nunca más se supo.
Dos meses más tarde (27 de noviembre de 1971) la revista Mundo Joven se hace eco de la próxima publicación de Mediterráneo con un reportaje especial en el que se incluyen como anticipo los textos de las canciones. Serrat conversa con Pilar Cambra del disco y elige entre sus canciones predilectas de su nueva cosecha Pueblo blanco y Barquito de papel. Califica su álbum de nostálgico. Ni siquiera sospecha el potencial lírico y emocional de su nueva obra.
Mediterráneo, como ya se sabe, se grabó en unos vetustos estudios milaneses ante la atenta mirada de Plinio Chiesa, ingeniero de sonido. Había que grabar contrarreloj porque el estudio se alquilaba pocos días. Esta premura y el hecho de grabar fuera de España formaban parte de la política ciertamente peculiar y dudosa que solía ejercer la compañía discográfica Zafiro.
Serrat grabó su álbum en las postrimerías de 1971. Entre las joyas emergía Mediterráneo, poético homenaje al mar de sus vivencias que condensa todas las virtudes serratianas con un arreglo superlativo de Juan Carlos Calderón. Serrat no había cumplido 28 años pero fue capaz de hilvanar un disco prodigioso, memorable, atemporal que nació en buena parte en un pequeño hotel de Calella de Palafrugell (Girona). Fueron suficientes aquel mar azul y eterno, la guitarra y un papel donde fue madurando los versos, encajando las piezas hasta hallar un resultado pocas veces igualado en la canción española.
Serrat ha reconocido que en la plasmación sonora de Mediterráneo tuvo muy presente el jazzistico Take Five de Dave Brubeck. No extraña que la canción haya tenido hermosas plasmaciones en el universo del jazz como la del pianista donostiarra Iñaki Salvador o la del argentino Adrián Laes. El caso es que la canción merece celebrar sus 40 años en 2011 y no en estas fechas como erráticamente han hecho algunos articulistas.
LA MUSICA ADQUIERE PROTAGONISMO EN LOS FESTEJOS, QUE LLEGAN A SU CUARTO DIA.
Serrat recita y deleita al ´ferial´ romano
El cantautor catalán entusiasma a cerca de 3.000 espectadores en el teatro con poemas de Miguel Hernández y abre paso a otras estrellas como El Barrio y José Mercé Vecinos de la zona centro denuncian el ruido de varios locales.
03/09/2010 P. CABECERA
La música adquiere carácter protagonista en la feria emeritense. Anoche, el cantautor catalán Joan Manuel Serrat puso al público en pie con sus canciones de siempre y con las de su nuevo disco Hijo de la luz y de la sombra , en el que rinde homenaje al poeta Miguel Hernández. El Teatro Romano repleto, con casi 3.000 personas, vibró con la voz de este mito de la canción, que repite actuación en este emblemático recinto, que también llenó hace justo cinco años con su gira 100x100, y que da paso a otras actuaciones estelares, como la de mañana de El Barrio en el albergue juvenil El Prado, y la de la estrella del flamenco José Mercé, que actuará el domingo en las piedras del teatro. Son los puntales de una feria que sigue viviendo de noche en el recinto ferial y de día en la zona centro, sobre todo ayer, festivo local, con los locales de copas y terrazas abarrotadas al mediodía y por la tarde, con una climatología, más agradable, que también acompañó.
Bicicletas, espectáculo de caballos, deportes y, mucha diversión, además de la música mencionada, se combinaron a lo largo del día de ayer por diversas zonas de la ciudad, a la espera de que los toros sean protagonistas a partir de mañana, con El Cid, Ferrera y Talavante en el coso de San Albín.
Lo cierto es que, un día más, se volvió a demostrar que los emeritenses y visitantes prefieren la zona centro para pasar el día, mientras se decantan por el ferial durante la noche.
Molestias
A este respecto, la policía local tuvo que intervenir ayer por la tarde en algunos locales del centro avisados por los vecinos sobre el ruido que generaban esos establecimientos, por el elevado nivel de decibelios de la música que emitían, alguno de ellos sin el correspondiente permiso. Y es que la presencia de jóvenes en la calle está siendo masiva durante todo el día, sobre todo en las zonas de John Lennon, la plaza de Santo Domingo y calles adyacentes.
Pese a todo, la feria se está desarrollando hasta el momento sin incidentes destacados.
El cantautor catalán reaparece ante unas 3.000 personas y presenta su nuevo trabajo 'Hijo de la luz y de la sombra'
03.09.10 - 00:09 - M. ÁNGELES MORCILLO MÉRIDA.
Nada más salir al escenario, el artista catalán recibió una gran ovación
La cola de gente daba la vuelta a gran parte del recinto del Teatro Romano. Unas 3.000 personas esperaban para entrar, pero hasta media hora antes del concierto no se abrieron las puertas. El artista se hizo esperar.
Sus incondicionales estaban como niños. Aunque la mayoría de ellos ya no lo son. La expresión de los que anoche se acercaron al Teatro Romano de Mérida para ver a su ídolo reflejaba la ilusión de volver a verlo de nuevo encima de un escenario extremeño.
Tan sólo han pasado cinco años desde que el artista pisara por última vez Mérida. Eso ocurrió en 2005. Pero a ellos, este tiempo se les ha hecho eterno. De hecho, la edad media de los asistentes al concierto de Joan Manuel Serrat, que ofreció un concierto anoche en la capital autonómica, superaba con creces los 40 años.
«No es sólo el mejor cantautor de la actualidad. Se ha convertido en un monstruo de la sensibilidad y en una leyenda de la música. Y eso que todavía está vivo», decía uno de sus admiradores que hacía cola a las puertas del Teatro para entrar a presenciar el concierto. Llegaba desde Navalmoral de la Mata con un amigo suyo. Como él, cientos de personas esperaban ansiosas para entrar en el recinto.
El elevado precio de las entradas, 40 euros más los gastos de distribución, no ha sido un obstáculo para que las gradas del Teatro Romano se llenaran de incondicionales de la voz y la notas de la guitarra de Serrat. Ni un hueco quedó vacío entre las piedras bimilenarias para ver al «grande entre los grandes», como así lo describía otra de sus seguidoras. Ésta llegaba de Llerena acompañada de varios familiares. No lo ha visto nunca en concierto y realmente estaba muy emocionada.
La gira 'Hijo de la luz y de la sombra', que se reanudó anoche precisamente en Mérida después de un pequeño parón, está basado en poemas de Miguel Hernández. Con este nuevo trabajo el artista quiere rendir homenaje a este mago de las letras que hará 100 años que nació el próximo 30 de octubre. Este concierto se enmarca dentro del festival 'Mérida Mediterráneo Interior', encuentros musicales en el Teatro Romano, del que también forma parte el concierto de José Mercé, que tendrá lugar el próximo domingo 5 de septiembre en este mismo lugar.
Pertrechado con su dulce y aterciopelada voz y su guitarra, fiel compañera en sus viajes y conciertos, el artista catalán recibió una gran ovación del público nada más salir al escenario. Comenzó su concierto con el poema 'Llegó con tres heridas' que arrancó los primeros aplausos del respetable y quedó claro que todo el repertorio se compondría de versos cantados del poeta alicantino. Vestido de tonos oscuros, con pantalón gris, camisa azul marino y chaqueta negra, los focos iluminaban las canas que ya asoman en su cabello.
Simbiosis entre los dos Haciendo suyos poemas del de Orihuela, con cada canción se iba metiendo más y más profundamente en los versos, y con él se llevó a todo el público a su terreno. Sensibilidad, ironía, dramatismo, amor, libertad, muerte. Las palabras surgían de los labios de Serrat como los versos de la pluma del poeta. Simbiosis total entre los dos personajes, unidos indisolublemente desde hace años. El catalán ya lo ha cantado en más de una ocasión, consiguiendo con sus versos transformados en música éxitos como 'Para la libertad' o 'Nanas de la cebolla'.
El cantautor, compositor, poeta, intérprete y músico español Joan Manuel Serrat es una de las figuras más importantes de la canción moderna, tanto en la lengua española como en catalán.
Su música bebe del folklore catalán, la copla española, el tango, el bolero y el cancionero latinoamericano. Sus conciertos siempre son unos eventos especiales. Cuentan con una atmósfera extraordinaria creada por las canciones y textos emocionantes y la voz inconfundible de catalán.
En Papel en Blanco vamos a dedicarle un Especial a Miguel Hernández ahora que se cumplen cien años de su nacimiento. Para ir abriendo boca, os traigo este vídeo con el primer single de Hijo de la luz y la sombra, el nuevo disco de Joan Manuel Serrat y segundo que le dedica al poeta ilicitano oriolano. Ya os hablé del álbum y sus problemas de publicación en su momento; finalmente, verá la luz el próximo día 23, mientras que la gira comenzará cuatro días después, el 27, en Elche, ciudad muy querida por el poeta, a la que se trasladó su familia y donde descansan los restos de su hijo Manuel Miguel, al que dedicó esa maravilla llamada ‘Nanas de la cebolla’.
El disco está compuesto por trece canciones con otros tantos poemas de Miguel Hernández; entre los escogidos están algunos de mis preferidos, como Del ay al ay por el ay o Tus cartas son un vino. La composición que da título al disco es la encargada de cerrarlo y, paradójicamente, la elegida por Serrat para dar a conocer el álbum.
El poema está formado por 30 serventesios de versos alejandrinos, divididos en tres grupos temáticos: ‘Hijo de la sombra’, ‘Hijo de la luz’ e ‘Hijo de la luz y la sombra’. Serrat, ya adelantó que se ha acercado a Hernández “sin objetividad y con gran admiración”, a lo que yo añado otra virtud: con valentía. Para musicarlo utilizó la primera parte del poema, eligiendo varias estrofas y un estribillo maravilloso. Tras el vídeo os dejo una transcripción de dicha parte y un enlace para disfrutar del poema en su totalidad.
No me enrollo más porque para saber algo más sobre el disco podéis acudir a mi anterior post y todo lo que diría a mayores prefiero reservarlo para el Especial. Sin más dilación, os dejo con el vídeo:
Hijo de la luz y la sombraPrimera parte: ‘Hijo de la sombra’ (en negrita los versos escogidos por Serrat)
Eres la noche, esposa: la noche en el instante
mayor de su potencia lunar y femenina. Eres la medianoche: la sombra culminante donde culmina el sueño, donde el amor culmina.
Forjado por el día, mi corazón que quema lleva su gran pisada del sol adonde quieres, con un sólido impulso, con una luz suprema, cumbre de las montañas y los atardeceres.
Daré sobre tu cuerpo cuando la noche arroje su avaricioso anhelo de imán y poderío. Un astral sentimiento febril me sobrecoge, incendia mi osamenta con un escalofrío.
El aire de la noche desordena tus pechos, y desordena y vuelca los cuerpos con su choque. Como una tempestad de enloquecidos lechos, eclipsa las parejas, las hace un solo bloque.
La noche se ha encendido como una sorda hoguera de llamas minerales y oscuras embestidas. Y alrededor la sombra late como si fuera las almas de los pozos y el vino difundidas.
Ya la sombra es el nido cerrado, incandescente, la visible ceguera puesta sobre quien ama; ya provoca el abrazo cerrado, ciegamente, ya recoge en sus cuevas cuanto la luz derrama.
La sombra pide, exige seres que se entrelacen, besos que la constelen de relámpagos largos, bocas embravecidas, batidas, que atenacen, arrullos que hagan música de sus mudos letargos.
Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta, tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida. Pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta, con todo el firmamento, la tierra estremecida.
El hijo está en la sombra que acumula luceros, amor, tuétano, luna, claras oscuridades. Brota de sus perezas y de sus agujeros, y de sus solitarias y apagadas ciudades.
El hijo está en la sombra: de la sombra ha surtido, y a su origen infunden los astros una siembra, un zumo lácteo, un flujo de cálido latido, que ha de obligar sus huesos al sueño y a la hembra.
Moviendo está la sombra sus fuerzas siderales, tendiendo está la sombra su constelada umbría, volcando las parejas y haciéndolas nupciales. Tú eres la noche, esposa. Yo soy el mediodía.
Vía El Periódico
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Joan Manuel Serrat canta a Miguel Hernández en Mérida
El cantautor catalán ofrece esta noche, a las 22 horas, un concierto en el Teatro Romano para presentar su último trabajo discográfico
02.09.10 - 00:13 - M. ÁNGELES MORCILLO MÉRIDA.
Otro de los grandes de la música en Mérida. Y ya van varios en pocos meses. El concierto que el cantautor catalán ofrece esta noche, a partir de las 22 horas, en el Teatro Romano de Mérida, se presenta como uno de los platos fuertes de la Feria de la capital autonómica, que se celebra hasta el 5 de septiembre. Precisamente ese día, el broche final lo pondrá otra de las voces más personales del panorama musical flamenco, José Mercé.
Dentro de la gira que Serrat ofrece a sus incondicionales en este año 2010, Mérida se encuentra como uno de los destinos donde presentará su último trabajo, 'Hijo de la luz y de la sombra', basado en poemas de Miguel Hernández y con el que quiere rendir homenaje a este artista de las letras que hará 100 años que nació el próximo 30 de octubre.
Un poeta que le inspira Su nuevo trabajo supone para el cantautor un nuevo recorrido sobre la obra del poeta, pues este último se considera como una prolongación del disco que Serrat dedicó a este mismo en 1972, desde el poema 'La palmera levantina'. Serrat también grabó en el año 1972 un disco en el que musicalizó, a modo de homenaje, versos de Miguel Hernández como los archiconocidos 'Para la libertad', 'Nanas de la cebolla', 'Elegía a Ramón Sijé' y 'Llegó con tres heridas'. La publicación de este nuevo trabajo, que salió a la venta el pasado mes de febrero, también coincide con el centenario del nacimiento del poeta y con la reanudación de la gira del artista después de un parón. No es la primera vez que Serrat pisa el escenario bimilenario. Ya lo hizo en otra ocasión en el año 2005.
Este concierto se enmarca dentro del festival 'Mérida Mediterráneo Interior', encuentros musicales en el Teatro Romano, del que también forma parte el concierto de José Mercé tres días después y en el mismo lugar.
El recital de Serrat ha levantado mucha expectación, no sólo entre sus fervientes seguidores de Mérida, sino de toda la región. De hecho, se prevé que venga a verlo gente de toda Extremadura y de provincias de alrededor.
De hecho, desde el principio, la venta de entradas ha ido estupendamente y a estas alturas no queda ni una por vender, por lo que las gradas del Teatro Romano estarán al completo. Esta noche, más de 2.700 personas disfrutarán del concierto del cantautor catalán, que repite en Mérida.
Serrat y todos los demás Me preguntó una vez un perodista cuáles eran mis cantantes favoritos. Cite tres. Y entre los tres no estaba Serrat. “¿Y Serrat?”, me dijo alarmado. “¿Serrat? Serrat es aparte. Es otra cosa. Es el maestro”, le aclaré.
Serrat ha sido efectivamente el maestro de todos nosotros. De todos los que cuando tomamos una guitarra para sacarle un LA, un RE y un MI con los que entonar “La primera comunión”, que ponían todos los días en los discos dedicados de nuestras emisoras locales, decidimos que esa guitarra tenía que servir para cambiar el miserable mundo que veíamos desde nuestras aulas. Gracias a él uno entendió que una canción podía servir para cantarle a las muchachas un sentimiento desconocido, servía también (“Le llamaban Manuel / nació en España”) para recitar una tristeza infinita, en aquellos tiempos en que la tristeza estaba prohibida en las canciones, “qué felices seremos los dos, viviendo en mi casita de papel” o “mirando al mar soñé”.
Cuando yo aprendí ese LA-MI-RE quise aprender “Ara que tinc vint anys”. Así, en catalán. Y luego “Poema de amor”. Y luego, “Llorando en la capìlla”, de Elvis, en versión de Francisco Heredero. Gracias a Serrat yo supe que quería ser cantautor, porque si no hubiese conocido sus canciones habría acabado como vocalista, que es lo que yo era con 14 años en la Orquesta Bahía de Alloza, mi pueblo...
Serrat nos dijo a todos: mira, se puede trabajar con la ternura sin ser cursi, se puede contar a una chica que la lumbre del hogar es el sitio ideal de una casa para vivir el amor, que en Belchite “de todos tus hermanos que murieron en la guerra” acunaban a tu madre en un paisaje violento y helador. ¡Eso eran canciones! Y tomamos la guitarra y comenzamos día y noche a sacar los acordes, a copiar palabra por palabra la esencia inimitable de sus metáforas únicas, de sus deslumbrantes imágenes. Copiamos. Calcamos. Plagiamos. Imitamos. Todos absolutamente. Y sólo muy de vez en cuando nos salía un versito decente que nos decía “esto podría ser de Serrat”. Qué ilusos.
Conocí a Juan Manuel mucho tiempo después, al principio de los 80, cuando llegó a Zaragoza para dar un concierto en la plaza de toros. Cenamos con los músicos y tras la cena en la entonces Posada del Mastín, el dueño Fernando, le trajo una sorpresa hasta la mesa. Invitó a Pilar Herrando y sus jovencísimas hijas a cantarle unas jotas. Yo le tengo pavor a las jotas en los restaurantes, y supongo que Juan Manuel se echó a temblar cuando descubrió el cuadro. Jotero. Pero Pilar (¿dónde andará ahora?) no es una jotera estrictamente. Es una intérprete de nuestro folclore, de esa jota austera que se entona en las masadas del Saso, en las oliveras de Lécera, en los trigales de Ejea, en las neveras de Boltaña. A mi me hace llorar Pilar cuando entona suave, amoninico, decimos en Aragón, una magallonera de enamorados. Eso le cantó sin gritar a Juan Manuel y sus invitados esa noche en la Posada. Jotas moras, coplas dulces del folclore seco y recio de su Aragón. No me atreví a mirar a la cara a Juan Manuel porque vi que tenía la vista perdida, añorando quizás esos sonidos que alguien de pequeño le había cantado en la cuna, cançó de bressol...
Nos hemos visto de vez en cuando, le he entrevistado varias veces, siempre con complicidad, sin pretender nunca obtener palabras llamativas para un titular sino sus palabras tan elocuentes, su pensamiento tan claro y mortal, en unos tiempos en que sólo llama la atención el desplante, la descalificación, la burla o el desatino. Serrat posee la sabiduría del que lo ha visto todo y te lo cuenta con remanso.
En alguna de esas conversaciones tuvimos oportunidad de hablar de música y supe directamente (aunque se adivina en sus canciones) que ha bebido de fuentes tan caudalosas como la copla española, empapándose de esa manera de componer que los maestros León y Quiroga transformaron en arte popular. En arte. Historias bien hiladas, relatos con carne, personajes vivos. Y está el frente galo: Aznavour, Brel y Brassens. Esos son sus pilares musicales, poetas de la canción francesa, de la chanson, maestros en el arte de rimar sentimientos. “La tieta” de Serrat tiene ese aire melancólico de las canciones de Charles Aznavour, de aquella “Venecia sin ti” o “La mamma”. “Paraulas de amor”, nos recuerda los paisajes que el maestro Brel dibuja desde la sabiduría de lo femenino, ahí en “Ne me quitte pas” o “Chanson sans paroles”. Georges Brassens está en todas las descripciones, en las historias callejeras, con héroes anónimos que se enfrentan a cualquier poder. “Le llamaban Manuel” ha bebido en el caldo sombrío de “Pauvre Martin”, por ejemplo. Alimento, se llama esa figura. Comer y beber de todos los que nos precedieron, de nuestros contemporáneos, para extraer un zumo nuevo que tiene padre y madre en este universo sonoro donde todos hemos mamado. “Se canta lo que se pierde”, dijo su admirado Machado, y no se equivoca. Siempre estamos cantando la misma canción. No hay otra. Una melodía de sentimientos profundos, de tristezas infinitas o de inmensa locura cuando el amor nos emborracha con malvasía...
Yo no puedo comprender cómo este hombre puede cargar en sus espaldas con todo ese peso de afectos, de admiraciones, de honores, de imitaciones, de historias que ya son nuestras... Por fortuna, sin apenas críticas. Decía alguien más sabio que yo que un hombre no está diseñado para acumular en su cuerpo demasiada fama. Que nuestro chasis puede soportar el choque de una tribu, de un pueblo, donde el roce con los vecinos se hace admisible. Pero de ninguna forma estamos preparados para meter en nuestro cerebro la influencia de millones de personas, de datos, de cifras, de miradas, de gestos, que se dirigen hacia nosotros. Juan Manuel Serrat es la excepción. Ha podido soportar esa carga con una serenidad apabullante, aunque a lo mejor, esa descarga de su corazón ha sido un pequeño aviso. Un corazón repleto de energía, de tantos cariños recibidos, pero también sufriendo enormes descargas. Por todo eso, ahora quizás lo entiendo yo también, Juan Manuel, hijo del obrero Josep y de la costurera Angeles, es otra cosa. Incatalogable. El que nos enseñó este modesto oficio de rimar palabras. Para enamorar a las muchachas. Ese es el secreto.
Pamplona. Fundación Baluarte pone a la venta los abonos parciales y entradas sueltas para la nueva temporada Octubre 10 - Enero 11, en la que figuran nombres como Joan Manuel Serrat, María Bayo o el ballet de Maurice Béjart. Los abonos parciales se podrán adquirir el jueves día 2 de septiembre y las entradas sueltas a partir del viernes 3 de septiembre. El precio oscila entre los 12 y los 58 euros.
La temporada se abrirá con el cantautor Joan Manuel Serrat, cuyas entradas tendrán un precio de 39, 29 o 22 euros. Unos días más tarde tomará el relevo Béjart Ballet Lausanne. Sus entradas valdrán 34, 30 o 20 euros. Los tickets de Cirque Éloize, que regresa con su última creación, Nebbia, costarán 24, 20 o 12 euros. La Orquesta Sinfónica de Pekín interpretará a Beethoven y Prokofiev así como obras del repertorio clásico chino y sus entradas se podrán adquirir al precio de 38, 32 y 22 euros.
El concierto de la Orquesta Royal Concertgebouw de Ámsterdam, que contará con el violinista Joshua Bell, costará 56, 46 o 32 euros. Las entradas para Las Bodas de Fígaro, con la soprano navarra María Bayo, tendrán un precio de 58, 46 y 36 euros. El ritmo llegará de la mano de Buena Vista Social Club, acompañada por Omara Portuondo a un precio de 35, 28 y 22 euros; de Mississippi Mass Choir, que ofrecerá un programa navideño y sus entradas costarán 28, 20 y 16 euros; así como de la historia de La Cenicienta convertida en un cuento musical bailado sobre hielo cuyas entradas tendrán un precio de 32, 26 y 20 euros. La temporada se cerrará con Un tranvía llamado Deseo a un precio de 24, 20 y 12 euros.
Este año también se pondrán a la venta abonos parciales que agrupan varios espectáculos. El abono parcial A incluye: el Béjart Ballet Lausanne, Las bodas de Fígaro y Cenicienta sobre hielo con un precio de 112, 92 o 68 euros. El abono B: Béjart Ballet Lausanne, Orquesta Sinfónica de Pekín, Mississippi Mass Choir y Un tranvía llamado deseo al precio de 112, 92 o 63 euros y el abono C incluye: Cirque Éloize, Las bodas de Fígaro, Buenavista Social Club y Cenicienta sobre hielo a un precio de 134, 108 o 81 euros
Un lugar para un gran maestro Joan Manuel Serrat
Por lo que es y logra encantar
Este espacio son sus exitos y caminos recorridos..
Serrat eres la Bendita Música...
...Me envuelvo en sus versos y su música cada día, y vivo la vida...
VERENA SÁNCHEZ DOERING...