miércoles, diciembre 25, 2013

Serrat, orgullosos 70


1968

Desde los inicios fue conocido como 'el chico del Poble Sec' en honor al barrio barcelonés que le vio nacer.


1970

Serrat fue el elegido para representar a Eurovisión en 1968, aunque su deseo de cantar en catalán hizo que finalmente le sustituyera Massiel.


1980
Una de las cosas de las que se siente más orgulloso es de haber podido "comprar un piso a mis padres y retirarles”.

2006
2Fue investido 'doctor Honoris Causa' por la Universidad Complutense
de Madrid.


2011

Casado con Candela Tiffón, es padre de tres hijos y abuelo de dos chicas.


2013

Sigue en activo después de superar una angina de pecho, un cáncer de vejiga y un nódulo en el pulmón.
 Lleva 50 años cantando al amor y a la vida

Serrat, orgullosos 70

El noi del Poble Sec cumple 70 y los celebra satisfecho.

Hijo de un lampista y una costurera nació en el barrio barcelonés de Poble Sec (Pueblo seco) y orgulloso ha paseado sus orígenes por todo el mundo.
“Mi mayor satisfacción fue poder comprar un piso a mis padres y retirarles”, ha recordado.

“He sido afortunado. La vida me ha tratado bien”, cuenta el hombre que un día, hace ya 40 años le cantó al Mediterráneo. Solidario, amante de su tierra y de su gente ha sido siempre fiel a sus ideas y contundente con las injusticias. Topó en el camino con una angina de pecho, un cáncer de vejiga y un incómodo nódulo pulmonar, pero sigue cantando a la vida y al amor. Candela, su esposa ha sido su compañera incondicional. Candela (27), María (34), y Queco (44), que le ha hecho ya abuelo, sus tres grandes pasiones.

http://www.lecturas.com/actualidad/serrat-orgullosos-70_11490/1





domingo, diciembre 22, 2013

Un recuerdo: Tío Alberto, el último gatopardo

Un recuerdo: Tío Alberto, el último gatopardo

Por Carlos Olalla el 22 diciembre, 2013

Fue un personaje de leyenda: inteligente, atractivo, guapo, tierno, apasionado, seductor, juerguista, aventurero, inquieto y, por encima de todo, generoso sin límite. Así era Alberto Puig Palau, inmortalizado como Tío Alberto por uno de los muchos artistas a los que ayudó en sus comienzos: Joan Manuel Serrat. Perteneciente a una acaudalada familia de la burguesía catalana que hizo su gran fortuna con el auge del textil, vio frustrada su vocación de médico por el empeño de su padre en que entrase a trabajar en la empresa familiar. Inconstante, como la mayoría de las personas apasionadas, estudió las carreras de ingeniería y derecho sin acabarlas, compaginándolas con filosofía, que tampoco acabó. El joven Alberto tenía un poder de seducción enorme. Su trato era siempre alegre y exquisito. Tampoco era extraño ver que las mujeres se giraran para mirarle cuando pasaban por su lado. Su pasión por las mujeres y por el mundo de los gitanos le llevaron a dejarlo todo y a irse a vivir con una joven gitana en las cuevas del Sacromonte granadino. El empecinamiento del padre en introducir a su hijo en el mundo del textil le llevó a enviarle a Lyon, de gran tradición sedera, con diecinueve años recién cumplidos. A aquel viaje siguió otro a Estados Unidos para que aprendiese todo sobre la maquinaria textil que podrían incorporar a sus fábricas. El iluso señor Puig pensaba que con aquellos viajes haría que su hijo sentase la cabeza y se entregase por completo a dirigir la empresa de la familia. La cosa no fue como esperaba ya que, compaginando su trabajo con sedas y máquinas, el joven Puig Palau se dedicó a lo que más le gustaba: el placer de conocer el mundo a través de la noche, la fiesta y las mujeres. En Estados Unidos, de la mano de su amigo madrileño Edgar Neville, encontró otro aliciente que marcaría profundamente su vida: la incipiente industria del cine. Seductor nato, tuvo varias historias de amor con actrices norteamericanas durante su estancia por aquellas tierras. Su última relación con una actriz durante aquel viaje fue Dolores del Río, que cariñosamente le llamaba “el chico de la sonrisa del millón de dólares”. Vivieron un apasionado romance que se prolongó en el viaje de regreso en barco a Europa. Ella venía a rodar una película en Berlín. Él, como siempre y estuviese donde estuviese, a disfrutar de cada segundo de su vida. La acompañó al rodaje e intervino como figurante en la que fue su primera, y no última, aparición en la pantalla. El padre, escandalizado, intentó comprar todas las copias de la película para que nadie viera a su hijo haciendo algo tan opuesto y alejado de lo que es dirigir una empresa.



De regreso a Barcelona, la vida del joven Puig Palau se desarrolló entre los ambientes más selectos de la parte alta de la ciudad y los más populares del barrio chino. La empresa le ocupaba los días; su insaciable sed de amor, las noches. La Barcelona de finales de los años veinte y principios de los treinta era una ciudad convulsa y tremendamente viva. Los enfrentamientos entre trabajadores y empresarios eran extremadamente violentos. El movimiento obrero estaba en su apogeo y la fuerza de los anarquistas iba cada día en aumento. Puig Palau, como todo apasionado devorador de la vida, vivía todo muy rápido. De hecho la velocidad fue otra de sus grandes pasiones. Llegó a correr en la fórmula 1 de entonces. En 1931, con veinticuatro años, se casó con una guapísima joven de buena familia de Barcelona, Margarita Gabarró. El padre de Alberto nunca llegó a ver aquella boda que tanto le habría gustado: había muerto atropellado dos meses antes.

Aunque las posiciones ideológicas del joven Alberto eran de izquierdas, cuando estalló la guerra se desplazó a Tetuán donde, con su savoir faire, su don de gentes y su facilidad para los idiomas, no tardó en entablar una buena amistad con el General Beigbeder, comisionado de la plaza, que le contrató como secretario. Meses después, enterado de la ideología alejada del franquismo de Puig Palau, Beigbeder le protegió relevándole de su puesto. Acabada la guerra civil Puig Palau regresa a Barcelona y hace lo que siempre hizo durante toda su vida: ayudar a los que lo necesitaban. Fueron muchos los anarquistas a los que protegió y ayudó a cruzar la frontera para escapar de la dictadura franquista. Su idealismo le lleva a participar en la Segunda Guerra Mundial junto a la Resistencia francesa contra los nazis. Por eso le concedieron la Orden de la Legión de Honor, la más alta condecoración francesa.

Hombre de gran cultura e inquietudes, que mezclaba lo más elitista con lo más popular, que trataba por igual a un príncipe que a un mendigo, durante toda su vida dedicó gran parte de su fortuna a ayudar a quien lo necesitaba y, especialmente, a artistas que, como suele acontecer en este país, pasaban verdadera hambre intentando vivir de su arte. De ese mecenazgo nació su relación con el joven Serrat, que daba los primeros pasos de su carrera musical. Su pasión por la arquitectura le llevó a encargarle al arquitecto Durán Reynals la nueva sede de la empresa en el centro de Barcelona. Tres años antes ya le había encargado la que, sin duda, fue una construcción mítica y legendaria de la Costa Brava gerundense: Mas Castell, su casa de veraneo en Palamós.




Puig Palau era hombre de pasiones a las que se entregaba por completo. Una de ellas fue el flamenco, un arte que le regaló una de las cosas más importantes de su vida: el conocimiento de los gitanos. Adoraba a los gitanos, su forma de ver la vida, de vivirla, y siempre les ayudó en todo lo que pudo. Todavía hoy se recuerdan las inmensas colas de gitanos que se formaban en el portal de su casa de la Diagonal barcelonesa. Fueron los gitanos quienes le bautizaron como Tío Alberto, título que para ellos simboliza el respeto que sienten por sus mayores y por la familia.

En 1950, gracias a los contactos que siempre mantuvo con la gente de Hollywood, se rueda en la Costa Brava “Pandora y el holandés errante”, con Ava Gardner y James Mason. Mas Castell vive todo su esplendor a partir de entonces. Los sesenta fueron los años del descubrimiento de la Costa Brava por la alta sociedad catalana, una sociedad a la que Tío Alberto frecuentaba a la par que escandalizaba con sus fiestas, su rojerío y su pasión por los artistas, los toreros y los gitanos. Josep Pla, Jean Cocteau y Dalí son algunos de sus amigos. A finales de los sesenta se da en esa sociedad catalana lo que fue bautizada como Gauche divine, la izquierda divina del Bocaccio y la Costa Brava. Compuesta por hijos de familias catalanas adineradas díscolos con el franquismo y la rigidez de costumbres que imponía, se caracteriza por romper los moldes de su época en un intento de abrir el cerrado mundo en el que vivían a Europa y a la cultura. Nombres como Gil de Biedma, Jorge Herralde, Beatriz de Moura, Carlos Barral, Joaquim Jordá, Ricardo Bofill, Oscar Tusquets, Oriol Bohigas, Jacinto Esteva y tantos y tantos otros formaban parte de aquel grupo de personas que se definían como de izquierdas, pero que aspiraban a vivir como de derechas. Tío Alberto, no podía ser de otra manera, fue uno de los miembros más destacados del grupo. Es en esta época cuando rueda varias películas con Gonzalo Suárez, uno de sus grandes amigos.El cine siempre le divirtió y seguro que, de haberse dedicado a ello, habría sido un gran actor. Su pasión por la vida no le impedía ser plenamente consciente de las limitaciones del país en que vivía: “Este es un país en el que nadie escribe sus memorias, y así nadie sabe cómo se vive. Es un país de analfabetos”.

Amante sin remedio del flamenco, siempre lo tuvo presente en las fiestas que organizaba, pero no contento con eso, llegó a montar un tablao en Palamós y a promocionar a los que más tarde serían grandes monstruos del flamenco, como La Chunga. Separado ya de Margarita Gabarró, en el célebre restaurante Madame Zozó de la Costa Brava, una noche conoce a una joven francesa casi cuarenta años menor que él de la que se enamora perdidamente. Ya no se separaron más. Compartió con ella el resto de su vida. Ella se sintió fascinada por la fuerte personalidad, la distinción y el don de gentes de aquel seductor sin remedio. Poco le importó la diferencia de edad. A él tampoco porque, como decía Picasso, tenemos la edad de la persona a la que amamos. Sin embargo, los tiempos de esplendor del textil y de la inmensa fortuna de Tío Alberto tocaban ya a su fin. Las nuevas tecnologías y, sobre todo, la deslocalización industrial arruinaron a la mayoría de industrias textiles del país. La de Tío Alberto no fue una excepción, aunque sí lo fue la forma de liquidarla: en lugar de dejar tirados a los trabajadores, vendió la mayor parte de su patrimonio para darles una indemnización digna. Ese proceso de venta de patrimonio incluyó la venta de Mas Castell. Pero el carácter y las ganas de disfrutar cada segundo de la vida de Tío Alberto siguieron intactas. Poco importaba no tener ya aquella magnífica residencia. Se contentó viviendo en un pequeño apartamento en Palamós, muy próximo a Mas Castell.



Alberto Puig Palau, Tío Alberto, fue uno de los últimos grandes señores de Barcelona, aquellos señores que amaban la belleza, el arte y la vida, que practicaban el mecenazgo desinteresado de la cultura y no el patrocinio interesado de los que les sustituyeron, que hicieron de su vida una permanente aventura manteniéndose fieles a unos valores que les caracterizaban como señorío, elegancia y generosidad, y no esa horterada nuevoriquil que ha venido después que cree que ser señor es tener dinero o, peor aún, que necesitan mostrar lo mucho que tienen para que los demás les respeten. Personas como él, personas capaces de arruinarse para que sus obreros cobren, de disfrutar intensamente la vida en un pequeño apartamento tras haberlo perdido todo, de estar siempre dispuestas a darse a los demás, de amar el placer del arte por el arte y la belleza por la belleza, ya no existen. Fueron los últimos gatopardos de los que hablaba Lampedusa. Los que vinieron tras ellos no eran más que chacales hambrientos. Gracias, Tío Alberto, por habernos enseñado que lo importante no es tener sino dar, y que, aunque podamos perderlo todo, siempre podemos vivir nuestros sueños, todos nuestros sueños…

Este precioso documental realizado por su biznieta, en su afán por aproximarse a un ser irrepetible que tuvo tan cerca pero al que no llegó a conocer, es un maravilloso canto a un ser humano que jugó las cartas que le dio la vida de la mejor manera que se puede hacer: compartiéndolas con los demás.

JOAN MANUEL SERRAT Siete vidas

pareja' El músico y Candela Tiffon se casaron en 1978. Un año más tarde nació su hija Maria
LAUREADo' Felipe Gonzálezle entregó la insignia del mérito civil en 1994

años de oro' Con Palomo Linares, en 1970, iniciando una década bilingüe y creativamente imperial.

masivos Superado un cáncer de vejiga y entrando en los 70, su alianza con Sabina suma multitudes a ambos lados del Atlántico
Nova cançó' En 1965, año de sus inicios, con Raimon y Núria Feliu en el Palau de la Música.
JOAN MANUEL SERRAT

Siete vidas

El autor de 'Mediterráneo' cumplirá 70 años el próximo viernes. Siete décadas de arte y poesía, éxitos y complicidades universales, que dan para otras tantas vidas.

POR JORDI BIANCIOTTO
DOMINGO, 22 DE DICIEMBRE DEL 2013

Hace ya mucho tiempo que Serrat es un clásico, pero es ahora cuando, por fin, tiene edad para serlo. El 27 de diciembre entrará en la setentena, franja provecta en la que se acomodan ya numerosos héroes de la música popular moderna: también en 1943 nacieron, por ejemplo, Mick Jagger, Roger Waters (Pink Floyd), Joni Mitchell, Luis Eduardo Aute y, en un campo más ligero, Julio Iglesias y Al Bano. Siete décadas de cultivo de una canción refinada y con poder de seducción a gran escala. Siete serrats en crecimiento y transformación. Los recorremos uno a uno.


1. Niño de Poble Sec

Una placa colocada en 1989 en un portal de la calle del Poeta Cabanyes testifica los orígenes de Serrat en el Poble Sec. Padre, Josep, lampista, con pasado en la CNT; madre, Ángeles, costurera, aragonesa de la martirizada localidad de Belchite, donde perdió a numerosos familiares. Serrat creció en aquella singular encrucijada urbana: un imaginario menestral colindante con las luces de la feria de muestras, el barraquismo de Montjuïc y el barrio chino.

Alumno becado y, por tanto, esforzado en los escolapios, y de ahí al bachillerato en el instituto Milà i Fontanals y la Universidad Laboral Francisco Franco, de Tarragona y, de vuelta a Barcelona, el fin de ciclo educativo en la Escuela de Peritos Agrónomos. En el camino, un objeto turbador. «Me la van regalar quan em voltaven / somnis dels meus setze anys, encara adolescent». La guitarra.

2. El joven trovador

Serrat ejerció de esponja absorbiendo primero las músicas que flotaban en el ambiente: primero, de la copla a los ritmos latinos del bolero y el tango; más tarde, la canción francesa. De Conchita Piquer y Juanito Valderrama, prestando atención a los textos de Rafael de León, a Brel, Brassens y Aznavour. Y fuentes literarias: El extranjero (Camus), Anna Karenina (Tolstoi) y Cartas de un joven poeta (Rilke) son lecturas iniciáticas que nutren al joven trovador, luego ampliadas con la generación del 27.

Integrante 13º de Els Setze Jutges, sus primeras grabaciones, a partir de 1965, le muestran siguiendo el rastro de la chanson en composiciones de tacto costumbrista (ecos de la posguerra en La tieta, romanticismo breliano en Els vells amants), que centran el foco en su voz y su guitarra, embellecidos por los arreglos de Ros-Marbà y Borrell.

3. Golpe a golpe

Tras el equívoco episodio de Eurovisión, en 1968, cuando termina negándose a defender La, la, la, del Dúo Dinámico, si no es en catalán (para alegría y gloria de Massiel), Serrat incorpora el castellano en su obra con el álbum Dedicado a Antonio Machado, poeta, con Ricard Miralles, y los tótems Cantares y La saeta. Toma distancias con los principios hegemónicos de la cançó y apela a su bilingüismo familiar para hablar de tú a tú al mundo hispano más sensible y progresista. Es el inicio de un Serrat creativamente imperial, que hasta mediados de los 70 entrega discos fundamentales tanto en catalán (como Per al meu amic, Helena y Pare) como en castellano (Mediterráneo, Miguel Hernández). Poesía popular adaptable a los tiempos y una relación de tensión in crescendo con el franquismo, cuyo punto de fricción llega en 1975, cuando, estando de gira en México, en plena expansión comercial (ese año ha dejado el sello Edigsa y fichado por la multinacional Ariola), condena la ejecución de cinco militantes del FRAP y ETA. Se queda allí, en un exilio sobrevenido de 11 meses. Cuando regresa, el franquismo comienza a ser historia.

4. En tránsito

En su reencuentro con un país en mutación opta por la austeridad artística y publica el delicado e interiorista Res no és mesquí, su tercer álbum dedicado a un poeta, esta vez a un autor poco popular, Joan Salvat-Papasseit. Es el pórtico de una madurez oficializada tras su matrimonio con Candela Tiffon y el tono recogido de 1978, Tal com raja y En tránsito. Simpatiza públicamente con unas siglas políticas, las del PSOE, y su carrera entra en una normalidad saludada con ventas notables y el levantamiento del veto en TVE, que le dedica un especial de Música, maestro.

5. Ya hace 20 años

El reconocimiento masivo se hace también institucional cuando el Ministerio de Cultura premia su álbum Cada loco con su tema, que presenta en una Latinoamérica que le profesa un afecto creciente. Atención al fenómeno que despierta en Argentina, con acalorados recitales en Buenos Aires, en el Grand Rex y el Luna Park, en 1983, cuando se respira el fin del régimen militar, y a los que seguirá una gira más extensa en 1984.

Fa vint anys que tinc vint anys, canta, poniendo al día sus versos de veinteañero. Sigue alternando universos: de la poesía del uruguayo Mario Benedetti (El sur también existe) a regreso al catalán de Material sensible, donde refuerza su alianza con Josep Maria Bardagí.

6. En cuadrilla

En su ingreso en la cincuentena, Serrat lanza el mensaje resignado de Nadie es perfecto, pero esa década le reserva los fastos más suntuosos y los mayores baños de multitudes. En Catalunya, pompa y reconocimiento para su doble álbum Banda sonora d'un temps d'un país, donde se marca el tanto de aglutinar el legado de los clásicos de la cançó (incluidos rivales juveniles como Lluís Llach y Raimon) pasando por alto viejas heridas y rencillas. Lo presenta a lo grande, en el Palau Sant Jordi.

Y a otra escala, el pelotazo de la gira El gusto es nuestro, en la que pasea sus hitos de la mano de Víctor Manuel, Ana Belén y Miguel Ríos, y que le lleva hasta Latinoamérica en un largo itinerario en 1996 y 1997. El clímax de una era y una generación. Le siguen operaciones desiguales: discos menores como Sombras de la China y el latino Cansiones (donde rinde homenaje a los boleros y tangos ligados a su memoria familiar), y la revisión orquestal de Serrat sinfónico.

7. Y con Sabina

En el 2005, entrado en los 60, Serrat hace público que se somete a quimioterapia por un cáncer de vejiga. No estaciona su actividad; al contrario, anuncia una gira intimista, 100 X 100, con Miralles, que le conduce a un disco reflexivo y contemplativo, Mô, incubado en Menorca. Pero no se trata de avisos de un paulatino fundido escénico: sorprende con una nueva obra dedicada a Miguel Hernández (Hijo de la luz y de la sombra) y con una alianza con Joaquín Sabina en un tándem de éxito seguro que convoca multitudes a ambos lados del Atlántico. La Orquesta del Titanic le mantiene a flote, celebrando partituras compartidas, cuando afronta su 70º cumpleaños meditando nuevos proyectos y sin mencionar la palabra retiro. El buen trovador no debe colgar la guitarra.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/siete-vidas-2949469

Tío Alberto, el último gatopardo





Tío Alberto, el último gatopardo

Por Carlos Olalla el 22 diciembre, 2013

Fue un personaje de leyenda: inteligente, atractivo, guapo, tierno, apasionado, seductor, juerguista, aventurero, inquieto y, por encima de todo, generoso sin límite. Así era Alberto Puig Palau, inmortalizado como Tío Alberto por uno de los muchos artistas a los que ayudó en sus comienzos: Joan Manuel Serrat. Perteneciente a una acaudalada familia de la burguesía catalana que hizo su gran fortuna con el auge del textil, vio frustrada su vocación de médico por el empeño de su padre en que entrase a trabajar en la empresa familiar. Inconstante, como la mayoría de las personas apasionadas, estudió las carreras de ingeniería y derecho sin acabarlas, compaginándolas con filosofía, que tampoco acabó. El joven Alberto tenía un poder de seducción enorme. 
Su trato era siempre alegre y exquisito. Tampoco era extraño ver que las mujeres se giraran para mirarle cuando pasaban por su lado. Su pasión por las mujeres y por el mundo de los gitanos le llevaron a dejarlo todo y a irse a vivir con una joven gitana en las cuevas del Sacromonte granadino. El empecinamiento del padre en introducir a su hijo en el mundo del textil le llevó a enviarle a Lyon, de gran tradición sedera, con diecinueve años recién cumplidos. A aquel viaje siguió otro a Estados Unidos para que aprendiese todo sobre la maquinaria textil que podrían incorporar a sus fábricas. 
El iluso señor Puig pensaba que con aquellos viajes haría que su hijo sentase la cabeza y se entregase por completo a dirigir la empresa de la familia. La cosa no fue como esperaba ya que, compaginando su trabajo con sedas y máquinas, el joven Puig Palau se dedicó a lo que más le gustaba: el placer de conocer el mundo a través de la noche, la fiesta y las mujeres. En Estados Unidos, de la mano de su amigo madrileño Edgar Neville, encontró otro aliciente que marcaría profundamente su vida: la incipiente industria del cine. Seductor nato, tuvo varias historias de amor con actrices norteamericanas durante su estancia por aquellas tierras. Su última relación con una actriz durante aquel viaje fue Dolores del Río, que cariñosamente le llamaba “el chico de la sonrisa del millón de dólares”. 
Vivieron un apasionado romance que se prolongó en el viaje de regreso en barco a Europa. Ella venía a rodar una película en Berlín. Él, como siempre y estuviese donde estuviese, a disfrutar de cada segundo de su vida. La acompañó al rodaje e intervino como figurante en la que fue su primera, y no última, aparición en la pantalla. El padre, escandalizado, intentó comprar todas las copias de la película para que nadie viera a su hijo haciendo algo tan opuesto y alejado de lo que es dirigir una empresa.


De regreso a Barcelona, la vida del joven Puig Palau se desarrolló entre los ambientes más selectos de la parte alta de la ciudad y los más populares del barrio chino. La empresa le ocupaba los días; su insaciable sed de amor, las noches. La Barcelona de finales de los años veinte y principios de los treinta era una ciudad convulsa y tremendamente viva. Los enfrentamientos entre trabajadores y empresarios eran extremadamente violentos. 
El movimiento obrero estaba en su apogeo y la fuerza de los anarquistas iba cada día en aumento. Puig Palau, como todo apasionado devorador de la vida, vivía todo muy rápido. De hecho la velocidad fue otra de sus grandes pasiones. Llegó a correr en la fórmula 1 de entonces. En 1931, con veinticuatro años, se casó con una guapísima joven de buena familia de Barcelona, Margarita Gabarró. El padre de Alberto nunca llegó a ver aquella boda que tanto le habría gustado: había muerto atropellado dos meses antes.

Aunque las posiciones ideológicas del joven Alberto eran de izquierdas, cuando estalló la guerra se desplazó a Tetuán donde, con su savoir faire, su don de gentes y su facilidad para los idiomas, no tardó en entablar una buena amistad con el General Beigbeder, comisionado de la plaza, que le contrató como secretario. 
Meses después, enterado de la ideología alejada del franquismo de Puig Palau, Beigbeder le protegió relevándole de su puesto. Acabada la guerra civil Puig Palau regresa a Barcelona y hace lo que siempre hizo durante toda su vida: ayudar a los que lo necesitaban. Fueron muchos los anarquistas a los que protegió y ayudó a cruzar la frontera para escapar de la dictadura franquista. Su idealismo le lleva a participar en la Segunda Guerra Mundial junto a la Resistencia francesa contra los nazis. Por eso le concedieron la Orden de la Legión de Honor, la más alta condecoración francesa.

Hombre de gran cultura e inquietudes, que mezclaba lo más elitista con lo más popular, que trataba por igual a un príncipe que a un mendigo, durante toda su vida dedicó gran parte de su fortuna a ayudar a quien lo necesitaba y, especialmente, a artistas que, como suele acontecer en este país, pasaban verdadera hambre intentando vivir de su arte. 
De ese mecenazgo nació su relación con el joven Serrat, que daba los primeros pasos de su carrera musical. Su pasión por la arquitectura le llevó a encargarle al arquitecto Durán Reynals la nueva sede de la empresa en el centro de Barcelona. Tres años antes ya le había encargado la que, sin duda, fue una construcción mítica y legendaria de la Costa Brava gerundense: Mas Castell, su casa de veraneo en Palamós.

Puig Palau era hombre de pasiones a las que se entregaba por completo. Una de ellas fue el flamenco, un arte que le regaló una de las cosas más importantes de su vida: el conocimiento de los gitanos. Adoraba a los gitanos, su forma de ver la vida, de vivirla, y siempre les ayudó en todo lo que pudo. Todavía hoy se recuerdan las inmensas colas de gitanos que se formaban en el portal de su casa de la Diagonal barcelonesa. Fueron los gitanos quienes le bautizaron como Tío Alberto, título que para ellos simboliza el respeto que sienten por sus mayores y por la familia.

En 1950, gracias a los contactos que siempre mantuvo con la gente de Hollywood, se rueda en la Costa Brava “Pandora y el holandés errante”, con Ava Gardner y James Mason. Mas Castell vive todo su esplendor a partir de entonces. Los sesenta fueron los años del descubrimiento de la Costa Brava por la alta sociedad catalana, una sociedad a la que Tío Alberto frecuentaba a la par que escandalizaba con sus fiestas, su rojerío y su pasión por los artistas, los toreros y los gitanos. Josep Pla, Jean Cocteau y Dalí son algunos de sus amigos. A finales de los sesenta se da en esa sociedad catalana lo que fue bautizada como Gauche divine, la izquierda divina del Bocaccio y la Costa Brava. 
Compuesta por hijos de familias catalanas adineradas díscolos con el franquismo y la rigidez de costumbres que imponía, se caracteriza por romper los moldes de su época en un intento de abrir el cerrado mundo en el que vivían a Europa y a la cultura. Nombres como Gil de Biedma, Jorge Herralde, Beatriz de Moura, Carlos Barral, Joaquim Jordá, Ricardo Bofill, Oscar Tusquets, Oriol Bohigas, Jacinto Esteva y tantos y tantos otros formaban parte de aquel grupo de personas que se definían como de izquierdas, pero que aspiraban a vivir como de derechas. Tío Alberto, no podía ser de otra manera, fue uno de los miembros más destacados del grupo. 
Es en esta época cuando rueda varias películas con Gonzalo Suárez, uno de sus grandes amigos.El cine siempre le divirtió y seguro que, de haberse dedicado a ello, habría sido un gran actor. Su pasión por la vida no le impedía ser plenamente consciente de las limitaciones del país en que vivía: “Este es un país en el que nadie escribe sus memorias, y así nadie sabe cómo se vive. Es un país de analfabetos”.

Amante sin remedio del flamenco, siempre lo tuvo presente en las fiestas que organizaba, pero no contento con eso, llegó a montar un tablao en Palamós y a promocionar a los que más tarde serían grandes monstruos del flamenco, como La Chunga. Separado ya de Margarita Gabarró, en el célebre restaurante Madame Zozó de la Costa Brava, una noche conoce a una joven francesa casi cuarenta años menor que él de la que se enamora perdidamente. Ya no se separaron más. 
Compartió con ella el resto de su vida. Ella se sintió fascinada por la fuerte personalidad, la distinción y el don de gentes de aquel seductor sin remedio. Poco le importó la diferencia de edad. A él tampoco porque, como decía Picasso, tenemos la edad de la persona a la que amamos. Sin embargo, los tiempos de esplendor del textil y de la inmensa fortuna de Tío Alberto tocaban ya a su fin. Las nuevas tecnologías y, sobre todo, la deslocalización industrial arruinaron a la mayoría de industrias textiles del país. 

La de Tío Alberto no fue una excepción, aunque sí lo fue la forma de liquidarla: en lugar de dejar tirados a los trabajadores, vendió la mayor parte de su patrimonio para darles una indemnización digna. Ese proceso de venta de patrimonio incluyó la venta de Mas Castell. Pero el carácter y las ganas de disfrutar cada segundo de la vida de Tío Alberto siguieron intactas. Poco importaba no tener ya aquella magnífica residencia. Se contentó viviendo en un pequeño apartamento en Palamós, muy próximo a Mas Castell.

Alberto Puig Palau, Tío Alberto, fue uno de los últimos grandes señores de Barcelona, aquellos señores que amaban la belleza, el arte y la vida, que practicaban el mecenazgo desinteresado de la cultura y no el patrocinio interesado de los que les sustituyeron, que hicieron de su vida una permanente aventura manteniéndose fieles a unos valores que les caracterizaban como señorío, elegancia y generosidad, y no esa horterada nuevoriquil que ha venido después que cree que ser señor es tener dinero o, peor aún, que necesitan mostrar lo mucho que tienen para que los demás les respeten. 
Personas como él, personas capaces de arruinarse para que sus obreros cobren, de disfrutar intensamente la vida en un pequeño apartamento tras haberlo perdido todo, de estar siempre dispuestas a darse a los demás, de amar el placer del arte por el arte y la belleza por la belleza, ya no existen. Fueron los últimos gatopardos de los que hablaba Lampedusa. Los que vinieron tras ellos no eran más que chacales hambrientos. Gracias, Tío Alberto, por habernos enseñado que lo importante no es tener sino dar, y que, aunque podamos perderlo todo, siempre podemos vivir nuestros sueños, todos nuestros sueños…

Este precioso documental realizado por su biznieta, en su afán por aproximarse a un ser irrepetible que tuvo tan cerca pero al que no llegó a conocer, es un maravilloso canto a un ser humano que jugó las cartas que le dio la vida de la mejor manera que se puede hacer: compartiéndolas con los demás.


http://laplacenta.clandestinodeactores.com/2013/12/tio-alberto-el-ultimo-gatopardo/

miércoles, diciembre 11, 2013

EN UNA VIDEOCONFERENCIA Serrat agradece a Cristina Fernández y a los argentinos el premio de derechos humanos

EN UNA VIDEOCONFERENCIA
Serrat agradece a Cristina Fernández y a los argentinos el premio de derechos humanos

AGENCIAS el 11/12/2013 

Joan Manuel Serrat agradeció hoy a la presidenta argentina, Cristina Fernández, y "a todos y cada uno de los argentinos", en especial a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, el premio "Azucena Villaflor de De Vincenti" por su compromiso con los derechos humanos.

EFE - "Dedico el premio a los argentinos, a todos y cada uno de ellos, especialmente a las madres y abuelas, a los que pelearon y están, a los que lo hicieron y ya no están, a los que no pelearon y hoy pelean. A todos", dijo Joan Manuel Serrat en una videoconferencia al inicio de un acto de conmemoración de los 30 años de democracia en Argentina.

Fernández hizo partícipe a Serrat del galardón en nombre de "todo el pueblo argentino y en el de los que te quieren y no te quieren, te lo queremos entregar en nombre y representación de lo que hiciste anónimamente".

"Qué gusto volver a tenerte", exclamó la presidenta, quien recordó que la última vez que se habían visto fue en su residencia oficial de Olivos, en Buenos Aires, en una cena junto al fallecido expresidente Néstor Kirchner y al cantautor argentino León Gieco y su mujer.

"Este premio va más allá de la justicia escrita, va de la convicción, del amor y de todos los compañeros que viven en vos y no podéis volver a ver pero seguramente llevas en tu corazón", señaló la mandataria, quien entregó el premio a la titular de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, en representación del cantautor.

"Me siento muy conmovido por recibir este galardón, que resume la lucha de estas mujeres que salieron a las calles para enfrentar toda la represión que se les venía encima, marcaron un camino de valor que sirvió para desenmascarar la dictadura y abrir un camino de futuro, por el que se pelea cada día", respondió Serrat.

El cantautor se unió "al gozo de celebrar 30 años de democracia" en Argentina, y abogó por seguir "profundizando" en ella.

"Tenemos que pelear por conseguir una educación, sanidad, justicia y administraciones más democráticas. Que la democracia sea algo consustancial con nosotros, nuestros gobernantes y gobernados", indicó.

Finalmente, Serrat confesó que "a pesar de que a lo largo de los años la vida me trató muy bien y mi profesión me ha retribuido con mucho, los premios que más me motivan son los civiles, no los profesionales".

"Esos premios son de los que se sienten más orgullosos mis hijos y mi familia en general. Y yo necesito que mi familia esté orgullosa de mí para que me lave los calcetines", bromeó.


http://www.cancioneros.com/co/5701/2/serrat-agradece-a-cristina-fernandez-y-a-los-argentinos-el-premio-de-derechos-humanos

martes, diciembre 10, 2013

OTORGADO POR EL GOBIERNO ARGENTINO Joan Manuel Serrat recibirá el premio «Azucena Villaflor»

OTORGADO POR EL GOBIERNO ARGENTINO
Joan Manuel Serrat recibirá el premio «Azucena Villaflor»

AGENCIAS el 10/12/2013 

El cantautor catalán Joan Manuel Serrat recibirá el premio "Azucena Villaflor de De Vincenti" que otorga el Poder Ejecutivo argentino a ciudadanos reconocidos por su trayectoria y compromiso con los derechos humanos.

Télam - Así lo dispuso la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a través del decreto 2084, que se publicó hoy en el Boletín Oficial, donde se menciona que la edición 2013 del galardón se otorga en reconocimiento al "aporte a la Memoria, la Verdad y la Justicia y a la promoción y vigencia de los derechos humanos" realizado por Joan Manuel Serrat a lo largo de su vida pública.

En los considerandos, se menciona que "más allá de su trayectoria artística mundialmente reconocida como cantautor, compositor y poeta, (Serrat) es un hombre comprometido con la vigencia de los derechos humanos, en cuya defensa se ha comprometido íntegramente".

El decreto destaca también "la coherencia con sus ideales y la condena a los regímenes autoritarios y a sus medidas represivas, tanto en España como en Latinoamérica", que lo llevaron a "conocer en carne propia órdenes de captura y exilio".

También se destaca el repertorio del cantautor catalán en el que figuran obras de su autoría y de poetas como Antonio Machado, Mario Benedetti, Miguel Hernández, Víctor Jara y Ernesto Cardenal, elegidos para trasmitir "valores fundamentales de la dignidad humana, constituyendo un alegato contra la muerte, la miseria, el abuso de poder y la alienación del ser humano".

El decreto establece que Serrat, quien participó en 2004 en la ESMA del acto de entrega del predio para que ese emblemático centro clandestino de detención durante la dictadura se convirtiera en una Espacio para la Memoria, recibirá el correspondiente galardón en un acto público, aún sin fecha a determinar.

Serrat recibió en Argentina numerosos reconocimientos, como el título de "doctor Honoris Causa" que le entregaran la Universidad Nacional del Comahue y la Universidad Nacional de Córdoba.

Azucena Villaflor de Vicente fue la mujer que una tarde de abril de 1977 dijo: "Individualmente no vamos a conseguir nada ¿Por qué no vamos todas a la Plaza de Mayo? Cuando vea que somos muchas, (Jorge) Videla tendrá que recibirnos" y con esa frase creó las Madres de Plaza de Mayo.

El premio "Azucena Villaflor de De Vincenti" lo otorga la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación desde el año 2003 y destaca la trayectoria cívica de personas o instituciones en su defensa de los derechos humanos y la democracia.

La primera distinción fue entregada por el entonces presidente Néstor Kirchner a monseñor Esteban Hesayne, quien se encargó de denunciar, demandar y advertir sobre los hechos aberrantes ocurridos durante el terrorismo de Estado.


http://www.cancioneros.com/co/5699/2/joan-manuel-serrat-recibira-el-premio-azucena-villaflor

Joan Manuel Serrat recibirá el premio "Azucena Villaflor





Joan Manuel Serrat recibirá el premio "Azucena Villaflor"

EL CANTAUTOR CATALÁN JOAN MANUEL SERRAT RECIBIRÁ EL PREMIO "AZUCENA VILLAFLOR DE DE VINCENTI" QUE OTORGA EL PODER EJECUTIVO A CIUDADANOS RECONOCIDOS POR SU TRAYECTORIA Y COMPROMISO CON LOS DERECHOS HUMANOS.

10/12/2013 

Así lo dispuso la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a través del decreto 2084, que se publicó hoy en el Boletín Oficial, donde se menciona que la edición 2013 del galardón se otorga en reconocimiento al "aporte a la Memoria, la Verdad y la Justicia y a la promoción y vigencia de los derechos humanos" realizado por Serrat a lo largo de su vida pública.

En los considerandos, se menciona que "más allá de su trayectoria artística mundialmente reconocida como cantautor, compositor y poeta, (Serrat) es un hombre comprometido con la vigencia de los derechos humanos, en cuya defensa se ha comprometido íntegramente".

El decreto destaca también "la coherencia con sus ideales y la condena a los regímenes autoritarios y a sus medidas represivas, tanto en España como en Latinoamérica", que lo llevaron a "conocer en carne propia órdenes de captura y exilio".

También se destaca el repertorio del cantautor catalán en el que figuran obras de su autoría y de poetas como Antonio Machado, Mario Benedetti, Miguel Hernández, Víctor Jara y Ernesto Cardenal, elegidos para trasmitir "valores fundamentales de la dignidad humana, constituyendo un alegato contra la muerte, la miseria, el abuso de poder y la alienación del ser humano".

El decreto establece que Serrat, quien participó en 2004 en la ESMA del acto de entrega del predio para que ese emblemático centro clandestino de detención durante la dictadura se convirtiera en una Espacio para la Memoria, recibirá el correspondiente galardón en un acto público, aún sin fecha a determinar.

Serrat recibió en nuestro país numerosos reconocimientos, como el título de "doctor Honoris Causa" que le entregaran la Universidad Nacional del Comahue y la Universidad Nacional de Córdoba.

Azucena Villaflor de De Vicente fue la mujer que una tarde de abril de 1977 dijo: "Individualmente no vamos a conseguir nada ¿Por qué no vamos todas a la Plaza de Mayo? Cuando vea que somos muchas, (Jorge) Videla tendrá que recibirnos" y con esa frase creó las Madres de Plaza de Mayo.

El premio "Azucena Villaflor de De Vincenti" lo otorga la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación desde el año 2003 y destaca la trayectoria cívica de personas o instituciones en su defensa de los derechos humanos y la democracia.

La primera distinción fue entregada por el entonces presidente Néstor Kirchner a monseñor Esteban Hesayne, quien se encargó de denunciar, demandar y advertir sobre los hechos aberrantes ocurridos durante el terrorismo de Estado.

En 2004 lo recibió Olga Márquez de Aridez, esposa del médico Luis Arédez, desaparecido desde el 13 de mayo de 1977.

En 2005, fue distinguido el Equipo Argentino de Antropología Forense que trabaja desde 1984 en la investigación, exhumación arqueológica de restos óseos inhumados en fosas comunes e individuales y en el análisis del material recuperado, tendiente a lograr la identificación de las víctimas y determinar la causa y modo de su muerte.

En 2006, lo recibió Sonia Torres, fundadora y representante de Abuelas de Plaza de Mayo en la provincia de Córdoba; en 2007, el escritor Osvaldo Bayer; y en 2008 recibió la distinción Sara Rus, sobreviviente de Auschwitz-Birkenau y Madre de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) por la desaparición de Daniel Rus, físico secuestrado en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

La edición 2009 del premio fue entregada a cuatro padres, conocidos como los "Padres de Plaza de Mayo", cuyos hijos permanecen desaparecidos, en reconocimiento a su lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

Ellos fueron Julio Morresi, Norberto Palermo, Marcos Weinstein y Eduardo Fermín Mignone (fallecido).

En 2010, el premio fue entregado al ahora ex juez español Baltasar Garzón, que investigó en su país los delitos de lesa humanidad cometidos contra ciudadanos españoles por la dictadura militar argentina.

Por el edición 2011, recibieron el galardón el director de orquesta y pianista argentino-israelí Daniel Barenboim, el poeta Juan Gelman, el artista plástico León Ferrari y la escritora Griselda Gambaro.

En tanto, el año pasado recibió el galardón Susana Trimarco, madre de Marita Verón, víctima de una red de trata de personas. 




http://www.telam.com.ar/notas/201312/44091-joan-manuel-serrat-recibira-el-premio-azucena-villaflor.html

Premio Azucena Villaflor a Joan Manuel Serrat

Cristina entregó el Premio Azucena Villaflor de De Vicenti 2013 a los Derechos Humanos a Joan Manuel Serrat.

Premio Azucena Villaflor a Joan Manuel Serrat

DICIEMBRE 10, 2013

En nombre de todos los argentinos entregamos el premio a los Derechos Humanos Azucena Villaflor a Joan Manuel Serrat en representación de todo lo que hizo anónimamente luchando contra la Dictadura de 1976.

Joan Manuel Serrat es el segundo extranjero que recibe esta distinción. El primero fue Baltasar Garzón en calidad de juez defensor de los derechos humanos.


http://www.cfkargentina.com/premio-azucena-villaflor-a-joan-manuel-serrat/

Joan Manuel Serrat dedica a todos los argentinos el premio Azucena Villaflor de derechos humanos



Joan Manuel Serrat dedica a todos los argentinos el premio Azucena Villaflor de derechos humanos

11/12/2013 / Barcelona

Joan Manuel Serrat dedica a todos los argentinos el premio Azucena Villaflor de derechos humanos

Desde Casa Amèrica Catalunya, el cantautor catalán Joan Manuel Serrat ha dedicado el premio de derechos humanos Azucena Villaflor 2013 que le ha concedido el gobierno de Argentina "a todos y cada uno de los argentinos". En conexión vía satélite, Serrat ha conversado con la jefa de estado argentina, Cristina Fernández de Kirchner, que presidía, en Buenos Aires, un multitudinario acto de conmemoración de los 30 años de democracia en el país.

Acompañado por el embajador de Argentina en España, Carlos Bettini, y rodeado por las caricaturas de él mismo y de Cristina Fernández de Kirchner que el dibujante argentino Rep hizo con motivo del centenario de Casa Amèrica Catalunya, Serrat ha declarado estar "muy conmovido" por el galardón.

"Azucena Villaflor representa una de las páginas más hermosas de la historia de la lucha por la libertad", dijo en alusión a la fundadora de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo que da nombre al premio y que fue secuestrada y posteriormente asesinada por la dictadura militar argentina.

Más democracia
"Me sumo al gozo de celebrar los 30 años de democracia en Argentina, pero hay que conseguir algo más que ir a votar: hay que trabajar y luchar para alcanzar una educación, sanidad y justicia más democráticas, unas administraciones más democráticas; hay que lograr que la democracia sea consubstancial con nosotros y razón indiscutible de la existencia y progreso de un pueblo", ha manifestado Serrat.

El premio Azucena Villaflor 2013 ha sido entregado por Estela Barnes de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Cristina Fernández de Kirchner ha trasladado a Serrat que este galardón, el más importante en materia de derechos humanos que concede el gobierno argentino, es "en nombre y representación de todo lo que has hecho anónimamente, por tu convicción y amor y por todos los compañeros que viven en tu corazón".

Ovacionado
El anuncio de la concesión del premio a Serrat ha sido saludada con repetidas ovaciones por la multitud que ocupaba el Museo del Bicentenario, escenario del acto institucional de los 30 años de democracia en Argentina, en el que también estaban presentes los expresidentes argentinos desde el fin de la dictadura militar. 

Aclamaciones que se han repetido en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, llena a rebosar para celebrar la efemérides con una fiesta popular y donde se habían instalado pantallas gigantes para seguir este acto.

http://www.americat.cat/es/joan-manuel-serrat-dedica-a-todos-los-argentinos-el-premio-azucena-villaflor-de-derechos-humanos

sábado, noviembre 23, 2013

NOVEDAD EDITORIAL «Serrat entre la A y la Z» de Carles Gámez, un nuevo ebook en descarga gratuita

NOVEDAD EDITORIAL
«Serrat entre la A y la Z» de Carles Gámez, un nuevo ebook en descarga gratuita

REDACCIÓN el 23/11/2013 

La editorial de libros electrónicos de ‘La Vanguardia’, Ebooks de Vanguardia, ofrece desde hoy de forma gratuita el libro Serrat entre la A y la Z. Del Mediterráneo al Pacífico, escrito por el periodista Carles Gámez.

Serrat entre la A y la Z. Del Mediterráneo al Pacífico de Carles Gámez cuenta con el patrocinio de HONDA y recorre la trayectoria creativa y profesional del cantautor Joan Manuel Serrat. El libro está disponible tanto en castellano como en catalán.

El ebook celebra los 70 años del cantante del Poble Sec, que cumplirá el próximo 27 de diciembre, y el casi medio siglo de carrera musical desde que a finales de 1964 cantara por primera vez en el programa RadioScope de Salvador Escamilla.

El ebook repasa en forma de diccionario las entradas principales del itinerario biográfico y musical del cantante que proyectó la Nova Cançó en las listas de éxito y se ha convertido en un símbolo a uno y otro lado del Atlántico en la defensa de las libertades y los derechos humanos.

En el libro encontramos al artista que desafía al franquismo en el Festival de Eurovisión y es persona non grata para las dictaduras latinoamericanas. También al joven creador de unas primeras canciones ingenuas y juveniles —Una guitarra, Ella em deixa— o el grito biológico de Ara que tinc vint anys. Al músico que populariza los versos de Machado o Salvat-Papasseit y acaba embarcado a bordo del Titanic y en compañía de Joaquín Sabina. O a un soñador de pelo largo que seduce por igual al público de "a dos duros" del Parque de Atracciones de Madrid que al que llena en noches de gloria el Palau de la Música Catalana.

Medio siglo de uno de los intérpretes que ha colaborado a la transformación de la sensibilidad de un país y una sociedad bajo el impulso de una canción nueva y de acento lírico. Responsable de canciones que se han convertido en himnos para varias generaciones —Paraules d’amor, Cançó de Matinada, Mediterráneo— y que han traspasado las fronteras en las voces de Mina, Gino Paoli, La Lupe, Pablo Milanés, etc.

El periodista valenciano Carles Gámez, colaborador del suplemento Culturals de La Vanguardia, es el autor de la obra. Carles Gámez es autor, entre otros, de los libros Al vent. La crónica d’una nova cançó y Los años ye-ye. Cuando España hizo pop.

Descarga del libro (Cortesía de La Vanguardia)

CASTELLANO:

Serrat entre la A y la Z. Del Mediterráneo al Pacífico: PDF | EPUB


CATALÁN:

Serrat entre l’A i la Z. De la Mediterrània al Pacífic


http://www.cancioneros.com/co/5647/2/serrat-entre-la-a-y-la-z-de-carles-gamez-un-nuevo-ebook-en-descarga-gratuita

viernes, noviembre 22, 2013

'Serrat entre la A y la Z', de Carles Gámez, nuevo ebook gratuito de Ebooks de Vanguardia


'Serrat entre la A y la Z', de Carles Gámez, 

Un completo recorrido por la trayectoria creativa y profesional del cantautor Joan Manuel Serrat

22/11/2013 13:00 | 

El libro, que cuenta con el patrocinio de HONDA, está disponible de forma gratuita tanto en castellano como en catalán y en varios formatos a través de los siguientes enlaces: 

El ebook está también disponible en la tienda Kindle de Amazon.es:

Redacción.- La editorial de libros electrónicos de ‘La Vanguardia’, Ebooks de Vanguardia, ofrece desde hoy de forma gratuita el libro “Serrat entre la A y la Z. Del Mediterráneo al Pacífico”, escrito por el periodista Carles Gámez.

El libro, que cuenta con el patrocinio de HONDA, recorre la trayectoria creativa y profesional del cantautor Joan Manuel Serrat. El libro está disponible tanto en castellano como en catalán.

El ebook celebra los 70 años del cantante del Poble Sec, que cumplirá el próximo 27 de diciembre, y el casi medio siglo de carrera musical desde que a finales de 1964 cantara por primera vez en el programa RadioScope de Salvador Escamilla.

El ebook repasa en forma de diccionario las entradas principales del itinerario biográfico y musical del cantante que proyectó la Nova Cançó en las listas de éxito y se ha convertido en un símbolo a uno y otro lado del Atlántico en la defensa de las libertades y los derechos humanos.

En el libro encontramos al artista que desafía al franquismo con su Diguem no en el Festival de Eurovisión y es persona non grata para las dictaduras latinoamericanas. También al joven creador de unas primeras canciones ingenuas y juveniles -Una guitarra, Ella em deixa- o el grito biológico deAra que tinc vint anys. Al músico que populariza los versos de Machado o Salvat-Papasseit y acaba embarcado a bordo del Titanic y en compañía de Joaquín Sabina. O a un soñador de pelo largo que seduce por igual al publico de “a dos duros” del Parque de Atracciones de Madrid que al que llena en noches de gloria el Palau de la Música Catalana.

Medio siglo de uno de los intérpretes que ha colaborado a la transformación de la sensibilidad de un país y una sociedad bajo el impulso de una canción nueva y de acento lírico. Responsable de canciones que se han convertido en himnos para varias generaciones -Paraules d’amor, Cançó de Matinada, Mediterráneo- y que han traspasado las fronteras en las voces de Mina, Gino Paoli, La Lupe, Pablo Milanés, etc.

El periodista valenciano Carles Gámez, colaborador del suplemento Cultura|s de La Vanguardia, es el autor de la obra. Carles Gámez es autor, entre otros, de los libros “Al vent. La crónica d’una nova cançó” y “Los años ye-ye. Cuando España hizo pop”.

http://www.lavanguardia.com/cultura/20131122/54394386328/lavanguardia-publica-ebook-serrat.html

sábado, noviembre 16, 2013

Serrat, admirador pleno de Total, la película de José Luis Cuerda






Serrat, admirador pleno de Total, la película de José Luis Cuerda

Ángel Almazán
16/11/2013

El cantautor Joan Manuel Serrat es un “totalista” declarado, esto es, un admirador pleno del mediometraje Total rodado por José Luis Cuerda en las Tierras Altas de Soria en 1983. Si los “amanecistas” se saben algunos de los diálogos de Amanece, que no es poco, Serrat ha recitado algunos de estos diálogos incluso delante de Cuerda.

Foto 1 Joan Manuel Serrat, fans de Total. Asistimos a este concierto suyo enel Teatro Griego de Barcelona por la época (más o menos) en que José Luis Cuerda rodaba Total en Soria y un servidor cursaba Ciencias de la Información en Bellaterra. La fotografía es un regalo de Barceló Fotos y forma parte del archivo de Soriaymas.com.

Serrat también ha manifestado públicamente su pasión por Total al seleccionaría como una de sus seis películas preferidas en una encuesta solicitada por Canal TCM, junto a filmes como la trilogía de El Padrino (F.C. Coppola, 1972,1974,1990), Amici Miei (Mario Monicelli, 1975), Murder by death (Robert Moore, 1976). O sea, que Total es, según esto, la mejor película española para Joan Manuel Serrat.

Foto 2

José Luis Cuerda mismo testimonia este gran afecto que tiene Serrat hacia Total, y lo dice así en su reciente libro de Amanece, que no es poco:

Foto 3

Uno de los dos guardias civiles que tiene Gutiérrez a sus órdenes. [Interpretado por Ovidi Montllor, con tanta convicción como perplejidad. Yo recuerdo, dada su confesa y probada adhesión a Total, haber ofrecido a Serrat un papel en Amanece. 

Pensé que era el de «cojito para toda la vida», que interpretó Ferrán Rañé, pero, en reciente encuentro, Joan Manuel me aseguró que fue este papel, el de Rafael Díaz, acompañante de Ovidi, y que no pudo hacerlo porque nosotros retrasamos el inicio de rodaje, que coincidió así con sus, contratado ya, bolos del verano. Esto último es verdad, y lo otro, creo que también puede serlo, porque me fío más de su memoria que de la mía. 

La suya es prodigiosa como me demostraron él y su mujer al recitarme diálogos de Total de una tirada, el día que nos conocimos, en un homenaje a María Luisa Ponte [septiembre de 1987]. Ovidi y Serrat hubieran hecho una pareja de la guardia civil catalanovalenciana de gran atractivo y algún dueto cantado podríamos haberles improvisado en tributo a la nova cançó”.

martes, noviembre 05, 2013

ENCONTRADOS DOCUMENTOS SECRETOS DE LA DICTADURA Mercedes Sosa, Víctor Heredia, María Elena Walsh y Joan Manuel Serrat estaban en la lista negra de la dictadura argentina

ENCONTRADOS DOCUMENTOS SECRETOS DE LA DICTADURA
Mercedes Sosa, Víctor Heredia, María Elena Walsh y Joan Manuel Serrat estaban en la lista negra de la dictadura argentina

REDACCIÓN el 05/11/2013 

El gobierno argentino anunció que encontraron documentos secretos de la última dictadura que sufrió el país desde 1976 a 1983. Estos documentos incluyen listas negras de artistas y personalidades que consideraban peligrosos como Mercedes Sosa, Víctor Heredia, María Elena Walsh y Joan Manuel Serrat.

Las actas fueron encontradas en el subsuelo de unos tres mil metros cuadrados del Edificio Cóndor de Buenos Aires, sede de la Fuerza Aérea argentina, así lo informó el ministro de defensa Agustín Rossi en una conferencia de prensa, de acuerdo con el diario Córdoba.

"Es la primera vez que tenemos acceso a una documentación que ocupa todo el período (de la dictadura), con la ventaja que tiene que está ordenada cronológicamente y con un índice temático", dijo Rossi.

Se encontraron 1.500 carpetas guardadas dentro de dos cajas fuertes. Incluidas en las carpetas están las listas negras de 331 celebridades e intelectuales como los músicos Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, Víctor Heredia, María Elena Walsh, Horacio Guarany, Osvaldo Pugliese o Peret, entre otros. Los mismos están divididos en cuatro niveles según el grado de peligro que mostraban para la dictadura.

"Una palabrita sobre lo que significan las listas negras de artistas, actores, actrices e intelectuales. En 1980 había 331 personas calificadas en distintas categorías, del F1 al F4 según el grado teórico de peligrosidad", indicó Rossi.

Detalló que para el 20 de octubre de 1982 "la lista pasó de 331 a 153. Queda claro que a medida que nos acercábamos a la democracia, esas listas se iban eliminando"

En cuanto a la clasificación que eligieron los militares, los que tenía F1 "eran los que menos inconvenientes tenían, mientras que la F4 era la más compleja".

Entre las más de 300 personas incluidas, aparte de las ya citadas figuraban Norma Aleandro, Emilio Alfaro, Osvaldo Bayer, Héctor Alterio, Norman Briski, Julio Cortázar, Roberto Cossa, Rogelio García Lupo, Eva Giberti, Cipe Lincovsky, Federico Luppi.

"Es la primera vez que encontramos documentación a partir de la información de uno de los jefes de las tres fuerzas armadas, en este caso del jefe de la fuerza Aérea, brigadier Mario Callejo", subrayó el titular de Defensa al referirse a las 1.500 carpetas halladas con las actas de las juntas militares desde el golpe cívico militar, el 24 de marzo de 1976, hasta el fin del ciclo, el 10 de diciembre de 1983.


http://www.cancioneros.com/co/5585/2/mercedes-sosa-victor-heredia-maria-elena-walsh-y-joan-manuel-serrat-estaban-en-la-lista-negra-de-la-dictadura-argentina