miércoles, febrero 10, 2021

“La sangre aragonesa está en Serrat. Le corren gotas de jota por el alma”




 “La sangre aragonesa está en Serrat. Le corren gotas de jota por el alma”

Luis García Gil, estudioso de la música popular en España, publica hoy una monografía, en EFE-Eme, del vínculo del gran cantautor con los poetas

10/02/2021

Foto Luis García Gil ha escrito varias monografías de músicos españoles.Archivo G. Gil.

Luis García Gil (Cádiz, 1974) es poeta, narrador y divulgador musical y cinematográfico. Dentro de su extensa bibliografía, cuenta con libros sobre Marisol, Luis Eduardo Aute, Javier Ruibal o el propio Joan Manuel Serrat, al que ahora le dedica un nuevo estudio: ‘Serrat y los poetas’, que publica esta misma semana el sello Efe Eme.

¿En Joan Manuel Serrat, qué fueron primero la poesía o los poetas?
Serrat llega a la poesía tarde. Él mismo me lo ha confesado. No tuvo una formación literaria o académica en este sentido. La intuición y el azar le hacen encontrarse con poetas en los que encontrará textos que le hubiese gustado escribir. Es un flechazo lírico que le hará alternar en su obra la poesía propia con la cantada.

Y ya de paso, ¿qué fue antes, el castellano o el catalán?
Serrat graba primero en catalán pero el primer poeta que canta es Rafael Alberti con ‘La paloma’. Serrat es bilingüe. Tan importante es el que apela a su madre aragonesa como el que se desenvuelve en la Nova Cançó. El milagro artístico de Serrat es que canta con tanta licitud a Machado como a Salvat Papasseit. Esto no lo podría hacer Raimon o Lluís Llach.
"Los profesores tienen que explicar a los poetas con los discos de Serrat. Las nuevas generaciones de docentes suelen ignorar lo que supusieron aquellos discos en tanta gente joven"

¿Qué buscaba con el libro ‘Serrat y los poetas’ y qué ha encontrado?
Buscaba reivindicar al Serrat cantor de poetas, a veces desprestigiado o no ubicado en el lugar que merece. Centrarse en ese Serrat me ha hecho comprender la importancia de la totalidad de su obra y que es tan crucial el Serrat que escribe ‘Mediterráneo’ como el que canta y pone música a Miguel Hernández.

¿Por qué Machado, y qué le aportó y cómo lo trató? Quizá sea uno de sus mejores discos.
El disco de Machado es clave. Primero porque es un disco pop y es importante esto. Serrat no fue nunca un cantautor al uso. Su estética y su mirada musical son vanguardistas. Miralles como arreglista lo fue. No es Paco Ibáñez recitando a poetas, admirando –conste- la figura precursora de Ibáñez. Serrat arriesga con los poemas. Les da otra vida.
Parece que le influyó hasta en algunas canciones...
Sin duda. Serrat es machadiano en la forma de escribir canciones, sobre todo las de tipología social. Un ejemplo ‘Muchacha típica’. Esto lo explicó muy bien Manuel Vázquez Montalbán en su ensayo serratiano de 1972.

¿Cómo se planteó Miguel Hernández? Le dedicó hasta dos discos. Visitó a su mujer Josefina Manresa.
Miguel Hernández tiene una gestación lenta. Es una obsesión para Serrat. Lo viene anunciando desde principios de los años setenta. Antes de grabarlo lo presenta en directo. El primer disco de Hernández es una obra maestra. A mi juicio superior a Machado. Los arreglos de Burrull son innovadores e hipnóticos. Serrat le mostró el disco a Josefina. Fue uno de esos momentos inolvidables de su vida. El segundo disco a Hernández es muy bueno pero eran otros los tiempos. La poesía ha dejado de tener esa trascendencia que Serrat le otorgó en sus discos y desde su posición de icono de la juventud contestataria.
¿Fue importante el poeta vanguardista catalán, Joan Salvat Papaseit, que murió tan joven?
Mucho, es uno de los grandes discos de Serrat. Ahí entra Josep María Bardagí. Serrat ha entrado en la treintena. Su voz ha madurado. Es un disco trabajado en el exilio y después del regreso. Se va cocinando poco a poco. Tiene un sonido único, muy apegado a la sensibilidad musical de Cataluña con esa tenora tan maravillosa que otorga tanta densidad a las canciones.
"El primer disco de Hernández es una obra maestra. A mi juicio superior a Machado. Los arreglos de Burrull son innovadores e hipnóticos. Serrat le mostró el disco a Josefina. Fue uno de esos momentos inolvidables de su vida"

¿Qué vínculo hay entre Serrat y Mario Benedetti?
Serrat encuentra en Benedetti no solo un poeta-espejo sino un poeta ético. Es ese Serrat con poso de los 80, más coloquial y directo. Además 'El sur también existe' le permite trabajar con un poeta vivo intercambiando impresiones. Desde un punto de vista de enriquecimiento mutuo fue una buena experiencia. Desde un punto de vista musical el disco con Benedetti es frustrado pese a algunos aciertos indudables.

¿Cómo se aproximó a otros poetas: García Montero, León Felipe, etc.?
Cada poeta nace de una necesidad concreta. A mí me interesa mucho lo que hace con poetas catalanes que yo desconocía. Me los acerca en mi adolescencia. ‘Infants’ de Pere Quart es una maravilla de Serrat y Ricard Miralles. También lo es ‘Es quan dorm que hi veig clar’ de J. V. Foix. También hay un acercamiento prodigioso al malditismo de Fonollosa en ‘Por dignidad’. Lo de ‘Vencidos’ es impresionante. Lo que Serrat hace ahí con el poema de León Felipe. Es uno de sus grandes poemas cantados. Menos interés tiene su acercamiento a Luis García Montero

Alude a un proyecto truncado: cantar a Neruda. ¿Es así, por qué no lo hizo?
A Serrat le impactó la poesía de Neruda. Como a casi todos. Le conoció en Isla Negra. Todo eso podía haber generado algo creativo. De hecho se especuló con ello. Pero también Serrat me dice con sorna que él no va persiguiendo poetas por ahí. De lo que no sale mejor no hablar aunque a mí me gusta especular al respecto. Es interesante analizar a los creadores no solo por lo que hacen sino por lo que les gustaría hacer y por circunstancias no terminan de hacer.
"Desde un punto de vista de enriquecimiento mutuo fue una buena experiencia. Desde un punto de vista musical, el disco con Benedetti es frustrado pese a algunos aciertos indudables"

¿Qué supone en la producción de Serrat la incorporación de los poetas?
Pues algo muy importante. Es una parte esencial de su obra. Son cinco discos de poetas, dos de Hernández. Y luego en casi todos los discos hay algún poema cantado.

¿Cuáles son para usted las tres mejores canciones de Serrat?
Dificil elección y depende del momento. Las más emblemáticas son ‘Mediterráneo’, ‘Cantares’ y ‘Aquellas pequeñas cosas’. También ‘Paraules d’ amor’. En mi lista estaría ‘Helena’ o ‘Cancó de bressol’ en catalán, seguramente ‘Romance de Curro’ el Palmo. Pero habría tantas.
Le ha salido por ahí la conexión aragonesa de Serrat, claro.
La sangre aragonesa está en Serrat. Le corren gotas de jota por el alma. Ahí está la 'Cançó de bressol', que antes he citado. A nivel de poetas de referencia no he encontrado esa conexión pero la línea materna es fundamental en el cantautor, la señora Ángeles y el impacto de la guerra en Belchite en su familia.

¿Ha quedado satisfecho del libro, usted que es un experto en el estudio de los cantautores en España?
'Serrat y los poetas’ cubre un vacío bibliográfico. Ningún libro ha destacado al Serrat cantor de poetas. Como dice mi editor Juan Puchades, alguien tenía que hacerlo. De otro lado aspiro al libro pedagógico. Los profesores tienen que explicar a los poetas con los discos de Serrat. Las nuevas generaciones de docentes suelen ignorar lo que supusieron aquellos discos en tanta gente joven.




LA NIETA DE JOAN MANUEL SERRAT REVELÓ QUIÉNES SON LAS PERSONAS QUE SIEMPRE ESTÁN A SU LADO




LA NIETA DE JOAN MANUEL SERRAT REVELÓ QUIÉNES SON LAS PERSONAS QUE SIEMPRE ESTÁN A SU LADO

Mucha poesía, pero Luna prefiere otro tipo de amores.

Por Araceli Burgos
miércoles, 10 de febrero de 2021 · 04:45

La nieta de Joan Manuel Serrat ha publicado unas historias que dan indicios sobre quiénes serían los verdaderos pilares en su vida en este momento. No se trata de su familia, aunque claro está que son un apoyo fundamental en cada paso que la joven da.

Sin embargo, parece que ha hecho caso a su abuelo en disfrutar la vida y seguir su instinto, siempre y cuando esté bien acompañada. Luna ha compartido un tweet de un amigo de ella que evoca la amistad desde la nostalgia.

Estas palabras provocaron que la nieta de Joan Manuel Serrat, Luna, publicara una seguidilla de momentos con sus amigos, disfrutando en distintas ocasiones. Ya conocemos a su amiga Nuria Blanco, pero quien se sumó recientemente al círculo cercano de la comunicadora es Anna Ferrer, la hija de Paz Padilla.

En estas imágenes se las ve disfrutando de varios momentos juntas donde la amistad se fue reforzando poco a poco. Momentos de fiesta, de entrenamiento y de tardes juntas son algunos de los paisajes que se aprecian como alimento del vínculo que la joven tiene con sus amigos.
Luna, la nieta de Joan Manuel Serrat, junto a Anna Ferrer.

El valor de la amistad
Decir amigo no se hace extraño cuando se tiene sed de veinte años y pocas penas en el alma sin media suelas.

Dice la canción “Decir amigo” de Joan Manuel Serrat. Probablemente sea la melodía que inspiró este momento nostálgico en su nieta Luna. La joven abandonó el entrenamiento por unos instantes para evocar al recuerdo, tal como su abuelo le enseñó.

La nieta del cantante pasa mucho tiempo con sus vínculos amistosos. Incluso, se la ha visto más cerca de ellos que de su propia familia. Pero recodemos que tiene poco más de veinte años, lo cual justifica esta necesidad de pasar con los afectos no filiares más tiempo-


 

Publican libro sobre Joan Manuel Serrat y los poetas que musicalizó


 
Publican libro sobre Joan Manuel Serrat y los poetas que musicalizó

10 Feb 2021 | 5:01 h

Foto “Joan Manuel Serrat siempre dice que los poemas a los que puso música eran los que él hubiese querido escribir como cantautor”, comenta Gil. Foto: composición LR

Voz y guitarra. Escritor García Gil indaga cómo el cantautor catalán musicalizó poemas de Mario Benedetti, León Felipe, Antonio Machado, Miguel Hernández, Rafael Alberti, entre otros.

El cantautor español Joan Manuel Serrat no sería quién es sin Antonio Machado o Miguel Hernández, ni la obra de estos habría trascendido de igual manera sin la música de aquel, “sobre todo en Latinoamérica”, según defiende un nuevo libro que reivindica la faceta del autor de “Mediterráneo” en cuanto a “sacar a un poeta de las estanterías y dárselo al pueblo”.

Autor de dos obras previas sobre él, el escritor Luis García Gil publica este miércoles Serrat y los poetas (Efe Eme), que postula como posible guía para docentes que deseen acercar a los estudiantes de una manera más eficaz la magia de versos como los de Mario Benedetti, León Felipe, José Agustín Goytisolo, Luis García Montero... todos ellos musicados por el catalán.

“Hay una pérdida generacional muy evidente. La gente de menos de 30, si no es por sus padres, lo ve como una antigualla, cuando es mucho más moderno que Pablo Alborán, David Bisbal o Manuel Carrasco”, avisó en una charla con Efe, sorprendido de que hasta la fecha no hubiese en el mercado ninguna aproximación que independizara esta parcela de su trabajo.

Para su redacción, García Gil ha hablado con colaboradores íntimos y clave de esta parte de su producción, como los músicos Ricardo Miralles o Francesc Burrull, pero también con el propio artista, cuyo valor divulgador fue más allá de hacerse eco de nombres ya reconocidos en su momento, como Joan Vergés o Ernesto Cardenal.

Todo comenzó en 1969 con “La paloma” de Rafael Alberti, su primera versión musical de versos ajenos, y alcanzó dimensión internacional con el éxito de “Dedicado a Antonio Machado, poeta” (1969), una “tabla de salvación” no exenta de críticas para el Serrat que en plena dictadura española venía de rechazar cantar en el Festival de Eurovisión el tema “La, la, la” si no lo hacía en catalán.

El artista pop y Machado

Serrat era entonces, dijo García Gil, “un artista pop de pelo largo y moderno vestuario al que seguían muchos jóvenes, por lo que esa manera de cantarle tuvo un efecto potente; de otra forma mucha gente no se habría acercado a autores como Machado o Miguel Hernández, especialmente en Latinoamérica, pero también en España, donde no eran poetas oficiales del régimen” cuando hizo esos discos.

Por encima incluso de Benedetti, con el que trabajó en el disco “El sur también existe” (1985), en su opinión Machado fue el autor que más le influyó.

En ese sentido, la otra gran tesis de este libro es que no existirían temas de su puño y letra como “Hoy puede ser un gran día”, si no fuese por la influencia de los autores que ha leído.

“Siempre dice que los poemas a los que puso música eran los que él hubiese querido escribir como cantautor. ‘Mediterráneo’, con toda esa plástica y experiencia evocadora, el lirismo o su manera de fijar la mirada, tiene mucho de Machado. Y hay canciones como ‘Tío Alberto’ en las que se ve cómo retrata personajes a la manera del sevillano, con ironía y esas pinceladas tan costumbristas”, señala

El misterio sobre Neruda
A nivel personal, confesó por último García Gil que le habría gustado que hubiese fructificado el encuentro musical del catalán con Pablo Neruda. “Nunca va a reconocer si lo intentó y no salió. Yo supongo que sí, pero a él le da mucho coraje que se le pregunte a qué otro autor debería haber puesto música, porque responde que él no va persiguiendo poetas por ahí”, previene.

martes, febrero 09, 2021

Música para leer con “Serrat y los poetas”



Música para leer con “Serrat y los poetas”Autor de dos obras previas sobre él, el escritor Luis García Gil publica “Serrat y los poetas”

Por: EFE

9 de Febrero de 2021 - 06:14 hs

El cantautor español Joan Manuel Serrat no sería quién es sin Antonio Machado o Miguel Hernández, ni la obra de éstos habría trascendido de igual manera sin la música de aquel, “sobre todo en Latinoamérica”, según defiende un nuevo libro que reivindica la faceta del autor de “Mediterráneo” en cuanto a “sacar a un poeta de las estanterías y dárselo al pueblo”.

Autor de dos obras previas sobre él, el escritor Luis García Gil publica “Serrat y los poetas” de la editorial Efe Eme, que postula como posible guía para docentes que deseen acercar a los estudiantes de una manera más eficaz la magia de versos como los de Mario Benedetti, León Felipe, José Agustín Goytisolo, Luis García Montero... todos ellos musicalizados por el catalán.

Hay una pérdida generacional muy evidente. La gente de menos de 30, si no es por sus padres, lo ve como una antigüedad, cuando es mucho más moderno que Pablo Alborán, David Bisbal o Manuel Carrasco”, expresó el investigador nusical, sorprendido de que hasta la fecha no hubiese en el mercado ninguna aproximación que independizara esta parcela de su trabajo.

Para su redacción, García Gil ha hablado con colaboradores íntimos y clave de esta parte de su producción, como los músicos Ricardo Miralles o Francesc Burrull, pero también con el propio artista, cuyo valor divulgador fue más allá de hacerse eco de nombres ya reconocidos en su momento, como Joan Vergés o Ernesto Cardenal.

JL

Joan Manuel Serrat hizo canciones a grandes poemas famoso


 
Joan Manuel Serrat hizo canciones a grandes poemas famosos

Poetas. Machado, Benedetti y Goytisolo son algunos de los autores a quienes el intérprete ha convertido en canciones. Trabajo. Un libro resalta al artista como un creador musical.

Por EFE
9 febrero, 2021

SANTO DOMINGO.-El cantautor español Joan Manuel Serrat no sería quien es sin Antonio Machado o Miguel Hernández, ni la obra de estos habría trascendido de igual manera sin la música de aquel, “sobre todo en Latinoamérica”, según defiende un nuevo libro que reivindica la faceta del autor de “Mediterráneo” en cuanto a “sacar a un poeta de las estanterías y dárselo al pueblo”.

Luis García Gil publica este miércoles “Serrat y los poetas”, que postula como posible guía para docentes que deseen acercar a los estudiantes de una manera más eficaz la magia de versos como los de Mario Benedetti, León Felipe, José Agustín Goytisolo, Luis García Montero… todos ellos musicados por el catalán.

A palabras del escritor: “Hay una pérdida generacional muy evidente. La gente de menos de 30, si no es por sus padres, lo ve como una antigualla, cuando es mucho más moderno que Pablo Alborán, David Bisbal o Manuel Carrasco”, avisó en una charla con Efe, sorprendido de que hasta la fecha no hubiese en el mercado ninguna aproximación que independizara esta parcela de su trabajo.

El libro

Para este libro sobre Serrat, García Gil habló con colaboradores íntimos y clave de esta parte de su producción, como los músicos Ricardo Miralles o Francesc Burrull, pero también con el propio artista, cuyo valor divulgador fue más allá de hacerse eco de nombres ya reconocidos en su momento, como Joan Vergés o Ernesto Cardenal.

Todo comenzó en 1969 con “La paloma” de Rafael Alberti, su primera versión musical de versos ajenos, y alcanzó dimensión internacional con el éxito de “Dedicado a Antonio Machado, poeta” (1969), una “tabla de salvación” no exenta de críticas para el Serrat que en plena dictadura española venía de rechazar cantar en el Festival de Eurovisión el tema “La, la, la” si no lo hacía en catalán.

Serrat era entonces, dijo García Gil, “un artista pop de pelo largo y moderno vestuario al que seguían muchos jóvenes, por lo que esa manera de cantarle tuvo un efecto potente; de otra forma mucha gente no se habría acercado a autores como Machado o como Miguel Hernández, especialmente en Latinoamérica, pero también en España, donde no eran poetas oficiales del régimen” cuando hizo esos discos.

Por encima incluso de Benedetti, con el que trabajó en el disco “El sur también existe” (1985), en su opinión Machado fue el autor que más le influyó.

En ese sentido, la otra gran tesis de este libro es que no existirían temas de su puño y letra como “Hoy puede ser un gran día”.

Música

— Los poemas

A nivel personal, confesó por último García Gil que le habría gustado que hubiese fructificado el encuentro musical de Joan Manuel Serrat con Pablo Neruda, llevando a canciones algunos de sus poemas más conocidos.

lunes, febrero 08, 2021

Un libro exalta al Serrat de los poetas que popularizó a Machado en América


 Un libro exalta al Serrat de los poetas que popularizó a Machado en América

Escrito por AGENCIA EFE, 
Febrero 8, 2021 Madrid, 8 feb (EFE).- 

El cantautor español Joan Manuel Serrat no sería quién es sin Antonio Machado o Miguel Hernández, ni la obra de éstos habría trascendido de igual manera sin la música de aquel, "sobre todo en Latinoamérica", según defiende un nuevo libro que reivindica la faceta del autor de "Mediterráneo" en cuanto a "sacar a un poeta de las estanterías y dárselo al pueblo". 

Autor de dos obras previas sobre él, el escritor Luis García Gil publica este miércoles "Serrat y los poetas" (Efe Eme), que postula como posible guía para docentes que deseen acercar a los estudiantes de una manera más eficaz la magia de versos como los de Mario Benedetti, León Felipe, José Agustín Goytisolo, Luis García Montero... todos ellos musicados por el catalán. "Hay una pérdida generacional muy evidente. 

La gente de menos de 30, si no es por sus padres, lo ve como una antigualla, cuando es mucho más moderno que Pablo Alborán, David Bisbal o Manuel Carrasco", avisó en una charla con Efe, sorprendido de que hasta la fecha no hubiese en el mercado ninguna aproximación que independizara esta parcela de su trabajo. 

Para su redacción, García Gil ha hablado con colaboradores íntimos y clave de esta parte de su producción, como los músicos Ricardo Miralles o Francesc Burrull, pero también con el propio artista, cuyo valor divulgador fue más allá de hacerse eco de nombres ya reconocidos en su momento, como Joan Vergés o Ernesto Cardenal. 

Todo comenzó en 1969 con "La paloma" de Rafael Alberti, su primera versión musical de versos ajenos, y alcanzó dimensión internacional con el éxito de "Dedicado a Antonio Machado, poeta" (1969), una "tabla de salvación" no exenta de críticas para el Serrat que en plena dictadura española venía de rechazar cantar en el Festival de Eurovisión el tema "La, la, la" si no lo hacía en catalán. Serrat era entonces, dijo García Gil, "un artista pop de pelo largo y moderno vestuario al que seguían muchos jóvenes, por lo que esa manera de cantarle tuvo un efecto potente; de otra forma mucha gente no se habría acercado a autores como Machado o como Miguel Hernández, especialmente en Latinoamérica, pero también en España, donde no eran poetas oficiales del régimen" cuando hizo esos discos. Por encima incluso de Benedetti, con el que trabajó en el disco "El sur también existe" (1985), en su opinión Machado fue el autor que más le influyó. 

En ese sentido, la otra gran tesis de este libro es que no existirían temas de su puño y letra como "Hoy puede ser un gran día" si no fuese por la influencia de los autores que ha leído. "Siempre dice que los poemas a los que puso música eran los que él hubiese querido escribir como cantautor. 'Mediterráneo', con toda esa plástica y experiencia evocadora, el lirismo o su manera de fijar la mirada, tiene mucho de Machado. 

Y hay canciones como 'Tío Alberto' en las que se ve cómo retrata personajes a la manera del sevillano, con ironía y esas pinceladas tan costumbristas", señala. A nivel personal, confesó por último García Gil que le habría gustado que hubiese fructificado el encuentro musical del catalán con Pablo Neruda. 

"Nunca va a reconocer si lo intentó y no salió. Yo supongo que sí, pero a él le da mucho coraje que se le pregunte a qué otro autor debería haber puesto música, porque responde que él no va persiguiendo poetas por ahí", previene. 

Javier Herrero 

https://charlotte.quepasanoticias.com/noticias/entretenimiento/espectaculo/un-libro-exalta-al-serrat-de-los-poetas-que-popularizo-a

viernes, febrero 05, 2021

Un libro reivindica al Serrat de los poetas, "mucho más moderno que Alborán


 
Un libro reivindica al Serrat de los poetas, "mucho más moderno que Alborán

Javier Herrero.
Madrid, 5 feb. (EFE).-

Joan Manuel Serrat no sería quién es sin Antonio Machado o Miguel Hernández, ni la obra de éstos habría trascendido de igual manera sin la música de aquel, defiende un nuevo libro que reivindica y aspira a salvar del olvido para las nuevas generaciones la faceta del autor de "Mediterráneo" en cuanto a "sacar a un poeta de las estanterías y dárselo al pueblo".,"Hay una pérdida generacional muy evidente. La gente de menos de 30, si no es por sus padres, lo ve

Madrid, 5 feb. (EFE).- Joan Manuel Serrat no sería quién es sin Antonio Machado o Miguel Hernández, ni la obra de éstos habría trascendido de igual manera sin la música de aquel, defiende un nuevo libro que reivindica y aspira a salvar del olvido para las nuevas generaciones la faceta del autor de "Mediterráneo" en cuanto a "sacar a un poeta de las estanterías y dárselo al pueblo".

Hay una pérdida generacional muy evidente. La gente de menos de 30, si no es por sus padres, lo ve como una antigualla, cuando es mucho más moderno que Pablo Alborán, David Bisbal o Manuel Carrasco", avisa el escritor Luis García Gil en una charla con Efe, sorprendido de que hasta la fecha no hubiese en el mercado ninguna aproximación que independizara esta parcela de su trabajo.

Autor de dos obras previas sobre él, este miércoles 10 de febrero publica "Serrat y los poetas" (Efe Eme), que postula como posible guía para docentes que deseen acercar a los estudiantes de una manera más eficaz la magia de versos como los de Mario Benedetti, León Felipe, José Agustín Goytisolo, Luis García Montero... todos ellos musicados por el catalán.

"Como poeta que también soy, siempre me ha interesado mucho esa parcela, que es muy importante por cantidad (cuatro discos monográficos y decenas de canciones en álbumes con temas propios), como porque mucha gente ha conocido a figuras a los que él ha hecho cantables con una musicalidad muy acertada y arriesgada", afirma.

Para su redacción, García Gil ha hablado con colaboradores íntimos y clave de esta parte de su producción, como los músicos Ricardo Miralles o Francesc Burrull, pero también con el propio artista, cuyo valor divulgador fue más allá de hacerse eco de nombres ya reconocidos en su momento, como Joan Vergés o Ernesto Cardenal.

Todo comenzó en 1969 con "La paloma" de Rafael Alberti, su primera versión musical de versos ajenos, y alcanzó dimensión internacional con el éxito de "Dedicado a Antonio Machado, poeta" (1969), una "tabla de salvación" no exenta de críticas para el Serrat que venía de rechazar el eurovisivo "La, la, la" si no era en catalán.

"Por esa razón era considerado un traidor a la patria por parte del franquismo, pero también por parte de la Nova Cançó de la que procedía, por empezar a cantar en castellano", recuerda García Gil, quien señala asimismo que "esa musicalidad chocó un poquito con la opinión de la cátedra, para quien desvirtuaba la lectura original".

Serrat era entonces, dice, "un artista pop de pelo largo y moderno vestuario al que seguían muchos jóvenes, por lo que esa manera de cantarle tuvo un efecto potente; de otra forma mucha gente no se habría acercado a autores como Machado o como Miguel Hernández, especialmente en Latinoamérica, pero también en España, donde no eran poetas oficiales del régimen" cuando hizo esos discos.

Machado fue, a su juicio, el autor que más le ha influido. "Además, aquel disco fue una muestra de cómo Serrat es también un cantautor castellano que domina la lengua de Cervantes con igual fuerza y expresividad que el catalán", destaca el autor del libro.

En ese sentido, la otra gran tesis de este libro es que no existirían temas de su puño y letra como "Hoy puede ser un gran día" si no fuese por la influencia de los autores que ha leído.

Siempre dice que los poemas a los que puso música eran los que él hubiese querido escribir como cantautor. 'Mediterráneo', con toda esa plástica y experiencia evocadora, el lirismo o su manera de fijar la mirada, tiene mucho de Machado. Y hay canciones como 'Tío Alberto' en las que se ve cómo retrata personajes a la manera del sevillano, con ironía y esas pinceladas tan costumbristas", señala.

A nivel personal, confiesa por último García Gil que le habría gustado que hubiese fructificado el encuentro musical del catalán con Pablo Neruda. "Nunca va a reconocer si lo intentó y no salió. Yo supongo que sí, pero a él le da mucho coraje que se le pregunte a qué otro autor debería haber puesto música, porque responde que él no va persiguiendo poetas por ahí", previene. EFE

jhv/cc

Recursos de archivo en www.lafototeca.com Colección: http://bit.ly/1i59cdi

viernes, enero 29, 2021

La nieta de Joan Manuel Serrat toma una guitarra y le hace un guiño a su abuelo



La nieta de Joan Manuel Serrat toma una guitarra y le hace un guiño a su abuelo

La nieta mayor del cantautor catalán se perfila como una de las influencer más conocidas de España y probablemente seguirá los pasos de su abuelo.

Foto 1 Luna Serrat. Fuente: (Instagram)

Por Paula Speisky
2021/1/29 · 13:32 hs

Hay nombres que pesan. Tener el apellido de Serrat en la espalda es seguramente un honor y también un compromiso. La nieta del cantautor catalán ha demostrado lo que es llevar la voz del inmenso Joan Manuel en las venas.

La nieta influencer de Joan Manuel Serrat ha tomado una guitarra y le ha hecho un guiño a su herencia musical a través de unas de sus más recientes publicaciones en la red social Instagram. “Cuando dejes de creer, crea. ”, escribió Luna al pie de la foto demostrando que es mucho más que una comunicadora y periodista que sabe de tendencias.

Foto 2 Luna, la nieta mayor de Joan Manuel Serrat

La nieta mayor del compositor de “Aquellas pequeñas cosas”, tiene 24 años y es hija de Queco Serrat, el hijo mayor del cantante con su primera esposa Mercedes Doménech. El primogénito de Serrat tiene una extensa carrera en la producción televisiva y probablemente Luna ha tomado tanto de su padre como de su abuelo el amor por las cámaras y los escenarios.

Aunque ha descartado por ahora dedicarse a la música, la nieta de Serrat transita con éxito su faceta de modelo convirtiéndose en uno de los rostros preferidos de las grandes marcas españolas.

Más que una influencer
Luna cursó la carrera de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad San Pablo CEU de Madrid y tuvo la oportunidad de perfeccionar el italiano gracias a que el último año de la carrera obtuvo una beca Erasmus en Verona.

Profesional de la radio, la nieta de uno de los grandes afectos de Joaquín Sabina pertenece al círculo de las millennial famosas de esta geografía, más de una vez se la ha visto en compañía de Ana Matamoros, Anna Padilla y Belén Écija, entre otras caras conocidas.

Hace unas horas, Luna Serrat colgó en sus historias de la red de corazones una de las canciones más hermosas y conocidas de su abuelo. La saeta una canción que pertenece al disco que el compositor catalán le dedicó al poeta Antonio Machado.


Candela en diferentes momentos










 Candela en diferentes momentos

jueves, enero 28, 2021

Murió a los 82 años César Isella, músico y compositor salteño



Murió a los 82 años César Isella, músico y compositor salteño

28 enero 2021

El músico, compositor y cantor salteño César Isella, creador de clásicos como «Canción con todos» y «Canción de las simples cosas», y quien a lo largo de su trayectoria integró el legendario grupo Los Fronterizos, murió este jueves a los 82 años como consecuencia de un problema cardíaco. El artista, quien en junio del año pasado estuvo internado con un cuadro delicado de salud en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), nació en Salta en 1938, e inició su carrera a los 12 años
.
A lo largo de su camino integró el conjunto Los Fronterizos (1956-1966), formó una dupla compositiva con Armando Tejada Gómez, y en la década del 90 fue impulsor de Soledad Pastorutti cuando ésta era una niña.

Fue director general del Teatro General San Martín, y vicepresidente de Sadaic. En 2012 fue nombrado con el cargo permanente de Embajador de la Música Popular Latinoamericana por la entonces Secretaria de Cultura de la Nación.

A fines del año pasado presentó «Autor», un documental sonoro en el que relata sus composiciones más emblemáticas en plataformas digitales.

«Canción con todos» y «Canción de las simples cosas», son algunos de los clásicos que integran este trabajo que abarca parte de la historia latinoamericana del nuevo cancionero de los años 70, con sus encuentros y creaciones junto a Mercedes Sosa, Joan Manuel Serrat, Pablo Neruda, Silvio Rodríguez, Armando Tejada Gómez, Víctor Jara, Julio Cortázar, entre otros.

«Versiones crudas a viva voz y guitarra ‘desafinada’, casera, cercana. El compositor y la obra que siempre van a quedar», describía un comunicado este trabajo en donde el músico cuenta historias a partir del humor y la poesía.


martes, enero 26, 2021

DESVELAMOS LA DEUDA PENDIENTE DE JOAN MANUEL SERRAT CON SU HIJA CANDELA




 UN GRAN PESAR
DESVELAMOS LA DEUDA PENDIENTE DE JOAN MANUEL SERRAT CON SU HIJA CANDELA

El cantautor tendría un motivo para sentirse frustrado.

Por Leila Pérez
2021/1/26 · 09:35 hs

Candela Serrat está viviendo un gran presente. La hija de Joan Manuel Serrat se encuentra de gira por el país con la obra teatral "Trigo sucio" y le está yendo muy bien.

Mientras el intérprete de "Aquellas pequeñas cosas" se encuentra confinado, la actriz retornó a las tablas luego de ser madre de la pequeña Mérida en julio pasado.

La flamante nieta del cantautor tiene seis meses y muchos viajes encima debido a la gira de Candela y a la de su padre, el actor Dani Muriel, quién se desempeña en la obra "Anfitrión".
“Los dos estamos de gira y es un poco una locura. Por suerte, de momento, las fechas nos cuadran a los dos”.

Pese a la alegría que le genera la llegada de Mérida al mundo, la actriz siente una gran congoja al saber que, por este momento, el trovador está en deuda con la beba.

Las medidas sanitarias impuestas por el coronavirus han hecho que Serrat no pueda ver a su nieta. Lo mismo sucede con la madre de Dani Muriel. “Han estado viviendo este confinamiento de manera más aislada porque tienen una edad y tienen que cuidarse más”, comentó la actriz.

Pese a la figura ausente en físico de Nano, su hija tiene un fuerte deseo: "No lo tenemos cerca, pero esperamos que podamos retomar la normalidad lo antes posible".

En cuanto a los planes a futuro, la hija del artista afirma que ya piensan en darle un hermanito a su hija porque no quieren que sea hija única pero se tomarán su tiempo para disfrutar del crecimiento de la infanta.


Maragall i la Lluna



 Maragall i la Lluna

Una producción de Benecé Produccions y la Fundació Catalunya Europa

SINOPSIS

Lluna tenía ocho años en 1993, cuando el alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall, se instaló en su casa para entrar en contacto con el barrio de Roquetes, en el distrito de Nou Barris.

Veinticinco años después inicia una búsqueda que empieza con el recuerdo de aquellos días y que le lleva a descubrir un político singular, fundamental para entender la transformación de una ciudad y el presente de un país.

Hablando con familiares, conocidos y políticos, Lluna consigue hacerse un retrato íntimo y universal, humano, contradictorio, vitalista y sobrecogedor de Pasqual Maragall.

Ficha Técnica

Dirección: Josep M. Mañé y Francesca Català
Producción Ejecutiva: Xavier Atance
Producción Ejecutiva FCE: Max Vives-fierro
Guión: David Cirici y Carmen Fernández Villalba
Dirección de Producción: Anna Boneta
Dirección de Fotografia: Roger Corredera
Música: Pito Costa & Carles Mateu
Muntaje: Olga Vilanova
Narradora: Lluna Pindado

Duración: 110 min
Idioma Original: Català
Año: 2020

lunes, enero 25, 2021

EMOCIONANTE PASIÓN POR LA ACTUACIÓN Y EL PERIODISMO: JOAN MANUEL SERRAT ORGULLOSO POR LOS LOGROS DE SUS HIJAS





EMOCIONANTE PASIÓN POR LA ACTUACIÓN Y EL PERIODISMO: JOAN MANUEL SERRAT ORGULLOSO POR LOS LOGROS DE SUS HIJAS

El músico y su pareja tuvieron dos hijas en común.

Nicole Dondero
Por Nicole Dondero
2021/1/25 · 09:31 hrs

Foto 1 Serrat

Joan Manuel Serrat es uno de los músicos más reconocidos y respetados en España. Sus canciones han viajado por todos los continentes, es un orgullo para todos los españoles.

Foto 2 Serrat y Candela

Además de ser talentoso, jamás protagonizó un escándalo. Hay muchos cantantes que son muy buenos, pero ensucian su imagen al generar polémicas. El cantautor, solo se dedicó a ser un buen artista y a cuidar a su familia.

Joan Manuel ha creado canciones inolvidables como "Mediterráneo". De la vida profesional del músico se tiene mucho conocimiento, pero no de su vida personal. Tiene tres hijos, Enrique, Candela y María.

El primero fue fruto de su relación con Mercedes Doménech. Tras separarse, Serrat comenzó un romance, que sigue hoy en día, con Candela Tiffón: “Es la persona con la que llevo cuarenta años, tengo hijos y nietos y comparto un perro”.

Foto 3 Maria

Y es una mujer a la que jamás se le ocurrió contarme qué opina sobre mis letras, lo que me parece maravilloso.

Con la modelo tuvo dos hijas. La mayor es María, que dejó la carrera de farmacéutica para dedicarse al periodismo deportivo. Fusionó la comunicación con los deportes y encontró su pasión. Su padre en una ocasión confesó que cuando su hija era pequeña, veían los partidos de fútbol juntos. En la actualidad, vive en Australia con su marido, que es entrenador.

La hija más reconocida del cantautor es Candela. Estudió actuación en Londres y debutó en una novela de Antena 3 llamada “La Riera”. En Televisión Española trabajó en la serie “Seis Hermanas”. Sin dudas, es muy talentosa. También se dedicó al teatro, estuvo con importantes directores como Mario Gas, Francisco Vidal y Joan Ollé.

Foto 4 Candela y Dani

En el año 2017, la hija del artista llegó a la pantalla grande con la película “Yerman”. Serrat está muy orgulloso de las hijas que tiene, siempre le traen alegrías. En el inicio se puede ver un vídeo publicado por CHANCE sobre el casamiento de la actriz.


sábado, enero 23, 2021

‘Maragall i la Lluna’: cuando el alcalde se quedó a dormir







 Maragall i la Lluna’: cuando el alcalde se quedó a dormir

El documental 'Maragall i la Lluna' repasa la trayectoria personal y política del alcalde de la Barcelona olímpica y expresident de la Generalitat

6, Julio, 2020

Foto 1 Fotograma de maragall-i-la-lluna de Josep María Mañé y Francesca Catalá Margarit

Lluna Pindado tenía tan solo 8 años cuando prestó su cama a Pasqual Maragall, el flamante alcalde de una Barcelona donde acababan de celebrarse los Juegos Olímpicos de 1992. Recuerda que al inicio sus amigos no la creían, pero le terminaron por dar la razón cuando la vieron descender del coche oficial del alcalde a la entrada del colegio. Efectivamente, Maragall se instaló durante unas semanas en la humilde casa familiar de los Pindado, en el barrio de Roquetes (Nou Barris). Como repitió en alrededor de veinte ocasiones en otras zonas de la ciudad, el político barcelonés pretendía así entrar en contacto directo con las vecinas y vecinos del barrio, para conocer sus problemáticas cotidianas y planificar mejor las medidas del Ayuntamiento.

Con esta singular anécdota arranca el documental Maragall i la Lluna, cuyo estreno ha tenido lugar en el marco del BCN Film Fest, primer festival de cine presencial post cuarentena. La historia de Lluna se convierte en el hilo conductor de toda la película: veinticinco años después será precisamente ella quien recorra en moto Barcelona para recabar testimonios de familiares, amigos y adversarios políticos. Si en el conmovedor Bicicleta, cuchara, manzana de Carles Bosch (Premio Goya al mejor documental en 2011) se relataba la lucha cotidiana de Maragall contra el alzhéimer, en Maragall i la Lluna se repasa la trayectoria personal y política del exalcalde y expresident de la Generalitat.

Foto 2 El codirector de ‘Maragall i la Lluna’, Josep Maria Mañé. Fuente: Tontacos Nueróticos

«Pasqual Maragall quería ver en directo qué pasaba en los sitios, no se conformaba con la versión oficial de una ciudad tan grande como Barcelona», explica a Cine con Ñ el codirector de la película Josep Maria Mañé. A lo largo del metraje sobresale esa personalidad culta y cercana, con una permanente voluntad de innovación y, por ello, alejada de la figura gris del político de partido.

No es de extrañar que algunas de sus ideas más osadas y comportamientos más libres recibieran el malintencionado calificativo de “maragalladas”. «Maragall no tenía ningún pudor en hacer o en decir las cosas» explica Mané, que también filmó al político en su etapa como alcalde. Con el paso del tiempo, esas supuestas “maragalladas” han terminado por revelarse como planteamientos acertados y visionarios, adelantados a su tiempo. La película nos ofrece varios ejemplos.

Los años de la alcaldía de Barcelona

Foto 3 cuando era alcalde

La vida política de Pasqual Maragall se cruza con los momentos más relevantes de la historia de Cataluña del último medio siglo. De ahí que el relato del film, estructurado de forma cronológica, deviene en una extraordinaria lección de historia contemporánea. Junto a lo rodado ad hoc para el documental, se recupera material televisivo de archivo y los valiosos testimonios grabados durante la última década por parte de la Fundació Catalunya Europa, que gestiona el legado de Maragall.

Al principio, la infancia. Maragall i la Lluna (Maragall y Luna en castellano) parte de la reconstrucción del ambiente en el que crece y va forjando su carácter el nieto del poeta catalán Joan Maragall. La casa familiar era por entonces lugar de paso habitual de políticos e intelectuales opuestos a la dictadura franquista y el joven Pasqual interviene en las tertulias. Ya durante su etapa universitaria, destaca como dirigente del Frente Obrero de Cataluña (FOC), organización antifranquista de inspiración socialista y antiimperialista. Tras la disolución del FOC en 1970, Maragall proseguirá un camino que le llevará a participar en la creación del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), vinculado al PSOE.

«La etapa en la alcaldía de Barcelona es la más icónica del político barcelonés y por la que recibe los elogios unánimes de los entrevistados en la película»

«Maragall es una figura representativa de las luchas antifranquistas y de los primeros ayuntamientos democráticos gobernados por la izquierda» destaca Josep Maria Mañé. En efecto, en las elecciones municipales de abril del 79, los pactos entre el PSOE y el PCE facilitan la llegada de alcaldes de izquierdas a las principales ciudades españolas. Barcelona no sería una excepción, y tras tres años como teniente de alcalde, Pasqual Maragall se convierte en alcalde de Barcelona, responsabilidad que ocupará nada menos que 15 años (1982-1997).

Es, sin lugar a dudas, la etapa más icónica del político barcelonés y por la que recibe los elogios unánimes de los entrevistados en la película. Maragall está indisociablemente ligado a la celebración de los exitosos Juegos Olímpicos de 1992, que marcaron un antes y un después para la ciudad. El alcalde parecía saberlo cuando Barcelona se alzó con la candidatura olímpica. Quedan para el recuerdo las imágenes de sus saltos de júbilo -señas de victoria incluidas- frente a la compostura del resto de autoridades.

Con las Olimpiadas, Barcelona se puso guapa, tal y como decía la campaña promocional del ayuntamiento. El alcalde impulsó la transformación urbana de una metrópolis que hasta entonces había vivido de espaldas al mar. Una renovación que si proyectó hacia el exterior la idea de una ciudad cosmopolita, no se olvidó de sus propios habitantes. Las intervenciones de mejora y los planes de barrio también llegaron a las zonas periféricas. “La ciudad es la gente” es la máxima que le gustaba repetir a Pasqual Maragall.

El duelo electoral con Pujol

Foto 4 Maragall

A pesar del coro de alabanzas, la pujanza de Barcelona también desató hostilidades. Un murmullo recorre la sala de cine cuando aparece en pantalla Jordi Pujol, el sempiterno president de la Generalitat, hoy desterrado social y sentimentalmente debido a las tramas de corrupción desveladas. A Pujol no le tembló la mano a la hora de reducir la influencia de Barcelona y su cinturón rojo en el conjunto de Cataluña. En 1987 disolvió la Corporación Metropolitana de Barcelona, presidida por Maragall, e instituyó las comarcas como forma organización territorial. “Un país es más que una ciudad” sentenciaba Pujol.

La rivalidad entre Pujol y Maragall vivió su momento álgido en las elecciones al Parlamento de Cataluña de 1999. Dos años antes Maragall se había apartado de la alcaldía de Barcelona para transcurrir un periodo en Roma alejado de la política. Sin embargo, las presiones para que regresara pronto se multiplicaron: era la única figura que, por su popularidad, podía acabar con 20 años de hegemonía pujolista en la Generalitat.

En una muestra más de su carácter innovador, la candidatura de Pasqual Maragall impulsada por el PSC se acompañó de un amplio movimiento cívico, Ciutadans pel Canvi (sin ningún parentesco con el actual Ciudadanos). El ex alcalde de Barcelona era consciente que para deshacer la madeja de poder de Convergencia i Unió había que darle protagonismo a la sociedad civil. Finalmente, Maragall ganó en votos, pero no en diputados. Y es que la ley electoral favorecía la Cataluña interior en perjuicio de la más densamente poblada área metropolitana de Barcelona. El eterno retorno de una de las fallas tectónicas de la política catalana.

Tensión y soledad tras el Estatut

Foto 5

En la siguientes elecciones al Parlament (2003), Maragall accedió a la presidencia de la Generalitat gracias al tripartit con ERC e ICV-EUiA. Maragall i la Lluna opta por condensar esta legislatura entorno a un tema: la elaboración y aprobación del nuevo Estatut. Resulta una elección coherente, aunque se dejen de lado otros temas sociales y tampoco se muestre la mítica denuncia de la corrupción -el famoso 3%- que realizó Maragall. «El momento del 3% necesitaba un recorrido más largo. Si lo sacaba quedaba como una anécdota sin contexto» confiesa Josep María Mañé.

El último tercio de la película se dedica al áspero debate que envuelve la aprobación de un nuevo Estatut para Cataluña. Los numerosos testimonios, desde Artur Mas hasta José Bono, no escatiman críticas y dan buena cuenta del fuego cruzado al que se vio sometido el President. Maragall estaba sinceramente convencido de que había que llevar a buen puerto la iniciativa y asumió todas las consecuencias.

El documental coincide con el 10º aniversario de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut de 2006

Justo cuando se cumple el décimo aniversario de la polémica sentencia del Tribunal Constitucional que recortó partes del Estatut, Maragall i la Lluna reivindica aquel «intento de integrar Cataluña con España, de hacer una España plurinacional, que puede que fuera el último intento» según sostiene el codirector del documental. En este sentido, se echa en falta el testimonio del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien rechazó ser entrevistado para la cinta. Justamente Maragall había depositado en Zapatero buena parte de sus esperanzas para adoptar una reforma constitucional de orientación federalizante.

Tras la aprobación del Estatut, se evidencia la soledad personal de Pasqual Maragall. Incomprendido, atacado por muchos frentes y abandonado por el propio PSOE. «Un final triste y trágico para toda una trayectoria» en palabras de Josep Maria Mañé y, a la postre, el verdadero desencadenante de su renuncia como Presidente de la Generalitat. Se ha especulado mucho sobre si el alzhéimer motivó su retirada de la política, pero la película deja claro que ya había arrojado la toalla con anterioridad.

Todo tiempo pasado fue mejor

Foto 6 Maragall

Una sensación de nostalgia invade al espectador tras el visionado de Maragall i la Lluna. El recorrido por la vida de Pasqual Maragall se convierte en un canto a un pasado irrepetible. El documental rehuye las comparaciones con la Barcelona actual, en la que su figura fue reivindicada por la mayoría de candidatos a las últimas elecciones municipales. Desde Ada Colau a Manuel Valls, pasando evidentemente por su hermano Ernest Maragall, todos reclamaron el legado político del ex alcalde.

Si todo tiempo pasado fue mejor, en el presente cabría preguntarse también por los efectos colaterales del modelo de ciudad maragallista. ¿Hasta qué punto la Barcelona global ha traído consigo un aumento de turistas que la hace invivible? ¿Se podría tomado medidas preventivas contra los procesos de gentrificación? Son preguntas que sobrepasan con mucho el objetivo del documental, pero sobre las que sería interesante indagar.

La película sí que nos transporta al presente para la guinda final. Lluna, la narradora de la historia, acude a visitar a Pasqual Maragall en compañía de Diana Garrigosa, la recientemente fallecida mujer del político, a la que se dedica el documental. Aprovechando que Maragall aún conserva buena parte de su memoria musical, con Lluna al piano y la participación de excepción de una Silvia Pérez Cruz que saca a bailar al ex alcalde, se construye una bella escena que pone un emotivo punto final al filme.



Fabio Cortese (@fcsanabria)

Pasqual, el hombre que vino a vivir a casa


 Pasqual, el hombre que vino a vivir a casa

La vida y la lucha de Maragall contadas a los ochenta años del político al que la música hace feliz

JUAN CRUZ
23 ENE 2021 - 08:29 CET

Lluna Pindado conoció a aquel hombre que usurpó su cama cuando ella tenía ocho años y ahora que tiene 34 ya él no sabe quién es esta joven actriz, cuya casa se abrió para que el entonces alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall, se quedara unos días a conocer cómo vivían esta y otras familias del municipio. El 20 de octubre de 2007 aquel hombre que trajo como alcalde los juegos olímpicos de 1992 anunció que tenía alzhéimer, decidió ganar la batalla contra el mal, pero este o ha ido desprendiendo de la realidad que antes (también como president) lo convirtieron en una daga contra la pereza política.

Lluna volvió a coincidir con él, hace un año, cuando aún vivía Diana Garrigosa, la esposa de aquel insólito huésped. Pasqual se quedó mirando al piano que iba a hacer sonar la niña a la que él ya no recordaba, y de pronto apareció Silvia Pérez Cruz. Lluna vio venir “la vida a los ojos de aquel hombre” en cuanto Silvia empezó a cantar Le parapluie, de Brassens. Lo que siguió fue un baile que inició el propio Maragall. Al piano, Lluna, y danzando con él, tarareando, su cantante favorita, la música que da vida a sus ojos.

Es el episodio final de un documental, Maragall i la Lluna, y que llega a los cines el 29 de enero, que el 13 de enero conmemoró los ochenta años de quien se resistió a su propio olvido y que en estas dos horas de rememoración recibe el reconocimiento de numerosos amigos (como Joan Manuel Serrat) y también vaivenes difíciles con adversarios, como Jordi Pujol. La conductora de esta crónica general de la aventura política y humana de Maragall es Lluna, un rostro que parece desear fortuna a todo el mundo. El guión de este retrato es de Josep M. Mañé y Francesca Catalá. Al productor ejecutivo, Xavier Atance, le viene este recuerdo cuando habla del Maragall que conoció: “Nos queda esa imagen suya de niño grande que intenta cuidar a su ciudad, luego a su país y a su Estado, porque él no era un hombre de fronteras”.

Figura en episodios del pasado pletórico, pero también en los años del presente claroscuro, su esposa, Diana Garrigosa, que murió hace un año, cuando ya se había terminado el documental y ella se disponía a presentarlo con el amparo de las fundaciones que prolongan el trabajo de Maragall, también en lucha con la enfermedad que no le ha podido robar la pasión musical que brilla en sus ojos. A Lluna le vienen al recuerdo los días con aquel grandullón usurpando su cama. Avisaron a los padres que vendría Pasqual. Ella presumía en la escuela, “en mi casa vive el alcalde”. La madre preparó la cena, “pizza o algo así”. Ella durmió en el sofá. Y como en el colegio no creyeron que fuera verdad esa visita insólita, un día “el amigo Pasqual” la llevó, de mano, hasta la clase… El equipo del alcalde “buscaba gente que no tuviera que ver con la política, eligieron a mis padres, y a otras familias”. No lo había visto desde entonces, hasta que se produjo aquel encuentro en que ella tocó al piano la canción de Brassens, Silvia empezó a cantar y a él se le despertaron todos los sentidos que ponen en marcha la alegría de recordar y de bailar.

Figura en episodios del pasado pletórico, pero también en los años del presente claroscuro, su esposa, Diana Garrigosa, que murió hace un año, cuando ya se había terminado el documental y ella se disponía a presentarlo con el amparo de las fundaciones que prolongan el trabajo de Maragall, también en lucha con la enfermedad que no le ha podido robar la pasión musical que brilla en sus ojos. A Lluna le vienen al recuerdo los días con aquel grandullón usurpando su cama. Avisaron a los padres que vendría Pasqual. Ella presumía en la escuela, “en mi casa vive el alcalde”. La madre preparó la cena, “pizza o algo así”. Ella durmió en el sofá. Y como en el colegio no creyeron que fuera verdad esa visita insólita, un día “el amigo Pasqual” la llevó, de mano, hasta la clase… El equipo del alcalde “buscaba gente que no tuviera que ver con la política, eligieron a mis padres, y a otras familias”. No lo había visto desde entonces, hasta que se produjo aquel encuentro en que ella tocó al piano la canción de Brassens, Silvia empezó a cantar y a él se le despertaron todos los sentidos que ponen en marcha la alegría de recordar y de bailar.

“Se le iluminó la cara. ¡La Silvia! Quiso bailar, y bailamos”, recuerda Silvia. “¡Se sabía la letra mejor que Silvia! Atesoro este momento”, dice Lluna, aquel niña que le prestó la cama.