lunes, noviembre 06, 2017

JOAN MANUEL SERRAT - EL VELL ( EL VIEJO )

Serrat, el noi del Poble Sec









Serrat, el noi del Poble Sec

Lluís Permanyer (2017)
Catalunya 54min. VO 
Guió Lluís Permanyer i Eva Martínez
Edició Martí Genís
Fotografia Ignasi Pastori
Documentació Francesc Pérez, Montserrat Bailac, Mar Llanas, Eva Martínez
Companyia de Producció Parallel40 i TV3
Idioma original Català.


SINOPSIS
Joan Manuel Serrat s’endinsa en els records de la seva infància i joventut al barri del Poble Sec. A través de les anècdotes més personals, ens traslladarem a meitats del segle passat, amb els seus costums i les seves normes, mentre Serrat ens transmet el caràcter familiar, caòtic, viu, d’una època difícil d’oblidar, i tot això amb l’ajuda del periodista Lluís Permanyer.

Poc queda ja d’aquell barri marcat per la postguerra. Les botigues han canviat, els prostíbuls han tancat, els carrers s’han arreglat. La renovació és inevitable, encara que suposi desprendre’s dels records més preuats. Però tot resta a la memòria de qui ho ha viscut. Serrat, el noi del Poble Sec és el record nostàlgic d’una Barcelona passada, de la calidesa d’un barri treballador al peu de Montjuic que va veure créixer el jove Serrat.

Comptarem amb la presència de Lluís Permanyer, director de la pel·lícula, i Eva Martínez, realitzadora.

sábado, noviembre 04, 2017

Daniel Viglietti: El canto libre

Daniel Viglietti: El canto libre

4 noviembre 2017 
Autor: Luis García Gil

“En el adiós de Viglietti me acordé de su canto libre, de su guitarra confortadora, de su manera de posar la palabra y el canto”

El pasado 30 de octubre murió el cantautor uruguayo Daniel Viglietti, por complicaciones en una intervención quirúrgica, a los 78 años. Luis García Gil se despide de él recordando “su guitarra confortadora, su manera de posar la palabra y el canto”.


Texto: LUIS GARCÍA GIL.

Se nos fue Daniel Viglietti pero nos quedan sus canciones. Fue la suya una voz inconformista para un tiempo convulso. En su equipaje de versos cantados podían dialogar ‘Masa’ de César Vallejo con ‘Cielito de los muchachos’ de Benedetti. Lo suyo sí fue cantar y jugarse la vida en el canto. En estos tiempos en los que la palabra exilio, preso político y fascismo se utiliza con enorme gratuidad y ligereza conviene recordar el ejemplo del cantor uruguayo, que sí padeció la prisión y el exilio por ser “cantor de ideas atravesadas”, como le llamaron los represores en alguna ocasión. En el adiós de Viglietti me acordé de su canto libre, de su guitarra confortadora, de su manera de posar la palabra y el canto.

En nuestro país cantó varias veces. La primera de ellas aconteció cuando agonizaba el franquismo y fue un recital no exento de dificultades. “Ozono”, revista mítica de aquel momento, dedicó su atención al uruguayo en el número 2 de junio de 1975. Tina Blanco escribió un reportaje sobre su figura titulado “Trópico de presente, trópico de futuro”. Dos décadas más tarde Viglietti publicaría “Esdrújulo” (Orfeo, 1993), con el que rompía quince años de silencio discográfico.

‘A desalambrar’ constituyó un himno de resistencia aunque la trascendencia de Viglietti fue más allá de esa composición. Su paisano Benedetti conocía algunas claves de su forma de entender la canción, y las puso por escrito en un libro que se publicó en 1974 en la renombrada colección “Los juglares” de Ediciones Júcar. En ese volumen hay una foto que me gusta mucho. Se ve a Viglietti buscando libros en la feria dominical de la calle Tristán Narvaja de Montevideo. El juglar y los libros, la cultura libresca iluminando su guitarra sonora, su canción futura. También hay otra foto con su madre tomada en París. Daniel toca la guitarra. Su madre parece escucharle atentamente. Ella era pianista. Se llamaba Lyda Indart. Emocionante recordarlos a los dos en este ahora.

En el año 1968 el cantor dio a luz “Canciones para el hombre nuevo” (Orfeo). Entre sus influencias citaba a Yupanqui y a Stravinsky. He aquí algo muy importante en la propia actitud de Viglietti. Para él la música era buena o mala y el mismo respeto le merecían Yupanqui que Stravinsky. Toda esa suma de referencias culminan en canciones de una especial intensidad, como su ‘Milonga del Santa Lucía’, donde un río sucede y corre como un espejo, como una patria a la que se canta: “Montón de luna y tacuara / formó tu cauce llorando / Santa Lucía cantando / vas entre sierra y llanura…”.

Cuando cantaba en los años setenta la larga cabellera solía cubrirle el rostro y eso ya era una seña de identidad. El pelo le vencía por la cara y él no dejaba de cantar, de tomar conciencia con la canción como arma cargada de futuro. “Yo quiero romper mi mapa / formar el mapa de todos…”. Lo canta en ‘Milonga de andar lejos’, una de sus canciones esenciales, que mejor le definen. No hay canción sin todos, no hay banderas que ondear si estas son excluyentes. He aquí la lucha de clases llevada al ámbito de la canción, la verdadera lucha de clases. Y también he aquí una forma de sentirse parte de una realidad mucho más amplia, más allá de su propio país. La experiencia cubana será también importante en su evolución como músico y como persona. No debe olvidarse. En Cuba grabó su disco “Trópicos”.

En 1978 fue uno de los entrevistados en el libro “Me queda la palabra”, de Ramón Trecet y Xavier Moreno. Todo lo que dice ahí tiene interés, más allá del contexto. “En sus posturas políticas —apuntaban Trecet y Moreno— no hay espacio para la demagogia fácil y no recuerda que es un exiliado si no se lo haces ver”. Benedetti le llamó defensor de la alegría, citando uno de sus poemas. Hermoso que alguien te asocie a la alegría, sentimiento universal contra amarguras, destierros, infamias y mordazas. Gloria eterna al cantor.


http://www.efeeme.com/daniel-viglietti-el-canto-libre/

SERRAT. DECIR AMIGO.

Decir amigo (Joan Manuel Serrat)


Decir amigo


Decir amigo
es decir juegos,
escuela, calle y niñez.
Gorriones presos
de un mismo viento
tras un olor de mujer.

Decir amigo
es decir vino,
guitarra, trago y canción
furcias y broncas.
Y en Los Tres Pinos
una novia pa' los dos.

Decir amigo
me trae del barrio
luz de domingo
y deja en los labios
gusto a mistela
y a natillas con canela.

Decir amigo
es decir aula,
laboratorio y bedel.
Billar y cine.
Siesta en Las Ramblas
y alemanas al clavel.

Decir amigo
es decir tienda,
botas, charnaque y fusil.
Y los domingos,
a pelear hembras
entre Salou y Cambrils.

Decir amigo
no se hace extraño
cuando se tiene
sed de veinte años
y pocas "pelas".
Y el alma sin mediasuelas.

Decir amigo
es decir lejos
y antes fue decir adiós.
Y ayer y siempre
lo tuyo nuestro
y lo mío de los dos.

Decir amigo
se me figura que
decir amigo
es decir ternura.
Dios y mi canto
saben a quien nombro tanto.

miércoles, noviembre 01, 2017

Chau, flaco


IN MEMORIAM | DANIEL VIGLIETTI


Chau, flaco

Nos hemos quedado más solos y a partir de ahora nos toca bregar con tu ausencia


JOAN MANUEL SERRAT
1 NOV 2017 - 17:25 CET

La lista de amigos perdidos empieza a ser tan extensa como insoportable, de modo que hace un tiempo decidí no escribir más obituarios de gentes queridas. No solo porque hacerlo no me produce ninguna liberación, sino también porque cuando llega el final, por cercano y previsible que se anuncie, necesito un tiempo para nosotros. Para él y para mí. Pero los muertos son noticia y como a tales se les mira con ojos urgentes.

Vamos, vamos... antes de que se enfríe.

1972. Montevideo. Allí nos conocimos. Tú estabas en la cárcel, yo lo supe y desde el escenario del Teatro Solís me puse a cantarte con la esperanza de que mi voz llegase a tu calabozo: “Yo no soy de por aquí/ Es otro pago mi pago...”.

Conocía la canción. Era una habitual de mis serenatas nocturnas a la luna y quise dedicársela al colega, entre la desaprobación escandalizada de parte del público local —entre el que estaba Nati Mistral— porque ya se sabe que los artistas no han de meterse en asuntos de política.

Ese fue el banderín de enganche de nuestra amistad

Y también Anike y Trilce.

“Tan chiquí-, tan chiquita que es la Tierra/ si la mi-, si la miran desde el Sol./ Tan chiquí-, tan chiquita que es la infancia,/ cuando vi-, cuando vino se escapó.”

Recién habías salido a la calle

¿Te acuerdas de aquellas elecciones que devolvieron a Perón a la Casa Rosada que seguimos hasta el amanecer chupando y mateando. ¿Dónde fue...? ¿En Buenos Aires o en Montevideo, en aquella casa cercana a la embajada americana...?

Fue apenas días antes de que tuvieses que salir al exilio:

“Bordaberry, métete el Uruguay en el culo”, rezaba una pancarta que algunos valientes colgaron en la amura de babor del ferri a Buenos Aires, con evidente riesgo de su integridad.

“El último, que apague la luz...” decía otra, y cada día era más duro y cada noche más oscura en aquel Montevideo que iba a tardar hasta 1980 para que un plebiscito que el pueblo le ganó a eso que llamaron la junta cívico-militar devolviera al exilio y las cárceles empezaran a abrirse.

Pero pasaron 12 años de exilio.

Primero Argentina y luego Paris. —¿Era rue General Leclerc...? Doce años en aquella ciudad de luces menguadas para los que madrugan y trasnochan en la banlieu, caminando a donde les lleven sus zapatos.

De vez en cuando tus idas y venidas a España, donde me hablabas del Penal de Libertad y de Aníbal Sampayo pudriéndose entre sus muros.

Y México. Siempre México acogiendo a los perseguidos con su chingada generosidad.

Y Cuba y los compañeros y el mundo que a pesar de todo existe y acompaña.

Y al fin 1984. El año de los regresos y la vuelta a Montevideo y la casa cerquita del Parque Rodó.

“Oiga, Benedetti, soy músico y me gustan mucho sus poemas.

—Tenemos que hacer algo con esta casualidad”, te contestó.

Fue entonces cuando te pusiste la gorra para siempre y te dejaste crecer los dientes.

A las 5 quedamos en tu hotel. Vale. Y aparecías con tus aviesas intenciones y un magnetofón. “Han llegado los dos. Viglietti y Tímpano”.

—Pero no puedes venir solo. Por una vez solo y olvidarte una puta vez el magnetofón en casa”.

Y te soltabas una la risa franca que te achicaba los ojos y agitabas la cabeza como un ratón pícaro.

Y luego llego Párpado, que era como Tímpano pero con imágenes, y si te hubiese dado tiempo la vida habrías seguido con Péndulo o Sándalo para acabar con Báculo.

Empezaste desalambrando —y así has seguido toda la vida, sencillo y generoso amigo— y acabaste con Trabajo de hormiga.

Suena a círculo cerrado.

Morirse es grave, efectivamente, pero a fin de cuentas somos los vivos los que cargamos con lo que ha ocurrido. Nos hemos quedado más solos —ahora recuerdo a Lourdes, tu compañera, aquellos días de México— y a partir de ahora nos toca bregar con tu ausencia.


Chau, flaco.


https://elpais.com/cultura/2017/11/01/actualidad/1509530757_190639.html?id_externo_rsoc=TW_CC

Muere el cantautor Daniel Viglietti, voz esencial de Uruguay


AUTOR DE 'A DESALAMBRAR'
Muere el cantautor Daniel Viglietti, voz esencial de Uruguay

El compositor de 'A desalambrar' y 'Canción para mi América' musicó poemas de escritores españoles e iberoamericanos

Abel GilbertBuenos Aires - Martes, 31/10/2017 | 
Actualizado el 01/11/2017 a las 18:11 CET

La noticia tuvo el efecto de un latigazo. De repente, había que comenzar a hablar en pasado de Daniel Viglietti en Uruguay, Argentina, en América Latina y más allá. Porque Vigliettti, voz esencial del canto popular de esta región, autor de algunas de las canciones que formaron parte de la banda sonora de una época, los años sesenta y setenta, en especial, y, además, guitarrista extraordinario, falleció a los 78 años. Su vida cesó mientras era sometido a una intervención quirúrgica en la capital uruguaya.

Había nacido en Montevideo en 1939. El cuerpo del autor de 'El chueco Maciel' fue velado en el Teatro Solís de Montevideo. Viglietti creció en un mundo atravesado por la música. Su madre, Lyda Indart, era pianista y César Viglietti, su padre, guitarrista como el abuelo de Daniel, y a la vez reconocido investigador de la música popular uruguaya. Desde siempre navegó entre dos aguas, la académica y la que, dijo el diario 'El Observador', brota de la tierra misma. Estudio el instrumento con uno de los maestros y compositores más relevantes de América Latina, Abel Carlevaro.

Pronto entendió que esos saberes y técnicas no eran propiedad exclusiva de lo que se puede entender como la música 'clásica'. Lo ayudaron mucho el descubrimiento, al otro lado del Río de la Plata, de Athaualpa Yupanqui, y, también los estremecimientos de la historia. Al despuntar la década del sesenta, y el giro político y cultural que supusieron para la región los acontecimientos en Cuba, el joven Viglietti no dudó: lo suyo sería el escenario, pero para cantar y decir las nuevas verdades sin renunciar a lo heredado. La guitarra se colocó al servicio de lo que en América Latina se llamaría la Nueva Canción. 'A desalambrar', 'Gurisito', 'Milonga de andar lejos', 'Yo no soy de por aquí', llegaron a través de esa voz grave que podía ser ardiente e íntima. 

En rigor, Viglietti se pensó a sí mismo como alguien que era más que un cantante de emergencia. Un intelectual que canta. Intervino en la docencia, la radiofonía y el periodismo. Sus artículos aparecieron nada menos que en 'Marcha', la revista que dirigió Alfonso Quijano, tuvo a Juan Carlos Onetti como secretario de redacción y donde Ernesto Guevara decidió publicar en 1965, a modo de larga carta, su ensayo 'El socialismo y el hombre en Cuba'. En 'Marcha' escribieron también Mario Benedetti, Ángel Rama, Mario Vargas Llosa, y otro de los grandes referentes de la música uruguaya y regional, Coriún Aharonián, recientemente fallecido.

La tensión entre letra y música lo llevó a ir más allá de su propia inventiva y trabajar con poemas de Nicolás Guillén, Federico García Lorca, Rafael Alberti, César Vallejo y Benedetti. Después del golpe de Estado en Uruguay, y una escandalosa estancia en prisión, inició en 1973 un largo exilio que terminó 11 años más tarde. Por entonces, se pensaba que era historia cantante de la cultura uruguaya. Su voz era reconocible de inmediato. Su estampa, también. Nunca quedó circunscrito a lo que se llamó 'canción de protesta'. Viglietti era mucho más que eso. Grabó con Joan Manuel Serrat, Víctor Jara, Amparo Ochoa, Isabel Parra, Alí Primera, Chavela Vargas, entre tantos.

El Teatro Solís se abarrotó de gente. José Pepe Mujica fue uno de los que se acercó a despedir al viejo conocido. “Ahora tenemos mucha música, mucho ruido. Y vale: el ruido también entretiene. Pero no es lo mismo una música con mensaje permanente, importante. Por eso hago votos, porque a pesar de todos los desastres de la humanidad, creo en el hombre. Y habrá chiquilines Viglietti que aparecerán para llenar ese escenario vacío. Es un día triste, y lo que podemos hacer es tratar de remover dentro de nosotros lo mejor que nos haya quedado de él”.

http://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20171031/muere-cangtautor-uruguayo-daniel-viglietti-6392161

Murió Daniel Viglietti, la voz de la canción de protesta uruguaya


Murió Daniel Viglietti, la voz de la canción de protesta uruguaya

Falleció en Montevideo, a los 78 años; su último concierto fue el viernes en un festival de Piriápolis

30/10/2017 - 21:04

1939-2017

Una de las voces principales de la canción uruguaya Daniel Viglietti falleció este lunes a raíz de complicaciones durante una intervención quirúrgica. Tenía 78 años.

Canciones como “A desalambrar”, “Canción para el hombre nuevo” y “Gurisito” entraron inmediatamente como parte del cancionero popular uruguayo.

Cantor de protesta, fue detenido en 1972 por la dictadura uruguaya y liberado gracias a una campaña que tuvo como participantes a Julio Cortázar, Francois Miterrand y a Jean Paul Sartre entre las principales figuras de la cultura y la política mundial.

Exiliado inicialmente en la Argentina, en 1973 se radicó en Francia donde residió hasta 1984 en que regresó a su país para lanzar junto con el poeta Mario Benedetti el disco “A dos voces”, con grabaciones de conciertos de ambos artistas durante el exilio.

Viglietti era un músico comprometido genuinamente con la causa de izquierda y a la que dedicó de manera integral y sin renuncias toda su fuerza artística.

Su voz potente, viril, su música donde el sentimiento se encuentra en la pulsación de su guitarra que tomaba elementos de la música clásica para traducirlas en popular y una poesía cruda, directa y donde la metáfora era para acentuar la imagen, nunca para arroparla o volverla complaciente.

Nació en Montevideo, en julio de 1939, en una familia de artistas; su madre, Lyda Indart pianista y su padre César Viglietti, guitarrista. Bebió la música popular desde su infancia en la que se inclinó sin vacilaciones por la guitarra; recibió de sus profesores Atilio Rapay y Abel Carlevaro, músicos que eran parte de la escena clásica uruguaya, una formación de concertista que lo harían un instrumentista de una ductilidad y calidad armónica sobresaliente.

Con 20 años, Viglietti se introduce en la música popular y comienza su militancia política, dos historias que no abandonaría hasta el final de su tiempo. Precisamente, en los años sesenta asoma como una de las voces centrales en la canción de protesta, tanto desde el canto como desde la composición; participó de la revista Marcha y es uno de los fundadores del Núcleo de Educación Musical, de la fue director.

En 1963, saca su primer trabajo discográfico “Canciones folklóricas y 6 impresiones para canto y guitarra” en los que plasma no sólo su anhelo artístico de profunda raíz uruguaya sino que se suma a un movimiento que aglutina a la canción como vehículo de protesta.

Los sesenta fueron un tiempo de una fructífera producción con discos que pusieron música al movimiento de izquierda.Contó la historia de su país a través de “Hombres de nuestra tierra” (1964), “La patria vieja, segunda parte 1815-1816” y La patria vieja, tercera parte 1817-1820” y un potente álbum al que llamó “Canciones para el hombre nuevo”, en 1968; “Canto Libre” (1970) y “Canciones chuecas” (1971) tuvieron una amplísima respuesta del público que ya ubicaba a la música del artista como uno de los faros de la protesta latinoamericana.

Tras su detención y puesta en libertad le siguió un exilio de once años en Francia, del que regresó a Montevideo en septiembre de 1984 y fue recibido como un héroe que sobrevivió a los años oscuros de las dictaduras en Sudámerica.

Viglietti trabajó durante los últimos años no sólo en su propia música, sino también en el desarrollo de una persistente tarea de investigación y difusión de la música latinoamericana, inclusive a través de programas radiofónicos.

Su trabajo “A dos voces”, junto con Benedetti con quien formó dúo durante sus años de exilio son trascendentes por la mirada común. Discos como “Esdrújulo” (1993) y “Devenir” (2004) son parte de la historia de este artista que logró conjugar una voz propia dentro del canto popular, con composiciones que fueron interpretadas por Mercedes Sosa, Chavela Vargas, Víctor Jara y Joan Manuel Serrat, entre otros. Matizó sus actuaciones con la actividad radiofónica a través de su programa “Tímpano” y televisiva con su espacio “Párpado”.

Su fallecimiento fue inesperado y estuvo activo hasta último momento; el pasado viernes se presentó en el Antel Fest, en Piriápolis. Sus restos serán velados este martes en el Teatro Solís, escenario de tantas actuaciones en las que siempre ganó el corazón de su auditorio.

Construcción, de Chico Buarque

La poesía de Chico Buarque es de una profundidad emocional y riqueza de imágenes nada común, de ahí que la traducción que hizo Daniel Viglietti de la lírica “Construcción”, escrita en 1971, sobresale por su precisión y claridad conceptual, al punto que el propio Chico la incluyó en su disco “En español”. La obra que forma parte de la Nueva Canción Latinoamericana.

Viglietti nos alcanzó uno de las mejores poemas: “Amó aquella vez como si fuese la última/ besó a su mujer como si fuese la última/y cada hijo suyo cual si fuese el único/ y atravesó la calle con su paso tímido/ subió a la construcción como si fuese máquina/ alzó en el balcón cuatro paredes sólidas/ ladrillo con ladrillo en su diseño mágico/ sus ojos embotados de cemento y lágrimas…

https://www.clarin.com/espectaculos/musica/murio-cantautor-uruguayo-daniel-viglietti_0_BkJe34BAb.html

Guitarra, voz y poesía para resumir a un artista único


La muerte de Daniel Viglietti, un referente de la cultura latinoamericana
Guitarra, voz y poesía para resumir a un artista único

En su discografía se encuentran los mensajes que le valieron la cárcel y el exilio, pero también una especial sensibilidad que iba más allá de un mero panfleto. Sus restos serán velados en el Teatro Solís de Montevideo, donde se espera una enorme despedida popular.

31 de octubre de 2017

Ayer, a los 78 años, murió Daniel Viglietti, una de las voces cardinales del canto popular uruguayo y de la canción americana. Murió mientras era sometido a una intervención quirúrgica en Montevideo, la ciudad donde nació en 1939 y donde había regresado tras la ignominia del exilio de los años de la dictadura, que transcurrió primero en Argentina y luego en Francia entre 1973 y 1984. El músico y compositor uruguayo Ruben Olivera dijo a través de la agencia de noticias DPA que Viglietti “no tenía problemas cardíacos”, por lo que la muerte tomó a todos por sorpresa, incluso a sus afectos más cercanos. Su cuerpo será velado hoy hasta las 14 en el Teatro Solís. 

Autor inspirado y enérgico, cantor de voz profunda y firme, guitarrista de notables recursos, Viglietti es por sobre todo el creador de canciones instaladas decididamente en la memoria latinoamericana. “A desalambrar”,” Gurisito”, “Milonga de andar lejos”, “Yo no soy de por aquí”, por ejemplo, son temas que la historia siempre devuelve, cuando la realidad reprograma alguna de las formas de la infamia. Musicalizó además poemas de Nicolás Guillén, Federico García Lorca, Rafael Alberti, César Vallejo, Líber Falco y Mario Benedetti. En más de medio siglo de permanencia en los lugares selectos de la canción de autor latinoamericana, su obra logró una importante proyección mundial. Mercedes Sosa, Víctor Jara, Amparo Ochoa, Isabel Parra, Joan Manuel Serrat, Alí Primera, Chavela Vargas, Soledad Bravo, Leo Maslíah, Fernando Cabrera y Tabaré Rivero, por nombrar sólo algunos, rindieron tributo a la justa perfección de varias de sus canciones.

Viglietti nació en una familia de músicos. Su madre, Lyda Indart, era pianista y César Viglietti, su padre, guitarrista. Daniel recibió una sólida formación académica, si bien de alguna manera siempre hubo música popular en su vida –su padre fue un investigador reconocido del folklore uruguayo en general y de la guitarra uruguaya en particular–. Daniel estudió guitarra primero con Atilio Rapat y más tarde con Abel Carlevaro y a la hora de elegir, ya iniciada la década de 1960, el trovador desplazó al concertista, aunque el segundo ya había definido el estilo del primero. 

Fue entonces, con veintipico de años, que Viglietti comenzó una producción febril como autor, compositor e intérprete, además de trabajar como docente, locutor de radio –oficio que también había sabido cultivar Alfredo Zitarrosa– y periodista. Eran los años en los que el pensamiento progresista uruguayo se enfilaba en el semanario Marcha, cuyo secretario de redacción era Juan Carlos Onetti y donde escribían, además del mismo Viglietti, Mario Benedetti, María Ester Gilio, Ángel Rama, Mario Vargas Llosa, Manuel Maldonado y los hermanos Denis y Roberto Fernández Retamar, entre otros. Eran los años también del Núcleo de Educación Musical (Nemus), que tuvo a Viglietti entre sus artífices y de una idea de arte popular que se cumplía en obras como Impresiones para canto y guitarra y canciones folclóricas, el primer trabajo discográfico del guitarrista, donde combina un ciclo de canciones propias de cierto respiro académico, con obras de Atahualpa Yupanqui, Horacio Guarany y otras canciones propias más ligado al universo del folklore, que por esos años tenía el epicentro de su boom comercial en Argentina, fenómeno a cuya influencia Viglietti no fue ajeno. En ese primer disco está por ejemplo “Canción para mi América”, esa que dice “Dale tu mano al indio, dale que te hará bien”, el primero de los temas perdurables de un cantautor comprometido con la realidad, desmesurado en una rabia que expresaba con equilibrada belleza. 

De ahí en más su personalidad artística se desarrolló en cinco discos hasta 1972, año en el que la represión a los movimientos libertarios se hizo intensa y planificada en toda Latinoamérica, y en Uruguay culmina en el golpe cívico militar de junio de 1973. Viglietti cayó preso. Su detención despertó una campaña de reclamo por su liberación que fue impulsada por personalidades de la cultura y la política a nivel internacional como Jean Paul Sartre, François Mitterrand, Julio Cortázar y Oscar Niemeyer, entre otros. Liberado, partió hacia el exilio, del que regresó en 1984. Edita obras nuevas, entre ellas Trabajo de hormiga (1984) y A dos voces, con Mario Benedetti (1985), además de reeditar por el sello Ayuí / Tacuabé los discos anteriores a la dictadura, tarea que terminó recién en 1999, cuando después de un largo juicio pudo recuperar los derechos sobre los fonogramas que habían pertenecido al sello uruguayo Orfeo y absorbidos por empresas multinacionales. 

Más allá del músico, el periodista y comunicador mantuvo siempre encendida su llama. Desde 1994 produjo y condujo el programa radial Tímpano? que en Uruguay se transmitía por Radio El Espectador de Montevideo, que fue retransmitido en Argentina (por Radio Nacional), Venezuela y Francia. Párpado, se llamó el programa de televisión que realizó desde 2004 en TV Ciudad de Montevideo. Fue importante también su tarea de investigación, preservación y difusión de la música latinoamericana a través de la construcción y desarrollo de lo que llamó “Memoria Sonora de América Latina”, un inmenso archivo que incluye, además de música, entrevistas a músicos y escritores realizadas a lo largo de su carrera en todo el mundo. ?En octubre de 2014 había recibido el premio “Noel Nicola” en “Casa de las Américas”, en La Habana y recientemente había participado en Vallegrande en el Encuentro mundial por los “50 años del Che en Bolivia”. 

En la obra de Viglietti queda la memoria de una época aguda de la música latinoamericana. Entre el ser, el poder y el poder ser, queda la obra de un artista que recreó con talento sus convicciones. Una obra que en sus retumbos sigue interpelando: “Yo pregunto a los presentes/ Si no se han puesto a pensar/ Que esta tierra es de nosotros/ Y no del que tenga más”.

https://www.pagina12.com.ar/72787-guitarra-voz-y-poesia-para-resumir-a-un-artista-unico

martes, octubre 31, 2017

Un gran viaje Daniel Viglietti

Una gran pérdida 
Un abrazo y gracias Daniel Viglietti

Falleció Daniel Viglietti a los 78 años de edad



Falleció Daniel Viglietti a los 78 años de edad

El artista uruguayo estaba siendo sometido a una intervención quirúrgica. 

Lunes, 30 Octubre 2017

El artista uruguayo Daniel Viglietti falleció hoy a los 78 años de edad, mientras era sometido a una intervención quirúrgica, confirmaron a El País fuentes allegadas al músico.

Sus restos serán velados mañana martes de 10.00 a 14.00 en el foyer del Teatro Solís, confirmaron fuentes de la institución a El País.

Viglietti, músico, compositor, cantante y guitarrista, nació en Montevideo en 1939. Era hijo del coronel y guitarrista Cédar Viglietti y de la pianista Lyda Indart.

Estudió con Atilio Rapat y Abel Carlevaro. A partir de 1960 se dedicó a la música popular, ofreciendo recitales y trabajando como docente y locutor de radio.

Su primer disco fue Impresiones para canto y guitarra y canciones folclóricas, editado en 1963. Con letras de fuerte contenido de protesta y asociado a la izquierda radical, se exilió durante la dictadura iniciada en 1973, primero en Argentina y luego en Francia, donde residió durante 11 años. Regresó a Uruguay en 1984, y al año siguiente editó el trabajo A dos voces, junto a Mario Benedetti.


Sus temas más populares

Su obra se caracteriza por mezclar la música clásica con la popular. A lo largo de su carrera editó más de una docena de discos, además de reediciones y recopilaciones; publicó álbumes en varios países de Europa y América Latina.

Compuso algunas de los temas más populares del cancionero uruguayo, como "A desalambrar", "Milonga de andar lejos", "Gurisito" y "Yo no soy de por aquí". Como periodista, escribió en Marcha y en Brecha.

En 2011 participó de los festejos por el bicentenario del inicio de la revolución anticolonial en la Banda Oriental, junto a Jaime Roos, Bajofondo, Jorge Drexler, Los Olimareños y Malena Muyala, entre otros.

Viglietti se mantenía activo en los medios con su programa Tímpano en Radio El Espectador, y Párpado en tevéCiudad. Y también en la música: estuvo en la última edición del Antel Fest, que se realizó hace un mes en Piriápolis, y el viernes pasado tenía previsto tocar en Las Piedras.

El fallecimiento de Viglietti se suma al de otros dos nombres claves de su generación, los musicólogos y compositores Coriún Aharonian y Graciela Paraskevaídis; y a la del poeta Washington Benavides, cuatro golpes importantes para la cultura uruguaya este año.


http://www.tvshow.com.uy/musica/fallecio-artista-uruguayo-daniel-viglietti.html

Muere Daniel Viglietti, emblema de la canción de autor en Uruguay

Muere Daniel Viglietti, emblema de la canción de autor en Uruguay

Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa o Chavela Vargas cantaron algunas de sus composiciones

EFE
Madrid 31 OCT 2017 - 11:59 CET

El cantante y compositor uruguayo Daniel Viglietti falleció hoy en Montevideo a los 78 años por complicaciones en una intervención quirúrgica, según informa la prensa local.

Vigletti nació en Montevideo en 1939 y es considerado uno de los mayores exponentes del canto popular uruguayo y un referente para varios cantautores de América Latina. Su obra musical se caracterizó por una particular mezcla entre elementos de música clásica y del folclore uruguayo, así como latinoamericano.

A partir de su segundo disco Hombres de nuestra tierra, comenzó a trabajar en la musicalización de poemas de escritores como Líber Falco, César Vallejo, los españoles Rafael Alberti y Federico García Lorca, y el cubano Nicolás Guillén, entre otros.

Entre sus composiciones más conocidas figuran A desalambrar, Canción para mi América, Milonga de andar lejos y Gurisito, y algunas de ellas han sido parte del repertorio de artistas internacionales como la chilena Isabel Parra, el español Joan Manuel Serrat, la argentina Mercedes Sosa, la cantante mexicana nacida en Costa Rica Chavela Vargas o la venezolana Soledad Bravo


https://elpais.com/cultura/2017/10/31/actualidad/1509446124_454199.html

Joan Manuel Serrat y Daniel Viglietti

domingo, octubre 29, 2017

Serrat se siente "abatido" por la crisis catalana y apuesta "por los grises frente al blanco o negro"

Serrat se siente "abatido" por la crisis catalana y apuesta "por los grises frente al blanco o negro"

El cantautor señala que él no hubiera aplicado el artículo 155 y aboga por la "moderación".

Ramón J. Campo Zaragoza28/10/2017 a las 06:00


El cantautor Joan Manuel Serrat se mostró ayer "confuso" ante la declaración de la independencia de Cataluña. Serrat abogó por la moderación frente a la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Así lo manifestó en el II Congreso de José Antonio Labordeta de Política, Comunicación y Periodismo, en el que participó junto a compañeros de su generación (Víctor Manuel, Marina Rosell, Joaquín Carbonell y Luis Pastor), con los que marcó una época durante la Transición.

"Venimos de un tiempo bastante confuso respecto a este tema que se mueve cada día en muchos sentidos: socialmente, económica y políticamente", señaló el cantautor. "Mañana seguirá moviéndose. Lo que hoy podemos definir como algo sólido, hay muchos factores que van a estar moviéndolo", agregó.

El cantautor confesó que tiene un sentimiento de "plomo", que creo comparte con la mayoría de la sociedad, y de "abatimiento" que le puede cuando intenta "entender" lo que está pasando.

Sobre el futuro, Serrat consideró que "existe mucho camino por recorrer" porque "hay posiciones que no son inabordables y hay un camino largo". "Sería deseable que no se aplicara ningún artículo y, de alguna manera, se diera marcha atrás con lo que Cataluña y su gente, la mayoría no unos cuantos, ha tenido que brear por avanzar. Sería deseable que los acentos se moderaran", proclamó el cantautor frente al acuerdo del Senado de suspender el autogobierno en Cataluña. Abogó por la moderación, de los grises frente al blanco y negro, y lamentó la dureza del discurso del presidente del Gobierno central, así como el aplauso de la bancada popular en la Cámara Alta. "El camino que deberíamos emprender todos no solo sería el blanco y negro porque todos estamos llenos de grises, que nos llevara a caminos de comprensión", indicó Serrat.

Ante la pregunta de si se siente catalán o español, respondió que la declaración de Cataluña no le cambia nada. "Me siento un ciudadano de mi país, una persona que ha crecido con mis amigos, ha peleado por un país de libertades, donde la sociedad avanzara y que la gente viviera mejor. Esto no está limitado por fronteras", manifestó el cantautor.

Víctor Manuel compartió el discurso del diálogo. "Confío en la buen hacer de la clase política para que consigan enderezar esto. Les pediría menos sobreactuación y que la gente respete la ley", señaló Víctor Manuel, quien agregó que el miedo a volver al pasado en la Transición facilitó los acuerdos políticos con "pegamento", pero "ahora es distinto". "Me da mucha pena lo que ha pasado en Cataluña y no sé la solución. A los catalanes les queremos", señaló.

http://www.heraldo.es/noticias/aragon/2017/10/28/serrat-siente-abatido-por-crisis-catalana-apuesta-por-los-grises-frente-blanco-negro-1204461-300.html

Joan Manuel Serrat, Canción con todos, entrevista 28-10-2017

Joan Manuel Serrat estará en la TV Pública

Joan Manuel Serrat estará en la TV Pública

“Canción con todos”, programa conducido por el cantante y compositor César Isella que propone un recorrido por el cancionero popular, estrenará mañana a las 22 por la Televisión Pública con una charla con Joan Manuel Serrat y la visita de Julia Zenko, Peteco Carabajal y Lucio Mantel.

27/10/2017 10:21 a.m.

Cada semana un concepto unificador como el abrazo, el camino, la ternura, la noche, la amistad, la infancia o el amor permitirán el abordaje de la música popular argentina, sus diferentes géneros y estéticas.

Isella oficiará de “amauta” -maestro u hombre sabio en quichua- que introducirá el concepto de cada programa, para luego dar lugar a las canciones y anécdotas que aportarán tanto él como sus invitados; artistas jóvenes y experimentados, reconocidos y emergentes, presentes tanto en el estudio como en su lugar de residencia.

El concepto de la primera emisión será “el abrazo”, y contará la manera en que Argentina “abrazó” la música del cantautor catalán Joan Manuel Serrat.

Las visitas de Julia Zenko, Peteco Carabajal y Lucio Mantel, un joven nuevo talento que contará como influyó en su vida la música de Serrat, completarán el repertorio del primer programa


http://www.diariojornada.com.ar/199129/espectaculos/joan_manuel_serrat_estara_en_la_tv_publica/

Una situación que pesa

Una situación que pesa

Joan Manuel Serrat pide «aclarar» la vida cotidiana ante una «jornada triste» H Los cantautores destacan el valor de la palabra ante las crisis

D. CH. L.
28/10/2017

Los cantautores llevaron noticias de libertad y democracia por todos los rincones de España. Ayer se unieronj en Zaragoza Joan Manuel Serrat, Víctor Manuel, Marina Rossell, Luis Pastor y Joaquín Carbonell para recordar aquellos años. Todos ellos cargados de nostalgia. Pero la realidad fue tozuda y les obligó a tomar partido sobre la actualidad mientras llegaban las noticias de unas elecciones anticipadas y se asumía la declaración unilateral de independencia.

«Una jornada triste», reconoció Serrat. El músico catalán, midiendo sus palabras al ser conocedor del ruido mediático al que se expone cada vez que habla, lamentó que sea imposible «resumir en algo sólido» opiniones que se quedan viejas según pasan las horas. Por eso incidió en «aclarar» lo que supondrá para la vida cotidiana en la comunidad las decisiones tomadas en los parlamentos y el Senado.

El asturiano Víctor Manuel se dijo a la espera de «una segunda transición». Reclamó la palabra diálogo y consideró necesario transmitir a los catalanes que han proclamado la independencia que son «queridos» en el resto del Estado. «Hace falta menos vehemencia en las declaraciones y tratar de comprendernos entre todos», manifestó.

La también catalana Rosell lamentó que se mezclaran conceptos como el franquismo en la situación actual. Y reclamó la tradición de la canción de autor como antídoto a la obcecación. «Nos han faltado palabras cuando el gran desafío es cantar en la lengua del otro», indicó.

Voz con sabor a tierra

En su intervención dedicó sentidas palabras en memoria de José Antonio Labordeta, al que calificó como uno de sus maestros. «Me impresionó conocerlo, en su voz había sabor a tierra», evocó.

El extremeño Pastor asumió que el oficio de la canción protesta ha quedado anticuado, aunque valoró los versos y las canciones como «lo más importante» de la vida. «A los cantautores ya no se les necesita como en la transición», aseveró. Por su parte, el músico turolense Carbonell reivindicó el legado de «los maestros» a la hora de haberse dedicado a la canción.

Serrat pidió para los próximos días que no se tomen decisiones que puedan afectar lo que se ha avanzado en Cataluña. «Sería deseable que los acentos se moderaran», indicó en relación a los aplausos de la bancada popular en el Senado.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/temadia/situacion-pesa_1238181.html

Serrat: "Trato de entender lo que pasa pero me domina un sentimiento de abatimiento"


Serrat: "Trato de entender lo que pasa pero me domina un sentimiento de abatimiento"

El cantautor catalán ha participado en una mesa redonda sobre la música y la Transición en el II Congreso José Antonio Labordeta, que se desarrolla en Zaragoza


Las últimas horas de la política española, la declaración de independencia en el Parlament catalán y el apoyo en el Senado al gobierno para la aplicación de las medidas del artículo 155 se han colado, como era de esperar, en el ambiente que se respiraba en la Sala Goya de las Cortes de Aragón durante la sesión del viernes por la tarde del II Congreso José Antonio Labordeta, que abordaba la relación de la música y los cantautores con la Transición, y que comenzaba antes de que se conocieran las decisiones tomadas en el Consejo de Ministros extraordinario. Entre los invitados a la mesa redonda, Joan Manuel Serrat, que ha atendido previamente a los medios de comunicación. "Trato de entender lo que va pasando pero el sentimiento que me domina es un sentimiento de plomo, de abatimiento", ha dicho.

Preguntado sobre la aplicación del artículo 155 (previamente a la comparecencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy), Serrat ha afirmado que "sería deseable que no se aplicara ningún artículo que, de alguna manera, diera marcha atrás con lo que Cataluña y su gente, mayoritariamente, no unos cuantos, ha tenido que pelear por avanzar" y se ha mostrado muy crítico, al señalar que "sería deseable que los acentos se moderaran, que la dureza que hoy escuché en el discurso del presidente y de la bancada popular (del Senado) no fuera aplaudir todo lo duro sino que el camino que deberíamos emprender es todos juntos; no solo el blanco o el negro, sino el mundo de grises que somos todos". 

Tras los últimos acontecimientos, ha sido claro: "Me siento lo que me he sentido toda mi vida, un ciudadano de mi país, una persona que ha crecido con sus amigos, que he peleado toda mi vida buscando un país de libertades, donde la justicia social avanzara y esto no está limitado por fronteras". 

Ponerse en el lugar del otro

Otros invitados también se han pronunciado antes del encuentro con los asistentes al Congreso, como Víctor Manuel, que considera que "es difícil ver una salida y me gustaría tener una varita mágica para esos catalanes que piensan que los catalanes no les quieren y hacerles ver que es mentira". Pedía a los políticos "menos sobreactuación y más ponerse en el lugar del otro, y tratar de comprenderlo y respetar la ley".

Comparaba este marco actual con la Transición, donde "había mucho miedo, cosa que ahora no hay". Entonces, "todos estábamos acojonados; los políticos, los que más", ha recordado. Los políticos "querían, de alguna manera, tener una especie de pegamento que nos juntara a todos, aunque fue provisionalmente pero esa provisionalidad ha alcanzado 40 años" por lo que "no debía estar tan mal". 
"Se están alimentando los extremos"

El cantautor cacereño Luis Pastor bromeaba: "Me queda Portugal". Ya en tono serio señalaba que "se están alimentando los extremos y yo, que no creo en las banderas, la utilización que se está haciendo no lleva a ningún lado". Para él, "la clase dirigente no ha sabido hacer política, no han sabido estar a la altura de lo que exige este siglo XXI, de los que exige el futuro, nuestros hijos y nietos; no vale crear barreras y volver a unas trincheras". 

http://cadenaser.com/emisora/2017/10/27/radio_zaragoza/1509130891_372095.html?ssm=fb

domingo, octubre 22, 2017

La playa de la inspiración

La playa de la inspiración

Calella de Palafrugell, al noreste de Barcelona, es un pequeño pueblo de pescadores de la provincia de Girona. Allí, junto a las olas, hace casi medio siglo, Joan Manuel Serrat escribió su eterna canción "Mediterráneo".

por Norberto Puntonet / La Capital
00:00 hs. Domingo 22 de Octubre de 2017


Quizás porque mi niñez sigue jugando en tu playa y escondido tras las cañas duerme mi primer amor, llevo tu luz y tu olor por donde quiera que vaya, y amontonado en tu arena guardo amor, juegos y penas. Yo, que en la piel tengo el sabor amargo del llanto eterno que han vertido en ti cien pueblos de Algeciras a Estambul para que pintes de azul sus largas noches de invierno. A fuerza de desventuras, tu alma es profunda y oscura. A tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos como el recodo al camino. Soy cantor, soy embustero, me gusta el juego y el vino, tengo alma de marinero. Qué le voy a hacer, si yo nací en el Mediterráneo"

Estos versos fueron escritos, a principios de los años setenta, por Joan Manuel Serrat en una habitación del ya desaparecido hotel Batlle, frente al mar, en Calella de Palafrugell, Girona, a 125 kilómetros al noreste de Barcelona. Seguramente aquel joven Serrat no era consciente de que estaba componiendo el tema que decenas de años después los españoles calificaron como "la canción de su vida", en un concurso televisivo que contó con una participación masiva. Tampoco sabía que, cuatro décadas después, participantes de una encuesta de la revista Rolling Stone la señalarían como la canción más importante del pop rock en español.

   Y seguramente también ignoraba que aquel puñado de casas blancas de la Costa Brava se convertiría con los años en un atractivo turístico, con bellos paisajes y estupendas caletas, y donde la gastronomía y la calidad de los establecimientos hoteleros tienen fama internacional. Este núcleo urbano es parte del municipio de Palafrugell y se encuentra en la comarca del Bajo Ampurdán (Baix Empordà). Tanto en Calella de Palafrugell como en los alrededores, existen preciosas calas y playas de arena dorada en las que se puede disfrutar de una jornada al sol. En el propio núcleo urbano, hay tres zonas muy amplias en las que uno puede relajarse y oir el rumor suave del mar.

   Una de las playas más atractivas de Calella es la playa de Port Bo, en el centro del núcleo urbano, y no hay nada más relajante que tomar algo en los locales a la orilla del mar mientras se contemplan las barcas en la arena. Otra cala imperdible es El Golfet. Muy cerca de allí hay un edificio llamado Sa Perola, construido a principios del siglo XIX, y era sede de los pescadores que guardaban allí sus redes de pesca. Actualmente, el edificio es la sede de la Oficina de Turismo de Calella de Palafrugell, que ha conservado el ambiente de antiguo pueblo de pescadores y no lo han llenado de hoteles. Aun así, Calella es conocida por la conservación de sus playas y la preservación de sus zonas rurales.
Llafranc

A un kilómetro de Calella de Palafrugell está Llafranc, y en el centro de su núcleo urbano se extiende la playa que lleva el mismo nombre, con una extensión de 330 metros en línea recta. La ventaja de esta playa es que está integrada en la zona urbana y dispone de múltiples servicios complementarios a una distancia muy corta, como hoteles, bares, restaurantes e incluso conexión a internet inalámbrico gratuito.

   A lo largo de la costa hay numerosos puestos de vigilancia en los que se encendía fuego si se divisaba a los piratas para avisar a los pobladores. Se puede visitar una de estas torres muy cerca de Calella, la Torre de Sant Sebastiá. Allí se encuentra el conjunto monumental de Sant Sebastià de la Guarda, donde se puede disfrutar de un yacimiento ibérico, bien consolidado y señalizado, de los siglos VI a I a.C.
   Además de las ruinas, el lugar tiene una ermita, un faro del siglo XIX, hostal con restaurante cuya construcción data del siglo XVIII. Por su parte, la torre de vigilancia es del siglo XV y conserva muchos de los elementos originales. Todo ello en la cima de una montaña con acantilados, a unos 180 metros sobre el nivel mar. Es recomendable la experiencia de subir a la torre de vigía para poder disfrutar de una de las mejores vistas de la Costa Brava.

   "Y te acercas y te vas después de besar mi aldea. Jugando con la marea te vas, pensando en volver, eres como una mujer perfumadita de brea, que se añora y que se quiere, que se conoce y se teme. Ay, si un día para mi mal viene a buscarme la parca, empujad al mar mi barca con un levante otoñal y dejad que el temporal desguace sus alas blancas. Y a mí enterradme sin duelo entre la playa y el cielo. En la ladera de un monte, más alto que el horizonte, quiero tener buena vista. Mi cuerpo será camino, le daré verde a los pinos y amarillo a la genista. Cerca del mar, porque yo nací en el Mediterráneo".


http://www.lacapital.com.ar/turismo/la-playa-la-inspiracion-n1491595.html