sábado, mayo 07, 2005

Joan Manuel Serrat vuelve a los escenarios


Joan Manuel Serrat vuelve a los escenarios

El cantautor inició ayer en Valladolid la gira en la que se reencuentra con el público una vez superada su enfermedad. Una apuesta íntima, con piano y guitarra como único acompañamiento

MÓNICA SILVA - 07/05/2005 La Vanguardia VALLADOLID

(Servicio especial.) -Un fondo oscuro, un simple taburete en el escenario y unas notas que comienzan a salir de una guitarra. Serrat era muy esperado y no defraudó. Aunque en un principio los nervios le marcaron la voz, el escenario se convirtió poco a poco en su casa y los espectadores en sus invitados a cenar. "No hay nada como estar en casa", reconoció.

El de anoche en el teatro Calderón de Valladolid fue su primer concierto desde que la enfermedad le obligara "a hacer una pausa". Los seguidores esperaban que lo diera todo y que el Serrat de siempre volviera a subir al escenario. Todas las esperanzas se cumplieron. "Menos tu vientre / todo es confuso. / Menos tu vientre / todo es futuro". Con estos versos de Miguel Hernández, Serrat comenzó su gira por España en un concierto en el que presentó sus canciones más conocidas "con un aire nuevo y en paños menores".

Nunca la desnudez, como la de la mujer que sueña en una de sus canciones, fue tan bella. Una simple guitarra, un simple piano, tocado por su amigo y compañero Ricardo Miralles, y una voz única que se entregaba en cada uno de los temas. Tres elementos para una receta mágica que cada uno de los espectadores que llenó el Calderón degustó a paso lento y sosegado, con piropos y aplausos cada vez eran más largos.

Él mismo afirmo que sería una fórmula muy cercana al público. Acertó.
El público, su público, lloró sus lágrimas y musitó sus canciones con tanto respeto que, mientras Serrat entonaba su música, no se oía ni un suspiro. Sólo algún que otro "´¡Bravo!" o un "¡Viva la madre que te parió!" de vez en cuando.

Tras los versos de Miguel Hernández llegó el turno de su famoso Mediterráneo, una letra que vivió más que nunca y que al cantarla le provocó que una lagrima corriera por sus mejillas, una emoción que tampoco pudo controlar en otras muchas interpretaciones, sobre todo al recordar

Esos locos bajitos que "no dejan de joder con la pelota" pero que llenan el alma y la casa de sus padres.

Los elementos escénicos que le acompañaron fueron simples y sencillos.
Nada de grandes pantallas ni alardes. Su taburete, el piano y una pequeña mesa con una silla desde la que cantó algunas de sus letras más emotivas y sinceras, como el recuerdo del Romance de Curro El palomo y su sentido "sin ti no entiendo el despertar". Canciones de amor, canciones guerreras, canciones de piratas y de cada uno de los sueños que le provocó componerlas. Canciones, canciones, canciones.
"Caminante no hay camino se hace camino al andar", entre versos y melodías Serrat volvió a sentir más que nunca ese "golpe a golpe" que es necesario para seguir adelante y que le ofreció una de las ovaciones más grandes de la noche. Otro momento inolvidable fue su recuerdo a Cataluña y la interpretación de una canción del cancionero popular catalán en la que se narra la historia de un bandoler "de buena familia".

Su unión con el público fue tal que incluso le brindó una reverencia y levantó varias veces la copa de cava que le acompañó en su actuación, "para que vean que puedo tomar de todo". A ellos les dedicó Señora, un tema que hacía años que no tocaba pero al que ha vuelto porque siente que tiene "mucho en común con esa mujer".
Después llegó su Hoy puede ser un gran día que le sirvió de despedida y que consiguió levantar a todo el público que, aún de pie, le pidió que volviera al escenario a cantar Lucía.No pudo negarse. "Vuela esta canción / para ti Lucía / la más bella historia de amor". Y que siga teniendo muchas.

"Tras unos días en el infierno, vuelvo a gozar"

LA VANGUARDIA - 07/05/2005
Los guiños al público vallisoletano fueron constantes. "Es un privilegio empezar la gira aquí y con mis amigos. Después de pasar unos días en los infiernos he vuelto a asomarme a la calle y a gozar con este sol de primavera", afirmó Serrat desde el escenario. Antes de su concierto, preguntado por los papeles de Salamanca, el artista abogó por afrontar los conflictos "con valentía y lealtad mutuas: median muchos intereses y no todo lo transparentes y colectivos que debieran ser".