viernes, septiembre 30, 2005

MENOS TU VIENTRE









http://www.youtube.com/user/nicolas1400





Menos tu vientre
(Miguel Hernández - Joan Manuel Serrat)

Menos tu vientre
todo es confuso.

Menos tu vientre
todo es futuro
fugaz, pasado,
baldío y turbio.

Menos tu vientre
todo es oculto,

menos tu vientre
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.

Menos tu vientre
todo es oscuro,
menos tu vientre
claro y profundo.


TIO ALBERTO












Tío Alberto
(Joan Manuel Serrat)

Gitano o payo pudo ser
o un aristócrata que ayer
perdió su cetro de oro y su corona.
Camina sobre el bien y el mal
con la cadencia de su vals,
mitad juicio y mitad mueca burlona.

Tío Alberto...
Tío Alberto...

Cató de todos los vinos,
anduvo por mil caminos
y atracó de puerto en puerto.
Entre la ruina y la riqueza,
entre mentiras y promesas,
aún sabe sonreír.
Tío Alberto.

Da todo lo que puede dar,
su casa está de par en par.
Quien quiere entrar, tiene un plato en la mesa.
Pero no os cambia el cielo por
la Orden de la Legión de Honor
que le dio la República Francesa.

Tío Alberto...
Tío Alberto...

Aún tiembla con los motores,
las muchachas y las flores,
con Vivaldi y el Flamenco.
Tiene de un niño la ternura
y de un poeta la locura
y aún cree en el amor.
Tío Alberto.

Por ti valsea en re bemol
agradecido el tibio sol
de este otoño que hiciste primavera.
El vaso de mi juventud,
yo lo levanto a tu salud
Rey del país del sueño y la quimera.

Tío Alberto...
Tío Alberto...

Qué suerte tienes "cochino".
En el final del camino
te esperó la sombra fresca
de una piel dulce de veinte años
donde olvidar los desengaños
de diez lustros de amor,
Tío Alberto.



Video de http://www.youtube.com/user/PabloGomezR

martes, agosto 30, 2005

PUEBLO BLANCO








Pueblo blanco
(Joan Manuel Serrat)

Colgado de un barranco
duerme mi pueblo blanco
bajo un cielo que, a fuerza
de no ver nunca el mar,
se olvidó de llorar.

Por sus callejas de polvo y piedra
por no pasar, ni pasó la guerra.
Sólo el olvido...
camina lento bordeando la cañada
donde no crece una flor
ni trashuma un pastor.

El sacristán ha visto
hacerse viejo al cura.
El cura ha visto al cabo
y el cabo al sacristán.
Y mi pueblo después
vio morir a los tres...

Y me pregunto por qué nacerá gente
si nacer o morir es indiferente.

De la siega a la siembra
se vive en la taberna.
Las comadres murmuran
su historia en el umbral
de sus casas de cal.

Y las muchachas hacen bolillos
buscando, ocultas tras los visillos,
a ese hombre joven
que, noche a noche, forjaron en su mente.
Fuerte pa' ser su señor.
Tierno para el amor...

Ellas sueñan con él,
y él con irse muy lejos
de su pueblo. Y los viejos
sueñan morirse en paz,
y morir por morir,
quieren morirse al sol.

La boca abierta al calor, como lagartos.
Medio ocultos tras un sombrero de esparto.

Escapad gente tierna,
que esta tierra está enferma,
y no esperes mañana
lo que no te dio ayer,
que no hay nada que hacer.

Toma tu mula, tu hembra y tu arreo.
Sigue el camino del pueblo hebreo
y busca otra luna.
Tal vez mañana sonría la fortuna.
Y si te toca llorar
es mejor frente al mar.

Si yo pudiera unirme
a un vuelo de palomas,
y atravesando lomas
dejar mi pueblo atrás,
juro por lo que fui
que me iría de aquí...

Pero los muertos están en cautiverio
y no nos dejan salir del cementerio.





http://www.youtube.com/user/latieta

martes, agosto 23, 2005

ENTREVISTA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 23 DE AGOSTO DEL 2005


ENTREVISTA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 23 DE AGOSTO DEL 2005

"Brindo porque la salud
y la gente me acompañen
"

• El cantante festeja su recuperación con una maratoniana gira de verano

NÚRIA MARTORELL

Del derecho y del revés / uno sólo es lo que es / y anda siempre con lo puesto".
Los versos son de 1983 (de la canción Sinceramente tuyo), pero los podría haber escrito ahora. En la gira 100x100 Serrat el cantautor muestra las dos caras de la vida y emprende un viaje ligero de equipaje: el piano de Ricard Miralles y un legado despojado de artificios.

"Nunca es triste la verdad, / lo que no tiene es remedio", prosigue el estribillo. Su verdad es que es un mito que no renuncia, dice, a ser persona. Que ha superado un cáncer de vejiga y que su leyenda se ha agrandado. Que sus letras laten golpe a golpe (parafraseando el Cantares de Machado). Y que culmina los conciertos de este tour alzando su copa por los sueños que aún le brinda el futuro.

--¿Qué siente cuando va a actuar a una ciudad y constata que las entradas llevan días agotadas?
--Llevar tantos años en este oficio y tener la posibilidad de poder seguir yendo de un sitio a otro haciendo música me permite reencontrarme con todo un mundo de sensaciones y de sentimientos: los amigos, los paisajes, los recuerdos, los colores, las comidas, los olores, los acentos... Es realmente un mundo fantástico. Es como vivir en alta revolución. Y que las entradas estén agotadas me permite disfrutar de todo esto; el éxito es lo único que permite a un artista seguir en el oficio. Es decir: no sólo hacer lo que me gusta sino divertirme con lo que me gusta.

--¿Le sorprende sentirse tan querido?
--Uno tiene la sensación de que para esto ha nacido. Tengo claro que el hombre nace para querer y para ser querido. Pasar por esta vida sin ello, pues no sé..., a lo mejor puede resultarle interesante a alguien, pero para mí no tendría el menor sentido.

--Después de su primera actuación en Cádiz, en 1969, inició su apasionado idilio con Latinoamérica. En el flamenco existen los cantes de ida y vuelta, que se enriquecen con los matices de ambos lados del Atlántico. ¿Existe un Serrat de ida y vuelta?
--Creo que mi vida es un cante de ida y vuelta: con Latinoamérica y entre Catalunya y España.
--Cuando visita ciudades con estas playas, ¿no se le pasa por la cabeza olvidarse del avión y colarse como un veraneante más?
--Yo ya vivo colándome como una persona más, siempre, esté donde esté. Creo que el no poder funcionar como una persona más limita mucho la existencia. El hecho de que me tropiece con inconvenientes del personaje no quiere decir que renuncie a la persona. Yo no renuncio nunca a tratar de meterme en los sitios. Además, en la vida, por regla general, me he llevado muchas sorpresas. La gente no sólo me ha permitido estar cómodo, sino que me ha hecho compañía en esta comodidad.

--Pero con esta gira tan maratoniana, ¿le queda tiempo para disfrutar, para percatarse de cómo cambian las ciudades, sus gentes...?
--Yo siempre he hecho giras así de maratonianas. En realidad, cada artista funciona según lo que la vida le permite y lo que escoge. Yo tengo la posibilidad de escoger entre hacer las giras más tranquilas o más intensas. Y me quedo con esta última opción porque estoy mejor físicamente trabajando así que más lento. Si tuviera que hacer una o dos actuaciones a la semana, sería un desastre. Tengo que hacer cuatro o cinco. Sólo así encuentro el puntito....

--El Barça ganó al Cádiz en el Trofeo Carranza, 1-3, y ahora viene otro catalán a rematarles el verano... ¿Se lo tendrán en cuenta?
--No, no. El Barça ganó al Cádiz y salió aplaudido del Carranza. Y yo no vengo a ganar al Cádiz, vengo a vivir en Cádiz y a estar con los gaditanos. Esta zona, precisamente, está llena de recuerdos entrañables para mí. Aquí había un local llamado El Cortijo de los Rosales donde hice mis primeros conciertos en Cádiz y donde tuve a uno de mis mejores amigos, Antonio Martín de Mora. Ah, y por cierto, aquí hay mucho culé.

--En su último disco en catalán (Material sensible), hace 16 años, le dedicó una canción a Kubala. Ahora que prepara un nuevo compacto, también en catalán, ¿se imagina una colaboración con Carlinhos Brown para, a ritmo brasileño, cantar las alabanzas a Ronaldinho?
--No, no, en absoluto. Queda muy claro que eso que tiene el fútbol que hace que se clave en el corazón de las personas nace en la infancia. Yo también canté la alineación de mi infancia, que es donde está lo más puro de mis sentimientos futbolísticos y mi relación con el equipo y con este juego. Yo me lo paso muy bien ahora con el equipo que hay, lo disfruto mucho, y gozo del fútbol que hacen y de los resultados que obtienen. Pero sin duda alguna el corazón de los hombres con el fútbol está profundamente atado a la entretela de la niñez. A los álbumes de cromos, a la primera camiseta que tuvieron, cuando las camisetas no llevaban nombre...

--Parece que tiene amigos en cada puerto. Ese mismo Antonio Martín de Mora del que antes hablaba sé que le regalaba un jamón, un violín de pata negra (como él decía), después de que actuara en su local...
--Sí. Y yo le traía fuets de Vic. Era un personaje que todavía ahora, y años antes de su muerte a causa de una hemiplejia que le enclaustró en casa mucho tiempo, es y sigue siendo un referente como persona.

--¿Es cierto que publicará un libro sobre la gente que ha conocido?
--No. Escribo para mí, para volcar de alguna forma lo que bulle por dentro. No siempre uno escribe con la necesidad o el deseo de publicarlo o de comercializarlo. El mejor medio que tengo de comunicarme con la gente es escribir canciones y es lo que pienso seguir haciendo. Lo cual no quiere decir que escriba otro tipo de cosas, pensamientos, poemas, cuentos... pero no lo hago con ningún interés lucrativo. Lo hago por el placer de escribir y también por la necesidad de expresarme y de exprimirme y de comunicarme con lo más cercano que tengo, que son mis hijos, mi familia. Porque en lo que yo escriba encontrarán mi pensamiento... Recojo, de alguna manera, la memoria familiar para que no se pierda. Creo que es bueno que ellos sepan de dónde vienen, quiénes eran.... Cosas de este tipo. Y una de las maneras de contar la vida de uno es contar sus historias con gente que ha conocido. Como puede ser el caso de este Martín de Mora.

--Lluís Llach, metido a viticultor como usted, se queja de que sólo se habla de Els Setze Jutges en términos geriátricos y propone que la Diagonal pase a llamarse la avenida de Els Setze Jutges. ¿Sería una manera de reparar el olvido?
--Sí, lo que pasa que es muy difícil reparar las dificultades que se le han puesto a mucha gente para poder desarrollarse en su trabajo. Los Setze Jutges, exceptuando tres de nosotros, y añadiendo a Quico Pí de la Serra, en malas condiciones, y a Guillermina Motta, no han tenido la posibilidad de desarrollar su carrera con normalidad. Creo que va a ser muy difícil reparar algo. Estoy de acuerdo en que ahora parece que se habla de Els Setze Jutges como si fuera la prehistoria, cuando siguen siendo unos referentes clarísimos y muy actuales.

--¿Algo más que lamentar?
--Si algo ha sido lamentable es que el tránsito de la dictadura a la democracia no pasara por los caminos que tendría que haber pasado en lo que se refiere a una defensa de los creadores, que no existió. Aquí ha habido una llamada defensa cultural que no ha pasado por defender a los hombres de la cultura, o al menos no de una manera amplia, solamente de una cultura sectaria, determinada, y muy relacionada con el gobierno de todos estos lustros.

--¿Aprovecha estos viajes de giras para hacer contactos con la gente de los vinos? Esos días, precisamente, sé que se hospeda en Jerez, tierra bodeguera por excelencia...
--Hago contacto con otro tipo de gentes, no precisamente con los grandes viticultores. En realidad, no voy con la maletita debajo del brazo. De hecho, no he ido nunca con la maletita debajo del brazo. No me interesa esta parte del proyecto y nunca he necesitado entrar en el mundo de la producción vitivinícola.

--Pero, ¿le va bien el negocio como viticultor?
--El negocio no sabría qué decirle. Todavía no sé lo que es... Sí sé lo que es el desarrollo de un proyecto, en el cual estoy inmerso. Y que es un proyecto a largo plazo. No entré en él con la necesidad de buscar una clara rentabilidad.

--¿Pues qué le llevó a emprender esta aventura?. ¿Tenía ganas de refrescar sus conocimientos como perito agrícola o está preparando una retirada embriagadora?
--Ninguna de las dos cosas me hacía falta para meterme en todo este lío. Porque la producción y el consumo son dos cosas que pueden ir perfectamente por separado. Uno puede seguir siendo consumidor sin necesidad de ser productor. O sea, que no se necesitan mutuamente. Y respecto a lo de refrescar lo que es mi mundo agropecuario, pues si he de ser sincero, si fuera por mí, la explotación se iría al garete. Porque yo hago cualquier cosa menos dedicarme a la enología ni a la viticultura. Me dedico simplemente a disfrutar.

--En todos sus conciertos de 100x100 Serrat brinda con Ricard Miralles y con el público. ¿Por quién más alzaría ahora su copa?
--En realidad brindamos por el placer de poder hacer música día tras día, de poder estar encima de un escenario y de poder hacerlo en condiciones de salud, con alegría, con el público a nuestro favor y, sobre todo, brindamos por el resultado de esta aventura, porque es muy satisfactorio. Y si ahora brindo de nuevo es por poder mantener durante mucho tiempo la ilusión de hacer este trabajo y por que me acompañen las dos cosas más importantes: la salud y la gente.

miércoles, julio 13, 2005

Joan Manuel Serrat vuelve a Chile con un show íntimo


Joan Manuel Serrat vuelve a Chile con un show íntimo

Miércoles 13 de Julio de 2005

Fuente :ORBE

Tras un breve periodo de distanciamiento musical como consecuencia de un cáncer de próstata, Joan Manuel Serrat volverá a Chile para entregar a sus seguidores un espectáculo que el mismo calificó como íntimo y ameno

SANTIAGO.- El cantautor español Joan Manuel Serrat anunció una presentación en nuestro país en el marco de su gira latinoamericana "Serrat 100 x 100", la que calificó como las más bella e intima que he planeado.

Tras un breve periodo de distanciamiento musical como consecuencia de un cáncer de próstata, Joan Manuel Serrat volverá a Chile para entregar a sus seguidores un espectáculo que el mismo calificó como íntimo y ameno.

El recital esta planeado para los próximos 12 y 13 de noviembre en el Court Central del Estadio Nacional. En dicho lugar, el poeta español continuará su gira "Serrat 100 x 100" que iniciará a fines de agosto y lo llevará a Colombia, Argentina y Uruguay antes de llegar a nuestro país.

En ambas fechas, el cantautor realizará un repaso por sus temas emblemáticos, interpretados desde un punto de vista esencial en el que su voz y su guitarra, serán acompañadas sólo por Ricard Miralles en el piano.

Para esta gira, las canciones de Serrat han recibido un tratamiento de rejuvenecimiento, reducidas a su esencia, con un elegante piano como único punteo a la voz y guitarra, una fórmula que les devuelve la fuerza y el brío de antaño.

Los incondicionales seguidores de Joan Manuel Serrat podrán verlo nuevamente en Chile, esta vez más cercano al público que nunca, en una puesta en escena esencial y sencilla con la que agradecerá todo el cariño recibido durante su alejamiento de los escenarios.


Iformación de. http://www.lasegunda.com/ediciononline/

martes, julio 05, 2005

Violeta y Serrat

VOLVER A LOS DIECISIETE




Video de http://www.youtube.com/watch?v=89LliWD0smg
De jaumequalsevol




Video de http://www.youtube.com/watch?v=2ozG2tjy3QM
De juanma88ct


MAZÚRQUINA MÓDERNICA



Video de http://www.youtube.com/watch?v=b9ru4yqLPx0
De jaumequalsevol




Video de http://www.youtube.com/watch?v=oFqW4ZcqIjs
De juanma88ct


jueves, junio 09, 2005

Serrat habla de política y de disco en catalán


9 Junio 2005

Serrat habla de política y de disco en catalán

BUENOS AIRES (EFE).- El cantautor español Joan Manuel Serrat confirmó que prepara un nuevo disco en catalán “a pesar de todas las dificultades que comporta un mercado pequeño, un ámbito reducido” para la difusión de ese “novedoso” trabajo.

“Siento la necesidad de expresarme en catalán y no abandonar esta parte fundamental de mi vida, sin la cual me sentiría vacío”, apuntó en una entrevista publicada por el diario argentino Clarín.

Serrat, quien se presentará en Argentina en noviembre próximo, se declaró “loco de contento, feliz” por su regreso a los escenarios y la acogida que ha recibido tanto del público como de sus colegas luego de recuperarse de una operación.

“Si (Joaquín) Sabina cree que le voy a dejar mi sitio está muy equivocado”, bromeó.

Señaló que la gira “Serrat 100 x 100” que lleva a cabo en España “es una experiencia sensacional”, el “espectáculo más bello” que ha hecho en su larga carrera.

“No trato de buscar un repertorio antológico sino que las canciones armonicen unas con otras, que se lleven bien”, comentó el artista, para quien “tener el sentimiento de propiedad de una canción es estúpido”.

Joan Manuel Serrat acaba de recibir en Madrid el homenaje de colegas, personalidades de la cultura y políticos, entre ellos el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, de quien dijo que admira “su tolerancia, su pluralidad”.

España “siempre ha sido absolutista y totalitaria”, respondió a una pregunta sobre la existencia de una ofensiva conservadora contra las lenguas que no sean el castellano.

“La derecha siempre ha tenido esas actitudes. Lo que pasa es que en ciertos momentos ha escondido estas facetas, como ha escondido otras”, agregó luego de lamentarse de “la negación de la España plural y tolerante”.

“A la intolerancia se la combate con tolerancia y educación democrática”, puntualizó.

Serrat, quien insistió en que no tiene “ningún propósito de abandonar el catalán”, actuará en Buenos Aires entre el 17 y el 20 de noviembre, y después hará una gira por ocho grandes ciudades de otras tantas provincias argentinas.

A comienzos de diciembre, el cantautor español se presentará en Montevideo y luego regresará a Argentina para completar su gira por este país.




Información http://www.hoy.com.do/
Imagen de Google

miércoles, junio 08, 2005

2005 Homenaje a Serrat 8-jun-2005


RECUERDOS 2005 

Homenaje a Serrat 
8-jun-2005

"Si lo llego a saber no vengo, no porque esté incómodo, sino porque me siento abrumado", ha afirmado el cantautor, quien destacó la gran aportación que han hecho estos artistas al versionar sus temas, porque "el sentimiento de propiedad de la canción es un acto inútil". "Las canciones están para que la gente las cante", ha dicho el músico catalán, recordando que "cantar es gratis y enriquece las canciones". RICARDO GUITÍERREZ

RECUERDOS 2005 Homenaje a Serrat


 RECUERDOS 2005 


Homenaje a Serrat 
8-jun-2005

"Si lo llego a saber no vengo, no porque esté incómodo, sino porque me siento abrumado", ha afirmado el cantautor, quien destacó la gran aportación que han hecho estos artistas al versionar sus temas, porque "el sentimiento de propiedad de la canción es un acto inútil". "Las canciones están para que la gente las cante", ha dicho el músico catalán, recordando que "cantar es gratis y enriquece las canciones". RICARDO GUITÍERREZ

Serrat recibe en Madrid un caluroso homenaje de artistas y admiradores



 Serrat recibe en Madrid un caluroso homenaje de artistas y admiradores

Músicos, políticos y escritores asisten a la presentación del disco de versiones 'Eres único 2'

FERNANDO MARTIN
Madrid - 08 JUN 2005 - 00:00 CEST

"Si llego a saber esto, no vengo. Me quedo en mi casa", exclamaba un sorprendido Joan Manuel Serrat al ver a tanto artista, periodista, intelectual y político ante sí. Todos ellos asistían a la presentación del disco Serrat..., eres único 2. El acto, un auténtico homenaje por sorpresa que se celebró en la mítica sala madrileña Florida Park, contó con el locutor y periodista de la cadena SER Iñaki Gabilondo como maestro de ceremonias y la presencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su esposa, Sonsoles Espinosa, sentados en primera fila.

Políticos como la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, la ministra de Cultura Carmen Calvo, Miguel Barroso, secretario de Estado de Comunicación del Gobierno, ediles del Ayuntamiento de Madrid, como, Manuel Cobo o Trinidad Jiménez. Artistas musicales como Manolo García, Joaquín Sabina, el dúo Estopa, Víctor Manuel, Chambao, Antonio Orozco, David DeMaría, Malú, Montse Cortés, el trío Pastora, Pasión Vega, el grupo Los Secretos, Rosario, Antonio Carmona, Carmen Paris, Rosa León y Mercedes Ferrer. Escritoras como Rosa Montero o Lourdes Ortiz. Actores como María Barranco o Álvaro de Luna. Gente de la pequeña pantalla, como El Gran Wyoming, Mercedes Milá, Javier Rioyo, Isabel Gemio y Nieves Herrero. Incluso representantes del mundo del deporte, como Jorge Valdano, junto a la mayor parte de los medios de comunicación españoles, incluidas las televisiones, que aprovecharon para realizar conexiones en directo. Todos ellos abarrotaban la sala cuando el cantante, con auténtica cara de alucinado, irrumpió en ella.

Primeramente tomó el micrófono Iñaki Gabilondo, quien recordó que se cumplía el cuadragésimo aniversario de la edición del primer disco de Serrat. Seguidamente aprovechó para presentar el disco Serrat..., eres único 2, mientras realizaba un encendido elogio del cantante, afirmando en tono de broma que "Serrat aceptaría mejor una catarata de piedras, antes que una de elogios" y avisándole: "Joan, este jarabe hoy te lo vas a tomar entero". Entre otras cosas, el periodista afirmó que "la gente más rabiosamente celosa de la libertad es la que más entiende al otro", dando a entender que Serrat comprendía la visión que otros artistas tienen de sus composiciones. Gabilondo concluyó nombrando a Serrat como "el artista más extraordinario que ha tenido este país" y manifestándose "orgulloso de ser contemporáneo suyo".

Tras estas palabras, Serrat asistió a las actuaciones de Pasión Vega, que cantó un sentido Sinceramente tuyo; David DeMaría, quien interpretó la añeja Cantares con versos de Antonio Machado; Malú, que hizo Pueblo blanco, uno de los temas más hermosos de Serrat, y, como fin de fiesta musical, Manolo García atacó en medio del regocijo generalizado otra de las piezas en la que Serrat puso su talento al servicio de la poesía de otro, en este caso Miguel Hernández: Para la libertad.

Innegablemente emocionado por esta fiesta-sorpresa, el nano del Poble Sec agradeció en tono socarrón el homenaje, confesando que "las canciones no son de nadie. Están ahí para quien las quiera cantar", porque "cantar es un hecho lúdico y, además, es gratis". También confesó que suele "robar cosas a la gente que canta mis canciones. Cosas que luego yo incorporo a mi manera de cantarlas".

Para finalizar la celebración, fue el propio presidente del Gobierno quien subió al escenario. Zapatero aseguró "hablar en nombre de las gentes de mi generación y muchas generaciones" al decir que "Joan Manuel Serrat es un referente moral por la elegancia y el estilo de su compromiso y no voy a decir por su talante". Asimismo calificó al ídolo como "el cantautor que ha transmitido los mejores sentimientos, las mejores vibraciones, la poesía elevada al máximo nivel de comunicación. Ha dado cariño cada vez que ha subido a un escenario y ha grabado una canción. Ese cariño se lo tenemos que devolver, porque este país te quiere y te admira".

Y tras la obligada foto de familia sobre el escenario, el colofón lo habría de poner el propio homenajeado, quien tomó de nuevo el micrófono para advertir: "Llevo 40 años en el mundo de la música y, por muchos reconocimientos que me hagan, pienso seguir en ésto y no tengo planeado dejarle mi sitio a otro".

Foto 1 Serrat, entre Zapatero y Sabina, junto a los artistas que han colaborado en los dos volúmenes de “Eres único”recibe el aplauso del público de Florida Park.EFE

Foto 2 Serrat, anoche en Madrid.RICARDO GUTIÉRREZ

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0007, 07 de junio de 2005.

martes, junio 07, 2005

Homenaje a Serrat por sus 40 años sobre los escenarios


Homenaje a Serrat por sus 40 años sobre los escenarios

El presidente del Gobierno acudió a la cita junto a su esposa

AGENCIAS 07-06-2005

Joan Manuel Serrat recibió esta noche un caluroso homenaje en la sala Florida Park de Madrid por llevar 40 años sobre los escenarios. El acto contó con la presencia del presidente del Gobierno, que acompañado de su esposa, destacó cómo Serrat ha transmitido a lo largo de los años "los mejores sentimientos y vibraciones" con sus canciones. La fiesta contó con las actuaciones de varios de los artistas que participan en el CD Serrat... eres único Vol.2.


Serrat entró acompañado de Rodríguez Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa, en la sala Florida Park. Les acompañaban la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y la ministra de Cultura, Carmen Calvo. Más de 300 personas acudieron al homenaje, en el que destacaron personalidades como los músicos Víctor Manuel, Joaquín Sabina, Rosa León, Rosario Flores, Antonio Carmona o el dúo Estopa, entre otros.

Serrat fue arropado por los aplausos cuando subió al escenarios: "Si lo llego a saber no vengo, no porque estè incómodo, sino porque me siento abrumado". "Las canciones están para que la gente las cante", subrayó el músico catalán, recordando que "cantar es gratis y enriquece las canciones".

Tras los aplausos de los asistentes, Gabilondo anunció que "un fan" de Serrat iba a subir al escenario. Fue cuando el jefe del Ejecutivo dedicó unas palabras de agradecimiento a Serrat y a su música. En el patio de butacas, la ministra de Cultura compartía mesa junto a Sabina y los Estopa.

"Serrat es ante todo una referencia moral, por su elegancia y estilo en el compromiso y no voy a decir por su talante en el compromiso", bromeó Zapatero, quien definió a Serrat como "ese cantautor que nos ha transmitido los mejores sentimientos y vibraciones" además de "mucho amor y cariño, que le tenemos que devolver".

Finalizó su discurso "breve y profundamente sincero", como buen político, señalando que "este país te quiere y admira" y se fundió en un abrazo con Serrat.

Tras la "foto de familia" en el escenario junto al resto de artistas que participan en este disco, Serrat concluyó el acto destacando que lleva 40 años sobre los escenarios "y por mucho que insistan en hacerme homenajes, voy a seguir".

domingo, mayo 22, 2005

Serrat al cien por cien


Serrat al cien por cien

Vuelve en plena forma. Después de ganarle el pulso a un cáncer que le alejó de los escenarios a mitad de una gira, Joan Manuel Serrat se embarca en un nuevo ‘tour’. Su nombre, ‘Serrat 100 × 100’, lo dice todo. Lleva 61 años celebrando la vida.

JUAN CRUZ 22/05/2005


Está tan saludable, tan pletórico, que parece que nunca estuvo enfermo. De hecho, cuando le tienes delante y te ves en la obligación profesional de preguntarle cómo está, meses después de la operación de cáncer de vejiga que le obligó a interrumpir una gira muy ambiciosa, Serrat sinfónico, te da la impresión de que estás metiendo el bisturí en una herida que él considera cicatrizada por completo. Da vergüenza preguntar por la salud a alguien que ya no está enfermo. “Que no soy ex paciente, ¡coño, que ni siquiera soy paciente ya!”.

Pero no queda más remedio que preguntarle. Muchos quieren saber cómo ha arrostrado él la dificultad del dolor, si hay alguna receta que sirva para que otros también se enfrenten a la enfermedad con el espíritu con el que él ha mantenido el tipo.

La enfermedad que ha padecido es uno de los males más comunes entre los que sufren los mortales, y la entereza con la que él lo asumió –“lo que se demuestra es que el envase que nos contiene es delicadísimo”–, así como la gallardía con la que anunció que iba a someterse a la cirugía, es un estímulo que llena de valor y de esperanza a muchos de los que sufren una situación igual o parecida.

Él le quita importancia a esa gallardía. Lo cierto es que cuando anunció que estaba enfermo y que le iban a operar, y esto ocurrió en el último otoño, fue como si enfermaran al unísono varias generaciones de españoles y latinoamericanos que han vivido pendientes de sus canciones, haciéndolas suyas, convirtiéndolas en parte íntima de sus autobiografías.

Para hablar de lo que pasó antes y después de aquella operación, y para hablar de lo que se terciara, Serrat nos convocó un día muy especial, el último 28 de abril, cuando él tenía que ofrecer un concierto en el hospital Vall d’Hebron de Barcelona.

Ante él, esa tarde, aparte de los médicos, los administrativos y los enfermeros de aquel centro sanitario público (que estaba cumpliendo los 50 años), le escuchaban sobre todo, y sin perderse una nota, emocionados, muchos enfermos que quizá estaban pasando por el mismo instante delicado que él ya sufrió. “Hemos pasado algunos por esto, y otros pasarán. Sólo el ánimo”, dice al final de su concierto, “nos convoca la suerte”.

Sobrecogía, francamente, aquel ambiente, y todas las canciones, desde Mediterráneo hasta Caminante, llevaban dentro, en esas circunstancias, la carga simbólica que tiene en sitios así cualquier canto a la vida, y puede decirse que todas las canciones de Serrat son un canto a la vida.

Cuando estaba a punto de entrar en aquel escenario del hospital, Serrat recibió una llamada, y nosotros anotamos lo que él respondía. “Aquí estoy, a punto de debutar, como aquel que dice… Ya verás, todo funciona gracias al ánimo. ¡Oye, y que esto luego te arregla el cuerpo! Yo estoy tan bien que al médico le da vergüenza comprobar el nivel magnífico en que me encuentra. ¡Ésta está ganada!”.

Esta batalla está ganada. Hace cerca de dos años, cuando a Serrat le diagnosticaron el cáncer que le extirparon en noviembre, dejó el vino, un sacrificio que, en su caso, cuando se ha hecho viticultor con marca de vino en el mercado, era como la metáfora de un hachazo en el ánimo. Acaso le vimos en ese instante (lo recordamos perfectamente: un almuerzo con su amigo Juan Marsé en un restaurante vasco de Barcelona, manjares con agua; Serrat venía de hacerse unos análisis, “nada importante”), y aquel Serrat mostraba en el rostro la ligera melancolía pálida de una incertidumbre. Pero se recuperó enseguida, y de pronto ahora es este artista saludable que se dispone a animar con su ritmo vital, y con sus canciones, a los enfermos del Vall d’Hebron.

En el camerino improvisado que hay junto a ese escenario le acompañan Xavi Ramírez, el ayudante que desde hace 14 años le sigue a todas partes, y no sólo le resuelve todo lo que uno se pueda imaginar, sino que le sirve de sparring para expresar su alegría y también sus cabreos. Le trata como un padre trataría a su hijo, y le apasiona tanto hacerle encargos que le hace incluso los encargos obvios. Aquellos que Xavi resuelve de carrerilla sin que Serrat se tenga que acordar que son imprescindibles. Y con él están también José Navarro, Berri, su productor desde diciembre de 1972, cuando Serrat presentó en el Tívoli de Barcelona el disco que contenía las canciones que el artista hizo a partir de los poemas de Miguel Hernández… Berri atravesó la misma enfermedad que su jefe, y sabe, como éste, que “el ánimo es vital”, y ése le ha sobrado a Serrat. “Él nos ha animado a nosotros”. Ricard Miralles es su músico desde 1969 –“nos hemos separado cuando hemos estado mejor, y nos hemos juntado cuando ya no resistíamos alejados”, dice Serrat–, y el hombre que le sonríe siempre desde el piano, una sonrisa que parecía aún más nítida el día en que le acompañó en el concierto que marcó en Madrid su retirada provisional de los escenarios. Miralles rememora el día en que Serrat tuvo que parar. “Claro que estuvimos preocupados. Pero ahora la ilusión es imbatible”.

Serrat dice que no, que todo esto no le ha cambiado; pero si le ves cómo habla, cómo convoca a los demás a la fiesta, a las excursiones o a las cenas, encuentras a un hombre que en efecto se siente como alguien que está a punto de debutar, y no tan sólo en la música.

Miralles subraya un aspecto de la gira (que se llama Serrat 100 × 100 y que ya está en curso por España, y terminará este año, en diciembre, en Buenos Aires) que evoca ese debut: él está al piano, y Serrat se ha reencontrado con la guitarra. “¡Como al principio!”, dice Miralles, que se estrenó con Serrat cuando el cantante grabó Marta y Per Sant Joan. El principio de su carrera. Serrat le quiere hacer rabiar: “He pensado que no sólo has de tocar el piano. Tienes que hacer sonar la trompeta”. “Ni de coña”, dice Miralles. “No tengo trompeta. ¡Y además dudo de que la pueda hacer sonar!”.

Cuando se sienta a hablar con nosotros hace como hizo dos años atrás, poco antes de cumplir los 60 años (nació un 27 de diciembre). Nos pide un bolígrafo y un folio en blanco, y luego deja el folio impoluto, excepto por unas flechas que dan vueltas sobre sí mismas… No anota nada, ni una palabra, tan sólo esas flechas. Así que deja el papel sobre la mesa y aclara enseguida por qué salió aquel día de octubre de 2004 a contar que tenía cáncer: “¡Yo no quería contar nada a nadie!, eso que quede claro. A mí me diagnosticaron un cáncer, y tenía en curso un proyecto de conciertos, Serrat sinfónico. Y lo fui llevando a cabo sin que nadie, sólo los de mi cercanía, supiera qué pasaba… Pero cuando el oncólogo me dijo: ‘Mire usted, cada mes que pasa es más grande la posibilidad de que se le produzca metástasis. Así que hay que operar’… Y suspendí la gira, y le dije a la gente: señores, me pasa esto. Y eso me obligó a suspender tres meses de gira: ni Estados Unidos, ni México, ni Argentina… Y había que dar una explicación de por qué yo colgaba los hábitos. Pero yo no quise contar nada; hubo que contarlo, simplemente, y traté de contarlo de la manera más concreta y natural, desdramatizando una historia que es sumamente corriente en nuestro alrededor, que la estás tocando con los dedos en tu cercanía”.

Al contarlo, Serrat alcanzó una comunicación intensa con gente a la que le pasaba lo mismo. “Probablemente ayudé a alguien diciéndolo, pero francamente yo no sentí ganas de contarlo para desahogarme ni para colaborar con mis pares”.

Pero no estuvo solo, claro. “Hay una parte importante en esta historia, que es el consuelo y la compañía que me dio la gente. He reconfirmado unos afectos que me han ayudado mucho a pasar este trago… Amigos, desconocidos, medios de comunicación que han respetado esta situación, que no han aprovechado para hurgar en donde nadie tiene que hurgar, porque ésta es una situación personal e íntima…”.

Le escribieron miles de mensajes, algunos proponiéndole curaciones milagrosas; le enviaron medallas, piedras, estampitas… “Estas cosas no las pasa uno solo, las pasa con todo un entorno, y si uno estimula al entorno, éste le devuelve la jugada; así que muchas enseñanzas he obtenido de esta aventura”. ¿Y no hubo rabia, que algo así me pase precisamente a mí? “No. Jamás. Cuando el médico me dice cruda y duramente lo que me ocurre, y salgo a la calle y empiezo a ver gente pasar, y me digo: ¿y tú qué coño sabes lo que les está pasando a ellos? Probablemente aquella gente paseaba a mi lado dramas con los que yo no hubiera cambiado mi propia situación personal. Seguro que a algunos les hubiera dicho: no, oiga, que yo me quedo con mi mal, que el mío al menos es curable”.

No, no se enfadó. “Acaso por ese punto inconsciente que yo tengo. El mismo que me hace subir a los aviones sin miedo. Fíjate, a mí me pasó aquello, y yo sentí la seguridad, al mismo tiempo, de que me iba a curar, por qué no me voy a curar. Nunca pasó por mi cabeza que pudiera ocurrir otra cosa. No me curé, pero, mira, existe la cirugía, y la cirugía ha solucionado la gravedad de la situación”.

No es sólo la cirugía, no es sólo la medicina, ni siquiera los remedios. Le recomendaron, dice, algo terrible: “¡Dejar de beber!”. Y fue espantoso. “Lo llevé bien…, tomándome una copa a escondidas durante muchísimo tiempo… Realmente no es que yo sea un bebedor, pero el vino es algo que me gusta… Y también me impusieron una dieta… Nada importante… ¡Y no hacía falta que me dijeran lo fundamental: que siguiera activo! A mí no se me ocurrió en ningún momento que tendría que suspender la gira, no se me pasó por la cabeza, hasta que no hubo más remedio… Y en la época de tratamiento, pues yo hacía que los días de recuperación, que eran los más duros, no coincidieran con los conciertos que iba dando… Yo calculaba: el lunes me trato, así que el martes y el miércoles no estoy en condiciones, ¡pues el jueves actúo! Me organizaba, entre la clínica y el representante, para que la gira no fuera perjudicada… ¡Y cuando me operaron, enseguida que me desperté, aparte de preguntar cómo iba el Barça, lo primero que hice fue calcular cuándo podía reiniciar mis actividades artísticas!”.

Cuando cumplió los 60 años, y nosotros hablamos con él para que nos contara cómo le había ido el tiempo –era a finales de 2003–, acababa de cambiar la situación en Cataluña, y en España se aceleraban momentos de crispación que tenían que ver con el Prestige, con la guerra de Irak… Hoy evocamos aquel momento, y el ciudadano Serrat lo compara con éste. “Cuando hablamos entonces, el eje de la conversación fue la crispación que vivíamos entonces… En este momento, el Gobierno es otro, pero la crispación subsiste. Porque las actitudes siguen. Los crispadores crispan estando en el Gobierno y estando en la oposición… Recuerdo que en aquel momento hablábamos de la mentira que sustentaba la famosa guerra preventiva… Las mentiras se negaban insistiendo en la mentira, es lo que decía Goebbels que había que hacer: repetir la mentira hasta que pareciera verdad… Pues ese ejercicio se sigue practicando, y está afectando muchísimo a la sensibilidad del ciudadano. La parte positiva de esta historia es que eso también está afectando profundamente a los que generan la mentira, y su credibilidad está cada vez más disminuida”.

“A lo mejor”, dice Serrat, “el griterío es bueno para que la gente sepa quién es quién… Que ese ruido de fondo que se oye en determinados medios sea el barullo tras el que se esconde la falta de argumentos… Todo esto ayuda poco a crear la sociedad de todos”.

Ah, y Cataluña. “Cuando uno sale de aquí y va a Madrid, por ejemplo, se sorprende mucho de lo que se dice que nos pasa a los catalanes. Parece que aquí ocurren cosas que generalmente no están ocurriendo. Aquí se vive con bastante normalidad. El Gobierno tripartito es algo que funciona con mucha naturalidad… Mayoritariamente, la gente está contenta con lo que está ocurriendo; es una situación bastante mejorable, porque tres fuerzas políticas no es lo mismo que una mayoría absoluta… Pero siempre es más interesante encontrar Gobiernos de concentración, en los cuales tengan cabida distintos puntos de vista y que sean capaces de entenderse, que tener que vivir bajo un Gobierno de rodillo que pueda hacer y deshacer ignorando la voluntad de gran parte de los ciudadanos”.

La gira. “Es volver a recorrer mundo. A veces digo que hago las giras para encontrarme por ahí con los amigos y comer con ellos. ¡Comer y beber, qué coño!”. Dijo que hasta que se sintiera totalmente restablecido no se subiría a un escenario… El anuncio de esta gira, su celebración, es mucho más importante que cualquier rueda de prensa sobre el estado de su salud, y el propio título, Serrat 100 × 100, parece un parte médico.

La música le ha ayudado a sobrellevar este periodo de su vida, pero él tiene argumentos más sólidos para explicar que se siente pletórico. “Tengo unos hijos cojonudos, y una mujer maravillosa, y unos amigos espléndidos, y el afecto de la gente”. La noche en que hablamos, cenamos luego, y ahí está Yuta Tiffón, su mujer, una profesora de música que comparte con él, en esta mesa llena de manjares breves pero suculentos, la alegría de beber. Decía el poeta leonés Victoriano Crémer: “Dios, qué vida, da rabia beber sin alegría”. Tendría que ver el poeta la alegría de Serrat bebiendo ahora.

Serrat quería debutar al tiempo que Larsson, un nuevo ídolo del Barça que se lesionó prácticamente cuando él ya tuvo que suspender sus conciertos. “Y fíjate, debuto antes que él. Me sabe mal por Larsson y por el Barça. Pero, bueno, ya hemos recuperado a Motta, y ahora recuperaremos a Edmílson y a Gabri… Esas lesiones complicaron la temporada del Barça, que ha sido magnífica por méritos propios, y además los otros no han andado muy brillantes, francamente… Pero no me hagas hablar de pronósticos. Cuando publiques esto, a lo mejor todavía no se ha dilucidado la Liga, y yo he visto ya demasiado fútbol como para cantar victoria antes de tiempo. Creo que sería un pecado de soberbia muy grande”.

Es como un forzado, y aunque parece relajado y feliz ante el vino y ante los manjares, tiene en la cabeza la gira que le va a confirmar a él mismo el estado de salud en el que se encuentra. La ha preparado concienzudamente, ha rehecho canciones para adaptarlas al nuevo formato musical (guitarra, piano, los instrumentos simples con los que empezó hace cerca de cuarenta años…). “Hemos tenido que desnudar todo tipo de acompañamiento; dejar la canción, yo no diría que en paños menores, porque las canciones sí que están siempre en paños menores, pero algo así… Ha habido que recantarlas otra vez… Sí, es como empezar de nuevo, y es bueno, es estimulante. La sencillez es arriesgada, pero es tan arriesgado cantar así, con las canciones desnudas, como cantar con el tremendo arropamiento de la sinfónica. Lo importante es hacerlo bien”.

¿Y qué ha aprendido de toda esta experiencia? “No creo que mi carácter o mi manera de ver la vida hayan cambiado; pero es imposible imaginar que esta experiencia no me haya servido para aprender qué hay detrás de la adversidad, qué hay detrás del miedo, qué hay detrás del dolor, qué hay detrás de la angustia… Lo que quiero decir es que no hay un antes y un después de mi vida; todas esas cosas yo ya las conocía. Yo creo que todas las cosas importantes siguen teniendo los valores que tienen, que han tenido y que tendrán”.

El envase es delicado, pero está recompuesto. Y el olmo está joven, le decimos. “No, el olmo tiene la edad que tiene y no pretende ser más joven de lo que es. Lo que pasa es que no me puedo quejar del trato que la naturaleza le ha dado a mi envase… Es muy generosa la naturaleza”.

Todo el mundo sabe cómo ríe Serrat. La verdad es que usted da ganas de vivir, le decimos. “Debe de ser porque tengo ganas de vivir. No encuentro nada más divertido que vivir”.

Y un mensaje con el que ya nos deja, antes de empezar a cenar: “Le diría a la gente que no estén tan preocupados por mí, que estoy bien, de verdad; que les agradezco mucho la preocupación que me han expresado, y que la entiendo, pero que si estuvieran en mi piel dirían: ‘Pero, ¿y éste, éste es el que dicen que ha estado enfermo? Hombre, éste está muy saludable. ¡Que se ponga un poco enfermo, por favor!”.

Cuesta verle triste, y puede estar melancólico. Su naturaleza es la alegría. “¿Qué me pone alegre? La alegría de mis hijos. Comerme un melocotón. La alegría es que el Barça gane la Liga”.

Ese día de abril, Serrat iba con una camiseta negra y un pantalón vaquero. Y le había dado el sol. Al final nos devolvió el bolígrafo y el folio blanco en el que había dibujado otra vez unas flechas que viajaban en círculos concéntricos. En la cena anunció que le iban a dar al día siguiente un premio en Asturias, e improvisó con la letra de una canción suya sobre los recuerdos de la infancia, Cançó de breçol, una crónica de lo que le esperaba al día siguiente en Oviedo: “Por la mañana, papaya; / al mediodía, jamón; / por la noche, fabadita. / ¡Anda y duerme, trocotrón!”.



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domingo, mayo 08, 2005

Emotivo inicio de gira de Serrat en Valladolid


Emotivo inicio de gira de Serrat en Valladolid

El cantautor repasa en tono intimista su repertorio tras recuperarse del cáncer de vejiga

"En paños menores". Así es como Serrat anunció ya por la mañana que mostraría sus canciones en el Teatro Calderón de Valladolid, donde las entradas se agotaron a las dos horas de ponerse a la venta. Anoche arrancó la gira Serrat 100 x 100 --el título ya da pistas de cómo se encuentra-- con el público volcado desde el primer momento. La velada se vivió como un emotivo reencuentro, después de que el cantautor haya superado el cáncer de vejiga que le ha mantenido alejado de los escenarios desde octubre y le obligó a interrumpir otro tour, que también tiene previsto reemprender: Serrat Sinfónico.

Con su inseparable taburete de la sala Boccaccio, agarrado a su guitarra y con el fiel piano de Ricard Miralles, ofreció una nueva mirada retrospectiva a su poético cancionero, pero esta vez sin alardes orquestales.

RECUPERAR LA NORMALIDAD
Acústico. Intimista. Y, sobre todo, muy cercano. Serrat se ha propuesto recuperar las esencias de un oficio que ama tanto como la vida. "Siempre he dicho que recuperar la normalidad, pasar página de la enfermedad, exigía también recuperar la normalidad en los escenarios". El recital de ayer suponía un antes y un después en muchos aspectos, más allá de los artísticos. Y los asistentes, que lo sabían, le ayudaron a que fuera una noche mágica.

En las distancias cortas, "cuando todo está tan a la vista", los detalles adquieren tanta importancia que obliga a que el repertorio esté "muy trabajado". Esta vez la tarea no consistía en sincronizar a 60 músicos y revestir las piezas de nuevos y sofisticados arreglos, si no en "buscar la síntesis de las canciones" y darles, también, "un aire distinto". Para esta "delicada" labor, Serrat se dejó ayudar, una vez más, por Ricard Miralles --la primera grabación conjunta data de 1968, Per Sant Joan--. Y el público de ayer supo disfrutar de este nuevo menú, más casero y de fácil digestión. De hecho, le obligaron a volver al escenario, cuando él ya daba por finalizada la actuación, para que interpretara, en el apartado de los bises, piezas tan conocidas como Tarrés, Lucía y La saeta.

La intención de Serrat es combinar esta gira --en Barcelona recalará los días 7, 8, 9 y 10 de julio, en el Teatre Grec-- con el tour sinfónico que dejó a medias. Y no sólo eso. También anunció, sin concretar fechas, actuaciones con su habitual grupo musical. "Son tres estructuras de trabajo que no compiten entre ellas", aseguró. Entre concierto y concierto, el artista acabará de darle forma a su próximo y esperado lanzamiento discográfico. Un compacto con piezas en catalán, que presentará el próximo año, concretamente en mayo, dentro del ciclo que el Teatre Nacional de Catalunya (TNC) dedica a los cantautores.

sábado, mayo 07, 2005

Joan Manuel Serrat vuelve a los escenarios


Joan Manuel Serrat vuelve a los escenarios

El cantautor inició ayer en Valladolid la gira en la que se reencuentra con el público una vez superada su enfermedad. Una apuesta íntima, con piano y guitarra como único acompañamiento

MÓNICA SILVA - 07/05/2005 La Vanguardia VALLADOLID

(Servicio especial.) -Un fondo oscuro, un simple taburete en el escenario y unas notas que comienzan a salir de una guitarra. Serrat era muy esperado y no defraudó. Aunque en un principio los nervios le marcaron la voz, el escenario se convirtió poco a poco en su casa y los espectadores en sus invitados a cenar. "No hay nada como estar en casa", reconoció.

El de anoche en el teatro Calderón de Valladolid fue su primer concierto desde que la enfermedad le obligara "a hacer una pausa". Los seguidores esperaban que lo diera todo y que el Serrat de siempre volviera a subir al escenario. Todas las esperanzas se cumplieron. "Menos tu vientre / todo es confuso. / Menos tu vientre / todo es futuro". Con estos versos de Miguel Hernández, Serrat comenzó su gira por España en un concierto en el que presentó sus canciones más conocidas "con un aire nuevo y en paños menores".

Nunca la desnudez, como la de la mujer que sueña en una de sus canciones, fue tan bella. Una simple guitarra, un simple piano, tocado por su amigo y compañero Ricardo Miralles, y una voz única que se entregaba en cada uno de los temas. Tres elementos para una receta mágica que cada uno de los espectadores que llenó el Calderón degustó a paso lento y sosegado, con piropos y aplausos cada vez eran más largos.

Él mismo afirmo que sería una fórmula muy cercana al público. Acertó.
El público, su público, lloró sus lágrimas y musitó sus canciones con tanto respeto que, mientras Serrat entonaba su música, no se oía ni un suspiro. Sólo algún que otro "´¡Bravo!" o un "¡Viva la madre que te parió!" de vez en cuando.

Tras los versos de Miguel Hernández llegó el turno de su famoso Mediterráneo, una letra que vivió más que nunca y que al cantarla le provocó que una lagrima corriera por sus mejillas, una emoción que tampoco pudo controlar en otras muchas interpretaciones, sobre todo al recordar

Esos locos bajitos que "no dejan de joder con la pelota" pero que llenan el alma y la casa de sus padres.

Los elementos escénicos que le acompañaron fueron simples y sencillos.
Nada de grandes pantallas ni alardes. Su taburete, el piano y una pequeña mesa con una silla desde la que cantó algunas de sus letras más emotivas y sinceras, como el recuerdo del Romance de Curro El palomo y su sentido "sin ti no entiendo el despertar". Canciones de amor, canciones guerreras, canciones de piratas y de cada uno de los sueños que le provocó componerlas. Canciones, canciones, canciones.
"Caminante no hay camino se hace camino al andar", entre versos y melodías Serrat volvió a sentir más que nunca ese "golpe a golpe" que es necesario para seguir adelante y que le ofreció una de las ovaciones más grandes de la noche. Otro momento inolvidable fue su recuerdo a Cataluña y la interpretación de una canción del cancionero popular catalán en la que se narra la historia de un bandoler "de buena familia".

Su unión con el público fue tal que incluso le brindó una reverencia y levantó varias veces la copa de cava que le acompañó en su actuación, "para que vean que puedo tomar de todo". A ellos les dedicó Señora, un tema que hacía años que no tocaba pero al que ha vuelto porque siente que tiene "mucho en común con esa mujer".
Después llegó su Hoy puede ser un gran día que le sirvió de despedida y que consiguió levantar a todo el público que, aún de pie, le pidió que volviera al escenario a cantar Lucía.No pudo negarse. "Vuela esta canción / para ti Lucía / la más bella historia de amor". Y que siga teniendo muchas.

"Tras unos días en el infierno, vuelvo a gozar"

LA VANGUARDIA - 07/05/2005
Los guiños al público vallisoletano fueron constantes. "Es un privilegio empezar la gira aquí y con mis amigos. Después de pasar unos días en los infiernos he vuelto a asomarme a la calle y a gozar con este sol de primavera", afirmó Serrat desde el escenario. Antes de su concierto, preguntado por los papeles de Salamanca, el artista abogó por afrontar los conflictos "con valentía y lealtad mutuas: median muchos intereses y no todo lo transparentes y colectivos que debieran ser".

viernes, mayo 06, 2005

Serrat afirma en su regreso que «subir a un escenario confirma mi recuperación


Serrat afirma en su regreso que «subir a un escenario confirma mi recuperación


El músico, con aspecto saludable, llenó el vallisoletano Teatro Calderón, donde el público se volcó con sus temas Asegura que ha elegido para su gira 'Serrat 100 x 100' las canciones que mejor se llevan entre ellas © ROBERTO TERNE/VALLADOLID


Joan Manuel Serrat, en un momento de su actuación, ayer en el Teatro Calderón. / GABRIEL VILLAMIL

Sonriente, cercano, irónico y profundo; como de costumbre. Así apareció ayer por la mañana Joan Manuel Serrat en un encuentro que mantuvo con los periodistas, horas antes de subirse al escenario del vallisoletano Teatro Calderón. Durante cerca de media hora, el creador de 'Mediterráneo', 'Penélope', 'Canço de matinada' o 'Aquellas pequeñas cosas' charló abiertamente sobre los motivos de su regreso a los escenarios en formato de acústico, así como de diversas cuestiones locales y universales que rodean al subconsciente colectivo. Primero comenzó bromeando sobre el hecho de arrancar su gira internacional '100 x 100' en Valladolid. «Me gustaría inventarme algo bonito, pero esta tierra me merece un gran respeto. Así que no voy a inventarme nada y os diré que empiezo aquí porque así ha surgido».

Para Serrat la gira que hoy continua en Pamplona y que le mantendrá ocupado todo este año no es una más. «Volver a subirme a un escenario es lo que confirma una recuperación de todo un tiempo distinto que la enfermedad ha puesto en mi vida», sentenció. En referencia a la recuperación del cáncer de vejiga detectado el pasado año, Serrat confesó sentirse «muy contento porque todo ha ido muy deprisa». Añadió que «fue muy bien la intervención y muy rápida la recuperación. Ya avisé que volvería a los escenarios antes que Larsson a los campos de fútbol y, afortunadamente para mí, así ha sido. Espero que Larsson vuelva también pronto».

En paños menores
Serrat habló ayer sobre sus canciones de siempre con una seriedad más acentuada de lo habitual en su oratoria. Para él reducir el formato de banda al de guitarra y piano es ampliar la dificultad de ejecución. «Hemos dejado los temas en paños menores donde todo está muy a la vista -dijo-. Por lo tanto, el concierto debe estar muy trabajado. Miralles y yo hemos realizado una labor muy profunda, dando a los temas un aire nuevo y esforzándonos mucho». En cuanto a la selección de las canciones, sostuvo que «simplemente he querido escoger las que mejor se lleven entre ellas, las que mejor se complementen y las que más a gusto se sientan en este vestido ligero de guitarra y piano». También manifestó que se ha llevado alguna que otra sorpresa a la hora de rescatar viejos temas en un formato musical tan sencillo. «Cuando uno deja de tocar canciones durante un tiempo largo, al volverlas a recuperar aparecen cosas que siempre son sorprendentes. Tanto para bien como para mal».

Al margen de cuestiones musicales, Serrat también hizo un inciso de reflexión general en su comparecencia de ayer. Sostuvo que irá a ver al Barça en el campo del Levante aunque «sé que no es ahí donde ganará la liga», obviando así el resultado final de la actual temporada de fútbol. También tuvo tiempo de profundizar en la polémica suscitada entre la Generalitat de Cataluña y la Junta de Castilla y León en torno al Archivo de Salamanca. A esta cuestión sí dedicó varios minutos para concretar que «siempre que se rompe un 'statu quo' se provoca un cristo».

El delicado tema lo sorteó con buen arte navegando entre pros y contras y concluyendo en que el mejor camino para estas cuestiones está en el «diálogo leal entre el gobierno del Estado y el gobierno de la Generalitat, haciéndolo con valentía y con lealtad». Tal conclusión la dijo después de sostener que «no existe un planteamiento de divorcio por parte de la Generalitat. Además. creo que cuando se habla de insolidaridad por parte de Cataluña se debería tener en cuenta que durante los últimos gobiernos Cataluña ha crecido por debajo de la media de España».

En lo referente a proyectos, Serrat dejó claro que «por el momento no hay ninguna intención de convertir esta gira en un disco». Y en cuanto a un futuro regreso al estudio de grabación, sostuvo que «hay ideas, pero hay un problema que es el de que me tengo que poner a trabajar en ellas. Ahora mismo esta gira me tiene totalmente ocupado».

Se despidió agradeciendo a muchos compañeros el detalle de haber grabado sus canciones en el segundo volumen de 'Serrat... eres único'. «Me siento muy querido y me han sorprendido muchas versiones, aunque soy un caballero y no voy a decir cuales más y cuales menos». Cumple ahora 40 años actuando en directo. «Comencé precisamente en mayo de 1965. Es evidente que mi público se ha reciclado, si no muchos de ustedes no estarían aquí».

Por la noche, su público tampoco le abandonó y se entregó en un concierto que abarrotó el vallisoletano Teatro Calderón.

viernes, abril 29, 2005

Serrat está al cien por cien


Serrat está al cien por cien

El cantante emocionó a pacientes y personal del hospital Vall d'Hebrón


JUAN CRUZ - Barcelona - 29/04/2005

Fue emocionante ver cantar ayer a Joan Manuel Serrat ante los pacientes y el personal sanitario del hospital público Vall d'Hebrón de Barcelona. El 25 de octubre último anunció que cancelaba su gira de entonces, Serrat sinfónico, porque tenía que operarse de un cáncer de vejiga. Se operó en noviembre y ya está al cien por cien. Ayer les dijo a los enfermos que escuchaban en el salón de actos del hospital: "Muchos pasan una situación difícil y muchos la hemos pasado; ¡ánimo y suerte!". Había dicho que estaba pleno ya de salud, pero en medio del recital señaló: "Por esta pensión tenemos que pasar todos, así que cuando me llamaron del hospital para actuar esta tarde me dije que había que ser agradable con esta gente. ¡Nunca se sabe

Serrat cerró en el hospital Vall d'Hebrón unas jornadas con las que arranca el 50º aniversario de este centro público. "Estoy feliz de estar aquí: siempre hubo afinidad entre esta humilde persona y la sanidad pública". Atronadora ovación. En el programa lo presentaban así: "Joan Manuel Serrat paciente, Joan Manuel Serrat cantante". Desde que le operaron en noviembre, Serrat se ha llamado a sí mismo ex paciente, y los ánimos que muestra hacen pensar que jamás estuvo enfermo.

No es la primera vez, y él cree que no será la última, que acude al Vall d'Hebrón. Hace unos años fue paciente del servicio de coronarias, cuando temió sufrir una situación respiratoria complicada. Ayer, el Noi del Poble Sec estaba pletórico y así lo dijo nada más empezar este concierto de media tarde. Le aplaudieron siempre, sobre todo cuando cantó Mediterráneo y Ara que tinc vint anys. Contó que escuchaba cómo había ido evolucionando esta última canción, desde que tenía, en efecto, 20 años hasta que, 20 años más tarde, ya empezó a tener muchos más de 20, ¡y ya ha multiplicado por tres aquella edad juvenil...! Pero no ha perdido la fuerza y el vigor de su ánimo para cantarla y para reírse de la edad. Serrat cumplió el último 16 de diciembre 61 años. Cuando se supo que tenía una enfermedad grave recorrió España la sensación de que habían enfermado varias generaciones de españoles e iberoamericanos. El cariño con el que ayer le acogieron los enfermos no sólo era de solidaridad retrospectiva, sino de amor a una figura que siempre se hizo querer.

Actuó en vaqueros, con camisa blanca, y estuvo acompañado al piano por su músico de siempre, Ricard Miralles. Él tocó la guitarra; la atmósfera musical podía ser la de los inicios de Serrat, y la sala lo celebró como si fuera un concierto inaugural. Le preguntaron luego si él se emocionaba también, y explicó: "Un artista lo es en la medida que puede generar emoción. Pero ha de controlarse, porque si no deja la barca al pairo. Un día le dijeron a un amigo mío: '¡cuánto lloré en tu actuación', y él respondió: 'pues yo me perdí esa parte".

Cuando acabó el concierto los que le habían escuchado siguieron en la sala esperando que Serrat estuviera con ellos aún más tiempo. Y José Navarro Berri, su productor, le dijo: "Joan Manuel, ahí fuera hay mucha gente". Serrat le dijo, poniéndose la chaqueta: "¡Uy, hace tiempo que no sentía esto!".

Después del estreno de ayer, va a hacer una gira en diciembre cuya primera parte le llevará a Buenos Aires. Se estrena el 6 de mayo en Valladolid, luego irá a Pamplona, Barcelona, Valencia. La gira se llamará 100% Serrat. Se despidió de los enfermos con el "caminante, no hay camino", de Antonio Machado. Le aplaudieron desde las sillas de ruedas, desde los pasillos. Él les dijo: "¡Ánimo! ¡Adelante!". Y en el camerino, una enfermera se lo vino a decir a él también.

domingo, abril 24, 2005

Discografía en colaboración - FUNDACIÓN SABERA


Discografía en colaboración - FUNDACIÓN SABERA


FUNDACIÓN SABERA
Varios intérpretes

Canción de Serrat : Penélope

Universal Music Spain, 2002

Un disco realizado con el fin de recabar fondos para la FUNDACIÓN SABERA, que lucha por la transformación social de la mujer en la India.
Penélope Cruz interpreta la canción de su mismo nombre con Joan Manuel.
Curiosamente sus padres le pusieron Penélope por que admiran al Nano y ella sabe que esa es su canción.

Junto a Serrat y Cruz participan Sting, Noa, Rosario Flores, Ricky Martin, Alanis Morrissette, Antonio Banderas, Bob Dylan, Hans Zimmer, Ketama, Tracy, Melanie Griffith, Elton John, Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, junto al Coro de las Niñas de la Fundación Sabera

miércoles, abril 13, 2005

Son cubano para Serrat



Son cubano para Serrat
Un doble CD reúne versiones realizadas por cantantes y músicos de la isla

Hacia finales del 2000, Joan Manuel Serrat, fiel a una "historia de amor correspondida", editaba el disco Cansiones, firmado por Tarrés/Serrat, donde se ofrecía la otra cara de un artista que durante sus periódicos viajes a América, y al margen del repertorio oficial, también cantaba -en la intimidad amiga- tangos, vallenatos, boleros, entregándose al son y otros estilos.

La portada mostraba a Serrat (¿o era Tarrés?) en pleno proceso de afeitado en una barbería de La Habana. Entre los 14 temas allí incluidos, figuraba el cubano Yo sé de una mujer. Y si hace ahora diez años, artistas como Rosario, Lole y Manuel, Kiko Veneno, Antonio Vega, Sabina o Loquillo grababan canciones suyas en ¡Serrat... eres único!, ahora son artistas cubanos quienes intervienen en el doble CD Cuba le canta a Serrat (Discmedi-Blau).

PREPARA ÁLBUM EN CATALÁN.
Ya felizmente recuperado, a Serrat le aguardan tiempos que serán profesionalmente intensos. En la actualidad se encuentra preparando un nuevo álbum con canciones inéditas en catalán. Un trabajo que tenía pendiente desde hace años y cuya presentación oficial tendrá efecto el próximo año, en una tanda de recitales de por lo menos dos semanas en la Sala Gran del Teatre Nacional de Catalunya.

DOCUMENTAL CUBANO.
La publicación del doble CD Cuba le canta a Serrat ha venido precedida por la emisión en TV3, el pasado 28 de marzo, de un documental con guión y realización de Joan Minguell, donde se alternaban declaraciones de los artistas y el proceso de grabación de tan insólito trabajo por el que desfilan figuras como Ibrahim Ferrer (que luciendo una camiseta del Barça canta Te guste o no), Pablo Milanés o Chucho Valdés. Todos destacan la altura poética de las letras de Serrat. El ritmo se lo ponen ellos.

OBJETIVO FRANQUISTA.
El documental de Minguell fija para la memoria histórica la primera y lejana estancia de Serrat en La Habana. Cuando en 1975 se editó Piel de manzana nadie podía imaginar que aquel álbum llegaría a ser vendido casi clandestinamente, meses después de su lanzamiento, porque Serrat se había vuelto definitivamente incómodo para el franquismo. El cantautor se encontraba en La Habana cuando supo la noticia de la condena a muerte y posterior fusilamiento de tres miembros del FRAP y dos de ETA. Se disponía a viajar a México y anunció a los músicos que le acompañaban su intención de efectuar allí una dura declaración contra el agonizante régimen franquista. El 29 de septiembre de 1975, poco antes de la muerte del general Franco, Serrat comparece en el aeropuerto de México ante una legión de periodistas y declara su "absoluto repudio a la pena de muerte, a la violencia establecida y oficial".

TIEMPOS DE EXILIO.
Acusado de antiespañol por un régimen tan agonizante como su instaurador, Serrat ve prohibida en España la venta de sus discos y la emisión por radio de sus canciones. También se le instruye una orden de apresamiento si regresa a España. Serrat no se retracta de sus declaraciones y opta por exiliarse en México. Regresará a España el viernes 20 de agosto de 1976, casi un año después de la desaparición del dictador, pero aún con riesgo de ser detenido en el aeropuerto de Barcelona, donde es objeto de un recibimiento multitudinario. Sus primeras noches las pasará en distintas casas de amigos, ante el temor de algún desaguisado por parte de la extrema derecha.

AMOR LATINOAMERICANO.
Cuba, a la que más tarde volvería en diversas ocasiones, también forma parte de su historia personal. Aclamado por los argentinos (que le idolatran y llaman el Nano, pues fustigó a la dictadura militar), los chilenos (Pinochet le retuvo en 1988 en el aeropuerto de Santiago de Chile y le obligó a regresar a España sin poder participar en la campaña por el no en el plesbicito) o uruguayos, también los cubanos -víctimas de otros agobios, interiores y exteriores- le brindan su lúdico homenaje en este Cuba le canta a Serrat.

MÁS ALLÁ DE LA VERSIÓN.

Este doble CD va mucho más allá de la versión y deviene trabajo creativo. Resultan sorprendentes las recreaciones, originalísimas y respetuosas, de temas como Por la dignidad, a cargo de la gran Omara Portuondo; una explosiva Toca madera que canta Vania con el legendario Tata Güines a cargo de los bongos; el ya emblemático trovador Silvio Rodríguez y su interpretación del tema Menos tu vientre, que adapta un poema de Miguel Hernández; Lucía, a cargo de Haila, y -por supuesto- Mediterráneo, en versión instrumental a cargo de Frank Fernández, uno de los artífices de este doble CD, grabado entre el 2004 y el 2005, que incluye otros temas serratianos. Caso de Paraules d´amor, tocada al piano por Chucho Valdés; Aquellas pequeñas cosas, por el grupo Somos Amigos, liderado por el percusionista vasco Imanol Ortiz; Tu nombre me sabe a yerba, por Leyanis López al frente de un amplio grupo, o Pablo Milanés, que canta Mensajes de curso legal.