viernes, octubre 31, 2014

Así llegaba Serrat a Radio Mitre




31-10-2014

Miguel Bosé, Laura Pausini, Joan Manuel Serrat y Helen Lindes en El Hormiguero 3.0



Miguel Bosé, Laura Pausini, Joan Manuel Serrat y Helen Lindes en El Hormiguero 3.0



La música será parte principal la próxima semana en El Hormiguero 3.0 con la visita de artistas como Miguel Bosé, Laura Pauisini, Joan Manuel Serrat y con la visita de la modelo Helen Lindes.

31/10/2014

Próximo invitados de El Hormiguero 3.0 | antena3.com

El lunes, 3 de noviembre, nos visita uno de los artistas españoles más prestigiosos e internacionales,Miguel Bosé, que nos presentará su nuevo disco, Amo (Warner Music), a la venta desde el 4 de noviembre. Bosé, que no publicaba canciones inéditas desde hace cuatro años, nos contará cómo ha sido el largo proceso de composición de estos nuevos temas, del que ya conocemos su primer single, “Encanto”.

El martes, 4 de noviembre, una buena amiga regresa a nuestro programa: la artista italiana Laura Pausini, que ante el éxito rotundo de su último trabajo recopilatorio, 20 Grandes Éxitos (Warner Music) lanza al mercado una reedición del mismo, en donde se incluyen nuevos duetos junto a los españoles Melendi y Álex Ubago y la mexicana Thalía.

El miércoles, 5 de noviembre, continuamos la semana musical con uno de nuestros mitos: el gran artista catalán Joan Manuel Serrat, que celebra sus 50 años sobre los escenarios con un cuádruple CD titulado Antología desordenada (Sony Music), en donde el compositor y cantante incluye 50 de sus canciones más personales, una por cada año de su carrera. Casi todos estos temas han sido regrabados y Serrat cuenta en ellos con colaboraciones de la talla de Joaquín Sabina, Alejandro Sanz, Pablo Milanés o Ana Belén.

El jueves, 6 de noviembre, tendremos en nuestro plató a una de las modelos españolas más internacionales, la canaria Helen Lindes, que acaba de recibir el Premio Escaparate a la mejor modelo del año y es además una de las protagonistas de la última campaña de una conocida marca de cosmética masculina, donde comparte plano con el actor Hugh Laurie. Helen nosE contará las anécdotas más divertidas de esa experiencia, y nos hablará de sus nuevos proyectos.

http://www.antena3.com/programas/el-hormiguero/invitados/miguel-bose-laura-pausini-joan-manuel-serrat-helen-lindes-hormiguero_20141030571e7e7c4beb287a291a74a3.html

De chiquito a Serrat la maestra lo discriminaba



De chiquito a Serrat la maestra lo discriminaba

El cantante Joan Manuel Serrat estuvo en Pura Química y recordó su infancia. Con mucho humor divirtió a todo el panel con anécdotas sobre su niñez.

De la Redacción de Diario Registrado / Viernes 31 de octubre de 2014


El cantante español Joan Manuel Serrat estuvo en el programa Pura Química y contó muchas anécdotas geniales. Con el humor y la simpatía que lo caracterizan, Serrat hizo reír a todos con su infancia.


El cantautor contó cómo de chico su maestra lo discriminaba, le hacía bullying y no lo dejaba pasar al frente cuando levantaba la mano. Cuando te enteres de por qué, también te vas a reír.






http://www.diarioregistrado.com/espectaculos/de-chiquito-a-serrat-la-maestra-lo-discriminaba-_a54a7606f42b51e2eea0050f6

El obsequio de Fantino que emocionó a Serrat


El obsequio de Fantino que emocionó a Serrat
El conductor lo entrevistó para un mano a mano en "Animales sueltos". Fue una charla emotiva y el periodista le entrego un regalo.
Viernes, 31 de octubre de 2014


Alejandro Fantino se dio el gusto de entrevistar a Joan Manuel Serrat. El encuentro se desarrolló el jueves por la tarde en un lujoso hotel de Capital Federal.

La entrevista que le realizó el conductor de "Aninales sueltos" al músico paso por varias distintos climas emocionales.

Se habló de los padres de Serrat, la relación con nuestro país y su música, entre otros puntos.

Sin embargo, lo que más emocionó a Serrat fue el relato que Fantino le regaló poniendo a Joan Manuel dentro del estadio del Barcelona y jugando con las grandes estrellas del fútbol.

Recordemos que desde hace ya varios años, Fantino viene realizando entrevistas mano a mano con las principales figuras del país y del mundo.

"Animales sueltos", ciclo consolidado en las noches de América, es una producción de Juan Cruz Ávila.

http://www.unosanrafael.com.ar/primicias/contenidos20141031noticia900009.html-20141031-900009.html




martes, octubre 28, 2014

Me gusta todo de él



Me gusta todo de él

"Es una debilidad mía; por Serrat soy capaz de casi todo"


Me es imposible elegir una sola como mi canción favorita de Joan Manuel Serrat. Ya imaginarán que no ayuda el hecho de que, por uno de esos milagros de los dioses paganos, la vida me regalase el enorme privilegio de embarcarme en dos giras y un disco con él. Tampoco facilita las cosas que aún recuerde con nostalgia aquellos días en que me ganaba la vida cantando en los bares de Londres, lo hiciera con aquellas canciones de sus primeros discos. Ni que, subido en ellas, aprendiese mis primeras palabras en catalán.

Sí puedo decirles que en la última gira latinoamericana me he llevado en la maleta De cartón piedra, que quizá no sea una de sus composiciones más conocidas, pero es toda una obra de arte. Me gusta hacer esas cosas, darle vueltas al cancionero del Serrat. Siempre encuentras algo. Citaré otros dos temas que quizá no llegaron a los primeros puestos, pero que tienen un punto de vista genial y un don melódico absolutamente único: Donde quiera que estés y Bendita música. Sencillamente, dos demostraciones de que Serrat es el mayor maestro que hemos tenido en la música española del último medio siglo y que somos afortunados de tenerlo entre nosotros.

Para este proyecto de antología, como él es persona ordenada y lo tiene siempre todo bien pensado, eligió para mí Me gusta todo de ti. Yo creo que en realidad lo que sucede es que a los amigos nos ha dejado las canciones que sabía que otros no querrían cantar. Pero a mí eso también me parece bien.

Es una debilidad mía; por Serrat soy capaz de casi todo. Hasta de ir a Las Vegas, donde va a recibir un homenaje en los Grammy. Por supuesto, si no fuera por él, yo no iría ni a los premios esos a los que nunca he hecho mucho caso y que me tienen enfadadísimo, porque le van a dar su primer galardón a Joan Manuel cuando merecería tener uno desde hace cuarenta años, por lo menos. Lo de Las Vegas, dicho sea de paso, tampoco estaba entre mis planes. Pero allí estaré. Solo espero no gastarme todo lo que tengo en el juego. O al menos, eso que me queda después de Montoro.

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/28/actualidad/1414513559_232740.html

lunes, octubre 27, 2014

Hace 50 años



Hace 50 años

Todo empezó la mañana del 18 de febrero de 1965, en 'Ràdioscope'


Todo empezó la mañana del 18 de febrero de 1965. Ràdioscope era uno de los programas más populares de la radio catalana, se retransmitía a diario y en directo desde el estudio Toresky de Radio Barcelona. Esa mañana Salvador Escamilla, su creador, presentó a un joven del Poble Sec barcelonés que había escrito algunas canciones en catalán. Y no solo le abrió las ondas de la radio más escuchada del momento sino que lo recomendó a la discográfica Edigsa, la que cortaba el bacalao en cosas de cançó catalana. Así, en cosa de pocas semanas un aún desconocido Joan Manuel Serrat pasó a grabar su primer disco, e incorporarse, previo examen, a Els Setze Jutges (fue el miembro número trece) e iniciar sus primeros conciertos públicos (el primero en mayo de ese año en Esplugues de Llobregat).

Ahí comenzó todo pero la historia había empezado un poco antes, exactamente el 27 de diciembre de 1943. Ese día al segundo hijo de Josep y Ángeles le pusieron por nombre Joan Manuel. Un niño espabilado que estudiaría para perito agrícola mientras aprendía a manejarse con una guitarra y se dejaba impresionar tanto por la canción francesa como por la copla, la zarzuela o el tango. De esa impresión surgió El mocador, su primera canción, y el inicio de una de las carreras artísticas más importantes del siglo XX. Una carrera que ya comenzó como tal. Serrat no entró en Els Setze Jutges con una idea de reivindicación de la lengua y la cultura o como una afición complementaria a un trabajo "más serio". Serrat quería ser cantante y estaba dispuesto a conseguirlo, probablemente por ello fue el primer Jutge que se profesionalizó y el único de los trece iniciales que edificó una carrera de continuidad que le llevará a celebrar el próximo febrero los primeros cincuenta años en la profesión (una cifra que se dice rápido pero de la que muy pocos en la Península pueden presumir).

En cosa de pocas semanas un aún desconocido Joan Manuel Serrat pasó a grabar su primer disco, e incorporarse, previo examen, a Els Setze Jutges

A aquel primer mocador, que figuraba también en su primer disco, siguieron algunas canciones que marcarían indefectiblemente el panorama catalán (y la estela aún dura): Ara que tinc vint anys, Cançó de matinada, Paraules d'amor o La tieta. Ya en 1967 Serrat realizó sus primeros conciertos en solitario en el barcelonés Palau de la Música Catalana, la meca soñada de cualquier músico, e inmediatamente después protagonizó su primer especial televisivo cantando en catalán para todo el estado.

El paso siguiente era lógico y coherente: cantar en castellano, a pesar de la oposición de muchos de sus compañeros de la cançó, y de ahí a Eurovisión, que todavía era un festival serio, un simple suspiro. Pero todo se lió alrededor de ese festival, al final Serrat declinó participar (fue Massiel y ganó) pero dejó la canción grabada en varios idiomas para demostrar su apertura de miras. Su público ya no era solo el catalán o el español, su público estaba en todo el mundo y se lanzó a demostrarlo.

Mientras América Latina le abría las puertas de par en par, en España la censura franquista maltrataba alguna de sus canciones y más tras su encierro en Montserrat protestando contra el juicio de Burgos en 1970 o, en 1975, sus declaraciones contra los fusilamientos del régimen español. La continuación fue un año de exilio, un regreso apoteósico y su imagen convertida en uno de los iconos de la transición apoyando a Felipe González.

Lleva más de veinte años diciendo que hace veinte años que dice que tiene veinte años, que todavía tiene fuerza, que no tiene el alma muerta y siente hervir la sangre. Y los que quedan

A partir de ahí Serrat ha vivido con un pie en la Península y otro en el continente americano y sería difícil afirmar en qué lado del Atlántico es más querido y respetado. En Argentina o Chile lo sienten tan suyo como en el mismísimo Poble Sec barcelonés. Y, en realidad, así es porque Serrat ha conseguido convertirse en un sentimiento colectivo fácilmente compartible más allá de atisbos geográficos. Los Cantares o la Saeta de Antonio Machado, el Para la libertad de Miguel Hernández o sus propias Mediterráneo, Hoy puede ser un gran día, Pare o Tu nombre me sabe a yerba son ya canciones populares en todo el sentido de la palabra, de esas (pocas) que se seguirán cantando incluso cuando su autor haya desaparecido de la memoria colectiva porque son canciones que forman parte de esa memoria colectiva independientemente de quien haya sido su autor.

De la guitarra solitaria a la orquesta sinfónica, de las canciones propias a las versiones de la nova cançó o del cancionero latinoamericano, de la música tradicional a la poesía con mayúsculas (de Machado a Salvat Papasseit), de la democracia a la ecología, del amor al desamor, ... Todo cabe en el universo serratiano, el de todos, y escuchándole en cualquiera de esos contextos se comprende que no es casual que lleve ya (el galimatías es suyo) más de veinte años diciendo que hace veinte años que dice que tiene veinte años, que todavía tiene fuerza, que no tiene el alma muerta y siente hervir la sangre. Y los que quedan.

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/22/actualidad/1413993312_395914.html

Medio siglo junto a Serrat




Medio siglo junto a Serrat

El periodista Ricardo Rocha y el productor René León han pasado la mitad de su vida junto al cantautor


Ricardo Rocha y René León. Dos nombres poco conocidos en España, dos nombres intrínsecamente unidos a Joan Manuel Serrat al otro lado del Atlántico. Rocha es uno de los periodistas mexicanos con más trayectoria en prensa radio y televisión. Admirador y amigo de Serrat, es el inventor del apodo El Símbolo, con el que lo definió para dar título al documental de Francesc Ralea, El Símbolo y el cuate. René León tiene una larga trayectoria unida a la historia de la música en México. En la industria discográfica fue el creador en el país latinoamericano de Warner Music y como promotor, además de otros muchos artistas, el primero y el único que realizó las giras de Juan, como él llama al cantautor.

Ambos lo conocieron al principio, cuando ese nombre catalán empezaba a formarse como símbolo en América Latina. Ricardo Rocha, periodista mexicano, se encontró con Serrat en el 68, por casualidad, en casa de un amigo común; un año después René León conoció al poeta. A manos del productor, en ese momento en Discos Capitol, llegó Mediterráneo. Y desde entonces. En la transcripción de esta entrevista para un medio mexicano, ambos cuentan la historia que los une a Serrat.

Ricardo Rocha: Julio César, antes que nada, muy contento de estar contigo en esta que fue mi casa durante mucho tiempo y con mi queridísimo amigo Rene León.

En mi caso, he vivido una relación muy especial con Joan Manuel Serrat, porque yo abracé a Serrat en el año crítico del 68, que fue el mismo año en que yo entré a la Universidad, y Serrat empezó a convertirse en un símbolo para todos nosotros.

Se usaban unas grabadoras muy rudimentarias y a veces también unos aparatos para escuchar discos, aquellos primeros discos. Bueno no de los primeros, pero entonces eran LP y traíamos a Serrat pegado al corazón, lo traíamos junto a nosotros.

Lo poníamos, comprábamos baterías y escuchábamos el disco de Serrat, Cantares, “Y todo pasa, y todo queda, pero lo nuestro es pasar”, y murió Don Guido un señor, y todas esas primeras canciones de Serrat. Nos sentábamos en las islas de Ciudad Universitaria y ahí lo escuchábamos.

En mi caso, he vivido una relación muy especial con Joan Manuel Serrat, porque yo abracé a Serrat en el año crítico del 68

Pasó un tiempo, y de pronto un día, con ese entrañable maestro mío que fue Paco Ignacio Taibo, me invitó a su casa y para mi sorpresa, por poco me quedo petrificado, porque veo bajar de las escaleras… Rene León también conoce esa casa, porque era la casa de muchos de nosotros y de pronto, veo bajar a Serrat.

Yo no lo podía creer, le dije "¡Paco es Serrat!" . Y dice "sí, es Serrat". ¿Y por qué no me dijiste que iba a estar? ¿Cómo, Juanito vive aquí?...Y entonces me cayó el veinte de que Juanito para los amigos, Joan Manuel, estaba exiliado de España por sus ideas, por su canto en la época franquista y estaba viviendo en México en la casa… que era la casa común de todos nosotros, la casa de los Taibo: Paco Ignacio, Mari Carmen, y bueno, ahora lo conocen ustedes muy bien, el gran escritor infatigable y fantástico que es Paco Ignacio Taibo II.

Luego, la vida me permitió cuando yo hice programas como para gente grande, poder entrevistarlo, y me acuerdo… que una de las primeras preguntas que hice para molestarlo un poco fue: ¿Por qué venia en esas fachas? y ¿Por qué no con esos tenis? si estamos en un programa serio. Entonces se empezó a crear una atmósfera muy simpática entre nosotros y empezó a forjarse una amistad muy grande, muy entrañable que me ha llevado a vivir también momentos muy risueños.

Yo no sé si él lo recuerde, pero en alguna ocasión estábamos en un evento de una presentación de un disco de él, un premio, estaba muy estirado el asunto, y me acuerdo que mi hijo Ricardito dijo ¿Por qué no nos vamos saliendo? ¿Qué hacemos, por qué está muy feo este lugar? Entonces pues le dije: Vamos a hacer algo que a mí me sale muy bien, que es hacerme pendejo, vámonos un poquito para atrás, mira nos vamos así y nos vamos acercando la salida; y nos salimos y nos fuimos a Garibaldi.

Entonces terminamos en Garibaldi y fue muy curioso porque encontramos a un trío que se sabía todas las canciones de Serrat, pero no creía que era Serrat y yo les decía: es este Serrat y me decía -¡No! ¿Cómo va a ser Serrat? y le dije sí, que es éste.

Terminamos en Garibaldi y fue muy curioso porque encontramos a un trío que se sabía todas las canciones de Serrat, pero no creía que era Serrat

Y entonces él cuenta en primera persona muy curioso: ¡Y este cabrón no me dejaba cantar!, porque dice que yo empezaba a cantar las canciones: Y yo sé con quién suena su hija…, y además lo imitaba yo un poco.

Y que él quería cantar también y le decía yo: ¡Cállate! Que ahora yo estoy cantándote a ti, déjame cantarte tus canciones, yo a ti ¡Cállate!

Y bueno… han pasado muchas cosas muy simpáticas y a lo largo de nuestra vida, en lo personal y luego lo seguía presentando en mis programas. Él siempre fue un poco reacio a la televisión y sobre todo a la televisión comercial pero, bueno, yo sabía que al tratarse de mí, él hacia un esfuerzo muy especial por venir a mis programas y estar con nosotros.

Yo creo que por eso Serrat es para varias generaciones, un símbolo, que nos ha permitido cronicarnos a nosotros mismos, narrarnos a nosotros mismos, explicarnos el mundo a nosotros mismos, durante todas estas décadas, en que él ha sido esencialmente toda su vida un gran cantor, un gran juglar contemporáneo de todas las cosas, que además ha recreado el lenguaje de manera maravillosa en las canciones. Serrat nos explica, si no es por ese lenguaje bellísimo.

Yo creo que muy pocos autores de canciones a lo largo del siglo anterior, de canciones populares de esas que llegan al corazón, lo han hecho con tanta calidad literaria como lo hace Joan Manuel.

Y por muchas razones pues, yo creo, lo consideramos muy nuestro, muy mexicano, muy Juanito, muy entrañable, además de admirarlo muchísimo como el gran artista que ha sido siempre. Y por eso le agradezco a Rene León que me dé la oportunidad de meterme a los camerinos para abrazar y para besar a Joan Manuel Serrat y a la vez a Juanito.

Antes de seguir, nos gustaría por favor Ricardo presentar algunas de estas canciones.

Él siempre fue un poco reacio a la televisión y sobre todo a la televisión comercial

Ricardo Rocha: Bueno, yo creo que Palabras de amor con Pablo Alborán es una de las canciones más tiernas de Serrat que nos remite a esa adolescencia pura, palabras de amor, sencillas y tiernas. No sabíamos más, teníamos quince años, para que vean que me las sé todas… bueno.

Esta otra canción que vamos a escuchar, la hace con una mujer que canta para mí maravillosamente, a pesar de ser hija de una gran artista, porque luego suele ocurrir que no siempre pasa. Pero Lolita hija de la gran Lola Flores, yo las tuve en mis programas a ambas, a la faraona y en México teníamos a una reina que era Lola Beltrán y en España también tenían a una reina que también era Lola, las dos lolas. ¡Se me enchina el cuero!

Y también tuve la oportunidad de conocer y presentar a Lolita que se me hace fantástica, y con esta canción, que creo que es una de las canciones que definen a Serrat, es una canción muy autobiográfica porque habla de ese amado mediterráneo suyo, de esa Barcelona, de Cataluña, del amor también a lo catalán.

Recuérdese que Serrat tuvo el valor de cantar en catalán cuando en aquellos tiempos no era nada bien visto, todo el pique que había entre el centralismo de Madrid, por eso también se manifiestan los equipos de futbol con Barcelona que había sido el último bastión contra la dictadura y bueno… pues Mediterráneo es una canción maravillosa y aquí esta con Lolita y Joan Manuel.

Perfecto, vamos con Rene León ¿Dónde empieza la historia?

René León: Pues…muchas gracias por invitarme a hablar un poco de Juanito, sobre todo teniendo aquí a Ricardo que sé, ha sido un incondicional de Juan en nuestro país, y gracias por eso, porque él te aprecia y te quiere mucho.

Yo quería empezar a narrar un poco, cómo surgió Joan Manuel; cómo llegó Joan Manuel aquí y cómo me relacioné con él.

Allá por el año 69, estábamos trabajando en Discos Capitol, casualmente como te decía en los estudios W, en los originales. Entonces… él me vino a ver, su representante de la época que era José María Lacio de la Vega, un apoderado muy importante de toreros y que había incursionado en la música y representaba al Dúo Dinámico, me dice: René, tengo este contrato de Joan Manuel que quiero que lo saquen en Discos Capitol.

Muy pocos autores de canciones a lo largo del siglo anterior, de canciones populares de esas que llegan al corazón, lo han hecho con tanta calidad literaria como lo hace Joan Manuel

Le dije -Hasta donde tengo entendido, él acaba de sacar su disco con Tu nombre me sabe a hierba y todas esas canciones. Dijo ¡sí! lo que pasa es que no nos atendieron, no nos quieren y me han dado la carta de libertad.

Por lo visto el día anterior, había ido a comer a algún restaurante y José María quería presentarse y decir: Mira… ya estoy aquí y se encontró con los hermanos Guillermo y Jesús Acosta, que eran los directores artísticos de allá, que les gustaba ir a comer, (era la época de comer, la copa y todo). Y en algún alarde de estos dijeron: “Nosotros no somos malinchistas, no nos interesa, Joan Manuel aquí está la carta de retiro”.

Al otro día, no creo que esté diciendo ninguna cosa que no tenga que decir, porque esta es una anécdota que hemos hablado mucho, al día siguiente, fueron con el presidente de la compañía, y dijeron: “Pues sí, si no lo van a atender pues ahí está la carta”. Y así fue como llegó a mis manos el contrato de discos de Joan Manuel Serrat y lo empezamos a distribuir precisamente con el disco de Mediterráneo.

Así fue mi primera asociación con él, no como empresario, apoderado o como le llaman ahora promotor, y le ayudé a lanzar ese disco en Bellas Artes. Fue el día 3 de noviembre del año 69 que José María Lazo me dijo: “Mira quiero ponerle un grupo sinfónico y quiero que conozcan a Joan Manuel”. Y así fue, el primer concierto de Joan Manuel.

Pero… ¿Cómo lo lograron?

René León: Sí, todo esto sucedió porque en aquella época estaba el maestro. Bueno… si no me equivoco, de director de Bellas Artes, el hecho es que teníamos Bellas Artes. Se presentó y por supuesto que fue un éxito impresionante.

Serrat es para varias generaciones un símbolo, que nos ha permitido cronicarnos a nosotros mismos, narrarnos a nosotros mismos, explicarnos el mundo a nosotros mismos

Él, todavía tenía otras fechas de trabajo aquí en México, ese mismo año, con otro representante, que fue con el que el vino originalmente, quien cometió el error de no meterlo donde tendría que estar. Lo presentó en una discoteca en Acapulco a finales del 69, un bar, que era de Antonio si no me equivoco, a lado de la glorieta de Insurgentes.

Entonces, José María me dijo: “Quiero que tu hagas el contrato.” Yo le dije: “A ver, yo estoy trabajando para Discos Capitol, no puedo ser empresario, no puedo ser promotor, pero mi padre si lo es, mi padre siempre fue un empresario muy importante.” Y le dio el contrato a él.

A los pocos meses, por algún motivo, yo dejé la compañía y mi padre me dijo: “Aquí está el contrato, empieza tu vida con el contrato que me habías dado” y me acuerdo muy bien que la primera gira que le organicé, fue en el año 70, en la época del mundial del futbol, y una de las cláusulas que había era: “No puedes presentar un concierto mío, el día que juegue la selección nacional.”

Entonces… con mi disquito bajo el brazo, me fui a ofrecerlo a Monterrey, Guadalajara, a Torreón, etc., y conseguí la primera gira que se pudo realizar y bajo el marco del mundial del futbol, nació esta primera gira.

¿Cuántos conciertos habrá hecho Serrat en México?

René León: El otro día estaba tratando de hacer cuentas. Cuando tú lo conociste, que fue cuando estuvo exiliado aquí, me acuerdo que él llegaba de Chile, desde Santiago de Chile, fuimos al aeropuerto y me hablaron diciendo que él quería hacer unas declaraciones en contra de Francisco Franco y en contra de lo que estaba pasando. Él sabía en ese momento que no podría regresar.

De ahí del aeropuerto, nos fuimos al hotel y me dijo tenemos que hablar, como comprenderás, por lo que he dicho, voy a tener que estar fuera de mi país una temporada. Quiero que organicemos una gira, no te preocupes de temas económicos, organízame una gira.

Recuérdese que Serrat tuvo el valor de cantar en catalán cuando en aquellos tiempos no era nada bien visto

Organizamos aquello que le llamamos Conciertos de Primavera del 76 e hicimos 75 o 78 fechas de actuación. Tú recordaras que en Bellas Artes cuando se ponían a la venta los boletos se hacían colas que daban la vuelta –Impresionantes y se acababan en horas-.

Pues logramos hacer la gira y desde entonces hay un día que viene y otro que no, hay veces que un año viene el otro también…

-Perdón lo metiche pero es que se me sale lo periodista, nada más te quería decir, ¿Has hecho el cálculo de cuantos conciertos en todos estos años?

René León: A lo mejor hablamos de más de mil. Estoy a punto de hacerlo ya sea por curiosidad y por todo… Yo creo que si pueden ser mil, sí, efectivamente.

Afortunadamente tengo algunos documentos guardados y lo voy a hacer porque es algo que quiero tener, es un dato que me gustaría tener.

Don René, si nos pudiera escoger una canción para presentar ¿Cuál sería?

René León: Hay muchas que podría recomendar, pero quiero sugerir esta de Me gusta todo de ti. Esta unión de Joaquín y Joan Manuel ha sido fantástica, ha sido lo mejor que ha pasado en mucho tiempo en la música de habla hispana. Fue lo mejor que les pudo haber pasado a los dos.

Esta versión, creo que es una de las mejores que se puede lograr cuando la acompaña Joaquín Sabina.

¿Qué ha sido Serrat en la vida de Ricardo?

Tú recordaras que en Bellas Artes cuando se ponían a la venta los boletos se hacían colas que daban la vuelta. Impresionantes y se acababan en horas.

Ricardo Rocha: Serrat ha sido una presencia permanente, una amistad fraterna que no termina nunca y que a mí me llena de orgullo y satisfacción. Serrat también es una conversación, una misma conversación que hemos tenido durante mucho tiempo, a veces frente a las cámaras, a veces en la intimidad de una copa, comiendo japonés con Serrat, porque es uno de los mayores expertos en comida japonesa, verdaderamente impresionante, o estando en una ocasión, cuando yo era presidente de Televisa Radio, iba a juntas a Madrid, porque teníamos allá estaciones de radio, socios españoles y bueno… Serrat estaba entonces en su mero mole de guapura, como diría mi querida amiga María Félix y tenía un impacto tremendo con las mujeres.

Yo fui con mi esposa y nos llevó Joan Manuel a Casa Lucio. Por cierto, la primera noche nuestros socios españoles nos llevaron a la Casa Lucio a mi mujer y a mí, la segunda noche, fue Joan Manuel por nosotros al Palace y fuimos a Casa Lucio, y la tercera ocasión íbamos a cenar en casa de Sabina, (que todavía no actuaban juntos, yo ya era cuate de Sabina) pero nos dijo -qué pena, no llegó mi cocinera- y nos volvió a llevar a Casa Lucio. Pero cuando estábamos con Serrat la segunda noche en Casa Lucio, fue algo verdaderamente impresionante porque yo estaba con mujeres, venía solo, y había una pareja con una mujer muy atractiva al lado de nosotros y entonces de pronto… me dice Serrat -¿qué está haciendo esa señora? Porque la veíamos con movimientos raros y el marido y no sé qué… Y de pronto… cuando el marido se levantó al baño o algo, la señora terminó de hacer su movimiento extraño y le dijo - ¡Tome nota de mi teléfono! - y vino y le dejó la ropa interior en la mesa donde estábamos nosotros. -¡Por favor memorice!- Nos dio el teléfono y nos quedamos.

Joan Manuel tenía un pegue impresionante, esa vez, a mí me consta como esta señora vino a decirle que quería todo con él. Hasta ahora me estoy acordando. ¡Sí! De alguna manera ella buscó anotar el teléfono o lo puso rápido en el mantel, sacó una pluma, lo anotó en el mantel y le dejó ahí la ropa interior a Joan Manuel.

Tenía un pegue verdaderamente extraordinario, un hombre muy carismático, muy querido y para mí ha sido una conversación que no termina, la hemos seguido a los largo de los años, no pasa nada, como si no hubiera transcurrido el tiempo, a veces no nos vemos en años, no hay ningún reclamo de ¿por qué no me has hablado? simplemente hemos seguido siendo los grandes amigos y los grandes hermanos.

¿Hay alguna canción favorita de Ricardo?

Ricardo Rocha: Bueno… si pudiera yo tener el privilegio de presentarla desde luego, también me gustaría presentar Cantaresporque es una canción que nos acompañó precisamente en esos años que también rememoraba René y que desde entonces, Serrat era un joven símbolo que había cruzado ese rio ancho que es el Atlántico para hermanarnos y juntarnos y para decirnos cosas de aquellos poetas como Machado y algunos otros y decírnoslos con un lenguaje fresco y juvenil en donde se anticipaba ya una nostalgia por alguna razón y esas palabras se nos quedaron para siempre. “Yo amo los mundos sutiles ingrávidos y gentiles como pompas de jabón, me gusta verlos pintarse” y desde luego ese “caminante no hay camino se hace camino al andar, el andar es camino y al volver la vista atrás”, son frases que se nos quedaron, no sólo en la piel sino que desgarraron la piel y se metieron en nuestras entrañas. Cantares con Serrat.

¿Qué es Serrat en la vida de René León?

René León: Ha sido mi compañero profesional en los últimos 45 años, así de fácil, porque mi carrera la he basado y la sigo basando en su presencia en México junto con otros que he traído a lo largo de estos años, pero no creo que lleve con nadie, la cantidad de años que llevo con él. Con Paco de Lucia también tuve la enorme fortuna de ser su empresario, y su promotor en México, durante toda su vida.

¿Qué es para mí? A parte de ese socio y compañero laboral, pues un gran amigo, ha nacido una amistad a través de estos años como es natural, con su esposa, con mi mujer Aurora, sus hijas, mis hijos y tenemos esa gran afinidad, él quiere mucho a mis hijos, yo quiero mucho a su familia.

Por cierto, otra anécdota del futbol cuando se casó su hijo Queco, era época de mundial de futbol y ese día jugaba España y estábamos ahí todos de…-qué va a pasar, es el banquete, el brindis, es todo esta cosa- y Joan Manuel mandó instalar monitores para que todo mundo pudiera ver el partido como era de esperarse. Un gran cariño el que yo les guardo a Joan Manuel y a toda la familia.

¿Hay alguna canción especial?

René León: Hay muchas, ya lo mencionó Ricardo, y le quiero agregar una cosa, de Mediterráneo, que hace dos, tres años en España se hizo un concurso para escoger la canción más significativa de España, que se votaron en todo el país y la canción que resultó ser la más representativa fue Mediterráneo.

Es algo muy importante que una canción como esa sea para los españoles la numero uno.

Recopilación 50 canciones, más de 30 adultos, un legado

Ricardo Rocha: A mí me parece fantástico que se haya hecho este esfuerzo, un gran compendio de Serrat por sí mismo y con todas estas grandes voces y personalidades que hablan por una parte, de la admiración que se le tiene a Serrat, pero también de esa actitud generosa para exponerse y compartir sus canciones con otras voces, con otros grandes cantores de estas décadas…

Me gusta todo de ti. Esta unión de Joaquín y Joan Manuel ha sido fantástica, ha sido lo mejor que ha pasado en mucho tiempo en la música de habla hispana

Ahorita por alguna razón pienso en mi hija, mis hijos lo conocen, pero mi hija menos porque tiene 15 años apenas. Lo que quiero decir, es que pensé en mi hija porque creo que esto es un legado que podemos dejar para las nuevas generaciones.

René León: El otro día hablando con su representante, José Emilio Navarro, el famoso Berri, nos decía que estaba entusiasmado de haber escuchado las grabaciones, me dijo… -esto es un documento que ningún fan de Serrat, puede quedarse sin el, es un legado para las nuevas generaciones-.

Este proyecto quiero creer que nació en la gira de hace un año, una gira no para ganar dinero, una gira de 25 fechas, que económicamente no era la maravilla para él, pero quería hacerlo. Yo creo más bien…quería adentrarse en poder preparar este paquete. Son las 50 canciones, no está incluyendo nada pregrabado que él haya hecho antes, ni duetos que tenía, todo lo quiso hacer fresco, las versiones todas nuevas.

Además, está haciendo un libro bien acompañado de este paquete, de un libro de 80 o 100 páginas en las que habla todas sus vivencias y cosas. Yo creo este es un paquete muy muy atractivo.

Ricardo Rocha: Algo que creo que vale la pena rescatar, es esto de las definiciones.

En su momento, Serrat fue el símbolo de la llamada canción protesta, que en esos años tenía mucho que ver con la efervescencia de los 60, la primavera de Praga, el 68 en México, las protestas contra la guerra de Vietnam y bueno… Serrat es la gran voz Iberoamérica en todo esto, digamos que es el autor de protesta por excelencia. Y luego ya viene un rebautizo, que si es la trova, que si es la nueva canción Latinoamérica, etc… pero tal vez la canción más representativa de esta parte de la creatividad de Serrat es Fiesta, que es una gran crítica social, “Gloria a Dios en las alturas recogieron las basuras” y habla del señor cura y habla del rico que esta con la señora y del pobre que vuelve a su pobreza y el rico a su riqueza, finalmente es una canción con un aire muy gozoso, muy de fiesta de pueblo, sin embargo, es una canción también crítica, de las grandes distancias que hay a veces entre nosotros los seres humanos.

¿Don René, alguna que se le ocurra?

René León: Dentro de todo el repertorio de Joan Manuel, hay una canción que habla de todos los detallitos de la vida, de todas las vivencias… Aquellas pequeñas cosas y tuvo el gran acierto de escoger como compañera de ese disco, a la hermosísima negra Mercedes Sosa, que para mi gusto ha sido la mejor voz femenina de Latinoamérica en la historia. Las canciones que nos trajo, que nos dio y sobretodo la versión con Joan Manuel es insuperable.

Como hombre universal, es español, catalán, pero también iberoamericano 

México en la vida de Serrat

Ricardo Rocha: Creo que la mayoría de los artistas suelen decir estas frases “Que aquí me siento como en mi tierra, I love you so much”, etc… sin embargo, en el caso de Juanito, sí es una verdad incontrovertible que tiene un enorme amor por México, lo que los conocemos lo hemos percibido. Además en momentos de muchas dificultades México lo acogió, lo recibió aquí encontró grandes amigos, encontró cobijo y comprensión y yo creo que buena parte de la carrera de Joan Manuel y también de su formación, la hace aquí en México, y bueno…yo creo que ha sido una simbiosis perfecta. Nosotros le amamos, le queremos, le admiramos y él también yo creo que guarda un gran sentimiento de gratitud y cariño pero muy sincero de amor por nuestro país.

René León: Es muy autentico el agradecimiento que tiene Joan Manuel con México. Que… se ha cambiado a ese cariño, a ese realmente amor por México. Afortunadamente y no porque sea necesario, sino que también se le ha podido reconocer eso, y estoy leyendo aquí dentro de las últimas cosas que se la han dado, está el de Caballero de Legión de Honor de la República francesa, pero el importante para él, es la Orden del Águila Azteca, que le entregó el ex presidente Calderón el último año de su gobierno, mayor condecoración extrajera que otorga el Gobierno mexicano.

Ricardo Rocha: El doctorado honoris causa que le diera la UNAM

René León: Dos doctorados más la BUAP de Puebla, la Universidad de Morelos y no tiene más porque no tiene el tiempo de venir, ni le gustan esas cosas.

¿Saben qué música escucha él?

Ricardo Rocha: Joan Manuel es muy iberoamericano, el hecho de que haya compartido lo mismo con Mercedes, que ya nos había platicado René, que con Pablo Milanés, que con sus propios contemporáneos, españoles, coterráneos, Luis Eduardo Aute, Miguel Ríos, todos ellos, pues… nos habla de un hombre que también escucha mucha música, yo supongo mucha música norteamericana, así como es experto en comida japonesa y que poca gente lo sabe, yo no sé si también le guste Frank Sinatra, la canción francesa, no sé… yo creo que seguro como hombre universal, es español, catalán pero también iberoamericano y universal, gustará de otras cosas, no me extrañaría que disfrutara también a los Beatles, a los Rolling, no lo sé.

¿Qué le dirían a Joan Manuel, suponiendo que estuviera aquí?

Ricardo Rocha: Gracias, gracias de todo corazón por lo que nos das, pero también por lo que nos has dado, porque probablemente a veces a nosotros mismos, a pesar de lo que te queremos, podría traicionarnos la memoria y cuando vemos este regalo magnifico, nos damos cuenta de todo lo que hemos tenido que agradecerte a lo largo de estos años, y que bueno… que ahora con esto, nos das la oportunidad de decirte 50 veces gracias, gracias, gracias… con todas estas canciones, por tu amor y tu amistad fraterna de todos estos años juntos.

René León: Igual la palabra que viene a la mente y la más auténtica es: ¡Gracias!, gracias por darnos todas estas canciones, gracias por haberlas compartido con nosotros, por haberlas vivido juntos en muchos casos, y gracias por lo que le has dado al mundo en general.

Presentación de la última canción

René León: Dentro de los temas que más le piden a Joan Manuel en sus conciertos y que siempre guarda para el final, es una que es preciosa, es hermosa canción… Se llama Lucía.

Ha sido mi compañero profesional en los últimos 45 años, así de fácil, porque mi carrera la he basado y la sigo basando en su presencia en México

Lucía se la compuso a una azafata de Iberia, allá por los años 70, 80, hablando de cuando… o coincidiendo con la época de la que hablaba Ricardo, de que era pues… un auténtico galán conquistador, impactante para el género femenino.

Pero… yo creo que de lo más bonito que ha escrito, realmente y que define y ubica el cariño, el amor a una mujer: es Lucía.

Ricardo Rocha: Me parece que una de las canciones, más entrañables, y más intensas de Joan Manuel, es esa que se refiere al viejo mito, desde los tiempos de los griegos, pero que él adapta riquísimamente a la modernidad, que es Penélope.

Y yo creo que esta canción, yo no sabía, mi amigo René León, seguramente tiene el dato, yo sé que la letra es de Joan Manuel Serrat, pero tengo ahí mis dudas de la música ¿no?

René León: La música es de Augusto Algueró, lo que tengo entendido.

Ricardo Rocha: Pero es una canción bellísima que lleva a la música en la propia métrica poética que emplea. Penélope y todas las imágenes que nos recrea, yo creo que es una de las canciones digamos más cinematográficas, más visuales, de Joan Manuel Serrat. Todos la hemos imaginado en el andén con su bolso, esperando aquél tren: Penélope.

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/23/actualidad/1414079378_458385.html

Desde Buenos Aires


Desde Buenos Aires

No hay otro cantautor español contemporáneo, salvo Joaquín Sabina, que haya palpado tan a fondo la realidad de las Américas



Es imposible invocar a Serrat sin que traiga consigo su mochila latinoamericana. Y es que no hay otro cantautor español contemporáneo, salvo Joaquín Sabina, aunque su amorío con esta orilla del Atlántico se produjo en su adultez, que haya palpado tan a fondo la realidad de las Américas como él. Por eso cuando en Juan y José, incluido en su álbum Utopía (1992), entona “cómo puedes conformarte Juan con un solo cielo si hay toda una América del otro lado del mar”, lo hace con la solvencia del cronista que conoce de primera mano, y a través de la tradición oral, las historias que fueron moldeando a este continente confuso y mestizo que late en la territorialidad de su obra. Así que el trovador catalán es un lugareño más que se manifiesta con el mismo fervor del ciudadano de a pie acerca de la política regional, al tiempo que tutea al público en sus shows, igual que lo hace con sus amigos, para compartir anécdotas o para explicar por qué canta en catalán: “Y yo les cuento todo esto porque quiero”, se justificó en Buenos Aires en 1996.

No obstante, ahora que este año se cumplen cuatro décadas de su desembarco en esta parte de occidente, la aproximación de Serrat con América Latina, a la que considera “hermano de alma”, fue básicamente auspiciada por la madre contingencia. En el libro Joan Manuel Serrat a los 60 años (2006), de Margarita Rivière, el artista reconoce que, a raíz de las represalias que padeció tras su participación en el Festival de Eurovisión, llevó adelante una gira latinoamericana para escapar de la presión que había en torno a su figura. “Me fui y no sabía nada de América. Aún no sabemos nada de lo que pasa allí. Todo lo que nos llegan son desastres, masacres, terremotos, narcotraficantes”. Por lo que durante cinco meses el artífice no sólo descubrió un contexto que no le era del todo ajeno, donde, además de sus canciones en castellano, recibían con beneplácito su repertorio en su idioma natal, sino que comenzó a implicarse activamente con lo que estaba aconteciendo para “intentar” enterarse y “aprender cosas”.

Si bien el exponente barcelonés debutó en América Latina casi en simultáneo con el zarpazo del auge de la balada romántica, la audiencia local comprendió instantáneamente que estaba frente a un artista fuera de serie. De la misma forma que podía provocar el delirio entre las chicas, debido a su facha buenamoza e iracunda, así como por la potencia melódica de su voz, Serrat desconcertó al público latinoamericano por su canción comprometida y su seriedad discursiva. “Serrat no es como los otros: tiene algo en la cabeza”, escribió una periodista argentina durante su incursión en la nación rioplatense. No obstante, previo a su paso por Buenos Aires, donde Tu nombre me sabe a yerba se convirtió en su primer hit, puso a prueba el temperamento de clásico dePenélope al ganar el IV Festival de la Canción de Río de Janeiro. Más tarde lo esperaron Chile y el encuentro con Pablo Neruda, la histeria mexicana, el triunfo puertorriqueño, Caracas y su primera gripe tropical, Colombia y Perú, antes de su regreso a España en febrero de 1970.

Meses más tarde, el Nano, como lo apodaron en Argentina, ya estaba de vuelta en América Latina. Pero si su primer viaje fue de reconocimiento, en esta oportunidad la consigna era la mimetización. Por lo que cantó con el tanguero Aníbal Troilo, tributó al folclorista Atahuapla Yupanqui, asistió al estreno en Buenos Aires del cantautor uruguayo Alfredo Zitarrosa y se tropezó con la obra de Mario Benedetti, quien se tornó en uno de sus poetas latinoamericanos de cabecera, junto a Eduardo Galeano y Ernesto Cardenal, al punto de que su discoEl sur también existe (1985) está basado en sus poemas. Desde entonces sus giras por la región se hicieron frecuentes y más longevas, lo que le permitió aferrar sus lazos con la escena local a tal instancia que, a partir de su cercanía conceptual con figuras del calibre de Víctor Jara, Víctor Heredia, Silvio Rodríguez y Chico Buarque, fue considerado el componente español del movimiento de la nueva canción latinoamericana, cuya impronta reivindicativa era muy cercana a la de la nova cançó catalana.

Serrat mantiene firme su pasión y convicción por esa región del mundo que nunca dejó de frecuentar y que sigue redescubriendo en discos

A pesar de que América lo había recibido con los brazos abiertos, en 1975 se convirtió en su hogar cuando en México se enteró de la condena a muerte de once miembros de FRAP y ETA. Así que, en medio de una rueda de prensa, manifestó su repudio al franquismo y sus medidas represivas, lo que lo obligó a vivir en el exilio durante ocho meses donde la incertidumbre fue la constante, en los que su musa se extravió, y que dieron pie a su repertorio más combativo. Y es que tomó prestados poemas y canciones de ídolos suyos como Violeta Parra. Lo que, sumado a su sensibilidad política y social, le impidió actuar en los países sudamericanos en los que se habían subido al poder las dictaduras militares. De manera que Serrat se transformó en un símbolo de libertad para el Cono Sur, al punto de que, pese a su veto en Chile (regresó a los escenarios de la nación austral 17 años después), en 1988 tomó un avión para apoyar la Campaña por el No en el plebiscito de ese año. Aunque no lo dejaron salir de la nave, compartió un mensaje retórico que concluyó: “La alegría ya viene”.

Aunque pasaron muchos años desde que cambió la lucha en América Latina y España, Serrat mantiene firme su pasión y convicción por esa región del mundo que nunca dejó de frecuentar y que sigue redescubriendo en discos comoCansiones, de 2000, en el que repasa algunos de los hitos de la música popular latinoamericana y prueba con el guaraní. Al igual que En el Luna Park, de 2012, que registró el tramo argentino de la gira de La orquesta del Titanic, proyecto en el que hizo tándem con Joaquín Sabina (de esta travesía se desprendió en 2014 el documental El símbolo y El cuate). No fue fortuito entonces que en México adelantara, en enero pasado, que se encuentra preparando la gira por sus cinco décadas de trayectoria artística. “Pienso que la fiesta es de todos”, afirmó el juglar catalán, cuya influencia en el imaginario musical regional, al menos en la actualidad, pasa más por la funcionalidad de la canción para con la realidad de su época. “Si yo puedo celebrar 50 años de escenario es porque la gente me ha permitido llegar hasta aquí. La fiesta es suya”

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/23/actualidad/1414073765_748773.html

Del amor a la vida


Del amor a la vida

Serrat es un amante de la vida y para él amar la vida es amar el amor

Mis amigos son unos atorrantes/ Se exhiben sin pudor, beben a morro/ se pasan las consignas por el forro/ y se mofan de cuestiones importantes...".

Pasear con Serrat es complicado sobre todo desde que se inventaron los móviles con la posibilidad de hacer fotos. Cada 20 o 30 metros siempre surge alguien que tras explicar lo mucho que le admira, o lo mucho que le admira su madre o su novia, le coge del brazo, inclina algo la cabeza y con el otro brazo extendido se hace un autorretrato con su ídolo, o con el de su madre o con el de su novia. Serrat siempre acepta con amabilidad y educación. El acompañante se aleja un poco, discretamente, y así hasta el próximo admirador.

El cantante es, fundamentalmente, un amante de la vida y para él amar la vida es amar el amor, la amistad, los pequeños placeres —desde la poesía y el Barça a las ostras y la copla—. Naturalmente, cuando se ama la vida se la ama en su totalidad, con su lado oscuro incluido, y de ahí su compromiso con un mundo más justo, tolerante, laico y armónico. Si se repasa su obra y su vida tendremos el retrato de un hedonista sensato, sin estridencias, y solidario. Es, probablemente, un nieto atípico de la Institución Libre de Enseñanza, un autodidacta del Poble Sec que cree a pies juntillas en la importancia de la educación: "Hay que construir cientos y cientos de escuelas, para que la gente tenga mayor capacidad de comprensión, de creación", declaró hace tiempo. Cosa distinta es el que reivindicar la escuela pueda llegar a ser revolucionario pero eso depende más del gobernante que del vindicante. Con el actual Gobierno, por ejemplo, es como tomar la Bastilla o el Palacio de Invierno. ("...viajan de incógnito en autos blindados, / a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, / a colgar en las escuelas su retrato...").

Pasear con Serrat es complicado sobre todo desde que se inventaron los móviles con la posibilidad de hacer fotos

Llegado el caso, él y un grupo de amigos deciden ir de excursión a Benicasim a ver jugar al Barça en Villarreal, comer una paella, escaparse hasta las Columbretes y, sobre todo, charlar tranquilamente de lo divino y lo humano. Son unos días tranquillos. En el Hotel Voramar, Manuel Vicent es gente. Al fin y al cabo en el establecimiento ocurren todas las historias cortas de su León de ojos verdes. Siempre se acercan tres o cuatro lectores a felicitarle. Curiosamente los admiradores del escritor no llevan móvil, les basta con una dedicatoria en cualquiera de sus libros. Llega Serrat. Se acabó la tregua. Todas las miradas de la terraza le colocan en su línea de tiro. Cuchicheos y selfies a tutiplén. Podría parecer que uno es de la galaxia Gutenberg y el otro, audiovisual. Para nada: los dos son grandes lectores y proceden de la cultura textual-callejera. Se incorpora al grupo David Trueba: rejuvenece la edad media de quienes le reconocen y saludan. Es la síntesis de las dos culturas. Jose Luis García Sánchez se arranca indistintamente con cualquier procacidad devastadora o un dato erudito. Jordi Socias, el pequeño gran fotógrafo, ni se inmuta. El resto, somos invisibles.

El cantante soporta con elegancia a los admiradores, incluso al grupo de amigos, empeñados estos en propagar la hipótesis indocumentada de que Mediterráneo, uno de sus extraordinarios temas, está basado en el Bar Mediterráneo, del Poble Sec, y de ahí que el haber nacido en un bar le animara a comprar años más tarde una bodega en el Priorato, bodega —todo hay que decirlo— que le dio más disgustos que satisfaciones por más que su afición al vino le viniera de sus primeros años, de cuando su padre le mandaba a la taberna a comprarlo y él le aplicaba su pequeño impuesto personal. Y como la envidia se acrecienta por momentos, los amigos deciden explicar a quienes se acercan que, a nuestro juicio, uno de sus mejores temas es De niña a mujer. Lo acepta todo: es un truhán pero también es un señor.

Al atardecer se decide ir a Marina D'Or como visita obligada: es una especie de ritual de expiación de pecados ajenos. Si alguna vez se quiere visualizar en todo su esplendor lo que ha sido y es "la burbuja inmobiliaria", no lo duden: "La ciudad de vacaciones" es La Gioconda de la especulación. El cantante pasa, casi, desaparcibido: ventajas colaterales del turismo low cost europeo. La tourné dura lo justo para no entrar en una depresión profunda. Al fin y al cabo alguien que declara que "amo el calor, el agua y el mar desde que empieza el verano hasta Navidad", no pinta nada en ese disparate del ladrillo.


¡Gracias, cantante!

Llega el momento importante: Villarreal-Barça, el de Guardiola. El cantante se coloca una añeja bufanda blaugrana. En los alrededores de El Madrigal hay varios cientos de forofos culés: están que se salen: "tot el cam, es un clam, som la gent blaugrana, tant es va d'on venim, si del sur o del nord ara estem d'acord...", y así sucesivamente. ¡Ay, Serrat, Serrat, nunca tantos y tantas veces cantaron tu himno! En la grada todo son saludos y flashes de móviles. En el campo, lo previsible: ganaron justamente los de Guardiola por mas que el gol de Piqué fue con el brazo. Última copa en la terraza del Voramar. El león sigue con los ojos verdes. La tercera edad se retira. Mañana hay que surcar los mares.

Travesía tranquila. El Serrat se mueve por el catamarán como se mueven los que navegan todos los años por las aguas menorquinas: tot controlat (Ay... / si un día para mi mal/ viene a buscarme la parca./ Empujad al mar mi barca/ con un levante otoñal/ y dejad que el temporal/ desguace sus alas blancas...). Trueba filma la travesía pero debió de hacerlo sin película porque nunca se vio el resultado. Ya en el islote, el escritor prepara una estupenda paella de verduras. "Mi madre las hace mejores", comenta un ecologista insolente. Ni caso. El cantante aporta el vino. Noche espléndida y estrellada. "Todo pasa y todo queda...". Y es esa mezcla de sensibilidad, educación, barbarie especuladora, Messi, Xavi, el mar, la paella, las charlas y el vino lo que van conformando poco a poco el agridulce placer de vivir. ¡Gracias, cantante!

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/21/actualidad/1413909045_809768.html

Serrat y nuestras dos lenguas propias


Serrat y nuestras dos lenguas propias

El cantautor demostró desde el principio que podía ser un gran poeta en dos lenguas


Aquellos recitales de Joan Manuel Serrat en Madrid (entonces no se llamaban conciertos) servían para que miles de espectadores escucharan por vez primera el catalán, una lengua que no podían encontrarse entonces ni en la televisión ni en la radio, casi se podría decir que por ningún lado, ni siquiera con subtítulos.

Con Serrat y con Raimon o con Lluís Llach, sin embargo, el público coreabaParaules d’amor, Al vent, L’estaca…, y se aprendía las letras o, cuando menos, los estribillos. Los espectadores de Madrid cantaban así en catalán y tomaban ese idioma como una lengua propia capaz de expresar lo que sentían, mucho mejor incluso que en castellano.

Serrat demostró desde sus primeros años que podía ser un gran poeta en dos lenguas, y muchos madrileños consiguieron sin demasiado esfuerzo entenderle en ambas; poniendo el corazón donde no les alcanzaba el léxico.

¿Qué nos ha pasado desde entonces?

En 1996, Ana Belén y Joan Manuel (en la gira junto a Víctor Manuel y Miguel Ríos que se llamó El gusto es nuestro), cantaron juntos por toda España precisamenteParaulas d’amor, una de las más hermosas canciones de toda la historia de nuestra música. Primero aparecía sobre el escenario Serrat, que comenzaba la letra en castellano. Y después se sumaba la madrileña de la calle del Oso, que añadía su voz al estribillo traducido pero de inmediato se arrancaba con la segunda estrofa en catalán, idioma en el que ya continuaría la canción hasta un final maravilloso repleto de aplausos.

Esa escena (que he visto y escuchado tantas veces) siempre me puso calor en la garganta y humedad en los ojos, aun repetida y repetida; porque a su indudable valor artístico se le sumaba una metáfora de lo que algún día fuimos.

Una madrileña en catalán, un catalán en castellano. Y por todas partes aplaudían.

¿Qué nos ha pasado desde entonces?

Nos ha pasado que los argumentarios sordos han sustituido a las voces cálidas, y los desafines de los de arriba han desplazado a las armonías de los de abajo.

Mucha gente de buena fe, de acá y de allá, quisiera encontrar ahora un camino para reducir las distancias que tanto agrandan (y falsean) los discursos inflamados.

Quizás las frases ofensivas, las actitudes soberbias y tantos desplantes sólo se puedan tapar ya con las letras de aquellas canciones que viajaban continuamente por el puente aéreo.

¿Cómo arreglar todo esto?

Preguntemos a Serrat. Todos sus versos, toda su discografía en la voz de los grandes poetas de sus dos propias lenguas sabrá respondernos.

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/23/actualidad/1414089378_086611.html