domingo, julio 31, 2011

Álbum familiar


(Retratos de un país (Serrat 2010-1976)
FOTOS - JORDI SOCÍAS - JORDI SOCÍAS)

Álbum familiar

ELVIRA LINDO 31/07/2011

Aunque no los conozcamos personalmente, los protagonistas de estas fotografías forman parte de nuestras vidas. Mirar los retratos de estos artistas es viajar en el tiempo de la historia española.

De vez en cuando los cronistas hacemos recuento de lo que llevamos escrito durante años. Antes buscábamos en los cajones, ahora miramos en el archivo del disco duro. Cierto es que las palabras, en el ordenador, no pierden brillo ni las páginas desprenden ese olor a tiempo tan propio del papel, pero hay algo en las frases del pasado que no resiste los años con dignidad. Cuando por una mudanza, por hacer espacio, o por la vanidad legítima de publicar las crónicas en un libro, nos ponemos a la tarea de repasar los viejos textos de prensa, debemos enfrentarnos a la idea de que solo un 20% serán ya de interés general. Las hemerotecas tienen sus ratones -los estudiosos, los estudiantes-, pero cuando se trata de llegar a ese público que entra en una librería a comprarse un libro, hay que aceptar que no todo lo que uno escribe aquí es imperecedero.

Escribimos para el consumo diario. Hacemos referencia a acontecimientos muy fechados en el presente, a giros del lenguaje que habrán de quedarse caducos y a personajes que es posible que nadie recuerde en diez años. A los elementos gráficos no les ocurre lo mismo. Al contrario. El dibujo antiguo nos sitúa estéticamente en una década y en ocasiones hasta cobra un aire retro que embellece aquello que no fue demasiado valorado en su momento, y la fotografía es, sin duda, lo más resistente de la crónica diaria.

Cuando un personaje al que voy a entrevistar me deja entrar en su casa tengo siempre la tentación de pedirle: ¿me podría enseñar su álbum de fotos? Como es lógico que suene chocante o que se considere una intromisión no aceptable en su intimidad, suelo reprimirme, a no ser que el artista tenga un corazón generoso y sea fácil traspasar la barrera de lo convenido. No es algo que se me ocurra pedir solo en las entrevistas. Si alguien me invita a comer y la comida y el vino desatan cierta intimidad, siempre buscaré la manera de pedirle al anfitrión o a la anfitriona que saque el álbum, que lo saque para que yo pueda disfrutar del simple hecho de verlo o verla vestido de época, en su infancia, desprovisto de su profesión y de la posición que le define en el presente.

Todo lo que es del mismo tiempo se parece, dijo Marcel Proust. Y es algo así como decir que todos somos de época, que esa foto que nos hicimos la otra noche y colgamos al día siguiente en una red social es ya el reflejo de un momento que habrá de ser pasado y tendrá el año fechado en la ropa y en el peinado que llevamos, en elementos tan sutiles como las cejas, el carmín de labios o el corte de pelo. Todos hacemos crónica social. Hasta el álbum de fotos más desastroso tiene un valor que aumenta con el tiempo. Por eso, el fotógrafo de prensa, al que se le supone el papel de ilustrador de un texto, es más cronista que el propio cronista, y al cabo de los años su foto podrá aparecer en una exposición o un número especial que recuerde una época o trace la semblanza vital de un personaje.

Uno de los grandes cronistas de la prensa española es el hombre que hizo clic en las fotos que hoy tienen ante sus ojos. Jordi Socías. A Jordi lo conozco en las distintas actitudes en que se puede conocer a un fotógrafo. Ha hecho fotos para entrevistas que yo he escrito y me ha retratado a mí. Cuando se ha tratado de compartir personaje, he disfrutado y aprendido mucho viéndolo trabajar. También le he envidiado secretamente. No entiendo en qué consiste su secreto, pero da la impresión de que a Socías no hay persona que se le resista. Trabaja rápido, mantiene una sonrisa tranquilizadora todo el tiempo, arropa al fotografiado con sus comentarios, le inspira esa confianza que hace que los músculos se relajen y se muestre algo del mundo interior. A las mujeres coquetas les gusta ser fotografiadas por Socías. Maribel Verdú es un ejemplo. O Victoria Abril. Ambas son personas especialmente desinhibidas, lo cual es una ventaja para un amante del erotismo femenino como es este fotógrafo. A los hombres coquetos les gusta ser mirados por Socías. Ricardo Darín es un ejemplo. Como lo es también Eduardo Arroyo. Actúan mientras posan, no tienen problemas en jugar ante una cámara y quieren que se les vea como hombres de mirada penetrante y atractiva.

Ver sus fotos es hacer recuento de todos estos años de periódico, de la historia del país y de El País en los últimos 35 años. Yo miro sus retratos como si se tratara de un extraño álbum familiar. A alguno de estos personajes no los conozco personalmente, pero todos ellos han estado presentes, de una u otra manera, en mis ratos de esparcimiento: me han entrado por los ojos o por los oídos.

Cada foto mantiene un diálogo sutil con la fecha en la que fue tomada. Ahí está, por ejemplo, Javier Bardem, que comenzó siendo una especie de diamante en bruto, con su presencia de chico rudo o venado o lumpen. Parecía estar hecho a la medida de un cine de corte social en el que encarnar a los desheredados del mundo. El tiempo ha matizado sus maneras y aumentado sus registros interpretativos. Hoy, aquel Bardem al que el fotógrafo Socías engatusó para que hiciera ante la cámara un gesto chulesco podría aparecer como un hombre sofisticado si se tercia.

Las fotos ganan con el tiempo. Asombran. Aunque siempre he admirado la entrega y el arrojo de Victoria Abril, nunca creo haber reparado de manera tan consciente en su belleza como cuando veo estos retratos. Abril, que nos ha ofrecido alguna de las interpretaciones más notables del cine español, tenía la facultad de provocar una descarga sexual de alto voltaje y, a pesar de ser una mujer pequeña, poseía (hace mucho tiempo que no la veo) un erotismo intimidante. Socías la retrató desnuda, desnuda y a pleno sol. Tan bien modelada que parece un sueño de quien la retrata más que alguien real. Victoria Abril fue, en los años de su máximo esplendor, musa de unos tiempos más atrevidos, en los que las actrices podían mostrarse confiadas porque la repercusión era menos canalla. Pero también conmueve la desnudez del rostro: ni un toque de maquillaje. Es ella, ella, cuando aún conservaba la carnalidad juvenil y no se había retocado una madurez que podría ser muy hermosa.

Antes comparaba el desparpajo de Abril con el de Maribel Verdú. Creo que Maribel es, de las actrices que conozco, la que de manera más saludable ha atravesado los años. El tiempo ha afilado sus facciones, es ahora más atractiva (aunque yo echo de menos a la niña carnosa de las primeras películas), pero su carácter sigue manteniéndose sorprendentemente confiado: como si la fama, en vez de constreñir sus movimientos, le hubiera dado alas para llevar la vida que de verdad deseaba. Maribel lleva en sus tacones todas las idas y venidas que a diario perpetra por Madrid: es callejera, mundana, un lujo para un fotógrafo que trata de captar la palpitación de la vida en la mirada. Qué gran foto sería la que hiciera un viejo Socías a una vieja Verdú. Los dos de vuelta de todo, expertos en hedonismo, intuitivos, conocedores de su oficio por la fuerza abrumadora de la experiencia más que por logros académicos.

Es ese temperamento popular y vitalista el que hace que a nuestro hombre se le den bien aquellas personas a las que nada les fue regalado en un principio. Llevar tantos años haciendo retratos significa convertirse casi en uno de aquellos fotógrafos familiares que acudían de tanto en tanto a casa para dar cuenta de acontecimientos relevantes, una comunión, una boda, incluso una muerte. No sé cuántas veces las cámara de Jordi ha captado un gesto de Joan Manuel Serrat, pero seguro que han sido tantas como para que disfrutemos de estas dos imágenes, tan lejanas la una de la otra en el tiempo. Serrat, que en su juventud siempre adoptaba un gesto iracundo, de ceño fruncido y poca concesión a la sonrisa (por timidez o por ser la pose requerida para un cantautor), fue dulcificando su presencia hasta presentarse en los escenarios como alguien entrañable. Su rostro se ha ido transformando a la medida exacta de su talante y parece alguien capaz de disfrutar con lo que la vida le ha dado, con el respeto.

Si hay algo que jamás se me ocurrió pensar es que la imagen de aquellas mujeres que fuimos jóvenes en los ochenta pudiera tener un aire almodovariano. Han tenido que pasar dos décadas para que seamos conscientes de que el impacto de la estética de las películas de Almodóvar fue tan abrumador que algo de aquellas indumentarias se acabó reflejando en nuestra forma de ir por la vida, convirtiéndonos en aprendices de chicas Almodóvar. Es ahora, viendo esas fotos caseras que han perdido brillo y color, cuando percibimos el aire de la época: el cambio de esa austeridad algo hippie que imponía la ideología al eclecticismo gamberro y pop de los nuevos tiempos. Más difícil resulta que los jóvenes varones de entonces se parecieran al propio Pedro. Aun así, si viéramos su foto de hace años encontraríamos indicios de familiaridad con sus contemporáneos. Al fin y al cabo, las modas siempre cuentan con un batallón a la vanguardia que es imitado tímidamente por la gente común. El tiempo nos moldea, nos iguala. Hoy sabemos, por ejemplo, que García Lorca era especialmente atrevido en su indumentaria, pero es posible que no hubiéramos reparado en ese rasgo que le distinguía de sus contemporáneos si no hubiéramos sido avisados por los expertos, porque solo tenemos capacidad de mirarlo como a un joven de un tiempo que no nos pertenece, del que desconocemos las claves.

Hay rostros que son un lujo para un fotógrafo. Más aún, hay rostros que son todo un desafío. La naturaleza les otorgó una presencia ruda, y el tiempo, igual que hace con los olivos, fue trabajando las facciones de una manera caprichosa, concediéndoles una cualidad como de madera esculpida. Así veo yo a los dos Marsés que aparecen en los retratos de Socías. Dos Marsés: el joven al que cada día de manera imperceptible le iban esculpiendo el rostro con una gubia, a fin de que llegara a la vejez con el acabado de ese otro Marsé, el del busto de madera al que una quisiera pasar la mano por la cara para apreciar con el tacto todas sus singulares rugosidades.

No ha debido de ser fácil para un fotógrafo luchar contra la rigidez corporal española. Los escritores querían aparecer con la pose característica del escritor, sin que cupiera ninguna duda de su profesión y su seriedad. Es posible que fueran los pintores quienes quebraran algo esa seca masculinidad española. Las fotos de Gordillo o de Arroyo así lo atestiguan. Recuerdo que una vez, paseando por el barrio de Salamanca, reconocí al pintor Eduardo Arroyo de lejos, y no fue su melena blanca un poco airada la que me alertó de quién se trataba: lo reconocí por los pantalones. Unos pantalones rojos que me hicieron pensar en que o bien se trataba de un extranjero o de un artista. Los dos, Gordillo y Arroyo, serios pero irónicos, con nariz de payaso uno, sentado en un sillón en mitad de la calle otro. Puede que haya quien piense que hemos ido demasiado lejos a la hora de dejarnos fotografiar de una manera chocante en la prensa. En fin, los límites del ridículo son francamente arbitrarios, pero es innegable que veníamos de un mundo tan púdico que era lógico que el fotógrafo procurara animar a los protagonistas de la cultura a mostrarse de manera menos convencional.

No todos somos Nacho Duato, es evidente. No todo el mundo puede aparecer en una página con el cuerpo desnudo, como si se tratara del estudio de un cuerpo humano idílico, marcando en cada sección del cuerpo el músculo, el hueso y la grasa estrictamente necesarios para ser armonioso. Desconozco cómo se las apañó Socías para convencer al fotografiado de que lo interesante sería aparecer bailando y sin ropa. Probablemente lo haría con esos aires de campechanía con los que genera un clima a su favor. Lo he visto. Te embauca y cedes. Quién sabe cómo fueron las sesiones con Penélope Cruz. Con Penélope Cruz tierna y abandonada, como si fuera aún la chica que ignora dónde la llevarán sus pasos. Con Penélope antes de que fuera la estrella que es ahora, posando para él en su terraza, con el pelillo corto y adoptando una postura de ballet. O después, en esa otra foto en la que muestra la misma pureza irresistible que emanaba en el papel de enferma de Todo sobre mi madre. Todo es familiar, el labio superior de Cruz, siempre alzado, como si estuviera infantilmente enfadada; el icónico pelo de Almodóvar, que un dibujante definiría con tres trazos; los pómulos de Verdú; la melena de Arroyo; el ceño de Serrat; la nariz de boxeador de Marsé; la cara de pájaro de Gordillo; los ojos semicerrados de Bardem; el cuerpo desnudo de Abril o el ojo de Trueba, a veces tapado traviesamente con un parche y otras camaleónico, a la virulé.

Los conocemos. Los hemos visto actuar, cantar, bailar; hemos admirado sus pinturas o visto sus películas, hemos leído sus libros. Una parte de la cultura que hemos adquirido, de manera deliberada o dejándonos llevar, en las últimas décadas tiene que ver con ellos. Y tiene que ver también con este señor, sí, este señor al que admiro y envidio, que llega a la cita prevista sin nervios aparentes, tan campante, y se enfrenta al asunto con una sonrisa, pero según saluda ya está maquinando, ya está estudiando esa cara, situando mentalmente a su personaje en un rincón del cuarto y diciéndole: tú no te preocupes, esto son cinco minutos.

Y así, con ese don y con un curso por correspondencia, como así creo que se formó este fotógrafo de familia obrera y padre represaliado por el franquismo, el retratista mundano ha ido mostrándonos los rostros de todo aquel que ha hecho algo reseñable en las tres últimas décadas. Ya digo, un álbum familiar. De la misma forma que todos los abuelos de los años cuarenta se acabaron pareciendo, que reconocemos en los álbumes de nuestros amigos a padres y madres que les dan un aire a los nuestros, habrá un día, dentro de unas cuantas décadas, en que todos estos personajes parecerán el fruto de una época. Algunos nombres habrán sido borrados por la criba del tiempo y serán tan anónimos, y al mismo tiempo tan singulares, como seremos nosotros en ese futuro en el que nos pareceremos tanto.

El periódico EL PAÍS ha cumplido en mayo 35 años. La serie 'Retratos de un país', que iniciamos hoy, consta de cinco viajes de autor por los terrenos de nuestra memoria. El primero recuerda personajes del mundo de la cultura fotografiados a lo largo de tres décadas.



Imagen e informacion http://www.elpais.com/articulo/portada/Album/familiar/elpepusoceps/20110731elpepspor_10/Tes


sábado, julio 30, 2011

La 2 rinde homenaje al Festival de Peralada en su 25º aniversario con un documental que repasa su historia


La 2 rinde homenaje al Festival de Peralada en su 25º aniversario con un documental que repasa su historia

Montserrat Caballé, Joan Manuel Serrat o Angel Corrella intervienen en el documental
Las imágenes del archivo de TVE recuperan momentos destacados del festival
Especial XXV años Festival Peralada, este sábado a las 17h en La 2

RTVE.es

Hace 25 años que el Festival Castell de Peralada llena de música las noches de verano. Televisión Española se suma a la celebración de este aniversario con la emisión de un documental que recorrerá su historia y que recuperará algunos de los mejores momentos de este prestigioso certamen por el que han pasado los artistas más reconocidos, tanto del panorama nacional como internacional.


25 años de buena música
‘Especial XXV años Festival Peralada’ es un documental que ofrece imágenes de las actuaciones más memorables, recuperadas de los archivos de TVE, y que incluye entrevistas con figuras tan emblemáticas como la soprano Montserrat Caballé, el cantantautor Joan Manuel Serrat, el bailarín Ángel Corella o el director de ‘Els Comediants’ Joan Font.

Ellos, que han pasado por el certamen a lo largo de su historia, explicarán anécdotas curiosas y recordarán algunos de los momentos más emotivos que han vivido en Peralada.

El documental muestra las voces más destacadas de la lírica y la música ligera, las mejores batutas y los bailarines más reconocidos que han actuado en este cuarto de siglo. También pueden verse nuevas figuras emergentes ya que el certamen ha apostado siempre por los nuevos valores y se ha arriesgado invitando a directores de escena aún por descubrir.

El programa, de 25 minutos de duración, está dirigido por Soledad Gomis y realizado por Nicolás Albéndiz



Imagen e información http://www.rtve.es/noticias/20110729/2-rinde-homenaje-festival-peralada-su-25-aniversario-documental-repasa-su-historia/450968.shtml

viernes, julio 29, 2011

Para ver ahora o nunca


Para ver ahora o nunca

30/07/2011


Ante la consulta de la grabación en vivo de los shows realizados y ha realizarse en esta gira y la edición más tarde de un disco, Antonio García de Diego apuntó que "no está en los planes hacer una constante del concierto". Es decir, que habrá pocas oportunidades de ver el espectáculo.

Sobre el asunto, el guitarrista continuó: "Hacemos los conciertos cuando Joaquín lo permite".

Ahora, por ejemplo, el cantautor se encuentra componiendo temas junto a Joan Manuel Serrat para otro disco del estilo "Dos pájaros de un tiro" que incluirá una gira de presentación, tour que seguramente incluya a Latinoamérica y obviamente a Argentina. De todas maneras, de Diego aclaró con vehemencia: "Este trabajo no tiene ningún sentido comercial, sino el simple hecho de tocar canciones que compuso Sabina y que es un placer mostrar".

Finalmente, el músico adelantó que "Joaquín va a preparar un disco nuevo propio, también otro con Joan Manuel (Serrat), pero eso será con seguridad para el año próximo". Y concluyó diciendo: "Nosotros mientras tanto vamos llevando sus canciones por algunos lugares donde nos gusta ir y Argentina es el lugar elegido siempre. Lo será hasta que se cansen de nosotros".



Información http://www.lacapital.com.ar/ed_impresa/2011/7/

jueves, julio 28, 2011

Tras las huellas de Federico García Lorca en Granada I Parte


Tras las huellas de Federico García Lorca en Granada I Parte

Texto: Sara Iglesia Arceredillo y Víctor Manuel del Pozo Gómez;
Fotos: Víctor Manuel del Pozo Gómez

Si andas buscando un viaje diferente por el sur de España, te vamos a proponer un apasionante recorrido por la Granada Lorquiana.
El turoperador Vista Travel organiza una singular ruta de Federico García Lorca que recorre los lugares más emblemáticos en la vida del poeta.



Esta ruta por la provincia granadina se realiza en autobús partiendo de Granada los sábados y domingos, lo que permite a los viajeros adentrarse en la interesante y poco conocida vida de Federico García Lorca a lo largo de una mañana.

El primer destino del viaje será en Fuente Vaqueros, donde se visita el Museo Casa Natal, lugar en el que el poeta nació y pasó sus primeros años de vida. La primera impresión que nos surge al acercarnos a esta casa es la de encontrarnos ante otra más de tantas, eso sí, provista de ese característico estilo andaluz que hace únicas a las construcciones del sur.



Ya una vez dentro, es fácil imaginarse a aquel niño que debió de ser Federico disfrutando de su infancia junto con su familia. Y es que, no en vano, entre esas paredes Lorca dio sus primeros pasos.

Se puede ver una casa muy bien conservada que mantiene objetos familiares tales como la cama original en la que nació y su andador, entre otros, además del patio típico andaluz donde el poeta gustaba jugar junto con sus hermanos. Esta casa está consagrada principalmente a la infancia de Lorca y lleva a cabo interesantes exposiciones temporales.

A pocos kilómetros de Fuente Vaqueros se encuentra Valderrubio. Este pueblo era llamado 'La Asquerosa' en tiempos del dramaturgo, hecho que disgustaba enormemente a Lorca, por lo que intentaba omitirlo en todas sus cartas y escritos.

Será la segunda parada en nuestro itinerario, donde visitaremos la Casa Museo Federico García Lorca, lugar al que el poeta se mudó junto con su familia siendo aún muy joven. Aquí Federico entra en contacto con la vida rural, que influyó notablemente en sus obras.
Pepe, el guía, te enseña las estancias de la casa plagando cada rincón de simpáticas anécdotas obtenidas de la tradición oral del pueblo, lo que convierte la visita en algo singular, haciéndote sentir parte de la historia.



Imágenes e información http://www.expreso.info/es/destinos/descubre/12717

miércoles, julio 27, 2011

Una guía persigue las huellas que marcaron la vida y obra de Lorca


(La Huerta de San Vicente, la que fuera residencia de verano de Federico García Lorca, situada en el parque que lleva su nombre)

Una guía persigue las huellas que marcaron la vida y obra de Lorca

La Fundación Caja Rural invita al viajero a visitar los rincones de la Granada literaria a través de una decena de rutas escritas por la periodista Gloria Fernández

Marina Díaz-Cabrera / GrAnada

Los pasos de Federico García Lorca dejaron huella en su ciudad natal. Una guía recupera los rincones que frecuentaba y marcaron su vida y obra a través de una serie de rutas que cruzan la provincia y abren al romántico una senda para adentrarse en la atmósfera en la que vivió el poeta. Así como James Joyce ha dado nombre a rutas en la capital irlandesa o Kafka en Praga, el autor del Romancero gitano se convierte en la figura granadina que inspirará al viajero para reencontrarse con una Granada literaria, histórica, turística y gastronómica llevados de la mano del poeta.

La Fundación Caja Rural ha editado la Guía lorquiana, que invita al lector a "captar la atmósfera que fue capaz de inspirar la obra de Federico", un volumen escrito por la periodista de Fuente Vaqueros Gloria Fernández, que ha seguido las huellas de Lorca por las calles de Granada, "pisando las mismas choperas de la Vega, flanqueando las mismas puertas y paladeando los mismos sabores", cuyos textos han sido ilustrados por el fotógrafo Juan Antonio Martín Jáimez.


(Casa que visitaba el poeta junto a la fábrica de la azucarera de San Pascual)

La Vega del Genil, Víznar, Alfacar, y no podían faltar Fuente Vaqueros y Valderrubio entre los recorridos que propone la guía, una decena de rutas que abren paso a la memoria de una Granada del siglo XX.
Según afirmó ayer Gabriel Pozo, director de la Fundación Caja Rural las más de cien páginas aguardan al lector una actualidad muy distinta a la vivió Federico que en aquel entonces, la que le hizo soñar y beber para su obra literaria, resuelta a través de mapas, imágenes y situaciones en las que Fernández explica que significó cada parada en la vida del poeta.



(El piano, una de las últimas adquisiciones del museo de Fuente Vaqueros.)

El Teatrillo del Hotel Alhambra Palace donde Lorca leyó sus poemas; el café Alameda actual restaurante El Chikito, donde se reunía con artistas e intelectuales de la época en la conocida como tertulia de El Rinconcillo; la Huerta de San Vicente, la residencia familiar en los meses de verano, hoy situada en el parque que lleva su nombre; o en las faldas de la Yedra de Alfacar donde escribió versos como: Mi corazón reposa/junto a la fuente fría, del libro de poemas Sueño.




Imágenes e información http://www.granadahoy.com/article/ocio/148972/una/guia/

martes, julio 26, 2011

La expulsión de la cultura


La expulsión de la cultura

CARLOS CANDELA OCHOTONERA

Que Miguel Hernández fue un poeta maldito es un lugar común de todos conocido. Fue desdichado en su corta vida porque era pobre y encontraba todas las dificultades posibles para educarse, hasta su propio padre lo recusó porque tenía la peregrina idea de ser poeta. Al final de la Guerra Civil, siendo aún muy joven, fue detenido y encarcelado, después juzgado y condenado a muerte, por el delito de ser conocido como "el poeta del pueblo".

Murió, finalmente, en la cárcel abandonado por sus amigos católicos (que eran los únicos que en ese momento podían ayudarle), porque se negaba a abjurar de su condición de poeta del pueblo, es decir, de ser rojo.

Tras su muerte, su obra, que empezó a conocerse por todo el mundo, estaba prohibida en este país, donde nombrarlo era poco menos que nombrar al diablo. Sólo cuando la dictadura franquista se extinguió por muerte natural, algunos intelectuales de Alicante, Orihuela y Madrid consiguieron sacarlo de las catacumbas y empezar a propagar su nombre y su obra (no sin problemas), para extenderlo y darle la notoriedad que merecía el hombre y su obra literaria de dimensión universal.

Porque Miguel Hernández es uno de grandes poetas del siglo XX en lengua castellana, como dijera Buero Vallejo, es un poeta necesario.

Todo hombre trascendente deja una obra y un legado en favor de sus herederos. Recordemos el caso de Picasso y cómo su hija la gobierna con pleno derecho y buenos beneficios. Miguel Hernández vivió pobre y murió en la cárcel aún más pobre, tanto, que no tuvo ni algodones para limpiarse el pus que se le venía a la boca a causa de la enfermedad que nadie se ocupó de curar.

Lo único que quedó como herencia del poeta fueron los miles de papeles, borradores, cartas y dibujos que pudo acumular su esposa Josefina Manresa después de su muerte.

Ésa herencia tiene un valor histórico incalculable, valor que se incrementa con el tiempo de modo proporcional al reconocimiento universal de la obra y la persona del poeta, obra que tales documentos contienen y acreditan. Guardar y custodiar esos documentos es un honor y un gran prestigio cultural para el lugar, la institución, pueblo o ciudad que lo albergue.

Hasta ahora la ciudad donde ha residido el legado de Miguel Hernández ha sido Elche, población donde vivió su esposa Josefina Manresa la última parte de su vida y donde las autoridades municipales de años atrás supieron comprender y valorar su importancia cultural e histórica.

Estos días se ha conocido que uno de los primeros actos políticos de la nueva alcaldesa de Elche, la señora Alonso, ha sido ocuparse de expulsar de sus archivos culturales el importante legado de Miguel Hernández, sin aviso ni diálogo alguno. Como excusa, la crisis económica. Las otras razones alegadas son torticeras e inveraces.

No es el momento ni el lugar este de discutirlo porque no tendría espacio, baste decir que la cantidad anual que considera inasumible la alcaldesa resulta ser equivalente a alguno de los muchos sueldos que su partido reparte en Elche, en Alicante, Valencia, etc. etc., a cualquiera de los enchufados a los que paga su partido por los servicios prestados a título de consejeros.

Una vez más a Miguel Hernández se le maldice como se maldijo su obra y su cultura durante el franquismo.

Pero Elche pierde así un legado cultural de una importancia y una calidad como difícilmente podrá obtener de otro autor. En realidad, no lo pierde. La alcaldesa lo expulsa, como se hizo antes al condenar a muerte al poeta: por rojo. Pero la señora Alonso no expulsa de su ciudad sólo a un rojo, expulsa, también, un valioso bien cultural de los que difícilmente podrá volver a tener la oportunidad de conservar en adelante.



Información http://www.diarioinformacion.com/opinion/2011/07/26/expulsion-cultura/1152244.html
Imagen de Verena Sánchez Doering

lunes, julio 25, 2011

Conversaciones en Fuente Vaqueros


Conversaciones en Fuente Vaqueros

Artículo participante en el concurso de relatos Viajablog.

Escrito por Flavia Bocchio.


En las llaves de un día se cerraron las puertas. Se descubrieron envueltas las horas de su tiempo en los segundos del mío.

Estaba sentado el poeta rodeado de sus imágenes inquietas. Su mirada buscaba la explicación de aquel terrible momento en que sus metáforas sufrieron la desaparición del arquero. No la había, era imposible encontrarla, era imposible callar ese instante en que el sonido se estremeció por un silencio audaz.

En el recuerdo de un día le dolía la madrugada de hiel.

El poeta levantó su mirada de antaño, sentado con las piernas cruzadas y cruzados sus brazos regalados sobre sus rodillas. Su camisa blanca narraba sus cejas de alquitrán.

Allì, por primera vez en mi vida, luego de haber amado sus versos con infinita locura, estaba yo, recorriendo el lugar en el que Federico García Lorca había nacido: Fuente Vaqueros.



La mañana se abría en sonrisas de azahares. El cielo límpido, el aire quieto. Allí estaban sus nanas y sus lagartijas, en un calor sin veredas.

Era muy temprano aún para entrar en su casa. Nos detuvimos en un bar del pueblo a pocos metros. Las mayólicas se mezclaban con el aguardiente, los parroquianos nos habían entendido sin despegarse de sus discursos habituales. Tomamos un cafè y luego esperamos recorriendo las callecitas de Fuente Vaqueros.

Los naranjos frondosos con pecas de juventud cierta bordeaban las veradas, sus dibujos eran la huella de su poesía. La fragancia de los olivos marcaba la identidad de su tierra. Finalmente entendí ese “verde que te quiero verde” de sus rimas

Se hicieron las 10.00 de la mañana. Entramos. No era un museo ante mis ojos, era su casa. Lograba ver su infancia en cada rincón.

Mientras Simone recorría el lugar, yo me detuve en la que fuera su habitación.

Yo :- Poeta, cuáles son los sonidos de su silencio?

Poeta:- Los que escuchas, los que encierra esta tierra que me acompaña

Yo:- Son silencios llenos de música.

Poeta: – El silencio siempre la lleva, hay que saber escucharla

Yo: -¿Y cómo lo hace Usted?

P:- Pues me siento y la escucho, desde niño lo hice sin preguntarme por qué. Es ese el secreto de la música en el silencio. Sus cuerdas son innumerables como los dedos que las hacen vibrar



Yo:- ¿Y dónde están esas cuerdas?

P:- En mi cuerpo y en el aire que él toca.

Yo:- Comprendo, es como ese instante en que todo es vacío de un lleno horizonte que se acerca sin dejarse tocar

P:- Algo así, sólo que el horizonte está trazado de a trechos, aparece y desaparece, se arquea como esas cuerdas de las que hablé y se menciona cuando logras verlo.

Sus palabras resonaron desde la orilla de su tiempo y yo, sentada en ese silencio de cuerdas, miré hacia atrás para ver si mi tiempo era el mismo. El silencio se amontonaba en una esquina de mirtos.

El poeta se levantó de su remanso de quietud y , caminando hacia mí, me dijo:

-¿Qué urden tus esquinas?

Yo:- Los ángulos redondos de la música que lleva usted. Estoy tratando de encontrar “el silencio de cal y mirto” del que alguna vez habló, quiero entender cómo es.

Poeta:- Pues…no hay que entender más que la aridez de la tierra en un día de calor y cómo en ella se condensa la existencia de cada ser

Me detuve en el recorte cierto de sus palabras, tratando de no entender si no simplemente de sentir esa condensación de la que había hablado. Desde mi silencio rompí el de sus pensamientos.

Yo:- Pero, ¿Cómo hace para que las imágenes dejen ver su alma y la aparente quietud de los instantes dolidos de calor dejen la música del silencio?

Poeta: Mi alma los intuye desde el umbral de sus contornos quietos, se hunde en ellos y marca sus compases

Yo: – ¿ Como “un silencio sin estrellas”?

Poeta:- …como un silencio sin estrellas…si, mi niña, como eso. Como todo lo que se recorta de sus limites y se impone con presencia.

Yo:- No hay imagen sin música…ni imagen sin silencio..

Poeta:- No, no la hay..si fuera así nuestras almas serían un áspero recorrido de imágenes sin memoria , de cuerpos sin historia, de vidas sin sangre.

Nuestra conversación no existiría, la poesía se desharía en migajas de pan sin trigo.

Yo:- ¿Cómo hace usted para captar estos momentos simples que a mí se me deslizan casi inadvertidos?

Poeta:- No se te deslizan inadvertidos como dices tú. Tal vez no tienes que sentarte en un ángulo preciso para oír sus cambios. No tienes que mirarlos.



Yo: – ¿Tengo que entrar en ellos?

Poeta:- Eso es, tienes que ser parte de ellos, sentir los recortes de cada nota, palpar su aridez completa, su suavidad trémula.

Yo: – Sino todo es de una aridez escasa , de seda incierta

Poeta: – No, no hay términos medios en las sensaciones profundas. El sol es sol, el trigo es trigo, los grillos son grillos…

Yo :- Entiendo y un panal es un panal…

Poeta:- Sí , con todas sus abejas dentro y la miel que se descuelga y calma los pinchos del desierto.

Yo:- Siento como si fuera yo uno de esos pinchos…o …la miel …o las abejas..o el zumbido..pero sólo cuando estas imágenes salen de Usted.

Poeta:- Salen de mi, pero ya no son mías. Son tuyas, son de ellas, son del cielo y de la tierra, de los campos, de los ríos, del mar. Son simplemente y yo las leo.

Yo:- Siento un desconcierto de almas pegadas en un techo, de cuerpos tendidos en el aire. Me desespera esta música estática…este silencio de alambre en mi cabeza.

Poeta:- Espera , mi niña, pon calma a tus llaves , no intentes abrir todas las puertas.

Su voz me embestía con dulzura, su presencia era clara en cada espacio de la casa.

Me desplacé hacia las otras habitaciones. Todo era un regalo para mí. Mi andar se nutría de su presencia. Cada documento expuesto me permitía imaginar o, mejor dicho, ver la que hubiera sido su vida.

En el patio, ante el aljibe, recordé su teatro y su poesía. Las sillas de mimbre custodiadas por los rosales me remitían a posibles conversaciones estivales pasadas.

El perfume de las aceitunas trituradas en las cercanías me invitaba a echar raíces en esa casa cuyas paredes blancas y limpias no olvidaré jamás.

Entre murmullos de seda escuché sus últimas palabras a mí : -Yo te esperaré aquí sentado, mi niña. En Fuente Vaqueros junto a la luna, los grillos, las lagartijas y las nanas. Abrirán sus pechos todos para recoger tu alma.

Hablaremos los dos de nuestras conversaciones pasadas.

Salimos entonces de su casa.

Córdoba nos esperaba, pero Montefrío aguardaba primero




Más sobre la autora Scoprilargentina http://www.scoprilargentina.com/blog/

Legó Antonio Machado a la posteridad versos como los de "Cantares


Legó Antonio Machado a la posteridad versos como los de "Cantares"

2011-07-25

(Semblanza)

México, 25 Jul. (Notimex).- De Antonio Machado se pueden decir muchas cosas, todas ellas favorables, pues fue un poeta sobrio, de hondura filosófica; creador de una poesía sincera, desprovista de halagos retóricos, que supo acercarse a la posteridad con versos como los que inspiraron el tema "Cantares", que popularizó Joan Manuel Serrat.

"Nunca perseguí la gloria, ni dejar en la memoria, de los hombres mi canción...", reza uno de esos "Cantares" de Machado, que resultan la mayor paradoja del bardo, quien ha pasado a la historia como un reconocido poeta de la corriente Modernista.

"Murió el poeta lejos del hogar. Le cubre el polvo de un país vecino. Al alejarse le vieron llorar. Caminante no hay camino, se hace camino al andar...", escribió en un texto que parece vaticinar su muerte en Francia, el 22 de febrero de 1939.

Antonio Machado nació el 26 de julio de 1875 en Sevilla, fue un hombre de vida silenciosa, que creó una poesía sincera, desprovista de halago retórico, con un lenguaje sobrio.

Aunque con pocos recursos económicos, estudió con su hermano Manuel en el Instituto Libre de Enseñanza. Cursó filosofía en París, mientras era traductor en la Casa Garnier, en esa época conoce a Rubén Darío. Posteriormente gana una cátedra de francés y es destinado a Soria.

En 1909 se casó con Leonor Izquierdo, quien trabajaba en casa de Vicente García de Diego, teniendo ella 15 y él 34 años. Más adelante, la pareja se dirigió a la capital francesa, donde sigue los cursos de Bédier y Bergson.

Su esposa enfermó de gravedad y falleció poco después de su regreso a Soria en 1912, causando una irreparable herida en el alma de Antonio.

Ejerció el profesorado en Baeza y Segovia, además de colaborar con su hermano en obras teatrales.

Más adelante, lo eligieron miembro de la Academia Española, mientras que en Francia le otorgaron las Palmas Académicas.

En 1931 se trasladó al Instituto Calderón de Madrid y poco después de que empezó la Guerra Civil, cinco años más tarde se dirigió a Valencia.

Sus más antiguas poesías fueron recolectadas de un libro titulado "Soledades", 1903; otras obras son "Campos de Castilla", 1912;

"Nuevas canciones", 1925; "Poesías completas", 1917.

Fue miembro tardía de la generación del 98 y conoció a personalidades como Valle-Inclán, Oscar Wilde y Pío Baroja; asistió a las clases del filósofo Henri Bergson. También conoció a Federico García Lorca, con el que entabló gran amistad.

Escribió textos en prosa que luego serían recogidos en los dos apócrifos Juan de Mairena y Abel Martín.

Por entonces cortejaba a una dama casada, Pilar Valderrama, que en los versos de "Nuevas canciones" aparece bajo el nombre de Guiomar.

Entre 1937 y 1939, Machado publica un total de 26 artículos en "La Vanguardia", que en aquella época era el órgano de expresión del gobierno de la República y recogía firmas de los más destacados intelectuales y escritores que apoyaron la causa republicana.

A finales de enero de 1939 y ante la inminente ocupación de la ciudad sale de Barcelona viajando con Joaquín Xirau Palau en una ambulancia que les fue proporcionada por José Puche Álvarez, director general de Sanidad.

Tras unos días en Raset, Gerona, pasa su última noche en España, la del 26 al 27 de enero de 1939, en Viladasens. En la tarde del día 28 llegó finalmente a Collioure, Francia, en donde murió el día 22 de febrero de ese año en el Hotel Bougnol-Quintana.

A los tres días, fallece su madre. En el bolsillo de su abrigo se encontró un último verso: "Estos días azules y este sol de la infancia".

En febrero de 2010 la especialista en Machado, Monique Alonso, hizo público que, poco antes de morir el poeta, la Universidad de Cambridge le había enviado una carta ofreciéndole un puesto en su rectorado. La carta llegó a Collioure al día siguiente de su entierro.

NTX/SCC/MCV



Información http://sdpnoticias.com/nota/131139/

domingo, julio 24, 2011

El olivo donde fue fusilado Lorca


El olivo donde fue fusilado Lorca

La ubicación meridional de Granada, donde se encontraba viva la herencia mora, el folclore, el oriente y una geografía agreste, quedó impresa en toda su obra poética, donde los romanceros y la épica se funden de manera perceptible. Después de su madre, fue Fernando de los Ríos quien estimuló el talento del entonces pianista en favor de la poesía; así, en 1917 escribió su primer artículo sobre José Zorrilla, en su aniversario.

La España de García Lorca era la de la Edad de Plata, heredera de la Generación del 98, con una rica vida intelectual donde los nombres de Francisco Giner de los Ríos, Benito Pérez Galdós, Miguel de Unamuno y, poco después, Salvador de Madariaga y José Ortega y Gasset imprimían el sello distintivo de una crítica contra la realidad de España.

Influyeron, además, en la sensibilidad del poeta en formación Lope de Vega, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Manuel Machado, Ramón del Valle-Inclán, Azorín y el Cancionero popular.

Murió ejecutado tras la sublevación militar de la Guerra Civil Española, por su afinidad con el Frente Popular y por ser abiertamente homosexuaL



Imagen e información http://es.wikipedia.org/wiki/Federico_Garc%C3%ADa_Lorca

sábado, julio 23, 2011

Casa natal de Federico García Lorca, en Fuente Vaqueros.


Casa natal de Federico García Lorca, en Fuente Vaqueros.


Nació en el municipio de Fuente Vaqueros, Granada (España), en el seno de una familia de posición económica desahogada, el 5 de junio de 1898, y fue bautizado con el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca; su padre fue Federico García Rodríguez, un hacendado, y su madre, Vicenta Lorca, maestra de escuela que fomentó el gusto literario de su hijo.

Desde los 2 años, según uno de sus biógrafos, Edwin Honig, Federico García Lorca mostró su habilidad para aprender canciones populares, y a muy tierna edad escenificaba en miniatura oficios religiosos. Su salud fue frágil y no empezó a caminar hasta los cuatro años. Leyó en su casa la obra de Víctor Hugo y de Miguel de Cervantes.

Como estudiante fue algo irregular. De niño lo pusieron bajo la tutela del maestro Rodríguez Espinosa, en Almería, ciudad en la que residió con su familia entre 1906 y 1909[cita requerida]. Inició el bachillerato de vuelta a su provincia natal y abandonó la Facultad de Derecho de Granada para instalarse en la Residencia de Estudiantes de Madrid (1918–1928); pasado un tiempo, regresó a la Universidad de Granada, donde se licenció en Derecho, aunque nunca ejerció la abogacía, puesto que su vocación era la literatura.



El Museo Casa Natal de Federico García Lorca, en Fuente Vaqueros (Granada), se inauguró el 4 de junio de 1986 y se convirtió en el primer museo dedicado al poeta, en esta casa escribió algunas de sus obras más conocidas el poeta Federico García Lorca.



Era el antiguo hogar de la familia García Lorca;donde el poeta pasó su infancia, esta acondicionada como casa-museo y conserva la estructura orginal sin alteraciones, en ella se conservan muebles y objectos personales del poeta, fotos, dibujos y cuadros y manuscritos, llama la atención que se halla en la casa el piano donde el poeta tocaba cuando aún era niño, y se ha intentado recrear el ambiente familiar tal y como lo conocio Lorca,; todo ello se puede ver en la segunda planta.El museo consta de un jardín con un pozo y el antiguo granero familiar que ahora es utilizado como sala de conferencias y exposiciones(es la primera planta por completo).

Este museo es muy interesante no solo para seguidores del autor, también merece la pena ir y conocer como era una casa familiar de áquella época.



La idea de convertir la casa en museo fue de la hermana de Lorca, Isabel, que empezo a preocuparse por la conservación de la casa, cuando esta murio, la gestiñon es llevaba por una especie de fundación, y conserva todo el espiritu de las casas de entonces.

En esta casa durante los veranos de 1926 y 1936; Lorca escribió algunas de sus obras más importantes como Bodas de Sangre o Llanto por Ignacio Sánchez Mejías.



Imagene e información http://enclasedepatrimonio.blogspot.com/2009/04/museo-casa-natal-de-federico-garcia.html

viernes, julio 22, 2011

Los herederos de Miguel Hernández están dispuestos a llevarse el legado a Orihuela


Orihuela
Los herederos de Miguel Hernández están dispuestos a llevarse el legado a Orihuela

La concejala de Cultura asegura que es un asunto prioritario, aunque aún no ha hablado con la familia

M. L. M. La negativa del Ayuntamiento de Elche a mantener el legado Miguel Hernández a cambio de pagar 150.000 euros al año a los herederos del poeta oriolano ha abierto la posibilidad de que la herencia en forma de manuscritos y otros documentos de valor incalculable se vaya a Orihuela. La concejala de Cultura, Ana Mas, manifestó que todavía "no hay nada" hablado con la familia, pues ni siquiera ha conseguido hablar con la nuera del poeta, Lucía Izquierdo, para comenzar a negociar este asunto.

Sin embargo, Mas señaló que "naturalmente que al Ayuntamiento de Orihuela le interesa" que el legado vaya a Orihuela y que volverá a intentar hablar con los herederos "de manera inminente". Estos movimientos llegan después de que el nuevo equipo de gobierno de Elche comunicase que rescindiría el contrato firmado por los herederos de Miguel Hernández y el exalcalde, Alejandro Soler (PSOE), por el cual se pagaría a los primeros la suma de 150.000 euros al año en concepto de custodia del legado, que reposa en Elche desde hace 30 años, aproximadamente.

Así las cosas, Izquierdo indicó que los herederos del poeta agotarán todas las vías legales que puedan utilizar ante la rescisión del contrato. "Oficialmente no se nos ha notificado nada", comentó la nuera del poeta en declaraciones a este diario, quien adelantó que la familia hará pública una carta a través de sus abogados expresando lo que sienten después de lo que ha ocurrido en Elche. Izquierdo y sus hijos se enteraron de las intenciones del Ayuntamiento ilicitano por la prensa.

Margen
Así, los herederos pelearán por "lo que la ley dé de margen", pues "una de las partes no quiere continuar y tendrá que denunciar el contrato". "Ese contrato se firmó entre una institución (la fundación que gestiona los derechos de los herederos) y un alcalde legalmente elegido (Soler) en presencia de un secretario y un interventor", recordó la nuera de Miguel Hernández, quien reiteró que "se firmaron unas condiciones". Izquierdo consideró que "otro partido, con otra ideología y que no está por la cultura lo quiere rescindir".

En este sentido, la nuera del poeta indicó que "personalmente" le agrada la idea de que el legado se instale en Orihuela, pero que nadie se ha puesto en contacto con los herederos todavía.

"¿Cómo no nos va a gustar que el legado vaya a la ciudad del poeta?", se preguntó. De este modo, Izquierdo declaró que los herederos escucharán lo que el Ayuntamiento oriolano les tenga que decir y que les gusta que la institución local tenga "esa intención".

Los desencuentros entre la familia del poeta y el Ayuntamiento de Orihuela son históricos. Aunque todos los alcaldes, desde Luis Fernando Cartagena hasta Mónica Lorente, han intentado entenderse con los herederos del escritor, las negociaciones nunca han llegado a buen puerto. Sin embargo, parece que el cambio de gobierno en Orihuela y la disposición siempre conocida de Mas por llevar el legado a Orihuela podrían fructificar en un acuerdo.

Sobre esta posibilidad, el director de la Fundación Cultural Miguel Hernández, Juan José Sánchez Balaguer, señaló que sería positivo, ya que el legado debería haber estado siempre en la ciudad que vio nacer al autor de "Perito en lunas".
Aún así, prefirió no entrar a valorar algo que todavía no ha ocurrido. "A ningún oriolano le puede parecer mal (que el legado se instale en Orihuela)", apuntó.



Información http://www.diarioinformacion.com/vega-baja/2011/07/22/
Imagen de Verena Sánchez Doering

Las frases de un genio


Las frases de un genio

Frases para el recuerdo. Frases que emocionan, que hacen reflexionar, que piden libertad o que, con sólo tres palabras, muestran una nueva visión del mundo. Una visión única. Sus pensamientos, su filosofía… en definitiva, su ser, está un poco más cerca a través de aquello que dijo, quizá segundos antes de subirse a un escenario con La Barraca, o tomándose una copa de vino con alguno de sus amigos en cualquier rincón de Granada. Quizá la que salió de sus labios es la literatura menos conocida del granadino más universal.


"La poesía no quiere adeptos, quiere amantes"

"El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza perdida"

"Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio.

"Mira a la derecha y a la izquierda del tiempo y que tu corazón aprenda a estar tranquilo"

"En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida"

"Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir"

"El hombre famoso tiene la amargura de llevar el pecho frío y traspasado por linternas sordas que dirigen sobre ellos otros"

"El español que no ha estado en América no sabe qué es España".

"Hay cosas encerradas dentro de los muros que si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo"

"La traducción destroza el espíritu del idioma"

"La creación poética es un misterio indescifrable, como el misterio del nacimiento del hombre. Se oyen voces, no se sabe de dónde, y es inútil preocuparse de dónde vienen"

"Desechad tristezas y melancolías. La vida es amable, tiene pocos días y tan sólo ahora la hemos de gozar"

"Quiero llorar porque me da la gana"



Imagen e información http://foro.artehistoria.net/foro/

jueves, julio 21, 2011

El Poble-sec


EL POBLE-SEC

Barrio de gente obrera
El Poble-sec es un barrio popular, humilde, de gente obrera y de gente recién llegada y, al mismo tiempo, un barrio privilegiado gracias a su ubicación en la ciudad, ya que está situado a los pies de Montjuïc y cerca del puerto y de los barrios más antiguos de Barcelona.

El meu carrer
Sube por el Paral·lel en dirección a la calle del Poeta Cabanyes, donde Serrat vivió sus primeros años. "Tenia una casa sombría que madre vistió de ternura (...) Tenía un balcón con albahaca (...) Tenía un cielo azul y un jardín de adoquines", son elementos que Serrat describe en la canción Mi niñez.

La calle del Poeta Cabanyes está dedicada al poeta del siglo XIX, y es una calle homenajeada por el Noi del Poble-sec en su canción El meu carrer. También la canción Fiesta habla de un ambiente que bien podría ser el de esta calle, aunque Serrat dice que está inspirada en el barrio de Alfama (Lisboa).

Esta calle está presente también en muchas otras canciones, como en La aristocracia del barrio, Decir amigo, Caminito de la obra, Per Sant Joan, Temps era temps, Cançó de bressol, Com ho fa el vent, Palabras de amor, El carrusel del Furo, Barcelona i jo, Poco antes de que den las diez y Qué va a ser de ti. Los retratos de mujeres humildes nacidas en este barrio, en canciones como La tieta, Menuda, Helena, Princesa, y otros personajes, en canciones como El drapaire, El titiritero o Mare Lola, y más recientemente, "Si hagués nascut dona", de su disco Mô.

“Vamos subiendo la cuesta…”
"Subiendo la cuesta", como indica la canción Fiesta, llegarás hasta el final de la calle del Poeta Cabanyes, hasta el número 95; en el entresuelo segunda, la casa de la infancia y adolescencia de Serrat. En la fachada encontrarás la placa conmemorativa que le dedicó la vecindad. En esta placa se lee que Serrat nació aquí, aunque en realidad nació en la clínica L'Aliança (Sant Antoni Maria Claret, 135, cerca del Hospital de Sant Pau y la Sagrada Familia), en el barrio del Guinardó, pero a los quince días ya era el Noi o el Nano de su Poble-sec.

En la canción Si hagués nascut dona, Serrat habla del número 95 de esta calle. Unos metros más arriba de la casa, se acaba la calle y empieza la montaña de Montjuïc, donde estaban los Tres Pinos, lugar donde se hacían merendonas y jiras, que recuerda en la canción Decir amigo.

No hay nada mejor que perderse por las calles del Poble-sec: pasear por la plaza del Sortidor, que todavía conserva el ambiente tranquilo y auténtico de tiempos pasados; tomar un vino en algún bar; pasar por las calles de Magalhäes, Concòrdia y Margarit, por la plaza de Las Navas o la de Santa Madrona y por la calle de Blai, que es peatonal y atraviesa el barrio, o tomar unas tapas en alguna taberna, como por ejemplo, en el pequeño bar Quimet & Quimet.




Después de la visita a este tradicional barrio puedes reencontrar tu camino bajando hasta la avenida del Paral·lel por cualquier calle. Otra posibilidad es seguir la siguiente ruta para conocer el Poble-sec y el Mediterráneo desde los miradores de la montaña de Montjuïc.




Imagen e información http://w3.bcn.cat/turisme/0,4022,495525130_743985250_2,00.html

miércoles, julio 20, 2011

Orihuela pujará por el legado de Miguel Hernández tras la renuncia de Elche


(Una carta manuscrita por Miguel Hernández, en una imagen de archivo. :: ALBERTO ARAGÓN)

Orihuela pujará por el legado de Miguel Hernández tras la renuncia de Elche

La delegada de Cultura asegura que ya ha iniciado las gestiones para tratar de que la herencia del poeta se custodie en su ciudad

19.07.11 - 01:02 - PILAR M. MACIÁ ORIHUELA.

La que ha sido una de las principales reivindicaciones de los partidos políticos que en la actualidad gobiernan en el Ayuntamiento de Orihuela (PSOE, CLR-Claro y Los Verdes), va a ser uno de los principales asuntos a tratar por la Concejalía de Cultura una vez lograda la gobernabilidad del Consistorio. El departamento municipal que dirige Ana Mas tiene la puerta abierta al legado de Miguel Hernández, una puerta que colocó de par en par el pasado viernes el Ayuntamiento de Elche cuando, por motivos económicos, decidió rescindir el acuerdo firmado por los herederos del Poeta y el anterior alcalde, el socialista Alejandro Soler, para que los objetos que el oriolano más universal dejó a su viuda, Josefina Manresa, permanecieran durante las próximas dos décadas en la ciudad de las palmeras.

Así las cosas, Ana Mas afirmó ayer que ya ha iniciado las gestiones encaminadas a negociar con Lucía Izquierdo, la nuera del poeta, que esa herencia vuelva a la ciudad que vio nacer a Miguel Hernández hace ciento once años. Aunque a mediodía la delegada de Cultura todavía no había podido hablar de forma directa con Izquierdo, no descartó hacerlo a lo largo del día o en las próximas jornadas. «Por supuesto que vamos a hacer las gestiones», precisó la edil, que resaltó que dado que esta ha sido una de las principales reivindicaciones y que coincide que su partido está en el gobierno con el hecho de que la ciudad de Elche haya revocado el convenio, «intentarlo hay que intentarlo», aseguró.

La principal barrera con la que se encuentra el equipo de gobierno es la económica, dado que la situación del Consistorio no es boyante y entre las manos tienen, en la misma área de Cultura, otro asunto a tratar que supondrá un importante desembolso de dinero y que es la inyección económica que hay que dar a Orihuela Cultural para salvarla o, en caso de disolución de esta mercantil, indemnizar a sus trabajadores.

En todo caso para Ana Mas la negociación debe realizarse «con tranquilidad» y sobre todo para ver «en qué condiciones» pretende la familia depositar ese legado, aunque espera que esas conversaciones puedan producirse cuanto antes dada la buena sintonía que los tres partidos en el gobierno han tenido siempre con la familia de Miguel Hernández.

No hay que olvidar que al único acto del centenario del nacimiento de Miguel Hernández al que acudió su familia fue al organizado en el Parque de La Ocarasa por la Asociación Cultural Orihuela 2M10 que hasta hace unas semanas presidía la propia Mas. De este modo ahora queda saber cuáles son las condiciones de los herederos para determinar si la ciudad de Orihuela podría ser la depositaria de ese legado.

De momento no se han determinado las condiciones de un posible acuerdo ni el posible desembolso económico que tendría que realizar el Consistorio, ya que lo primero que se quiere ver es la predisposición de la familia a lograr un acuerdo con los responsables municipales. La anterior responsable de Cultura, Pepa Ferrando, nunca quiso considerar la cesión temporal del legado, sino que siempre abogó por su compra, mientras que los entonces grupos de la oposición ahora en el gobierno siempre han reivindicado hacer todo lo posible por traerlo a Orihuela.



Imagen e información http://www.laverdad.es/alicante/v/20110719/cultura/orihuela-pujara-legado-miguel-20110719.html

martes, julio 19, 2011

Literatura de urgencia desde las trincheras


(García Lorca, de pie, habla en un acto de homenaje a los poetas María Teresa León y Rafael Alberti, en febrero de 1936. EFE)

Literatura de urgencia desde las trincheras

Los escritores no pudieron mirar a otro lado cuando el conflicto estalló delante de ellos con toda su virulencia

PEIO H. RIAÑO Madrid 18/07/2011

La tarea de la urgencia se hizo poesía con los primeros bombardeos. La literatura entró en la fe de la denuncia, con especial énfasis en la poesía y el teatro, durante la Guerra Civil española. Los escritores tomaron sus armas y bajaron a las barricadas a contar lo que pasaba, a lanzar kilos de propaganda y crónicas contra el fascismo que devoraba un país en el que las piruetas estéticas quedaron olvidadas el 18 de julio de 1936. A partir de ese momento, durante los tres largos años de la contienda, las revistas saltaron a la calle, tomaron la retaguardia y el frente. Los libros adelgazaron, se convirtieron en revistas, la poesía perdió plomo y ganó llama. La literatura se sirvió de la rapidez del periodismo y los pasquines se multiplicaban como los partes de guerra.

¿Dónde dejó Neruda las lilas y la “metafísica cubierta de amapolas”? En las calles del madrileño barrio de Argüelles, desde donde hizo el llamamiento a todo el mundo para que bajara a “ver la sangre por las calles”. El poeta chileno encontró la razón de la politización de sus versos en la violencia con la que el fascismo acabó con la voz que había decidido su destino en las urnas. Después de sufrir el golpe de la realidad, el poeta se olvida de seguir buscando en las profundidades de su alma: ha encontrado que la rotundidad del paisaje bélico y su fragilidad le impide mirar a otro lado.

“Cuando llegan a España Neruda, César Vallejo, Nicolás Guillén, Octavio Paz, Vicente Huidrobo, la guerra les supuso una experiencia tan traumática que pasaron por una transformación inmediata de su trayectoria literaria”, explica la profesora titular de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Alicante, Remedios Mataix. Habla de lo que vieron, de su compromiso político con la República, habla la profesora de los temas (las bombas y las víctimas) y de la metamorfosis de la poesía en un arte precipitado.


Con el fascismo devorando el país, las piruetas estéticas quedaron olvidadas en 1936
“Se escribe al minuto y en el caso de alguno, desde el mismo escenario de la batalla. Los hubo que perdieron la vida como Pablo de la Torriente [periodista cubano amigo de Miguel Hernández, que murió en combate en Majadahonda, a los 35 años]”, cuenta Mataix, para señalar que trabajaban con la experiencia. “Llegaban ya comprometidos, pero al llegar constataban que estaban en guerra, además de contra Franco, contra los nazis y los fascistas, que prestaban su ayuda. No era un mero conflicto civil. Ellos luchaban para frenar el ascenso del fascismo y el nacismo”.

“No Cortés, ni Pizarro (aztecas, incas, juntos halando el doble carro)./ Mejor sus hombres rudos/ saltando el tiempo. Aquí, con sus escudos./ Aquí, con sus callosas, duras manos;/ remotos milicianos/ al pie aquí de nosotros,/ clavadas las espuelas en sus potros;/ aquí al fin con nosotros,/ lejanos milicianos,/ ardientes, cercanísimos hermanos”. Vio Nicolás Guillén en la guerra contra el fascismo la oportunidad para el perdón, para que el pueblo sometido acordase piedad con su conquistador, como muestra en estos primeros versos de su famoso poema “España: poema en cuatro angustias y una esperanza”, escrito en 1937, durante su estancia en España para participar en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, en Barcelona, Valencia y Madrid.


La literatura se sirvió de la rapidez del periodismo y los pasquines se multiplicaron
La nueva promoción de grandes poetas, Alberti, García Lorca, Aleixandre, Miguel Hernández, Gerardo Diego, Cernuda, León Felipe, los Machado, se dio de bruces con una realidad excesiva y se entregaron sin remilgos, ni medias tintas. “Fue una literatura de memoria histórica, hecha por autores de urgencia, entregados a la crónica de manera consciente respondiendo a los acontecimientos. Hay un antes y un después del asesinato de Federico García Lorca, porque entienden que es un síntoma de la gravedad del enfrentamiento.

Sus obras de este periodo tienen un valor documental, casi arqueológico, importantes para el estudio. Por eso su perdurabilidad es escasa en nuestros días. Resisten mal el paso del tiempo”, razona Emilio Peral, profesor de Literatura Española en la Universidad Complutense de Madrid y director del curso Literatura y Guerra Civil: Nuevas aproximaciones a un arte de urgencia, que organizará la Complutense del 27 al 29 en El Escorial.

Esa necesidad de contestación inmediata y el exceso de realismo hizo perder la conciencia crítica a algunos de ellos años después de la contienda. El caso más sonado es el del propio Neruda y el fallido poema escrito a Stalin a su muerte, en 1953, dentro de Las uvas y el viento. “Stalin/ construía./ Nacieron/ de sus manos/ cereales,/ tractores,/ enseñanzas,/ caminos,/ y él allí,/ sencillo como tú y como yo,/ si tú y yo consiguiéramos/ ser sencillos como él./ Pero lo aprenderemos […]”.


Hubo un antes y un después del asesinato de García Lorca, síntoma de la dureza del conflicto
La propaganda tuvo un papel fundamental. Intelectuales y escritores de la República aprovecharon para la causa desde el primer momento de la batalla la gran cantidad de poetas, filósofos y pintores con que contaban. Tampoco se puede olvidar la poderosa industria impresora, que se quedó la mayoría en manos republicanas. Tal y como señala Andrés Trapiello en su libro Las armas y las letras (Destino), alrededor de 2.000 fueron las publicaciones que hicieron de voceras de las unidades milicianas, militares y oficiales de la República. “Tan ligadas al Ejército como a las fuerzas de la cultura”.

El profesor Peral confirma que todos los autores abandonaron sus proyectos y se entregaron a participar de la “conciencia patriótica” y desarrollaron un sistema de propaganda mucho más efectivo que el fascista. “En narrativa hubo algunos ejemplos, pero fueron las revistas comandadas por los grandes nombres de la cultura española, entonces jóvenes, quienes lideraron los proyectos como Hora de España, con Ramón Gaya, Manuel Altolaguirre, Juan Gil-Albert y Antonio Sánchez Barbudo. Además, casi cada regimiento tenía su propia revista y la mayoría eran semanales. Fue un crisol infinito”, cuenta Peral.

Eran revistas de malas hechuras, casi pasquines, repartidas entre soldados y vecinos, cuya principal cualidad era la velocidad con la que se imprimían y repartían. La propaganda viajó ligera por los frentes, donde se recitaba poesía ante una población analfabeta en una amplia mayoría, donde el teatro fue la estrella de las atenciones. Hora de España nace en enero de 1937: “Nunca en medio de tanta sangre y muerte se ha escrito nada semejante”, dijo María Zambrano de la revista en la que aparecían ensayos, poemas, narraciones, notas y conferencias. Más reflexión que propaganda, más pensamiento que guerra.

Entre sus colaboradores figuraron Antonio Machado, Luis Cernuda, Altolaguirre, Gaya, León Felipe, Alberti, Max Aub, Rosa Chacel, Bergamín, la propia Zambrano o Neruda. El espacio que dedicó a sus tribunas políticas era menor al que la revista dedicaba a las reseñas críticas, poéticas, ensayísticas. No era una revista de frente, sino de retaguardia. No tenía director, sino un secretario que coordinaba y un consejo de redacción que pensaba.

“Fue una literatura de circunstancia”, resume el catedrático de Literatura Española en la Universidad de Extremadura Gregorio Torres. “Hubo en los dos bandos una literatura de inmediatez y propaganda. Tuvo más ganga que valor literario, pero hay una minoría que cuenta. Sobre todo, la aparecida en las revistas, donde se hicieron unos textos que han resistido el paso del tiempo. Tienen un valor ético más que literario”. Y de ese ejercicio propagandístico, el profesor destaca a María Teresa León, primera mujer de Rafael Alberti,

“una burguesa rebelde que rompe con prejuicios y exigencias sociales”. La describe como una mujer muy activa, siempre reivindicativa en la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura, incapaz de “tapar el fuego revolucionario ni en el exilio”.

“Todo el camino sabemos;/ están los rifles engrasados;/ están los brazos preparados;/ ¡Marchemos!”, cerraba Nicolás Guillén con una canción en coro su Poema en cuatro angustias y una esperanza, ofreciendo el giro irreversible de las letras desde las barricadas. Atrás quedaron las vanguardias, la realidad les llamó y no pudieron escapar.

Una guerra a ojos de escritor
Sin matices

«La guerra era un hecho terminante frente al que no cabían matices: aceptarla o marcharse, y en la mayor parte de los casos simplemente aceptarla o sufrirla», escribió Dionisio Ridruejo sobre julio de 1936, en ‘Escrito en España’, sin aclarar por qué quienes no la aceptaban debían marcharse.


La sangre

«PREGUNTARÉIS: Y dónde están las lilas? / SFlbY la metafísica cubierta de amapolas?/
Y la lluvia que a menudo golpeaba/
sus palabras llenándolas/
de agujeros y pájaros?/
Os voy a contar todo lo que me pasa./
[...]
Generales/
traidores:/
mirad mi casa muerta,/
mirad España rota:/
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo/
en vez de flores,/
pero de cada hueco de España/
sale España,/
pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,/
pero de cada crimen nacen balas/
que os hallarán un día el sitio/
del corazón. /
Preguntaréis por qué su poesía/
no nos habla del sueño, de las hojas,/
de los grandes volcanes de su país natal?/
Venid a ver la sangre por las calles,/
venid a ver/
la sangre por las calles,/
venid a ver la sangre/
por las calles!», poema de Pablo Neruda, ‘Explico algunas cosas’, en 1936.


El vértigo

«Niños del mundo,/
si cae España —digo, es un decir—/
si cae/
del cielo abajo su antebrazo que asen,/
en cabestro, dos láminas terrestres;/
niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas!/
¡qué temprano en el sol lo que os decía!/
¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano!/
¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno!/
¡Niños del mundo, está/
la madre España con su vientre a cuestas;/
está nuestra maestra con sus férulas,/
está madre y maestra,/
cruz y madera, porque os dio la altura,/
vértigo y división y suma, niños;/
está con ella, padres procesales! [...]», César Vallejo en el poema ‘España, aparta de mí este cáliz’, de 1937-1938.


Lo nefasto

«Sigo la vida de España en una perspectiva de adorador ferviente. Todas las torres están más en pie que nunca. ¡Feliz paisaje! Nuestro Madrid sé que ha vuelto a ser el que queríamos, el que nos habían deformado y que sentíamos esa deformación dolorosa e íntima, como si nos hubiese dado una parálisis infantil retrospectiva, algo así de incongruente y grave [...] Tiene mi aquiescencia para reunir como quiera las páginas nacionales de mi obra literaria. Nada me enorgullecerá ni me emocionará más. Con Sánchez Mazas, con José María Alfaro, con Manuel Aznar estoy gestionando hace meses un puesto en el periodismo madrileño. Lo necesito con urgencia, porque soy el más náufrago de todos, ya que aquí sólo viven los que se unieron a lo otro, a lo nefasto, para que su vida resultase fácil. De no llegar eso me ahogaré el primero de año», escribió Ramón Gómez de la Serna a Giménez Caballero, en noviembre de 1939, en una carta titulada ‘¡Arriba España!’, que todavía permanece inédita y cita Andrés Trapiello en ‘Las armas y las letras’ (Destino).



Imagen e información http://www.publico.es/espana/387610/literatura-de-urgencia-desde-las-trincheras

Mercedes Alonso enseña sus cartas


Mercedes Alonso enseña sus cartas

JOSÉ RAMÓN GINER 18/07/2011

Me parece natural que Mercedes Alonso renuncie al legado de Miguel Hernández, y no levantaré mi voz en contra de una decisión tan acertada. El precio que Elche debía pagar por la custodia de estos documentos era, a todas luces, excesivo. Nadie discutirá a los herederos de Hernández su derecho a obtener un beneficio por la obra del poeta; pero no veo que deban ser los ilicitanos quienes costeen unas exigencias tan desmedidas. Ahora, que me parezca bien la decisión de Mercedes Alonso, no supone que esté de acuerdo con su actuación tan demagógica. Afirmar que el ahorro obtenido en este asunto remediará la situación de muchas familias ilicitanas es un brindis al sol. El día que la alcaldesa de Elche publique con detalle de qué familias se trata y cómo piensa gastar ese dinero, ya hablaremos. Hasta entonces, debo desconfiar de una persona que ha adoptado la demagogia como línea de conducta.

Quien siguiera con alguna atención la campaña electoral de Mercedes Alonso, no se habrá sorprendido de su proceder actual. Todo cuando ahora sucede, ya lo anticipaba el comportamiento de Alonso durante la campaña. En cada momento, esta mujer dijo a sus oyentes aquello que deseaban escuchar. Si se reunía con los afectados del Forum Filatélico, Alonso les prometía llevar sus reivindicaciones al Gobierno. Si los vecinos de las pedanías se quejaban del transporte público, les aseguraba que dispondrían de un servicio de taxi colectivo, aunque jamás dijera cómo haría tal cosa, ni calculara su coste. El punto donde más insistió Alonso fue en la creación de empleo. En Elche, el empleo se había perdido por la torpeza de los socialistas; en cuanto ella llegase a la alcaldía -aseguraba-, se remediaría la situación. Esto lo dijo Alonso ante los empresarios, ante las asociaciones de vecinos, ante... En cada reunión que convocaba, repetía, una y otra vez, que la creación de empleo sería su tarea prioritaria. Pues, bien, ya ha llegado Alonso a la alcaldía: ¿qué medidas ha adoptado para crear empleo? ¿Qué resultados se han obtenido?

Una de las decisiones más controvertidas de Mercedes Alonso ha sido suprimir una plaza dedicada a Dolores Ibárruri y cambiar el nombre de la avenida del Ferrocarril por el del alcalde Vicente Quiles. Al unir en un mismo acto los nombres de Quiles y Dolores Ibárruri, Alonso ha tomado una decisión política innecesaria. En política, las decisiones innecesarias son a menudo desafortunadas. Esta lo ha sido porque ha molestado inútilmente a numerosas personas que se han sentido ofendidas por la acción. Comprendo que a la alcaldesa de Elche no le guste Dolores Ibárruri, una persona situada en los antípodas de su ideología. Sin embargo, defendió la democracia con una pasión y un coraje que espero no tenga necesidad de demostrarnos nunca Mercedes Alonso.

Vicente Quiles, en cambio, jamás fue un demócrata, como él mismo reconoció repetidas veces. ¿Debemos honrar la memoria de una persona que prefería la dictadura a la democracia? A la alcaldesa de Elche le parece que sí, y algunos alegarán que esa es la grandeza de la democracia. Ciertamente, lo es. Pero me agradaría que nuestros gobernantes tuviesen el suficiente sentido común para no someter la democracia a una prueba tan vana. En todo caso, si la señora Alonso afirma que -a pesar de sus imprudentes decisiones- es una demócrata de corazón, la creeré. Aunque no encuentro ninguna razón por la que debamos poner la democracia a prueba, sobre todo si es a costa de eliminar la memoria del ferrocarril que, diga lo que diga Mercedes Alonso, es mucho más importante para Elche que la de Vicente Quiles.




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Imagen de Verena Sánchez Doering

Bodas de plata en Perelada


Bodas de plata en Perelada

Joan Manuel Serrat abrió con un emotivo recital la XXV edición del festival gerundense


MARÍA GÜELL / PERELADA (GERONA)
Día 19/07/2011

El 15 de julio es un día clave para los amantes del verano porque realmente empieza la desconexión con la rutina y arrancan las veladas a la luz de la luna. Para cambiar la rutina nada mejor que acudir a Perelada y dejarse llevar por la magia de sus espectáculos. Precisamente el viernes fue un día entrañable en los veinticinco años de esta gran cita porque Joan Manuel Serrat, uno de los artistas de la casa, recibió la medalla de Honor del Festival de manos de su fundadora Carmen Mateu. La entrega fue emotiva, con piropos en ambas direcciones, y fue un signo claro de que Serrat forma parte del álbum de fotos familiar.

El Nen de Poble Sec llegó a por la mañana, comió un arroz el hotel y por la tarde se vistió de con un traje de chaqueta oscuro y camisa blanco nuclear para subirse al espectacular escenario acompañado por la Orquesta Sinfónica del Vallés. No era su debut, ni mucho menos. Serrat ha cantado en varios ocasiones sobre esta tarima, en solitario o acompañado por Ana Belén, Miguel Ríos y Victor Manuel (dentro de la gira «El gusto es nuestro», en 1996). Y también ha compartido aplausos con la Orquesta Sinfónica de Barcelona, la Orquesta Sinfónica de Galicia y el Orfeón Donostiarra, y con Joaquín Sabina. Ahí es nada.

Con el aforo lleno ofreció un programa variado que arrancó con las palabras de Rafael Alberti: «Se equivocó la paloma, se equivocaba. Por ir al Norte, fue al Sur...», que fue coreada por los incondicionales. De poetas andaba el juego porque Miguel Hernández y Machado también fueron grandes protagonistas de la noche. El maestro Joan Albert Amargós, en la dirección de la Orquesta del Vallés, fue aplaudido en varias ocasiones. La simbiosis entre el cantante y la esta gran agrupación fue evidente.

Serrat estaba muy a gusto y bromeó entre tema y tema. En un catalán impecable reconoció la rentabilidad del tema «Fa vint anys que dic que fa vint anys que tinc vint anys» (hace veinte años que digo que hace veinte años que tengo veinte años). Todo empezó cuando realmente tenía veinte años con «Ara que tinc vint anys», que supuso una de las primeras apariciones de Serrat en TVE en el programa «Así es así canta», en 1968. Y cada veinte años ha ido añadiendo veinte años.

A los postres no podía faltar «Paraules d’amor» para la que se sirvió de un público entregado al que pidió que cantara ofreciéndoles el micro. El artista se despidió y se fue al Restaurante La Parrilla a cenar, durmió en el Hotel de Perelada y por la mañana se despidió de todos.

Su paso por estas Bodas de Plata será recordado por todos los asistentes. Pero queda mucho camino por recorrer de este gran aniversario. La extraña pareja de Montserrat Caballé y Al Bano llenará esta noche el Auditorio Parque del Castillo y el miércoles es el turno del genial Quincy Jones. Vendrán después Roberto Alagna, Plácido Domingo, Jamie Cullum o Ángel Corella, para cerrar el 15 de agosto con una fiesta de aniversario a cargo de Comediants.



Imagen e información http://www.abc.es/20110717/cultura/abcp-bodas-plata-perelada-20110717.html

lunes, julio 18, 2011

Versos que siguen latiendo


Versos que siguen latiendo

Delfina Acosta

Si aquel poeta de voz tan auténtica, nunca sometida a las imposiciones de las tiranías y de las dictaduras, viviera, cuánto fuego que se agiganta en las entrañas del hombre abofeteado por la injusticia, se erguiría también por sus palabras. Y ellas serían un grito, un decir infinito de la indignación humana.

Miguel Hernández, el infatigable vate nacido en Orihuela en 1910, fue un hombre comprometido hasta los tuétanos con la causa del hombre, y uno de los más grandes versificadores de su tiempo. Aunque murió a los treinta y dos años de edad en Alicante, víctima, como Federico García Lorca, de la bastarda guerra civil española, su poesía ha sido pura luz, porque iluminó y sigue iluminando la conciencia del individuo.

Dueño de un lenguaje vigoroso, de un decir palpitante y habitante de las más altas alturas de la lírica española, marcó tendencias, como muy pocos, en los poetas.

Di, cuenta, que los demás te siguen, que tratan de hallar en tus pertenencias líricas las aguas puras de la inspiración para saciar su sed, y te dirán que has peleado la buena batalla poética.

Miguel Hernández, pastor de cabras, dejó huellas indelebles en la poesía.

¿No se puede decir acaso lo mismo de Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, el Pablo Neruda de Veinte poemas de amor y una canción desesperada cuya obra continúa en las cumbres, aun cuando fue gestada en un tiempo y un momento tan frágiles, pues no contaba siquiera con veinte años cuando la escribió?

Hernández fue autodidacta, es cierto, pero supo qué tipo de lecturas escoger para ir puliendo la forma y el tono del lenguaje con el cual empezó a expresarse e inquietar.

Leyó a los clásicos del Siglo de Oro: Garcilaso de la Vega y Luis de Góngora. Y es muy bueno que los haya leído, pues autores de tan afianzados conocimientos y pensamientos no pueden sino encaminar, mejorar, discipular, iluminar y enseñar a madurar a quienes caen en la duda a la hora de pensar y versificar.

La poesía religiosa no le fue ajena, aunque fatigada ya su alma ante tanta indiferencia de los católicos en un tiempo de apremios, terminó encontrando su propia voz, con la que se sintió a gusto.

No hay nadie más apasionado que el lector, que es el que finalmente lleva a la fama o a la oscuridad a un poeta. Consecuente, genial, Miguel Hernández despierta siempre admiración y respeto.

Las abarcas desiertas

Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.

Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.

Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

Toda la gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y un mundo de miel.

Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.

Miguel Hernández

17 de Julio de 2011 00:00



Información http://www.abc.com.py/nota/versos-que-siguen-latiendo/
Imagen de Verena Sánchez Doering

domingo, julio 17, 2011

Un poético Serrat sinfónico



Un poético Serrat sinfónico

El cantante abrió Peralada con un recital dominado por Miguel Hernández
Domingo, 17 de julio del 2011

CÉSAR LÓPEZ ROSELL
PERALADA

Fue una noche cargada de poesía. Y de homenajes. ¿Y qué mejor que caminar verso a verso para encender las velas de 25º aniversario del Festival de Peralada? Esto es lo que hizo Joan Manuel Serrat el viernes para rendir su tributo a una muestra que lo ha acogido en 13 ocasiones. El artista quiso dar protagonismo a Alberti, Machado y, sobre todo, a Miguel Hernández. Y aunque el solemne formato sinfónico le restó intimidad y cercanía, acabó siendo aclamado por un público entregado.

Carme Mateu de Suqué, presidenta de la muestra, le entregó la Medalla de Honor del festival, destacando la complicidad del cantante con el festival y recordando el trato cariñoso recibido por parte del artista cuando ella estaba superando una grave dolencia. No es de extrañar que Serrat se sintiera «como en casa».

AMARGÓS Y MIRALLES / Con Albert Amargós, autor de los arreglos para la ocasión, al frente de la implicada Orquestra Simfònica del Vallès (OSV) y su fiel escudero Ricard Miralles al piano, el cantante entró en materia. La proyección de imágenes alusivas a las canciones acompañó la interpretación de las mismas. Arrancó con La paloma y llegaron Cançó de matinada, Aquellas pequeñas cosas y El meu carrer. En este tramo, la sonoridad orquestal sobrepasó a veces la voz del artista y ello dificultó la recepción de sus letras. Por suerte, las cosas mejoraron cuando le llegó el turno a Miguel Hernández.

«En mi época su nombre era un secreto y un silencio --dijo al presentar las canciones del poeta--. Mis padres no sabían quién era y mis maestros, si lo sabían, no se atrevían a decirlo. Fue ignorado por los vencedores de la guerra, por rojo, y por los perdedores, por pobre». Tres heridas arrancó la primera gran ovación. Luego siguieron Las desiertas abarcas, Dale que dale, la bellísima Elegía, la conmovedora El hambre, la popular Nana de la cebolla, Hijo de la luz y de la sombra y la reivindicativa y aclamada Para la libertad.

Apareció la ironía de Fa vint anys que dic que fa vint anys que tins vint anys. El artista explicó que la constante demanda le ha obligado a reestructurar la canción original. «Pero, ¿dónde se ha visto un catalán que rechace un éxito así?». Seria fantástic y Disculpe el señor, con Miralles al piano, nos devolvió al Serrat más próximo. Y El carrusel del furo, la sensible Pare y la clamorosa Cantares, al Nano más explosivo. En los bises no podían faltar Mediterráneo ni Paraules d'amor, coreada por los espectadores. Y el final no pudo ser más espectacular con La saeta, arropada por unos buenos arreglos orquestales.



Información http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/poetico-serrat-sinfonico-1082423
Imagen de Miguel Gonzalez