miércoles, marzo 24, 2004

Recuerdos: Serrat, el conversador 24/10/2002


Joan Manuel Serrat

Serrat, el conversador 24/10/2002

"Versos en la boca", su nuevo disco, fue la excusa para sentarse a conversar un lunes por la mañana. De las historias de calle que pueblan sus canciones, de los vinos de su propia bodega, de una dolencia cardíaca que no le preocupa, del resfriado de su nieta, del barrio y de los amigos. Joan Manuel Serrat siempre tiene tiempo, un par de horas, para hablar de la vida. Y eso, lógico, hay que aprovecharlo.


Pablo Márquez F., desde Barcelona.
(24/10/2002)

Joan Manuel Serrat está contando algo sobre el equipo de sus amores, el F.C. Barcelona, y la modelo Dolores Barreiro sonríe interesada. Ella ahora le cuenta algo sobre las gracias de su hijo y él la divierte luego con una anécdota de uno de los suyos. Entrevistado y entrevistadora están parados al centro del Centro Cultural Círculo del Arte, allá en la Carrier de la Princesa, número 52, en pleno barrio Ciutat Vella de Barcelona, rellenando el tiempo que los técnicos se toman en desmontar luces y equipos.

La nota para la televisión argentina ha terminado, pero, qué duda, Dolores sigue robando cámara. Opaca incluso a "Los caprichos", los famosos trabajos de Francisco de Goya - fechados en 1799- que invitan desde al fondo, silenciosos, luego de servir como una envidiable y millonaria escenografia.

El cantautor catalán, una de las voces más famosas de la música popular, acompaña a su invitada hacia la puerta y la despide con dos besos. Uno en cada mejilla. Ella viste un traje negro y largo y él, varios centímetros más bajo, acomoda sus bien conservados 58 años en unos jeans desgastados y una camisa de mezclilla al tono.

Duele que se vaya Dolores, cómo no, pero la agenda tiene que continuar. Ya lo sabemos: se hace camino al andar. Bueno, algo así.

"Por presentarlo un poco a quien no lo haya escuchado, debo decir que este disco es una introspección en el mundo de las sensaciones, en el mundo de las pasiones", dice Joan Manuel Serrat a modo de sumario de "Versos en la boca", su nuevo trabajo discográfico y la excusa para la charla de lunes por la mañana.

"Es un profundo buceo en aquellas zonas del alma donde se mezcla lo mejor y lo peor de cada uno de nosotros", sigue, buscando con una calma terapéutica cada palabra, ahora sentado en una mesa acondicionada con muchas botellas de agua mineral en un rincón de la sala de exposiciones.

Y este flamante universo de Serrat, que él define como "un prisma de muchas caras", gira en torno a historias que hablan de amores destructivos ("Así en la guerra como en los celos"), de declaraciones de los principios del amor ("Qué sería de mí sin ti"), del mundo de laberintos y cavernas que encierra un viaje en el metro ("La bella y el metro"). Eso, más el agudo y lúdico diagnóstico mental presente en "De cuando estuve loco", la canción promocional de un disco que, en España, vendió más de cincuenta mil copias en su primera semana.

"Y así, pues, vamos siguiendo hacia once historias que se van moviendo alrededor del hombre y sus circunstancias. Es un trabajo donde las canciones son más de observación".

- Ese es un trabajo de mucho mirar, de mucha calle...

"Creo que todo aquel que escribe algo, que cuenta algo, por muy introspectivo que sea, es capaz de hacerlo gracias a una cosa tan simple como el uso de los sentidos. Porque uno mira, porque uno huele, porque uno escucha, porque uno toca, porque uno siente a fin de cuentas. Y porque se emociona con estas cosas que escucha, que toca, que siente. A partir de ahí, de esta emoción que uno tiene, pues utiliza el mecanismo de la escritura en mi caso, y de la música, tratando de crear un vehículo que transmita esta conmoción personal al otro, que sea capaz de conmover al otro".

- ¿Y a usted, qué le conmueve?

"El simple hecho de estar vivo es un foco de conmociones. Afortunadamente no tengo una conmoción especializada, porque esto me obligaría a vivir sin la capacidad de ver todo el resto de cosas que van ocurriendo. Esto es algo mutante, rápido, donde se van produciendo grandes cambios. Y dentro de estos cambios prevalecen las grandes permanencias, y todo muda, pero todo está ahí...".

- Todo cambia y todo queda...

"Es como el principio de Lavoisier... Todo se muda... La energía se crea... La energía muda y se transforma, nunca... Nada se crea y se destruye, sólo se transforma. Eso es (ríe)".

- Bajo ese principio, Joan Manuel Serrat también ha ido mudando...

"Espero que sí. La vida es una convulsión. Debe ser terrible aquel individuo que no muda. El que no lo hace, exagerándolo, se queda en el bebé. El no mudar es morir...".

- ¿Y usted podría definir su mutación, desde el Serrat de los inicios?

"De ninguna manera... Si no tiene una pregunta más sencilla, pues yo me retiro porque no sabría qué cojones decirle para poder contestarla (ríe)... Sólo le puedo decir que he tratado siempre, y sigo tratando, sin demasiado esfuerzo por mi parte, porque me sale bastante natural, de mantener aquello que fue y es y espero que sea mi espina vertebral. Yo tuve la suerte de que me parieran en una casa de gente buena, de gente honrada, gente sensible, gente que me enseñó mucho, y he tenido la fortuna de tener grandes maestros y espléndidos amigos. Ellos han creado la rama, las raíces, el tronco del árbol y, bueno, los brotes que puedan ir saliendo, cayendo cada año, eso es otra cosa, es lo que realmente ya la vida va aportando".

El barco de Joan

- Usted es un artista que siempre está en contacto con la gente de la calle. De hecho, lo vi bajarse de un taxi para llegar a esta entrevista...

"Me gusta la calle, me gusta el barrio donde vivo porque tiene tiendas. Tengo el pan, tengo el periódico, tengo la farmacia, los tomates, la escuela de mis hijos estaba para llevarlos caminando cuando eran chicos, me gusta tener esas cosas a mano...".

- Otros artistas, con mucha menos fama y trayectoria que la suya, prefieren recluirse en sus estudios o en sus casas para que nadie los moleste...

"Me parece lo más natural del mundo salir y juntarme con la gente... Yo tengo amigos que son artistas, y nos juntamos y nos cagamos de risa, vamos al fútbol a pie, vamos al cine, vamos a tomar cerveza en los bares y cosas de esas... Probablemente, lo que permite eso también es tener una buena relación con la gente. La gente nos trata bien y nos deja tranquilos, y estamos muy a gusto".

- Imagino que las historias que cuenta en sus canciones las conversa con sus amigos, que las "testea" con su círculo en las noches de bar...

"No, vamos, los amigos son los amigos, el premio que te da la vida y con el cual conversas aquellas cosas que te importan, ¿no? Y sí, no lo hago tanto como para testearlos. No soy tan hijoputa para eso (ríe)... Lo converso para ver qué piensan ellos del tema. Con los amigos se comparte el pensamiento... No los agarro así (hace el gesto de cuchichear al oído) y les digo tú, qué piensas de... . No, joder, si a los amigos hay que tratarlos muy bien".

- De acuerdo. Y a propósito del pensamiento, hay un libro, "Cuando llegan las musas" se llama, donde se cuenta cómo funciona la inspiración en doce conocidos escritores. ¿A usted cómo le funcionan las famosas musas?

"Creer en las musas es como creer en la Providencia Divina, como creer en el destino. Claro, nos ocurren cosas, pero las cosas que nos ocurren están más sujetas al azar que al destino. Sería terrorífico que fuera el destino el que manipulara nuestras vidas... ¿Las musas? Yo no he tenido nunca el gusto de las musas. Yo he tenido que trabajar. Si he sido capaz de escribir algo, ha sido porque he enterrado los codos, porque me he peleado con las palabras y con las notas... Esto es como cuando uno va a pescar, ¿sabe?, que el resultado no sólo depende de la espera sino de dónde cala usted la caña".

- Y usted siempre la cala donde más duele. He leído que ha hecho campañas para detener la discriminación a los inmigrantes en España, que ha hecho un par de conciertos en solidaridad con el pueblo argentino, entre otras causas...

"Mire, ¿sabe qué pasa? Yo creo que aquí vamos todos en un mismo barco y que es muy difícil salvarse a nivel personal si no se salva uno colectivamente... Es el barco de la humanidad".

- Pero usted es uno de los capitanes del barco...

(Risas) "Hay mucha gente. En ese barco estamos todos, algunos lo saben y otros no, pero yo no recuerdo que algún día me decidiera a convertir mi vida en un activismo y tampoco quiero dejar de hacer nunca lo que crea que deba hacer. Lo que yo he hecho a lo largo de toda mi vida es actuar de acuerdo a lo que mi conciencia me ha dictado. No he tenido otra motivación".

- ¿Hay algo que le moleste puntualmente de lo que pasa a diario?

"No es que yo viva molestao... Pero si usted toma la prensa, hay suficientes cuestiones de las que podríamos conversar... La situación de Oriente próximo, las relaciones entre el Gobierno norteamericano y su propósito de atacar Irak, temas tenemos tantos como usted quiera, depende del tiempo que tengamos (ríe)...".

- Sí, pero es normal que...

"Ahora, hay otros temas que también me interesan. Me interesa, por ejemplo, si mi hija habrá comprado los libros que tenía que comprar hoy para ir a la escuela, me interesa cómo le estará yendo a mi otra hija que está empezando a hacer la práctica en una farmacia, me interesa saber si a mi nieta se le habrá curado el resfriado que tenía ayer y que la tenía muy jodida, me interesa qué va a ser del fútbol club Barcelona esta noche que juega, en Turquía, contra el Galatasaray...".

- Le decía que algunos artistas, aparte de ermitaños, no les interesa tener contacto con lo que pasa en el mundo...

"Es que no son sólo artistas, incluso hay periodistas que no leen los diarios (ríe). Hay gente que no tiene ningún interés en enterarse de las cosas".

Cosecha Serrat

- Hay un tema recurrente en su discografía y tiene relación con la locura. A usted, parece, le maravilla la locura...

"Sí, es verdad, es un tema que aparece bastante... Hay una posición de profundo respeto hacia el pensamiento distinto, al que está fuera del orden, caótico en algunos casos, pero que en algunos puede ser de una lucidez espléndida".

- Alguna vez lo han tratado de loco...

"Jamás. No tengo ningún problema, en mi vida he ido al siquiatra... lo cual no quiere decir nada, sólo que no lo he necesitado. Y no tengo ningún problema neurológico y tomo de vez en cuando algún tranquilizante como cualquier persona...".

- Me refería a que le hayan dicho loco por ser artista, por hacer música...


"Sí, claro. Loco es el distinto, no necesariamente el enfermo...".

- Respecto a enfermedades, usted tuvo un problema al corazón hace unos meses que lo tuvo en el hospital un par de días...

"Sí, bueno, un problema de mediana intensidad en la escala de Richter (risas)... Fue un susto, como el que a veces el cuerpo suele proporcionar. Pero está absolutamente superado, no hay ningún problema... Y no me ha dejado ninguna secuela, ni síquica ni moral" (ríe).

- Pero, supongo, con esas cosas se le toma un poco de respeto a la vida, a la muerte...

"Le aseguro que estoy absolutamente igual que el día antes de que tuviera el problema. Si no me equivoco, fue el 27 de junio. El 28 tenía un concierto de homenaje a un compañero y dejé al pobre Joaquín (Sabina) solo a bordo del barco. Luego, a los tres días, lo primero que hice fue ponerme a escribir y aquí estoy... Al no tener secuelas física, al no dejar zonas infartadas, lesiones de ningún tipo, estoy llevando la misma vida que hacía antes del problema. Ya había dejado de fumar...".

- ¿En serio? Pero si usted fumaba mucho.

"Probablemente, eso tuvo algo que ver... (suelta una carcajada). Bueno, y hago una vida sana, practico deportes con frecuencia, no le diré que tengo una dieta alimenticia muy liviana, porque no es verdad, yo como con normalidad, pero bebo exclusivamente vino. Evidentemente, si al médico se le ocurriera prohibirme el vino, cambiaría de médico, de eso no le quepa duda".

- A propósito, ¿cómo van los vinos de su viña, Mas Perinet?

"Estoy trabajando en ellos, todavía no puedo presumir. Tengo un campito y una bodega, y estoy plantando garnacha y cariñena, que son las variedades con la que los vinos mediterráneos deberían competir en todo el mundo. También un poquito de cabernet, un poquito de merlot y, bueno, un poquito de varias cosas... Yo calculo que la cosecha del 2002 será la primera en salir a la venta, el 2004".

- Problemas de publicidad no van a tener sus vinos...

"Espero que tengan más calidad que publicidad. Que, cuando salgan, la gente tenga la posibilidad de probar un buen vino y no otra cosa. Quiero ser muy responsable en este sentido".

- Cierto. La publicidad no parece ser lo suyo. Su familia también se ha mantenido fuera de la publicidad...

"Lo que pasa es que no son de vida pública. No tienen, le voy a confesar, el más mínimo interés en aparecer en ningún lugar. Lo cual me facilita a mí mucho la labor en ese sentido...".

- Claro, porque si lo quisieran podrían ser portada de todas las revistas...

"No están porque no quieren. Son muy felices viviendo como están. Tengo suerte. Tengo una familia inteligente".

- Tres hijos, dos nietos...

"Y dos perros (ríe)... que también cuentan en el patrimonio familiar, no están anotaos, pero, bueno...".

Información de : Música de Emol
Imagen de: Google

martes, marzo 23, 2004

MIS GAVIOTAS - SERRAT


Mis gaviotas
(Joan Manuel Serrat)


Jugando ayer desnudo por la arena
mi niñez poco a poco vi pasar,
se me escapó sin darme cuenta apenas,
soñando con volar.

Irme jugando con el viento,
caer sobre el agua un momento.
Crecí soñando, cerca del mar,
junto a las rocas,
un día aprendí a volar,
aprendí a volar
como mis gaviotas.

Y me fui lejos de allí
aquel día,
sin mirar atrás creí
que jamás volvería.

Me encontré un cardo, una flor,
un sueño, un amor, una tristeza,
me fui solo y luego fuimos dos,
un beso, un adiós y todo empieza.

Otra canción, otra ilusión, otras cosas,
y harto ya de andar
hoy volví a buscar
mis gaviotas.

Y no las vi, ellas también se fueron
de aquel rincón que nos unió una vez,
me quedé solo, escarbando en el suelo,
buscando mi niñez.

Ellas no ha de volver jamás,
ellas la dejaron atrás,
bajo la arena, cerca del mar,
junto a unas rocas
que no saben volar,
que no saben volar
como mis gaviotas.

Y me voy más triste hoy
que aquel día,
que sin mirar atrás
creí que jamás volvería.



Imagen Verena Sánchez Doering

lunes, marzo 01, 2004

EL HORIZONTE























El horizonte
(Joan Manuel Serrat)


Puse rumbo al horizonte
y por nada me detuve,
ansioso por llegar
donde las olas salpican las nubes,
y brindar en primera fila
con el sol resucitado,
sentarme en la barandilla
y ver qué hay del otro lado.

Y cuanto más voy pa' allá
más lejos queda,
cuanto más deprisa voy
más lejos se va.

Allí nacen las leyendas
y se ocultan los secretos
y se alcanza a dibujar
con las estrellas en el firmamento.
Sueño con encaramarme
a sus amplios miradores
para anunciar, si es que vienen,
tiempos mejores.




Video de http://www.youtube.com/user/ADSerrat