domingo, mayo 28, 2006

La mujer que yo quiero....





La mujer que yo quiero
(Joan Manuel Serrat)


La mujer que yo quiero, no necesita
bañarse cada noche en agua bendita.
Tiene muchos defectos, dice mi madre,
y demasiados huesos, dice mi padre.

Pero ella es más verdad que el pan y la tierra.
Mi amor es un amor de antes de la guerra
para saberlo...
La mujer que yo quiero, no necesita
deshojar cada noche una margarita.

La mujer que yo quiero, es fruta jugosa
prendida en mi alma como si cualquier cosa.
Con ella quieren dármela mis amigos,
y se amargan la vida mis enemigos...

porque sin querer tú, te envuelve su arrullo
y contra su calor, se pierde el orgullo
y la vergüenza...
La mujer que yo quiero, es fruta jugosa
madurando feliz, dulce y vanidosa.

La mujer que yo quiero, me ató a su yunta,
para sembrar la tierra de punta a punta
de un amor que nos habla con voz de sabio
y tiene de mujer la piel y los labios.

Son todos suyos mis compañeros de antes...
Mi perro, mi Scalextric y mis amantes.
¡Pobre Juanito...!
La mujer que yo quiero, me ató a su yunta:
pero, por favor, no se lo digas nunca.

Pero, por favor, no se lo digas nunca...




El amor cantado en hermosos versos
La mujer que yo quiero… es fruta jugosa madurando feliz, dulce y vanidosa….
La mujer que yo quiero, me ató a su yunta: pero, por favor, no se lo digas nunca...
Que hermosa declaración de amor…
Sentir en el alma y en la piel ese amor…pero dejando el misterio y el encanto…de no decirlo nunca…solo entregarlo
Mágica declaración de amor…




....Freyja



(Foto disponible en: Imágenes Google)
Copyright © Freyja

lunes, mayo 15, 2006

“Quien se dedica a una profesión que le hace feliz, más que un mérito tiene una bendición”.


“Quien se dedica a una profesión que le hace feliz, más que un mérito tiene una bendición”.

Discurso de Joan Manuel Serrat en Madrid

15/5/2006 - Joan Manuel Serrat - Universidad Complutense de Madrid - España

Antes que nada, quiero agradecer esta distinción con la que me honran.

Aunque mi amigo Rafael Azcona sostiene la teoría de que los premios han de ser secretos y fuertemente dotados, este es distinto y especialmente agradable, porque es uno de los que podré presumir ante mis hijas y mis paisanos: ya saben que a los catalanes no hay cosa que nos guste más que ganar en Madrid.

Además, debo confesarles que me gustan las razones que se argumentan para concederme hoy este honor. Se desprende de ellas que les caigo bien y que ha sido un amigo el que ha montado este festejo.

Según palabras de otro buen amigo, José Luis García Sánchez, se ponen ustedes tan estupendos en los méritos considerados, que la distinción, según él, casi sabe a poco; y añade que, de ser verdaderos tales méritos, me debían, además, hacer duque de Pueblo Seco y regalarme una vajilla de doce servicios. Incluso concluye que ustedes no encontrarían descabellado que, en un ataque de vanidad, le hiciese una OPA a Joaquín Sabina.

Probablemente, las virtudes que se me atribuyen son algo exageradas. Pero digo yo que no habré sido un arbusto tan torcido cuando me han dado el birrete. Quizá la forma más coherente de agradecer este honor fuera el componer para ustedes una copla del tipo “Birrete, ay, mi birrete...”, de rima agradecida, aunque un poco fuera de lugar.

Bromas aparte, ahora espero que entiendan y respeten mi derecho a defenderme de tanto halago.

Yo aprendí el oficio de hacer canciones y cantar de otros que antes lo aprendieron de otros, y me hace feliz pensar que tal vez con mi trabajo he podido ayudar al aprendizaje de los que siguen. Si he contribuido poética y musicalmente a dignificar la canción, me parece fantástico que ustedes, contemporáneos míos, me lo hagan saber y me siento muy halagado de que me lo agradezcan.

La gratitud no es una virtud frecuente; más bien lo contrario. La historia está llena de hombres que mucho han contribuido en este u otro aspecto de la vida y que no han recibido a cambio más que el desprecio y la ingratitud de sus contemporáneos, aunque coincidirán conmigo en que un hombre que disfruta del privilegio de dedicarse a una profesión que le hace feliz, que hace lo que le gusta hacer, que le pagan por hacerlo y que además constantemente percibe que la gente le quiere, más que un mérito tiene una bendición. Y este es mi caso.

También me alegra que conste entre los méritos que se me atribuyen el de haber contribuido a la difusión de la obra de grandes poetas españoles, pero les confieso que, al musicar poemas de Antonio Machado, de Miguel Hernández y de otros maestros, no era exactamente esa mi intención. Lo hice porque sus poemas me conmovieron. Lo hice siguiendo el camino de otros que lo hicieron antes que yo, como Paco Ibáñez, como Raimón, como Alberto Cortez y algún otro más. Lo hice porque los versos sonaban a canciones. Canciones bellas e inteligentes que a mí me hubiese gustado escribir. No se si ellos, los grandes musicados, estarán de acuerdo con lo que se ha hecho con su obra, ni con lo que se ha dicho aquí al respecto. Realmente seria interesante conocer su opinión.

En mi defensa les diré que una de las mayores satisfacciones que tuve cuando grabé aquellas canciones con versos de Antonio Machado fue una carta del gremio de libreros de Madrid en la que se me agradecía, después del éxito del disco, mi contribución a que las ventas de los libros del poeta se multiplicaran.

Decía Xavier Regás, afamado crítico teatral barcelonés y padre de amigos tan entrañables como Oriol, Xavier, Georgina y Rosa Regás, que un hombre culto en Barcelona, allá por los 70, era aquel que conocía la existencia de Antonio Machado antes de que Serrat hubiese puesto música a algunos de sus poemas. No le faltaba razón. He conocido a alguno que discutía de Machado sin haber leído jamás un poema suyo, solo porque había oído el disco:opinaban de la película y solo habían visto el trailer.

La carta del gremio de libreros tranquilizó mi conciencia, en el sentido de que mi trabajo tal vez sirvió para algo más que para darle una capa de pintura a la ignorancia.

También me gusta la idea de haber contribuido a normalizar el catalán o, mejor dicho, a devolver la normalidad al catalán. Aunque en mi caso no hay que darle mucha importancia porque, aparte de ser catalán, ejerzo de tal, y para mí expresarme en catalán ha sido algo tan natural como que crezcan las uñas. Si hay que agradecer a alguien su contribución a la normalización del catalán, hagámoslo con quienes han peleado por defender el derecho propio o ajeno, sobre todo el derecho ajeno, por devolver la normalidad a una lengua y una cultura que solo la intolerancia, la ignorancia y el rencor marginaron.

Soy bilingüe, como los reptiles. Aunque me reconozco catalán, soy mestizo; y, por mi origen, escribir y cantar en castellano es también una manera natural de expresarme a la que no estoy dispuesto a renunciar, de la misma forma como jamás pensé en dejar de escribir y cantar en catalán. Si alguna vez alguien me preguntó en cual de las dos lenguas me expresaba mejor, mi respuesta fue que siempre me expreso más a gusto en la que me prohíben hacerlo.

Tal vez ustedes, al premiarme con este doctorado, han querido contribuir al esclarecimiento de uno de los misterios de la metafísica patriótica o, en términos de Antonio Machín, a resolver el dilema de: Cómo se pueden tener dos idiomas a la vez y no estar loco.

Seguro que en esto habrá quien tenga otro punto de vista tan legítimo como el mío. Pero en lo que supongo que estarán de acuerdo conmigo es en que el hombre, al defender los valores democráticos, al enfrentarse a la discriminación y la intolerancia, al defender la riqueza del pensamiento libre y plural, no hace otra cosa que actuar en defensa propia.

Reivindico valores como la libertad y la justicia como un algo único, pues no hay libertad sin justicia, ni justicia sin libertad.Lo hago frente a la preponderancia aplastante del dinero, valor supremo por el que se miden y se valoran las cosas y las gentes. Reivindico la justicia y la libertad, porque reivindico la vida. Reivindico a la humanidad en su sentido más amplio. Reivindico a los humanos y a la naturaleza, que nos acoge y de la que formamos parte. Reivindico el realismo de soñar en un futuro donde la vida sea mejor y las relaciones más justas, más ricas y positivas, y siempre en paz. Y sobre todo, como un derecho que todo lo condiciona, reivindico el conocimiento como el pilar fundamental que nos sustenta y que nos caracteriza positivamente como especie. Que esto sea digno de reconocimiento es algo que debería hacernos reflexionar acerca del mundo en que vivimos y de los valores que lo mueven.

Como decía el profesor Casares, cuando hablamos del canto y de quien lo practica hablamos de un arte que ha vertebrado la sociedad. Yo escribo canciones para expresarme, pero también para comunicarme. Los argumentos de mis canciones están en mí, pero también están alrededor de mí. Son lo que yo siento, pero también son lo que me cuentan los demás. Son lo que yo soy, pero también lo que me gustaría ser. Son mi realidad, pero también mi fantasía.

Las canciones viven en la memoria personal y colectiva de las gentes. Las canciones viajan y nos transportan a tiempos y lugares donde tal vez fuimos felices.Todo momento tiene una banda sonora y todos tenemos nuestra canción, esa canción que se hilvana en la entretela del alma y que uno acaba amando como se ama a sí mismo. Tal vez alguno de ustedes ahora este pensando: “Por su culpa, Serrat, me casé con el que hoy es mi esposo –o mi señora–… estábamos un atardecer de verano en la playa, cuando empezó a sonar su canción… etcétera…”. Por favor: eso no es culpa de mis canciones, sino de sus atardeceres de verano y de sus ímpetus juveniles. Así son algunas canciones. Personales e intransferibles. Otras aglutinan un sentimiento común y se convierten en himnos. Entonces dejan de pertenecer al autor para ser de todos.

Me complace que hayan valorado ustedes esta parcela de la poesía que es la canción popular, que, además de algunas otras cosas, es una forma de acceder al conocimiento del mundo. Les puedo jurar que en la composición y en la ejecución de algunas canciones populares hay hallazgos tan definitivos como el teorema de Pitágoras o las virtudes del ácido acetilsalicílico para combatir la cefalea. Dice el refrán que "quien canta, su mal espanta". Y es cierto. Cantando compartes lo que amas y te enfrentas a lo que te incomoda. Conjuras los demonios y conviertes sueños en modestas realidades.Yo canto por el gusto de cantar. Cantar me da placer. Por eso, para mí, tener el oficio de cantar es un privilegio. Aparte, siempre te dan mesa en los restaurantes.

Estoy seguro de que, por encima de todos los considerandos que se enumeran, esta distinción es el fruto de algo tan simple y preciado como el cariño. Así lo entiendo y lo agradezco. Si para algo vale la pena vivir es para querer y ser querido. Es lo que mueve mis pasos. Probablemente, a lo largo de mi vida no haya hecho otra cosa que lo que estoy tratando de hacer ahora mismo: que me quieran mis amigos. Y tener cada vez más. Que es la única acumulación que merece la pena en la vida y por la que no se pagan impuestos.

Muchas gracias.


Joan Manuel Serrat

Mis gaviotas...



Mis gaviotas
(J.M.Serrat)

Jugando ayer desnudo por la arena
mi niñez poco a poco vi pasar,
se me escapó sin darme cuenta apenas,
soñando con volar.
Irme jugando con el viento,
caer sobre el agua un momento.
Crecí soñando, cerca del mar,
junto a las rocas,
un día aprendí a volar,
aprendí a volar
como mis gaviotas.
Y me fui lejos de allí
aquel día,
sin mirar atrás creí
que jamás volvería.
Me encontré un cardo, una flor,
un sueño, un amor, una tristeza,
me fui solo y luego fuimos dos,
un beso, un adiós y todo empieza.
Otra canción, otra ilusión, otras cosas,
y harto ya de andar
hoy volví a buscar
mis gaviotas.
Y no las vi, ellas también se fueron
de aquel rincón que nos unió una vez,
me quedé solo, escarbando en el suelo,
buscando mi niñez.
Ellas no ha de volver jamás,
ellas la dejaron atrás,
bajo la arena, cerca del mar,
junto a unas rocas
que no saben volar,
que no saben volar
como mis gaviotas.
Y me voy más triste hoy
que aquel día,
que sin mirar atrás
creí que jamás volvería.

Cuantas veces hacemos un alto en nuestras vidas buscando los que se nos escapo sin darnos cuenta....
La niñez que pasa, crecer soñando y un día tomar el vuelo como esas bellas gaviotas, nuestro propio vuelo...
Tomamos sueños...amor y vida...tomamos todo...y luego sentimos que todo nos abandona y es ahí donde añoramos lo que un día dejamos atrás
Volvemos a buscar esos sueños...en esos lugares donde un día aprendimos a volar, pero de alguna forma ellos también se han ido...con el viento
Aprender a volar con la vida es dejar en el camino mil momentos que ya no volverán...



....Freyja



(Foto disponible en: Imágenes Google)
Copyright © Freyja

domingo, mayo 07, 2006

Serrat canta al «ser humano» en 'Mo'


Serrat canta al «ser humano» en 'Mo'
(miercoles 19 de abril del 2006)

El cantautor advierte de que el álbum, 12 temas en catalán, va a exigir concentración por parte del público
El cantautor Joan Manuel Serrat manifestó ayer en Barcelona, durante la presentación de su nuevo disco, Mo, que el álbum, compuesto por 12 temas en catalán, «tiene más que ver con el ser humano que con el mercado». Serrat ha querido rendir homenaje a la isla de Menorca y a su capital, Mahón, donde el artista suele refugiarse para trabajar y descansar.


Con muy buen aspecto y tan sonriente como de costumbre, el cantautor explicó que ha trabajado en este álbum «poético e intimista» con «total libertad». Admitió que el disco tendrá una difusión «limitada» debido a que es en catalán y no en castellano. Sin embargo defendió esta opción, porque, a su juicio, es una forma de apoyar las «lenguas minoritarias». Asimismo, advirtió que no es un disco fácil y que va a exigir «mucha concentración» por parte del público.

Se mostró convencido, además, de que habrá «un público fiel que hará suyo el catalán, aunque sea por un rato». Para avalarlo recordó ejemplo de América Latina, donde el cantautor ha ofrecido numerosos conciertos en el último año en el marco de la gira 100x100 Serrat y donde algunas canciones las cantó en catalán. La gira de presentación de Mo arrancará en Mahón el próximo 27 de abril. A partir de 9 de mayo ofrecerá 17 recitales en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC).

Después se llevarán a cabo dos conciertos en el Teatro Gran Vía de Madrid que, en opinión del artista, pueden contribuir a «tender puentes» entre Cataluña y el resto de España y limitar «las fobias», que «van y vienen». A juicio de Serrat, estas fobias «nacen de la ignorancia y están por todas partes». Valencia y Castellón serán también escenarios de la gira, que finalizará el próximo 30 de junio.

Serrat, de 62 años, explicó que el álbum retrata los paisajes de Menorca a lo largo del año y «a modo de reconocimiento».

En este nuevo trabajo -íntegramente en catalán después de 17 años--intervienen músicos de gran valía como el ya habitual pianista Ricard Miralles; Josep Mas 'Kitflus' en teclados y arreglos; Víctor Merlo en el contrabajo; el guitarrista David Palau y el batería y percusionista Roger Blavia.




Que mágico...
Serrat siempre encantando con todo lo que hace....solo que para poder escuchar ese disco va a pasar mucho tiempo...
Ya que acá de demora mucho en llegar sus discos, ojalá lo escuche....
Serrat...mágicamente cantando en catalán..
Felicidades bello y encantador Serrat , tus pequeñas cosas siempre dejan magia...

(pensando me quede...que me faltan discos del, que jamás llegaron acá...que pena)


....Freyja



(Foto disponible en: Imágenes Google)
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lunes, mayo 01, 2006

Testamento de miércoles...


Testamento de miércoles
(Joan Manuel Serrat - Mario Benedetti)


Quiero aclarar que este testamento
no es el corriente colofón de vida
más bien se trata de un legado frágil
vigente sólo hacia el final de un día

digamos pues que lego para el jueves
las inquietudes que me puso el martes
cambiadas sólo un poco por los sueños
y esa tristeza que es inevitable.

Lego una nube de mosquitos y una
computadora que no tiene pilas
y hasta mi soledad con la esperanza
de que mis legatarios no la admitan.

Lego al jueves cuatro remordimientos
la lluvia que contemplo y no me moja
y el helecho ritual que me intimida
con la vieja elegancia de sus hojas.

Lego el crujido azul de mis bisagras
y una tajada de mi sombra leve
no toda porque un hombre sin su sombra
pierde el respeto de la buena gente.

Lego el pescuezo que he lavado como
para un jueves de horca o guillotina
y un talante que ignoro si es recato
o estupidez malsana o alegría.

Lego los arrabales de una idea
un tríptico de espejos que me hiere
el mar allá al alcance de la mano
la hiedra que abanica las paredes.

Y sólo ahora pienso que en mi árbol
en mis brumas sin rostro y en mi vino
me quedan por legar tantas historias
que alguna se me esconde en el olvido.

Así que por si acaso y por las dudas
y para no afligir a quien me herede
las dejo para otro testamento
digamos el del viernes.




Como logras hacer la poesía una canción tan bella....y de Benedetti tomas su poesía y la conviertes en canción, donde Benedetti deja palabras bellas y arrancadas quizás de una agonía

Con este testamento se cambia las inquietudes del día anterior para el día siguiente solo con un poco de sueños.....y así y todo deja + cosas para otro día en un nuevo testamento....
Donde Serrat hace una bella melodía

Y yo dejo:
Yo dejo...mi corazón partido al silencio
Yo dejo...mis días de amor al viento
Yo dejo...mis sueños al infinito
Es todo lo que tengo....
Bello y hermoso Serrat, compañero de mis días y silencios...


Serrat con....Freyja



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