sábado, mayo 30, 2015

Ofreció una antología canónica de su obra lírica y musical, consumando una síntesis sin igual de tradiciones estéticas y culturales muy diversas.



Ofreció una antología canónica de su obra lírica y musical, consumando una síntesis sin igual de tradiciones estéticas y culturales muy diversas.
Triunfal concierto de Serrat en el Olimpia

30-05-2015

JUAN PEDRO QUIÑONERO
Serrat, durante un momento de su actuación en el Olimpia
En el marco de su gira nacional e internacional, destinada a celebrar sus 50 años de carrera, Serrat se presentó en una sala que tiene mucho de legendaria - «Tan importante para la canción y la cançó», diría Serrat- acompañado de Ricardo Miralles (su no menos legendario pianista)-, Josep Mas (teclados y programaciones), Vicente Climent (baterías y percusiones), David Palau (guitarras) y Rai Ferrer (contrabajo y bajo eléctrico).

El espléndido diseño luminoso del espectáculo, concebido por Oscar Gallardo, dio a la «intimidad» relativa de la sala (1.800 espectadores, en pie, en numerosas ocasiones) una dimensión cosmopolita que encaja bien con los nuevos y viejos arreglos de un gran maestro que ha revisado y antologado su propio repertorio con una sabiduría que solo se gana con la madurez definitiva del tiempo.

Serrat comenzó con sus grandes clásicos y alguna de sus primeras canciones, para terminar con la apoteosis de sus grandes clásicos coreados y cantados a coro con un público que, en muchos casos, se inició a la vida adulta con las versiones del cantante de algunos poemas míticos de don Antonio Machado.

Con la sabiduría de los grandes maestros, el Serrat de hoy sigue siendo fiel al joven del Poble Sec de la Barcelona de los años 60 del siglo pasado. Ha perdido el vozarrón de sus primeros años. La «fragilidad» relativa de su nueva voz confiere a su obra más reciente una dimensión excepcional.

Serrat es uno de los raros intérpretes que puede retomar muchos de sus clásicos juveniles («Yo nací en el Mediterráneo», «Ara que tinc vint anys») para cantarlos a la luz de una experiencia esencial: aportar la experiencia y sabiduría de un hombre de setenta y pocos años a la luminosidad virginal del joven primerizo. Esa síntesis que llega con la madurez definitiva tiene en Serrat muchos otros ángulos.

Serrat quizá sea el único artista, músico y cantante español capaz de improvisar unos párrafos en francés, gastar bromas en el más genuino «porteño» de Buenos Aires, rendir homenaje a las soleares o los cantes festeros andaluces, realizar muchas de las mejores versiones de los grandes clásicos castellanos y catalanes (Antonio Machado, Ausiàs March), aludir al refranero gallego, rendir homenaje a la gran música popular mexicana o chilena... en un mismo concierto, destinado a recordar la aventura artística y musical de 50 años de carrera.

De ahí la universalidad cosmopolita de su concierto triunfal en el Olimpia. No sin cierto sentido del humor, la crítica y la ironía -para consigo mismo-, Serrat propuso a un público entusiasta (en lágrimas, en muchos casos) algo más que una «antología» de su obra: un compendio del arte de vivir y crear, en un mundo infeliz que su arte ayuda a comprender un poco mejor.



Joan Manuel Serrat triunfa en concierto por 50 aniversario en París -




Joan Manuel Serrat triunfa en concierto por 50 aniversario en París - 

Camerino Sab 30 mayo 2015 8:57

El cantautor Joan Manuel Serrat triunfó en su primer y único concierto celebrado anoche en la mítica Sala L’Olympia de París, organizado en el marco de su gira mundial para conmemorar el 50 aniversario del inicio de su carrera artística.

El concierto se celebró a sala llena con un público entregado para asistir al primer concierto que daba en la sala de conciertos más importante y antigua de París el cantante barcelonés, de 71 años de edad y que inició en 1965 su carrera en el mundo de la canción.

“Este año se cumplen 50 años de mi ascenso a los escenarios. Quiero agradecer a todos los que me ofrecieron esta posibilidad. Está bien hacer algo que te gusta, por lo que te aplauden y te pagan”, comentó Serrat durante el concierto.

El artista, quien alternó canciones en catalán y español durante todo el concierto, inició con el tema “Canço de Brasoll”, el cual fue recibido de pie por el auditorio de cerca de dos mil personas, la mayoría españoles y latinoamericanos.

Después alternó temas de su más reciente disco “Antología desordenada”, lanzado en 2014, con otras más clásicas de su repertorio de más de 300 canciones, que interpretó al final.

Entre ellas, en el programa no faltó “Nací en el Mediterráneo”, “Lucía”, “Caminante no hay camino” y otras de las grandes canciones del cantautor más conocidas del público.

“Fue un dilema escoger el repertorio y la forma de dirigirme a ustedes”, explicó Serrat al inicio del concierto en la Sala L’Olympia, el “music hall” fundado en el siglo XIX y por el que han desfilado todas las glorias de la canción francesa e internacional.

Durante todo el concierto el público no dejó de enviarle muestras de cariño, aplausos y se paró varias veces para ovacionar al cantante, quien confesó estar feliz por cantar en una sala muy importante para la música y la nueva canción catalana en particular.

viernes, mayo 29, 2015

Serrat, 50 años dedicado al "oficio" de la música



Serrat, 50 años dedicado al "oficio" de la música
SE SINCERA DESDE LISBOA, DONDE ACTUARA LA SEMANA QUE VIENE
29-05-2015

Después de medio siglo de carrera, Joan Manuel Serrat asegura sentir "gratitud" hacia la vida y hacia todos aquellos que le han permitido dedicarse a un "oficio", el de la música, por el que todavía se desvive y le hace disfrutar. "Siento gratitud por la complicidad de la gente y satisfacción por poder seguir", afirmó el artista catalán cuando cumple cinco décadas "dando pedales", como suele decir.

En una entrevista con Efe , a falta de unos días para su actuación en Lisboa, Serrat se mostró con fuerza para afrontar un mes intenso, con más de una docena de actuaciones que le llevarán también a España --está prevista su actuación en el Festival de la Guitarra de Córdoba--, Francia y Reino Unido en el marco de su gira Antología Desordenada , que arrancó a finales del pasado febrero en América Latina.

El artista catalán confirmó sentirse totalmente recuperado de los problemas de salud que le obligaron a suspender varios conciertos --pospuestos hasta septiembre-- antes de volver a subir al palco el pasado fin de semana, en Valencia. "Agradezco el afecto que he recibido, pero se magnificó mucho la historia. Solo se trató de un proceso gripal mezclado con una afonía, a veces estas cosas no es tanto la gravedad como la paciencia para recuperarse bien", subrayó el artista, quien lamentó los "inconvenientes" causados.

Sobre el actual panorama musical en España, Serrat lamentó "la falta de un escaparate más plural" que permita llegar al público a aquellos que ya hoy apuestan por otras tendencias y estilos más alternativos. Interrogado sobre si no echa de menos, en un contexto político agitado como el actual, la aparición de un movimiento de canción protesta similar al que surgió en las décadas de los 60 y los 70 --del que él fue uno de sus máximos exponentes--, el artista catalán se limitó a señalar que no pretende "pontificar".

Conocido por su activismo cultural y su lucha por la democracia durante la dictadura, el cantautor abogó por "dejar a las fuerzas emergentes" que han irrumpido en el panorama político español hacer su trabajo y después "ver qué pasa".

http://www.diariocordoba.com/noticias/cultura/serrat-50-anos-dedicado-oficio-musica_966013.html

miércoles, mayo 27, 2015

Serrat, 50 anys en 10 objectes



La primera guitarra (Regal del pare; restaurada)

La guitarra ha estat un còmplice molt important al llarg de tota la meva vida. Per a mi la guitarra és un transmissor de sentiments i de sensacions, és l’instrument musical que em permet exterioritzar aquests sentiments i aquestes sensacions.

La forma en què aquesta guitarra va aparèixer en la meva vida diu molt del món que m’envoltava llavors. Me la va regalar el meu pare, el 1959. El meu pare era un lampista, i a un lampista no se li pressuposava una sensibilitat especial vers aquestes coses, però realment va ser una persona capaç d’adonar-se del bé que li podia fer al seu fill aquell instrument, de la il·lusió que li feia.

No tinc ni idea de per què volia tocar la guitarra. El que sí que sé és que necessitava trobar una forma d’expressió, i la guitarra era, en aquell moment, la forma més senzilla. Abans de la guitarra m’havia introduït en el món de l’harmònica. L’harmònica, d’alguna manera, canta; la guitarra acompanya el cant, per això vaig canviar.

Un amic meu tenia una guitarra, i amb ella vaig aprendre a tocar les primeres notes. De la mateixa manera que disciplinàriament no he trobat mai la forma o el mètode per aprofundir en la meva capacitat d’instrumentista, sempre he tingut la necessitat que aquest instrument m’acompanyés, estigués al meu costat. Sempre he compost amb l’ajuda de la guitarra, no toco cap altre instrument.



Partitura original de ‘Cançó de matinada’ (Publicada el 1966)

Va ser la primera cançó cantada en català que va arribar al número 1 en les llistes estatals. Aquesta va ser la cançó que va canviar la meva situació en el panorama de la música a Catalunya i la que em va permetre començar a donar senyals de vida a la resta d’Espanya.

Llavors era molt difícil arribar a les llistes. En realitat, sempre ho ha estat, però ara això és molt més complicat pel tipus de música que s’ha posat en l’aparador: un tipus de cançó normalment anglosaxona i que, casualment, són èxit el mateix dia a Bombai i a Sevilla, a Estocolm i a Kuala Lumpur, la qual cosa posa sota sospita el que podria ser la curiositat de la gent. Sembla que les coses vinguin ja servides com en aquestes màquines que hi ha en les barres dels restaurants japonesos.Cançó de matinada no és una cançó de construcció convencional, és una mica de peu trencat. Les raons que em van portar a escriure-la tenen molt a veure amb una història barrejada de món rústic, rural, i món urbà que, per situacions de treball i d’esperit agrari, vaig viure en una etapa de la meva vida

Disc d’or per l’elapé ‘Mediterráneo’ (Primer disc d’or per vendes atorgat a l’Estat el 1972)


No sabia que va ser el primer! Al seu moment segur que ho mesuraria, no ho recordo, d’una manera bastant pragmàtica. Abans, les vendes que necessitaves perquè et donessin un disc d’or eren realment altes, en aquests moments crec que amb 10.000 discos ja t’ho donen. Les xifres ja no són gens importants.

Mediterráneo va ser el resultat de la conjunció de molts elements. És una cançó que segueix molt viva, i cada vegada que la toco el públic se sent molt reflectit en ella. És una cançó que sempre juga de local...

Quan acabes d’escriure una cançó mai saps que passarà amb ella. Pel cap alt, pots adonar-te que té un cert atractiu, que pot arribar a funcionar bé, però després fan el seu camí. Hi ha cançons meves que mai vaig pensar que podrien arribar a ser grans èxits. Altres vegades, en canvi, t’adones de seguida que poden ser extraordinàriament emotives per a la gent. Aquest va ser el cas de Pueblo blanco: mentre l’escrivia em vaig adonar que era una cançó que podria transmetre molta emoció. En altres casos, m’ha sorprès la forma en què algunes cançons han arribat a instal·lar-se en la gent.

Les cançons sempre han de trobar els seus propis camins, els més adequats per instal·lar-se en la pell de la gent. I són camins desconeguts, absolutament impredictibles, i està molt bé que sigui així. Ja existeixen massa mètodes predictibles per fer les coses amb total certesa i és millor que en això de la cançó no sigui així.

Tamboret del Bocaccio (Present en tots els seus concerts; regal d’Oriol Regàs, fundador del Bocaccio)

Com passava tantes hores en aquells tamborets li vaig demanar un per endur-me’l de gira. És un objecte que em porta records de molts amics i d’un temps que per a mi va ser fantàstic. Aquest tamboret està amb mi des del 1970 i sempre ho ha estat, ens som molt fidels.

Per a mi no és un fetitxe o un talismà, no crec en aquestes coses. No sóc un home cabulero, com diuen els argentins, el que passa és que ho necessito a l’escenari i em dóna molt joc. En realitat, mantenim una relació molt íntima.



Màquina d’escriure portàtil (L’ha acompanyat en els seus viatges; amb ella ha escrit moltes de les cançons més populars)

Tinc una lletra molt poc clara, una lletra amb la qual no em sento a gust. No entenia els meus propis escrits i, a més, m’agradava veure les lletres de les cançons clares i netes i no ho estaven. Per això m’emportava una màquina d’escriure en tots els meus viatges, com aquesta Underwood negra. Portar-la representava una feinada tremenda, però em compensava. Com normalment escric molt lent, tampoc passava res si m’equivocava en alguna cosa i havia de ratllar-ho, simplement canviava el full i tornava a començar.

Posteriorment, l’ordinador ha estat per a mi el gran substitut de la màquina d’escriure. El Word és un dels invents més meravellosos que existeixen. En realitat tot l’ordinador és un invent meravellós: jo porto la meva gravadora, el meu programa de música... Em facilita fer qualsevol cosa, però, al mateix temps, sempre estic acollonit que no li passi res perquè m’oblido de fer les còpies pertinents. Ara que hi penso: fa bastant que no faig una còpia de seguretat...



Torxa olímpica de 1992 (Va portar-la per terres de Tarragona)

La torxa olímpica va ser molt simbòlica pel que va representar per a l’esportista frustrat que tots portem dins, uns més que uns altres. Els Jocs Olímpics de Barcelona van ser un mes realment fantàstic en el qual des de primera hora del matí fins a última de la nit anava de la Vall d’Hebron a Montjuïc passant per on fos, seguint absolutament tots els esdeveniments esportius que es produïen. M’ho vaig passar molt bé.

Sóc una persona a qui li agrada molt l’esport. He viscut campionats del món de futbol i de bàsquet, Jocs Olímpics, he seguit el Tour de França fins i tot com a comentarista de la SER... El 1992 va ser molt maco portar la torxa olímpica. Em va tocar per la zona de Sant Carles de la Ràpita i era molt bonic veure l’entusiasme de la gent, la il·lusió col·lectiva... El dia que Samaranch va dir allò de “à la ville de Barcelone” podies veure la gent pel carrer amb una complicitat com jo mai he tornat a veure a la meva ciutat.


Birret (De la investidura com a doctor ‘honoris causa’ per la Universitat Complutense de Madrid, març de 2006)
He viscut el reconeixement del món acadèmic amb gratitud. Que el món universitari baixi al carrer és una de les coses més saludables que poden passar. És un món que podria tenir, i de fet ha tingut, moltes connotacions sovint molt allunyades del carrer, sobretot la seva part més pomposa. En aquest context, que al món acadèmic se li ocorri donar-li a la cançó popular l’espai que, al meu entendre, hauria de tenir, em sembla un acte molt saludable. Independentment que ho facin en la meva persona. En parlar d’aquest acostament no em refereixo solament al meu, sinó a una quantitat d’activitats que, en molts casos, més que amb un món intel·lectual, tenen a veure amb un món artístic o fins i tot diria artesanal.

Llibres de Pablo Neruda (Regalats i dedicats pel premi Nobel el 1970)


El dia que vaig conèixer Pablo Neruda va ser molt gratificant perquè van passar coses molt boniques. Vam estar molt temps junts, vaig arribar al matí, vam xerrar molt, vam anar a menjar, vam tornar, vam seguir xerrant, vam prendre cafè i era ja bastant tard quan vaig sortir de la casa d’Isla Negra. Recordo que, en sortir, la persona que m’acompanyava, el ministre de Cultura de Xile Máximo Pacheco, em va dir: “Has aconseguit una cosa extraordinària, que Pablo Neruda no dormi la migdiada”.

Tota la conversa, com algunes que he tingut en la meva vida, va ser altament estimulant i enriquidora. Era la veu d’un home que estimava Espanya d’una manera molt especial. Era l’època en què jo estava fent el disc sobre Miguel Hernández i va ser la figura d’Hernández la que va ocupar gran part de la nostra conversa. Hernández i Neruda van ser molt amics. Diria que Neruda va ser, a l’entendre d’alguns amics d’altres èpoques d’Hernández, l’home que va guiar la conversió política d’Hernández i el va arrencar del catolicisme per portar-lo cap a uns plantejaments més socials.

La trobada amb Neruda va ser una de les coses maques de la meva relació amb la poesia, però la poesia m’ha deixat moltes altres coses boniques fins i tot de gent personalment desconeguda. Sempre he tractat de separar el poeta de l’home, crec que és saludable i, al final, se surt guanyant, però no sempre és possible. Hernández deia que els poetes viuen de poeta i, d’alguna manera, no li faltava raó.

Jo vaig arribar a la poesia per un amic meu quan estava treballant al Centre Pirinenc de Biologia Experimental a Jaca. Es deia Joan Puigdefàbregas i tenia una nòvia a Barcelona a la qual baixava a veure sovint. En aquestes anades i vingudes sempre pujava llibres, i entre els que pujava hi havia molta poesia. Després, una de les coses que més em van influir va ser una col·lecció de poesia que va treure l’editorial Losada: eren uns llibres blancs amb una sèrie de poetes tant espanyols de l’avantguerra com llatinoamericans. Em vaig convertir en un assidu cercador i comprador dels llibres d’aquesta col·lecció, els buscava cada vegada que sortien amb afany gairebé de col·leccionista.

En la poesia vaig descobrir un món que lligava molt bé amb el món de la cançó encara que, això sí, són coses diferents. Escriure cançons, encara que tingui a veure amb la poesia, és alguna cosa molt diferent. És la mateixa diferència que existeix respecte al món de la música vista globalment. Penso que per escriure una cançó has de trobar un tipus molt determinat de música i un tipus molt determinat de textos que es complementin.

No existeix un Serrat poeta, entès com a persona que escriu poesia. És clar que guardo poesia escrita, però no tinc cap pretensió de publicar un llibre de poesia, ho tinc molt clar. Tampoc en tinc molta. Ara com ara, el que més m’interessa és intentar utilitzar aquests pensaments poètics, aquestes coses que escric, per derivar-les més cap a la cançó. És una cosa intuïtiva
.



Carnet de soci del Barça (Número 043694)

Aquest és el segon carnet que tinc del FC Barcelona, en sóc soci des de ben petit. És un número molt alt perquè el primer carnet el vaig trencar. Jo sóc un d’aquests impulsius, com el meu pare, que en un cert moment vam decidir trencar el carnet del Barça i ho vam fer de debò. Va ser en una temporada nefasta del president Núñez. Dic nefasta, però, per part meva: em sentia molt allunyat de determinats pensaments i accions del club i vaig confondre una mica les coses. No ho tornaria a fer.

El futbol en general i el Barça en particular són dues coses que haurien de tenir tot a veure però que, de vegades, tenen les seves diferències. El futbol com a joc m’ha agradat sempre i m’ha agradat practicar-lo. Puc realment entendre el futbol com a joc emocional fora del Barça, però és un sentiment incomplet. El pertànyer a una tribu et col·loca d’una forma determinada davant del futbol. Jo sóc incapaç de veure un partit del Barça, o de qualsevol altre equip, sense emoció. L’emoció en el joc, de guanyar o perdre, està inclosa en el paquet. I un és d’un equip de futbol, o d’una tribu, perquè s’hi apunta des de petit, des dels cromos, i segueix allí com un soldat.

Veure el futbol sense una situació participativa, sense veure-ho en primera persona, pot agradar-me i fins i tot en gaudeixo, però els meus sentiments no són, clarament, els mateixos.



Fotografia amb Rigoberta Menchú(Premi Nobel de la Pau guatemalenca)

Les trobades amb personatges llatinoamericans, com aquesta amb la Rigoberta quan ja era premi Nobel de la Pau, són alguna cosa natural en el meu cas, perquè he viatjat molt per aquest continent i són moltes les complicitats. La vida et porta a passar per molts llocs, i jo mai he passat per aquests llocs com un turista: hi he passat com a persona a qui li agrada implicar-se en els llocs en els quals estava, viure la realitat de cada lloc, i això fa que hagi deixat trossos meus en cada lloc i que hagi pres trossos d’aquests mateixos llocs. És natural. La meva relació és profunda perquè també ho és la meva vivència.

De la mateixa manera tampoc entendria viure sense estar implicat amb el meu present, amb el meu àmbit, formant part d’un teixit social sense el qual realment la vida seria una cosa poc il·lusionant.


Serrat, 50 anys en 10 objectes

El cantant tria, mig segle després del seu debut, una desena de peces que l'han marcat



El 18 de febrer de 1965, un jove del Poble-sec barceloní cantava per primera vegada en públic. En aquella època Salvador Escamilla presentava a diari i en directe el seu popularRadioscope des de l’estudi Toresky de Ràdio Barcelona. Aquell matí el públic que omplia l’estudi va assistir als primers balbucejos musicals d’un nerviós Joan Manuel Serrat que, a més, cantava les seves pròpies cançons i en català, dues coses encara poc habituals a l’època.

La primera cançó que va sonar per les ones radiofòniques catalanes va serUna guitarra. En poques setmanes Serrat era admès, previ examen, en Els Setze Jutges, gravava el seu primer disc per a Edigsa i, després d’actuar diverses vegades més a Radioscope, oferia el seu primer concert públic a Esplugues de Llobregat, al costat de dos jutges més.

La resta ja és història: 50 anys de cançons en els quals el Noi del Poble-sec (així li deien en els seus inicis) ha esdevingut El Símbolo, i ha assolit tots els cims possibles en el món de la cançó, tant aquí com a l’Amèrica Llatina. Són 50 anys en què aquestes cançons s’han barrejat amb tot tipus de vivències: compromís personal i compromís social, esport i poesia, premis professionals i guardons acadèmics…

Totes aquestes vivències són les que recull l’exposició Serrat, 50 anys de cançons, que romandrà oberta a partir de dimarts que ve, 2 de juny, fins al 13 de setembre al centre Arts Santa Mònica de Barcelona.

Una mostra que planteja un recorregut tant visual com sonor a través d’aquest mig segle d’activitat i que es completarà amb l’oferta Cantem Serrat, on tant professionals com aficionats podran cantar les seves cançons en l’escenari original utilitzat en la gira mundial Tarres/Serrat de 2000.

No serà aquesta l’única presència serratiana a l’estiu català: del 4 al 8 de juliol actuarà al festival Grec de Barcelona. El 24 ho farà al Camp de Mart de Tarragona; el 25, als jardins del Castell de Peralada, i, ja al setembre, a Sant Cugat del Vallès (11 i 12) i Manresa (13) abans de retornar a l’Amèrica llatina per una nova gira que s’allargarà fins als volts de Nadal.

Amb un Serrat ja totalment recuperat de la seva afecció laríngia, que l’obligà a suspendre diversos concerts fa uns dies, se li ha proposat mesclar imatges i records amb sentiments i sensacions. A través de deu objectes que formen part de l’exposició barcelonina, Serrat recorre aquests records i vivències mostrant alguna de les moltes cares que conformen el calidoscopi de la seva vasta personalitat tant íntima com professional.

http://cat.elpais.com/cat/2015/05/27/cultura/1432763583_065089.html?rel=mas

sábado, mayo 23, 2015

Presentación de la novela de David Escamilla "PALABRAS DE AMOR".



Presentación de la novela de David Escamilla "PALABRAS DE AMOR". 



BARCELONA, La Central - Mallorca (primavera 2015)
Presentación de la novela de David Escamilla "PALABRAS DE AMOR". 
Con: Joan Manuel Serrat, Luís García Gil (biógrafo de Serrat) & Diana Zafortesa (editora Ediciones Alfabia)

jueves, mayo 21, 2015

Serrat actuará finalmente en el Palau de les Arts de Valencia tras recuperarse de una traqueo laringitis




Serrat actuará finalmente en el Palau de les Arts de Valencia tras recuperarse de una traqueo laringitis

Las entradas están agotadas desde hace más de dos meses

21-05-2015

Joan Manuel Serrat-por fin- cantará en Valencia este fin de semana, según estaba anunciado, tras superar una traqueo laringitis aguda, de la que está siendo tratado.

En opinión de los médicos que le atienden, Serrat podrá cantar este fin de semana y él mismo está empeñado en hacerlo.

Según palabras de su manager, Berry Navarro a los promotores de los conciertos de Valencia (MAS Espectáculos), “nos vamos para allá (Valencia) con todo el equipo”.

El cantautor está anunciado en la sala principal del Palau de les Arts dentro de su nueva gira “Antología Desordenada”, que finalmente estrenará en nuestra ciudad, tras haber suspendido y pospuesto sus conciertos anteriores en Zaragoza y Girona la semana pasada y en Madrid el pasado martes y hoy jueves.

Después de los conciertos de Valencia, el cantautor catalán tiene previsto continuar su gira por Alcobendas el próximo martes día 26 y en el Teatro Olympia de París el próximo día 29.

Serrat es el primer artista de música popular que actúa en el escenario del teatro de la ópera o sala principal del coliseo lírico de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.

Las entradas para ambas funciones, están agotadas desde hace dos meses.




miércoles, mayo 20, 2015

El 2 de junio se inaugura la gran exposición sobre los 50 años de carrera de Joan Manuel Serrat




El 2 de junio se inaugura la gran exposición sobre los 50 años de carrera de Joan Manuel Serrat

20-05-2015

por Manel Gausachs el 20/05/2015 

Serrat: 50 anys de cançons (Serrat: 50 años de canciones) es el nombre con el que se ha bautizado esta exposición que se podrá visitar gratuitamente hasta mediados de septiembre en el número 7 de la archiconocida Rambla de las Flores de Barcelona, a muy pocos metros de la estatua de Colón y del mar

Una gran exposición donde se podrán ver multitud de documentos y objetos relacionados con el universo serratiano como por ejemplo su primera guitarra, manuscritos de sus canciones, partituras originales de clásicos suyos como Paraules d'amor o el primer disco de oro que obtuvo Mediterráneo —que fue el primero que recibió un LP de un artista español—. También se expondrá toda su discografía oficial española más una selección de las ediciones extranjeras más destacadas y sorprendentes, como un ejemplar de la edición que se hizo en la Bulgaria de 'al otro lado del Talón de Acero' de su disco Per al meu amic (Para mi amigo) (Edigsa, 1973), así como todas las grabaciones que Serrat ha publicado ocasionalmente en otras lenguas como sus discos en portugués, sus versiones en francés e italiano o el single en inglés de su "eurovisivo" La, la, la.

La exposición está organizada por el Centro Arts Santa Mònica de Barcelona y cuenta con la participación del Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña y la Fundación SGAE (Sociedad General de Autores de España), y en estos momentos aún no se sabe si viajará a otras ciudades.

El Relato de la obra y figura de Serrat y todo el material expuesto se ordenará en nueve ámbitos temáticos, cada uno bajo el título de una canción emblemática (o hecho remarcable) y una fecha que la simboliza.

El primero, "Una guitarra" (1965), será la sala que albergará todo el material e información sobre sus inicios, sobre su debut en el programa radiofónico "Radioscope" de Salvador Escamilla en Ràdio Barcelona, sobre su incorporación a Els Setze Jutges (grupo germinal del movimiento de la 'Nova Cançó' catalana) y su debut discográfico.

El segundo, "La la la" (1968), hablará del momento en que decidió apostar por una carrera artística bilingüe, de su conflicto con sus correligionarios de la 'Nova Cançó' y con Televisión Española (TVE) por tener la 'osadía' de quererla representar en el festival de Eurovisión cantando en una lengua española que no es la castellana, y de sus posicionamientos en contra de la pena de muerte cuando se tambaleaba la dictadura franquista o contra las dictaduras del Cono Sur en los años 70 y 80.

El tercero, "Mediterráneo" (1971), versará sobre sus paisajes, su sensibilidad, su cosmovisión mediterránea de la Vida.

El cuarto, "A su aire" (1974), estará dedicado a su particular relación con el público, a su don de gentes, a la bonhomía que destilan sus canciones. Desde el especialísimo concierto en el teatro L'Aliança del Poblenou que TVE le grabó en 1974 tras seis años de veto, hasta sus conciertos con más expectación en el Gran Rex de Buenos Aires, en el Estadio de Santiago de Chile, en el Festival Viña del Mar o en el Lincoln Center de Nueva York.

El quinto, "Material sensible" (1984), girará alrededor de la cara más íntima y personal de Serrat, de sus afectos y de su madurez, de 'cuando hizo veinte años que tenía veinte años'.

El sexto, "Barcelona i jo" (Barcelona y yo) (1989), hablará de su relación con la ciudad que lo vio nacer, 'la que le da la espalda y la que le da la mano' 'la que soñó el gran urbanista y la que estropeó un ex-alcalde de la dictadura'.

El séptimo, "Los fantasmas del Roxy" (1991), recordará como la radio y el cine marcaron su infancia y ayudaron a configurar su sensibilidad artística. En este apartado es donde se expondrá todo lo relacionado con su efímera y no exitosa carrera cinematográfica.

El octavo, "Kubala" (1998), estará dedicada a su relación con el deporte, su amor por la bicicleta y la pelota, el Tour de Francia, el futbol y las dos caras de una misma pasión: Barça-Boca Juniors.

Y, finalmente, el noveno, "Hijo de la luz y la sombra" (2009), versará, nunca mejor dicho, sobre el Serrat lector y musicador de poesía. De la de los perdedores como Salvat-Papasseit, Machado o Hernández, de la de vanguardistas como Foix o Palau i Fabre, o de coetáneos y amigos como Benedetti, Galeano o Margarit, entre muchos otros.

Esta exposición ha sido comisionada por Miquel Jurado —crítico musical de larga trayectoria especializado en Jazz, autor entre otros libros de Tete (Montoliu), casi autobiografía (Fundación Autor, 2005)—, por Lluís Marrasé —periodista, activista cultural, fundador de la ACIC (Asociación de Cantantes e Intérpretes Profesionales en Lengua Catalana), director de programas culturales para radio y TV y autor de los 20 libros de la Colección Llach—, y por Fermí Puig —el mayor documentalista de música catalana y autor de libros como Els 60 canten en català (Los 60 cantan en catalán) (Pagès editors, 2010) o, junto a Joan Manuel Escrihuela y David Ferrer, Els Setze Jutges, crònica tendra i irònica d'un país (Los Setze Jutges, crónica tierna e irónica de un país) (Viena edicions, 2012)—.

Entre el material fotográfico expuesto, parte del cual proviene del Archivo Nacional de Cataluña y de publicaciones como Lecturas, se podrán ver instantáneas de grandes nombres de la fotografía catalana de los últimos cincuenta años como Francesc Català-Roca, Jordi Socías, Oriol Maspons, Colita, Pilar Aymerich o Pep Puvill, pero también de grandes retratistas jóvenes como Juan Miguel Morales.

Serrat: 50 anys de cançons reunirá también una extensa muestra de libros y cancioneros que se han publicado en todo el mundo sobre este maestro de la canción iberoamericana, pósteres de actuaciones, dibujos originales para portadas de álbumes y escenografías, así como caricaturas que le han dedicado dibujantes de la talla de Fontanarrosa, El Gato, Forges o Joan Vizcarra. Y en ella se podrá escuchar —a través de auriculares— una selección de sus canciones más representativas, de versiones que otros artistas han hecho de su obra y sus duetos más destacados.

Todo el material expuesto proviene de tres grandes fuentes: del archivo personal del propio Serrat, de la colección privada del comisario y documentalista Fermí Puig, y del archivo del médico Eduard Mauri, amigo personal de Serrat y que los más futboleros recordarán como delantero del RCD Espanyol en la década de los 80.

El diseño de la exposición corre a cargo de Josep Bohigas, Guillem Augé y Marta Llinàs, y se podrá visitar de martes a sábados de 11 a 21h. y los domingos y festivos de 11 a 17h.

El acto inaugural del próximo martes 2 de junio tendrá como gran colofón una destacadísima actuación musical. El maestro Francesc Burrull —el arreglista y pianista de sus primeros grandes éxitos como Cançó de matinada (Canción de madrugada)— interpretará junto a la gran voz jazzística de Laura Simó y al guitarrista Jordi Bonell una pequeña selección de temas serratianos acordes con los contenidos de la exposición.

viernes, mayo 15, 2015

Una afonía obliga a Serrat a cancelar conciertos en Zaragoza y Girona



Una afonía obliga a Serrat a cancelar conciertos en Zaragoza y Girona

AGENCIAS el 15/05/2015 

Joan Manuel Serrat ha tenido que aplazar sus conciertos de hoy en Zaragoza y el domingo en Girona por una "disfonía", pero espera recuperarse pronto de este "accidente" que no que cree que sea nada importante y está convencido de que en tres o cuatro días estará de nuevo "dando pedales".

EFE – Joan Manuel Serrat ha comparecido ante los medios en Zaragoza con una patente afonía para explicar el aplazamiento de sus actuaciones, dentro de su gira internacional Antología desordenada con la que celebra sus 50 años sobre los escenarios, y ha anunciado que actuará en la capital aragonesa el 19 de septiembre y en Girona, el 31 de mayo.

"Lamentablemente, el concierto de esta noche no se va a poder celebrar por razones obvias", ha explicado Serrat, ya que sufre "un proceso de disfonía que ha de revisar el médico y hemos de ver qué ocurre, y él sacará las conclusiones", aunque la inmediata es la imposibilidad de cantar esta noche.

No obstante, el cantautor no cree que sea nada importante ni de lo que merezca la pena preocuparse mucho, aunque "es algo que crea sus molestias" y especialmente lo lamenta por quienes esta noche iban a acudir al concierto.

Afortunadamente, ha añadido Serrat, no se trata de una suspensión, sino de un aplazamiento, ya que volverá a Zaragoza el 19 de septiembre para encontrarse con su público. "Espero que ahí nos saquemos la espina", ha indicado.

Aunque no es la primera vez que tiene que cancelar un concierto por motivos de salud, Serrat ha lamentado el revuelo que ha causado la suspensión de estos conciertos porque "la gente está bastante asustada como para que la asustemos más".

"Por mí no se preocupen. Yo estoy absolutamente convencido de que en tres días estoy dando pedales. Tres o cuatro días, yo estoy encima de la bici otra vez", ha añadido Serrat.

El cantautor ha señalado que quienes habían comprado entradas para estos conciertos podrán devolverlas e incluso "se las pueden fumar en un acto lúdico extraordinario", pero lo que más agradecería es que las conserven, porque "siempre tener que irte para casa y no poder hacer lo que tenías previsto deja un muy mal sabor de boca".


http://www.cancioneros.com/co/7402/2/una-afonia-obliga-a-serrat-a-cancelar-conciertos-en-zaragoza-y-girona

miércoles, mayo 13, 2015

Serrat celebra sus 50 años en Baluarte





Serrat celebra sus 50 años en Baluarte

13 de Mayo de 2015

Momento del concierto del cantautor catalán Joan Manuel Serrat que celebra sus 50 años sobre el escenario con la gira "Antología desordenada", en el Baluarte de Pamplona. (EFE)


http://www.noticiasdenavarra.com/2015/05/13/ocio-y-cultura/cultura/serrat-celebra-sus-50-anos-en-baluarte

lunes, mayo 11, 2015

Rueda de prensa de Joan Manuel Serrat en Pamplona




Rueda de prensa de Joan Manuel Serrat en Pamplona

10-05-2016
El cantautor Joan Manuel Serrat afirmó que "el gran enemigo que tiene nuestra sociedad es el miedo, el miedo a perder incluso lo que no tenemos", y advirtió de que "este es un elemento con el que el poder juega siempre".


Joan Manuel Serrat, que este miércoles 13 de mayo ofrece un concierto en el Baluarte de Pamplona (20 horas) para repasar sus 50 años de carrera musical, habló en una rueda de prensa sobre diversos temas, entre ellos el debate acerca de la Transición española, la muerte de inmigrantes que tratan de llegar a Europa a través del Mediterráneo, su trabajo como músico o el agradecimiento al público que le escucha y que esta noche llenará el auditorio pamplonés.



En concreto, el cantautor catalán afirmó, preguntado sobre la Transición, que tras el tiempo discurrido "es muy difícil estar de acuerdo con todo lo que se hizo, de la misma manera que es difícil no estar de acuerdo y no felicitarnos por algunas cosas que ocurrieron".



Así, Serrat explicó que "en el año setenta y tantos nos sentíamos capaces de cambiar el mundo y realmente el mundo es mucho más fuerte de lo que pensábamos". "Algunos de los sueños se quedan en la otra orilla, pero otros han seguido caminando reforzados y empujados por generaciones nuevas y muy valientes", apuntó.



El compositor valoró que en la época de la Transición "la solidaridad de la gente permitió hacer muchas cosas" y advirtió de que "el gran enemigo que tiene nuestra sociedad es el miedo, el miedo a perder incluso lo que no tenemos, a perder cosas que aún no tenemos, aquellas que están mínimamente intuidas pero que no están consolidadas".



El músico aseguró que no es "negativo" al exponer este análisis y ha señalado que "si dijera otra cosa me dirían que soy un gilipollas". "La esperanza está en las generaciones jóvenes y en lo que ellos puedan apretar, en lo capaces que sean de unirse", apuntó.



No obstante, reconoció que "las condiciones que están en estos momentos hacen que la gente, antes de buscar valientemente la unidad para enfrentar a los enemigos reales, busque más conservar sus pequeños espacios, sus posibles pérdidas, y esto no es ser negativo, es algo que está ahí cada día". "Ya me gustaría tener otra opinión. Trato cada día de ponerme mis mejores ropas positivas, pero en cuanto leo el periódico y salgo a la calle empieza todo a cargarse de dudas", apuntó.



"PUEDE MÁS EL EGOÍSMO"

Joan Manuel Serrat también se refirió a los cientos de inmigrantes que están muriendo en el Mediterráneo tratando de llegar a Europa y señaló que estas tragedias le reafirman el sentimiento de que "estamos viviendo en una sociedad inmoral, en una sociedad hipócrita que esconde la basura debajo de la alfombra".


Serrat lamentó que "en muchos casos la sociedad está empeñada en confrontar las angustias locales con las angustias del vecino, como si nuestras angustias locales se solucionaran impidiendo el progreso del vecino". "Hemos visto cómo pasan las guerras por África, cómo pasan las guerras por Asia, cómo pasa la muerte, la injusticia, el abandono, la insolidaridad, todas estas cosas, y pensábamos que la razón podría ayudarnos a combatirlo, pero resulta que puede más el egoísmo y el miedo", apuntó.



EL AÑO QUE VIENE, UN POSIBLE NUEVO TRABAJO
Al margen de estas cuestiones, el cantautor y compositor habló de lo estrictamente musical, para explicar que sigue trabajando en nuevas composiciones. "Mientras yo siga dando pedales, sigo escribiendo, sigo componiendo, lo hago sin ninguna angustia, sin ninguna presión, voy escribiendo muy tranquilamente. Calculo que el año que viene probablemente aparezca algún trabajo nuevo", dijo, si bien prefirió no dar más detalles porque "trae muy mala suerte hablar".



Serrat señaló que en el concierto de Pamplona, dentro de la gira 'Antología desordenada', ofrecerá una veintena de temas. "Supongo que habrá una buena conexión de la gente, la música y las canciones. No he traído las bailarinas orientales, ni los tragasables, ni los elefantes hindúes. Vamos a trabajar sencillamente con un quinteto y con una escenografía sumamente sobria", detalló.
El cantautor se mostró agradecido al público pamplonés, que agotó todas las localidades para el concierto. "Pamplona es una tierra con la que tengo mucha cercanía, una ciudad de la que tengo muchísimos recuerdos, la respuesta de la gente a este espectáculo ha sido tan fantástica que no puedo hacer otra cosa que agradecer a la gente el soporte que durante tantos años han ido dando a mi trabajo. Estoy de lo más contento de estar por aquí", apuntó.



Además, Serrat dijo que lleva "fantásticamente" ser el autor de canciones que han sido himnos para muchas generaciones. "Nunca he tenido un antagonismo con mis canciones. Cuando alguna de mis canciones ha tenido la fortuna de traspasar cada día para convertirse en un siempre y meterse en la gente, que es el camino que como autor más me puede conmover, he estado siempre muy agradecido", valoró.



"LAS CANCIONES NUNCA ME HAN PRODUCIDO HASTÍO"
Así, explicó que nunca ha dejado de cantarlas, "nunca me han producido hastío, siempre me han producido gratitud, y si en algún momento he podido haber tenido algún otro sentimiento siempre la gente se ha encargado de corregirlo, porque si yo no las canto, las cantan ellos".



El compositor catalán también se refirió a la fuerte presencia de internet en la música y explicó que actualmente "se le da mucha importancia al mundo virtual como gran elemento de difusión de la música". "El escaparate de la música es sumamente selectivo, hay grandes implicaciones entre compañías discográficas y medios de comunicación, se establecen unas prioridades de difusión. Desde hace unos años acá, la mayor parte de la gente que hace música tiene que autofinanciarse los discos, buscar medios de apoyo para sacar música nueva, trabajar desde las catacumbas, eso sí, por internet", apuntó.



Finalmente, Serrat tuvo tiempo para valorar el pase del FC Barcelona a la final de la Liga de Campeones, en la que se medirá al Real Madrid o a la Juventus. Explicó que estuvo viendo el partido con unos amigos en la localidad navarra de Viana y que hace un pronóstico "absolutamente positivo" para la final de Berlín. "No voy a ver el partido de forma imparcial, lo voy a ver abrazado a mis colores y a la ilusión de mi gente. No sé contra quién vamos a jugar, pero en Berlín te espero comiendo un huevo, una tortilla y un caramelo", concluyó.


http://www.diariodenavarra.es/multimedia/galerias-imagenes/cultura/2015/05/13/rueda_prensa_joan_manuel_serrat_pamplona.html

El idilio mexicano de Serrat



El idilio mexicano de Serrat

El cantautor celebra su amor con México con un disco que sale a la venta el 17 de mayo con El País
JUAN VILLORO -11 MAY 2015

Hace un cuarto de siglo, en un concierto en el palacio de Bellas Artes de México, Joan Manuel Serrat bromeó acerca de su primer viaje al Distrito Federal: “Nunca olvidaré el año de 1969, que fue tan importante para esta ciudad y para mí, porque entonces se inauguró el metro”. Esperó a que se apagaran las risas para añadir en el tono tranquilo en que menciona las grandes cosas: “Y también me presenté aquí”.
Serrat en Bellas Artes, grabado en varios conciertos de 2013, es el saldo de dosis idénticas de trabajo y afecto. Como detalle especial, el viajero frecuente rinde tributo al amor sentido en este país cantando “Un mundo raro”, de la inmortal inspiración de José Alfredo Jiménez. Como tantos episodios de la música mexicana, éste evoca una pasión que sólo sobrevive en la nostalgia: “Y si quieren saber de tu pasado/ Es preciso decir una mentira…”.
Los amoríos de México con Serrat son de otro tipo. Para ilustrarlos, acudo a un recurso que garantiza franqueza: el expediente personal. La mitología del cantante marcó a mi generación y definió las fiestas donde tratábamos de imitarlo. Un personaje de mi primer libro, La noche navegable (1980), malinterpreta una canción de Serrat y quiere “pintar el infierno de azul” (no entender puede convertirse en una forma involuntaria de crear).
Por esa misma época, mi hermana Carmen, que cursaba el bachillerato, descubrió la poesía a través del álbum que Serrat dedicó a Miguel Hernández, y comenzó a escribir. Más de tres décadas después, publicó un texto donde señala que la frase que alude al origen mítico de los cuentos, “Había una vez”, generalmente es antecedida por otra: “Había una voz”. Mi hermana argumenta que el primer contacto con las historias es oral y suele asociarse con el afecto que le tenemos a quien las narra.

Como ha ocurrido a tantos antes y después que yo, un día me enamoré de una chica enamorada de Serrat. Se llama Margarita y nació en Tampico. Para oír a su ídolo, viajaba en autobús a lo largo del día, disfrutaba en el D. F. el eterno prodigio del concierto y volvía al Golfo de México en autobús nocturno. La diosa Fortuna me auxilió en una de nuestras primeras citas: el 29 de enero, cumpleaños de Margarita, el astro se presentaba en el Auditorio Nacional. Ella no pudo rechazar la invitación. Como tantas parejas, iniciamos nuestra vida con esa música. En 2001 fuimos a vivir a Barcelona, la ciudad donde nació mi padre, en compañía de nuestros hijos. La madre de Margarita, fan inquebrantable del autorde Mediterráneo, preguntaba de tanto en tanto con una voz surgida del otro lado del océano: “¿Ya se encontraron a Serrat?”. Ella vive en Tampico, ciudad pequeña donde resulta imposible no toparse con alguien en el mejor puesto de jaibas. Pasaron tres años sin que viéramos a Serrat comprando tomates en el mercado o en el asiento de junto del Camp Nou. Mi suegra no podía creer en tanta falta de casualidad.
El último día de nuestra estancia, Margarita salió a la calle y encontró una figura conocida en la puerta del edificio: Joan Manuel Serrat. Gritó con la febril alegría de quien vuelve a tener 15 años y entre abrazos, lágrimas y besos, le preguntó al cantante qué hacía ahí: “Me detuve en esta puerta, supongo que a esperarte”, contestó alguien curtido en mil encuentros de ese tipo. Los ángeles conocen su trabajo.
Después de 20 años de magia, el romance entre Margarita y yo terminó como terminan las canciones tristes. Pero hay cosas que perduran: ella sigue enamorada de Serrat.

 Serrat no ha dejado de ser el poeta que llega a México en busca de amor y trabajo, dos cosas que se han convertido en una sola
Tolstoi dijo que las familias felices no tienen historias. Por suerte, las disfuncionales tienen muchas. El 3 de noviembre de 2012 mi padre cumplió 90 años y el Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM le rindió un homenaje. Fue el último acto público en el que participó. Luego de oír los halagos que siempre lo pusieron nervioso, habló del tema que lo ocupó en sus años finales: el movimiento zapatista. Hizo un llamado a pasar de la democracia representativa a la democracia directa, defendió la noción de autonomía indígena y señaló que la lucha política es un continuo aprendizaje: “Se hace camino al andar”, concluyó.
De jóvenes, los filósofos suelen llevar guitarra. Mientras mi padre citaba a Machado, unos alumnos entonaron la canción de Serrat. A sus 90 años, el profeta de las luchas sociales nacido en Barcelona cerró su trayectoria escuchando la música del hijo del anarquista.
Como el titiritero que protagoniza una de sus primeras canciones en castellano, Serrat no ha dejado de cantar “sus sueños y sus miserias”.No le han faltado recompensas, pero la gloria también sufre reveses. Cuando Rubén Blades regresa a Panamá luego de grabar un disco de oro, filmar una película y polemizar con algún líder de América Latina, encuentra a un conocido que sólo tiene esta cosa que decirle: “Te estás quedando calvo, ¿verdad?”.
Serrat puede recoger un doctorado honoris causa, pero es enemigo jurado de los pedestales y prefiere hablar de la madrugada en que lo corrieron de un bar en Francia cuando cantaba “La verbena de la paloma” en compañía de su amigo de hierro, Daniel Samper Pizano. Contrasté esta historia con Samper y el maestro de la crónica respondió lo siguiente: “Nos encontramos en el Tour de Francia de 1984, él iba enviado por una cadena de radio española y yo por El Tiempo de Colombia. Al llegar a Grenoble, los ciclistas colombianos ocupaban muy buenas posiciones, así que Joan, su mujer (Yuta) y yo decidimos ir a celebrarlo en un buen restaurante. Merced a la alegría que nos produjo ‘el ruiseñor del vino’ (du pays) nos dio a Serrat y a mí por cantar La verbena de la Paloma, mientras Yuta procuraba fingir que no tenía nada que ver con nosotros.

“Reconozco que el canto a capella no es el más adecuado para interpretar aquello de ‘Una morena y una rubia, hijas del pueblo de Madrid’ y reconozco que quizás la euforia resultaba algo prematura, pues al final no logramos subir al podio. Pero aun ahora considero injusto e inamistoso que el dueño del local nos exigieran con zafiedad y casi con violencia que abandonáramos el establecimiento a eso de la 1 y 50 a.m. (es falso que fueran ya las 2). Al fin y cabo, la obra es una joya del género chico y Serrat no estaba cobrando un solo duro por su inesperada presentación”.
Por su parte, el diplomático francés Pierre Charasse cuenta que cuando era cónsul en Barcelona invitó a su casa a Serrat. Después de la cena, el cantante aceptó interpretar algunas piezas. El recital doméstico prosperó de maravilla hasta que la Guardia Urbana llamó a la puerta. Los vecinos se quejaban del escándalo. Charasse recurrió a las habilidades aprendidas en las oficinas del Quai D’Orsay e invitó a los inconformes a participar en la reunión. Pero desde que Jesús trató de explicar la ley en Nazaret, sabemos que los profetas no siempre triunfan en su tierra. Los vecinos prefirieron dormir.
A los 71 años, Serrat habla con gusto de los desatinos y las sorpresas de una vida pródiga. En centenares de conciertos recurrió a un gesto que se volvió canónico. Después de recitar a Machado, el caminante salía del escenario mientras la música proseguía. Su legado eran sus huellas.
En 2014, para celebrar sus 50 años en los escenarios, lanzó unaAntología desordenada, donde interpreta 50 canciones en compañía de sus amigos. En su dúo con Paquita la del Barrio, canta: “No hago otra cosa que pensar en ti/ Por halagarte y para que se sepa… Miré por la ventana y me fugué/ Con una musa que iba en bicicleta”. Incólume, la diva de la colonia Guerrero le responde: “Pues aprovecha que te has puesto en pie/ Ve por la chava y búscate otra vieja… No pienses tanto, tanto y tanto en mí/ Mejor búscate una chamba”.
Joan Manuel Serrat no ha dejado de ser el poeta errabundo que llega a México en busca de amor y trabajo, dos cosas que al cabo de los años se han convertido en una sola.
Si Cortés enfrentó a un imperio donde los corazones se ofrendaban en sacrificios humanos, Serrat entendió que la verdadera conquista es amorosa. Llegó a México cargado de música, sentimientos y los consejos de algún gitano.
Así se robó los corazones.
Este texto del escritor mexicano Juan Villoro está incluido en el libro-disco Serrat en Bellas Artes, que sale a la venta el 17 de mayo. 





viernes, mayo 08, 2015

Serrat llenó Fibes de «Aquellas pequeñas cosas»




Serrat llenó Fibes de «Aquellas pequeñas cosas»

Cumple cincuenta años sobre los escenarios, y quiso hacer parada en Sevilla para celebrarlo. Bajo el brazo, un nuevo disco, «Antología desordenada»

FRANCISCO PIÑERO- @franpineroR - Sevilla - 08/05/2015

Serrat cumple cincuenta años sobre los escenarios, y quiso hacer parada en Sevilla para celebrarlo. Bajo el brazo, un nuevo disco, «Antología desordenada». O mejor dicho, un personal resumen de su dilatada trayectoria que anoche desgranó a lo largo 21 canciones, ante un auditorio del Palacio de Congresos y Exposiciones lleno hasta el «Paraíso».
Joan Manuel Serrat ofreció un recital lleno de esas pequeñas cosas que tanto definen su carrera. Como una voz cálida, que evidenció su experiencia pero tornándose aún más cómplice.
Como un acompañamiento musical de delicadeza, a veces más cercano a una Big Band y otras al más puro sonido Serrat, pero siempre con sus cinco músicos «de confianza». Como una escenografía sencilla, sin cambios, ni siquiera para el «bis».
Como el esperado mensaje, ya fuera en inteligentes versos o en cercanos discursos. El telón trasero mostró, en cambiantes luces de neón pero durante todo el concierto, la firma del catalán. No hubo mejor símbolo, pues cada intervención del artista, que por cierto fueron numerosas, dio muestra de su ingenio. De que él era el espectáculo.
Desde el principio se metió al respetable en el bolsillo, cuando tras interpretar «El carrusel del furo», el tema de apertura, agradeció a los presentes por estar allí, en especial a «los sevillistas» por aquello de la UEFA. «Tienen mi autorización para encender el transistor siempre que no molesten al vecino», comentó entre risas.

Los «himnos»

Y, cómo no, un repertorio cuajado de éxitos donde no faltaron«Mediterráneo», «Para la libertad», «Penélope» o «Lucía». Hasta un tema en catalán recordando sus inicios: «Fa vint anys que tinc vint anys».
Hubo espacio para evocar a Machado, por ejemplo, en «Cantares», y para el Serrat más intimista, con esa verdad incómoda que narra en «Niño Silvestre» y que introdujo con una demoledora revisión de los casos de explotación y muerte infantil en el mundo. Pero también con la agradable melancolia de «Esos locos bajitos», en la otra cara de la moneda.
Un momento de gran intensidad fue el que se creó con «Algo personal», en el que la letra de este clásico de 1983 pareció funcionar a la perfección en el momento sociopolítico actual. Al menos así se comentó entre los asistentes, una vez culminó la sonora ovación del patio de butacas.
El álbum al que la gira va parejo esconde numerosos duetos, y ayer Sevilla disfrutó de uno muy especial, con Miguel Poveda. Precisamente con «Aquellas pequeñas cosas», y el elegante matiz flamenco que surgió de dicha fusión.
La segunda sorpresa estaba por venir, en forma de cierre, y con los sones de esa canción que puede incluso tener más significado para la ciudad de Sevilla que para el propio Serrat, si es que eso pudiera llegar a medirse.
Precisamente, el cantautor ha recibido un premio Demófilo 2015, galardón que ensalza ciertas excelencias en materia cofradiera, por su contribución a la música procesional con este tema, que le sirvió de guiño a la mitad del recital y tomó cuerpo en los últimos minutos.
«La Saeta» trajo el característico cantar del catalán a ese pueblo andaluz que tanto coreó sus canciones, aplaudió y se entregó al artista durante las dos generosas horas de duración de su espectáculo.
http://sevilla.abc.es/cultura/musica/20150508/sevi-concierto-serrat-cronica-201505080654.html