sábado, octubre 20, 2018

Un regreso esperado Serrat en el Gran Rex: nació en el Mediteráneo, pero es como de la familia



Un regreso esperado
Serrat en el Gran Rex: nació en el Mediteráneo, pero es como de la familia

El gran cantautor catalán inició en el Gran Rex su gira “Mediterráneo Da Capo”. Un repaso de clásicos eternos como “La mujer que yo quiero” o “Vagabundear”, entre otros. Y la constatación de su eterno romance con el público porteño.

20/10/2018 - 13:59

La noche arranca con Mediterráneo, con la potencia de los grandes finales, pero con el placer de que todo está por suceder.

“Da Capo”, ir de vuelta, explica enseguida Joan Manuel Serrat a un Gran Rex a full –el primero-, las razones por las cuales decidió revisitar Mediterráneo, un disco de 1971 escrito en un pequeño hotel de la costa catalana, evoca Serrat, y repara enseguida en la cifra no redonda, 47 años, por qué no a los 50, pregunta, porque no tengo ningunas ganas de esperar, dice, deja tres puntos suspensivos para rematar así: la fragilidad de la vida me hace pecar de precavido y celebrar las cosas por anticipado.

Aplausos. Bravos. "¡¡¡¡Te queeeeerrremos!!!!

Hay clima de familia en el Rex. La gente se engancha con el “¡harto ya de estar harto ya me cansé!”, y la voz de este Serrat de 74 años trae el paso del tiempó, sí, pero sigue entera, clara, y la complicidad con la sala tiene que ver sin dudas con ese fraseo serrateano que ha sido banda sonora de toda esta gente, un público al que podemos etiquetar con un más 50 promedio. Está la franja de los cincuentones, los que lo compraron por primera vez con En tránsito. (ese vinilo tan alfonsinista). Y están los setentones, que vivieron el éxito de Mediterráneo en vivo y en directo.

La elección no tiene detractores. Serrat tiene muchos grandes discos, pero ninguno como Mediterráneo. Anoten: Aquellas pequeñas cosas, La mujer que yo quiero, Pueblo Blanco, Qué va a ser de ti, Vagabundear, todo eso junto, o sea un grandes éxitos, pero no. Fue el joven Serrat entrando al estudio con un puñado de canciones que, de tan clásicas, jamás podrá quitar de su repertorio. Algo así como el Piano bar de Charly, el Pet Sounds de los Beach Boys, ese tipo de obra cumbre -una convención de musas- es Mediterráneo. Discos mágicos, poderosas máquinas emotivas que a cada uno le dispara una vivencia. Cuando eso pasa, el artista es realmente popular.

Por eso, a medida que pasan los temas, la sala canta (Tío Alberto) tararea por lo bajo (Aquellas pequeñas cosas), estalla en un estribillo (Qué va a ser de ti...), la sala está recordando/conectando ese momento de su infancia en el living de su casa, o en el auto de papa yendo a San Bernardo con el casete de Mediterráneo, el preciso momento donde el Excalectric de nuestros sueños se convertía en escalstric con S, como lo decía el Nano en el auto de papa, como lo está diciendo ahora, con ese modo de moldear el verso tan suyo, tan Serrat.

Y justo en una noche donde la voz lo venía bordando, con picos de intimidad y dramatismo como en ese final impactante de Pueblo Blanco, estaba ya en la segunda parte del show, cantaba Menos tu vientre y de pronto, de la nada, una sonora flema (un gallo), la pesadilla de cualquier cantante, y el traspié a la vez para demostrar ese oficio ahí, vivo, en la arena, toreando el toro hasta salir por la puerta grande de su voz. Fue un momento especial: y el Rex se puso de pié para reconocerlo con palmas y “¡¡¡¡Na Noooooooooo Na Noooooo!!!!!”

En una noche tranquila, la grieta se filtró apenitas con Algo personal: cuando cantaba eso de "apretarse el cinturón", hacia el centro de la sala alguien arrancó con un "¡Mau Ri Cio Ma Cri!", etcétera, pero la bronca no llegó al estribillo.

El percance quedó en eso, en percance, y lo que había comenzado con Mediterráneo, terminó con la potencia de Fiesta y el redoblante explosivo del comienzo provocó un momento cuasi punk.

Por último, y a propósito de la complicidad con el cantante, podemos asegurar que cada una de las lucías y penélopes presentes en la sala le deben su nombre a ya saben quién.

MEDITERÁNEO DA CAPO

Joan Manuel Serrat (voz). Ricardo Miralles (piano, dirección y arreglos). José Kitflus (teclados), David Palau (guitarra), Uixi Amargos (violín), Vicente Climet (Batería). Teatro Gran Rex, viernes 19 de octubre. MUY BUENO

https://www.clarin.com/espectaculos/serrat-gran-rex-nacio-mediteraneo-familia_0_HW2gHwlwX.html

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